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Relatos, Historias, Costumbres

El hombre llamado Namarasotha – Cuentos Africanos Tradicionales

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Había un hombre que se llamaba Namarasotha.  Era pobre y andaba siempre vestido de harapos.  Un día fue a cazar.  Al llegar al bosque, encontró un impala muerto.  Cuando se preparaba para asar la carne del animal, apareció un pajarito que le dijo:

          –  Namarasotha, no se debe comer esa carne.  Continúa un poco más que lo que es bueno, estará allá.

El hombre dejó la carne y continuó caminando.  Un poco más adelante, encontró una gacela muerta.  Intentaba, nuevamente, asar la carne cuando apareció otro pajarito que le dijo:

Namarasotha, no se debe comer esa carne.  Siempre avanza, que encontrarás cosas mejores que eso.

El obedeció y continuó caminando hasta que vió una casa junto al camino.  Paró y una mujer que estaba al lado de la casa, lo llamó, pero el tuvo miedo de acercarse puesto que estaba muy harapiento.

            – ¡Ven aquí! – insistió la mujer.

Entonces Namarasotha se aproximó.

           – Entra, le dijo.

El no quería entrar porque era pobre.  Pero la mujer insistió y Namarasotha finalmente entró.

Ve a lavarte y ponte estas ropas, le dijo la mujer.  Y el se lavó y vistió pantalones nuevos.  Luego la mujer declaró.

           –  A partir de este momento, esta es tu casa.  Tu eres mi marido y de ahora en adelante, eres tu quien manda.

Y Namarasotha se quedo, dejando así de ser pobre.

Un cierto día había una fiesta a la que debían asistir.  Antes de partir a la fiesta, la mujer le dijo a Namarasotha:

            –  ­En la fiesta a la que vamos, cuando bailes, no debes mirar hacia atrás.

Namarasotha estuvo de acuerdo y partieron juntos. En la fiesta, bebió mucha cerveza de harina de mandioca y se embriagó.  Comenzó a danzar al ritmo de la batucada.  A cierta hora, la música estaba tan animada, que miró hacia atrás.  Y en ese propicio momento, volvió a estar como estaba antes de llegar a la casa de la mujer: pobre y haraposo.

Moraleja:   Todo hombre adulto debe casarse con una mujer de otro linaje.  Sólo así será respetado como hombre y tenido por “bien vestido”. El adulto sin mujer es “desharrapado y pobre”.  La verdadera riqueza para un hombre es la esposa, son los hijos y su tierra.

Los animales que Namarasotha encontró muertos, simbolizan a las mujeres casadas y si comiese de esa carne, estaría cometiendo adulterio.  Los pajaritos representan a los más viejos, que aconsejan casarse con una mujer libre.  En las sociedades matriarcales del norte de Mozambique (de donde proviene el cuento), son los hombres quienes se integran en los espacios familiares de las esposas.  En estas sociedades, el jefe de cada uno de estos espacios, es el tío materno de la esposa.  El hombre casado ha de sujetarse a las normas y reglas que este traza.  Si se revela e impone sus reglas, pierde su estatuto de marido y es expulsado, quedando cada cónyuge con lo que llevó para el lugar.

Cumpliendo siempre lo que los pajaritos le iban diciendo durante su viaje en busca de “riqueza”, Namarasotha acabó por encontrarla: se casó con una mujer libre y obtuvo un lugar.  Pero por no haber seguido el consejo de la mujer, perdió el estatuto dignificante del hombre adulto y casado.

Eduardo Medeiros (org)

Cuentos Populares Mozambiqueños, 1997

Traducción: Bárbara Igor

ANGOLA – ‘Kidendenha’ queda para la próxima

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Por Custódio Fernando (Angola)

Bueno, ya no es novedad para los lectores asiduos a nuestro portal, que casi hace media década que estoy lejos de mi tierra natal, Malanje (provincia separada de Luanda por más de 400 kilómetros). Hasta aquí todo bien, y nada de eso sería útil de escribir sino fuera mi intención divulgar cada vez más África, lo que me llevó a pensar que debía hablar primero de mi casa y después abarcar a los vecinos.

Personalmente me cansé de ver y oír la África contada por los periódicos y canales de televisión y decidí recorrer internet para hablar del continente de una manera diferente. Fue así que con ayuda de mi novia que por lo demás es brasileña, creamos el programa Zwela África, que hoy cuenta con varios colaboradores entre africanos que continúan en sus respectivos países y otros que en la diáspora participan con memorias de aquello que mejor representa la sabiduría de su pueblo. El programa que ya fue emitido en una radio AM en Sao Paulo, Brasil, hoy es presentado en streaming por una Web Radio angoleña, dispone de versiones grabadas por las redes sociales como facebook y blog, y también cuenta con la contribución de brasileños y una chilena que junto al resto del equipo cumplen con el objetivo asumido que consiste en la divulgación de la cultura, hábitos, costumbres, turismo y de todo, aunque interesante, hoy merecen menos atención que los escombros dejados por la guerra y los ´huesos vivos` alimentados por las biblias de los misioneros. ¡Sí, mis queridos, aquí afuera lo que llama la atención sobre África es eso!

Recientemente mi profesor del gimnasio, quedó decepcionado de mi porque yo nunca había visto la película ´Diamantes de Sangre`. No lo voy a esconder amigos, yo también quedé decepcionado con la pregunta. Pero no hice nada más porque estaba más decepcionado de la constatación. ¿Cómo es que él, que está en este lado del mundo, vio el filme varias veces, y yo, que según el pensamiento de él, que participé de la extracción de los diamantes sucios aún no la haya visto? ¿No es triste? ¡Bueno! Pocos saben que la provincia de Luanda (capital de Angola) no tiene nada que ver con la República de Ruanda (donde la ciudad de Kigali es la capital). ¡Así como pocos saben que también se habla portugués en algunos pueblos africanos!

Y eso es tan bizarro que cuando me senté para escribir me desvié completamente de la idea de escribir sobre el Kindendenha, un peculiar vendedor ambulante que, al comercializar dendê y escobas hechas con hojas de palmeras, sobre una bicicleta y en su grito de guerra hacía eco de un mensaje según el cual ´quien no tiene escoba no tiene valor` porque ´Melanje es bonito`. Bueno, tal vez escriba sobre él en otro artículo.

(*) “Kidendinha fica para a próxima” foi publicado ao português pela revista da lusofonia “O patifundio”

Traducción: Carla Vargas Villarroel (MISOSOAFRICA)

El alcoholismo llega en bolsitas

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Por Jorrit Meulenbeek y David Mwanza*

Alrededor de una decena de hombres deambulan completamente desorientados y confusos en lo que parece el patio de una prisión. Pero se trata de la sala psiquiátrica del hospital de Chainama Hills, en las afueras de la capital de Zambia.

Un hombre de edad avanzada tiembla y se tambalea en círculos, mostrando una amplia sonrisa, pero la mirada perdida. Espanta insectos imaginarios. “Doyo” (insecto), masculla, y señala el cuello de una de las enfermeras.

Mientras, un joven se sienta en un rincón. Su cuerpo se sacude fuertemente y es incapaz de llevar a su boca una cuchara con avena. Tiene que ser alimentado como un bebé.  “Aun se encuentra en la fase de abstinencia”, explica una enfermera.

Para ella, todo esto es habitual.  “Muchos llegan con heridas como esa”, dice, mientras señala las cicatrices circulares en los brazos y en los tobillos de uno de los pacientes.

“Cuando la familia ya no sabe qué hacer con ellos, los atan con cables de electricidad para contenerlos”, aclara.

Unos tres cuartos de los hombres admitidos aquí están solo temporalmente “locos” por culpa del abuso de alcohol.

Después de 72 horas de desintoxicación y tras recuperar el sentido, la mayoría responden lo mismo cuando se les pregunta qué bebían tanto para terminar internados: tujilijili.

“Bolsitas asesinas”

Esa bebida es comercializada en bolsitas de plástico de 60 mililitros de diferentes marcas, como “Zed”, “Officer”, “Joy” y “Double punch”.

Parecen inocentes por sus vivos colores, pero contienen más de 40 por ciento de alcohol. La bebida es producida localmente por varias compañías, y se puso de moda en los últimos cinco años.

Además de ser vendidas en bares y otros puestos autorizados, las bolsitas llegaron rápidamente al mercado informal, y cuestan alrededor de 1.000 Kwachas (20 centavos).

Esto las hace muy accesibles para los más pobres, muchos de los cuales apelan al alcohol para escapar de su cruda realidad diaria.

En los últimos meses ocuparon los principales titulares del país casos de niños y niñas que beben tujilijili en las escuelas, de guardias de seguridad que lo consumen mientras trabajan y hasta de muertes relacionadas con su abuso. Ahora se las conoce popularmente como “bolsitas asesinas”.

Anteriores intentos de prohibir el producto fracasaron, ya que los fabricantes operaban dentro de la ley, y el contenido de la bebida cumplía con todas las regulaciones existentes.

Pero en abril pasado, para sorpresa de muchos, la entonces ministra de Gobiernos Locales y Vivienda, Nkandu Luo, aprobó una regulación prohibiendo la producción y venta de bebidas alcohólicas fuertes en bolsas pequeñas, frenando así drásticamente su distribución.

Para padres preocupados como Peter Mbewe, de Lusaka, esta medida debió haberse tomado mucho antes. “Hemos visto morir jóvenes a una tierna edad por estas cosas”, dice. “La ministra hizo lo correcto. (La bebida) estaba destruyendo a nuestros hijos”.

 

Alcohol para los pobres

En las polvorientas calles de grava de Chaisa, una pobre localidad con alto número de jóvenes desempleados, bolsas de tujilijili usadas se ven por todas partes.

Las que quedan sin consumir son vendidas al doble de precio en el mercado irregular.

La policía patrulla en forma encubierta, y cualquiera que sea detenido comercializando la bebida puede ser condenado a dos años de prisión.

Dibblo Mwanza, quien vendía las bolsas en su negocio, fue también detenido cuando intentaba terminar con su stock, pero pudo salir gracias a una fianza.

“El gobierno no es justo”, afirma. “Nos prometieron más dinero en nuestros bolsillos, y sin embargo no hay empleos. La única forma de mantener a nuestras familias y pagar la renta es teniendo negocios lucrativos”, señaló.

Según estadísticas oficiales, Zambia no se ubica entre los países con mayores índices de alcoholismo. Comparados con los de Europa orienal, los zambianos parecen bastante moderados, consumiendo solo 3,9 litros de alcohol al año, contra 15,7 en Rusia.

Pero esos números no presentan una imagen completa de la situación, ya que se basan principalmente en las ventas de alcohol registradas y no toman en cuenta las bebidas caseras hechas por muchos zambianos pobres.

Antes de que el tujilijili entrara en escena en los últimos años, el licor más fuerte consumido era el kachasu, una bebida destilada casera. La venta de kachasu es especialmente común en el campo y en barrios pobres de Lusaka.

Aunque el kachasu es ilegal, las autoridades están menos preocupadas por su consumo.  Harry Kalad es productor de esta bebida, y con su negocio puede mantener a su esposa, a sus hijos, a su madre y a dos huérfanos.

Admitió que rezaba para que la policía siguiera concentrada en su lucha contra el tujilijili, para poder seguir adelante con su negocio. “Todos mis antiguos clientes han regresado.  Mis ganancias están creciendo”, señala.

MENOS INTERNADOS

Si bien los que realmente quieren seguir bebiendo tienen otras opciones ahora que el tujilijili no se vende más, la prohibición parece tener sus efectos, ya que el número de personas ingresadas en el Hospital de Chainama Hills con intoxicaciones de alcohol está disminuyendo.

“En los primeros días desde que fue prohibida veíamos más personas con síndrome de abstinencia, porque ya no podían comprar las bolsas”, señala la enfermera Alice Phiri, pero ahora el número de pacientes se reduce.

“Por supuesto, aún está el kachasu, pero se vende en botellas más grandes y caras, y no es tan fácil de llevar”, explica.

“He trabajado aquí por más de 20 años. Antes del tujilijili, cuando solo estaba el kachasu, era raro ver este tipo de pacientes”, dice.

“Mi propio hijo, quien solía trabajar aquí, fue despedido por abusar del alcohol. Felicito al gobierno por prohibir estas cosas”, añade.

Pero los fabricantes y comerciantes del tujilijili aun luchan contra la prohibición, y están decididos a llevar el caso a la justicia.
*Publicado por IPS/INSP NOTICIAS

 

 

 

La Primavera para ellas

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Por Carla Habif*

Desde diciembre de 2010, el mundo está con la mirada puesta en la ola de revoluciones denominada Primavera Árabe, ocurrida en países donde el objetivo de la población civil es conseguir más democracia. Primavera es la estación de las flores. Flores, a su vez, recuerda a las mujeres. No porque son delicadas, o porque muchas de nosotras las consideramos un presente cariñoso. Si no porque existen millares de especies, con los más diversos colores e incontables aromas. Así como nosotras, mujeres, el infinito enigma masculino.

Hablemos entonces aquí, apuntando ejemplos de acción y coraje, de la participación de las mujeres en las manifestaciones y revueltas de la Primavera Árabe.

Para comenzar, si, ellas están involucradas desde el comienzo. Puede no ser sorpresa para aquellas que están familiarizadas con el feminismo de los países árabes, ya que las mujeres representan uno de los grupos que más defiende a la sociedad civil en la región de Medio Oriente. Pero aun así, es novedad para mucha gente.

En muchos de estos países, las mujeres son sometidas a las denominadas “leyes tutelares”, que las califican con un estatus social minoritario y, la mayoría de las veces, limita sus derechos. De esta forma, ellas saben bien el peligro de una supuesta democracia extendida sólo para una parte de la población. Además de eso, las protagonistas de este texto tienen sus motivos para desconfiar de revoluciones llevadas a cabo por los hombres de la sociedad. En diversas ocasiones en la Historia, ellas vieron como una revuelta social no tuvo los resultados esperados para el ala femenina de los revelados. Un ejemplo de eso fue la Guerra de Argelia, en la cual mujeres fueron a las calles y lucharon mano a mano con los hombres, pero, una vez vencido el colonialismo francés, las leyes impuestas las mantenían dentro de casa al servicio exclusivo del marido.

Debido a casos de este tipo, las mujeres de los países árabes – conscientes del pasado de sus sociedades – quieren tener la seguridad de que el camino de la democracia no se desviará de su propio destino.

Como sabemos, cada país que pasa o pasó por los movimientos de la Primavera Árabe, posee diversas particularidades, como la participación de grupos y organizaciones en cada uno de ellos. Veamos casos ocurridos en Túnez y en Egipto.

En Túnez, cuna de las revueltas, algunos estereotipos pueden ser retirados de escena. Luego de la independencia de Francia en 1956, el nuevo gobierno abolió la poligamia y estableció la igualdad de las partes en el casamiento, divorcio y custodia de los hijos. Algunos años después, se estableció la edad mínima para el casamiento (18 años) y el país adoptó penalidades relativas a la violencia doméstica. Con buena parte de la sociedad secular, las mujeres tienen acceso a métodos anticonceptivos desde 1962. Derecho al aborto desde 1965. Aun así, las hijas podían heredar la mitad de lo que los hijos, y el marido tenía derechos sobre propiedades adquiridas por su esposa durante el casamiento.

De esta forma, las tunecinas estaban listas para participar – inclusive ponerse al frente – de las revueltas democráticas. Lina Ben Mhenni, bloguera activa, fue probablemente una de las primeras en alertar al mundo sobre las protestas tunicinas en diciembre de 2010. Ella continuó y continúa hasta hoy, a pesar de las amenazas y censuras que sufre.

En las calles, era posible ver mujeres en masa luchando por los derechos de la sociedad. Algunas usando jeans, otras velo e inclusive minifalda. Adolescentes, abuelos, madres. Casadas, divorciadas y Solteras. Ellas estaban allá, en la lucha por el derrocamiento de un déspota, y fueron ejemplo para una amplia región.

Pero, realizar una revolución es sólo un paso. Construir una nueva sociedad es otro. La feminista Raja bin Samala, critica activa de la subyugación femenina por el fundamentalismo islámico, pidió públicamente que las nuevas leyes de Túnez se embasaran en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Todavía bajo presión, ellas continúan en su lucha. Khadija Cherif, excabeza de la Asociación Tunecina de las Mujeres Democráticas, garantiza que la lucha por la separación entre Estado y religión, continuará. En sus palabras, “la fuerza del movimiento feminista tunecino esta en el hecho de que nosotros nunca lo separamos de la lucha por la democracia y por la secularización social”.

En Egipto, la sociedad siguió el ejemplo de Túnez en busca de un gobierno democrático y se puede decir que las mujeres contribuyeron mucho para eso. A pesar de décadas de censura, el movimiento feminista egipcio de larga data sobrevivió todo este tiempo. También en el pasado ellas fueron activas, habiendo cumplido un importante papel en la revolución contra los británicos en 1919. Pero, después de la independencia, fueron ignoradas por el partido Wafd, que tomó el poder. El movimiento feminista irrumpió en 1923, cuando Huda Sha’rawi arrancó su propio velo en público. Desde entonces, permaneció tan activo como le fue posible, bajo una autocracia, en las últimas décadas, abrazando diversas ONGs y activistas.

La participación de la mujer egipcia pudo comprobarse a través de su presencia en masa durante las revueltas de Plaza Tahir. De acuerdo con Amal Abdel Hady, de la Fundación Nueva Mujer, el número inferior de mujeres, en comparación al de los hombres, se justifica tanto por pasados episodios de abuso sexual, como por la simple falta de atención de los medios en el papel ejercido por ellas en este episodio.

De cualquier forma, fue una mujer de 26 años, una de las primeras en recibir reconocimiento por la acción de la sociedad egipcia en Tahir. El día 18 de Enero de 2011, Asmaa Mahfouz publicó un video en Youtube y en Facebook en el cual declaraba que las mujeres deberían ir e irían a las manifestaciones del día 25, con tanta o más virilidad – por así decirlo – que muchos de los hombres. El video no demoró en viralizarse, y la planeada breve manifestación se volvió, de por sí, una revolución.

Otros dos ejemplos a ser citados son Amaral Sharaf y Nadine Wahab. La primera, profesora de Inglés, con 36 años y madre soltera y miembro del Movimiento Juvenil 6 de Abril, pasó días y noches en el pequeño escritorio de la organización supervisando un equipo de hombres trabajando por la revolución. La segunda, egípcia de nacionalidad americana y especialista en nuevos medios, se volvió responsable por un importante cargo en Google, aumentando la divulgación online. Cabe citar también a las Mujeres de Egipto, un grupo de Facebook , que publicó una galería de fotos demostrando el papel femenino en las manifestaciones.

Aun así, desde la renuncia de Hosni Mubarak, la voz de la mujer ha sido dejada de lado en el diálogo político. De forma deplorable, el comité responsable por la reformulación de la constitución excluyó no sólo la participación de mujeres, pero de especialistas en derechos femeninos. En respuesta, el Centro Egipcio para el Derecho de las Mujeres publicó una declaración denunciando la exclusión. El documento fue firmado por 102 organizaciones femeninas de Egipto.

En tanto, mujeres fueron y continúan siendo activas por toda la región donde la Primavera Árabe se ha extendido. Yemen, Libia, Siria, Bahrein… No hay lugar en el cual no se encuentre el papel femenino en los cambios ocurridos y en aquellos aun por ocurrir.

Estas mujeres, como muchas a lo largo de la Historia, merecen más que un homenaje por actuar en locales hostiles a su participación social o incluso por querer hacer valer sus derechos. Merecen el reconocimiento mundial – y local – de su papel como mujeres en sus respectivas sociedades y como ciudadanas.

“We see women, Islamist or not Islamist, veiled or not veiled, coming together and leading what’s happening on the ground… We’ll never go back to square one.” – Magda Adly, miembro del Centro El Nadim de Rehabilitación para Víctimas de Violencia.

Carla Habif es natural de Río de Janeiro, Brasil. Historiadora graduada en la Universidade Federal Fluminense, es especialista en Relaciones Internacionales, en el área Política Internacional en Medio Oriente.

Traducción: Bárbara Igor (MISOSOAFRICA)

Sobre el concepto “Afrocolombiano” en la Cátedra de Estudios Afrocolombianos.

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Por Bárbara Igor

Varios son los países latinoamericanos, que han decidido llevar a sus escuelas, cátedras sobre Historia Africana y Herencia Africana, en sus respectivos territorios.  No es novedad que la construcción de la identidad de nuestros Pueblos americanos, es deudora de la cultura africana, depositaria de un sinfín de características que a simple vista, parecen ser propias de nuestro continente.

Sin embargo, muchas veces dicha herencia parece verse ensombrecida por los discursos raciales, legado de la época colonial.   Hemos sido testigos a lo largo de la historia, de cómo el ser africano, “ha sido reducido al  color de la piel, racializado y estereotipado; se le quitó su nombre, su historia, su cultura, su dignidad, el derecho a ser persona y se le redujo a negro”

Dicha situación que ninguno de nosotros desconoce, pero que el tiempo parece haber disimulado hasta volverla parte de nuestra cotidiano, se visibiliza sólo por medio de la educación, corriendo el velo de la ignorancia en relación a los procesos históricos y sociales.  El sueño de educar sobre la construcción de nuestras sociedades latinoamericanas, incluyendo  la Historia Africana como materia de relevancia en los planes de estudio de nuestros colegios, hoy en día parece ser una realidad al menos en Colombia.

Sin embargo, la enseñanza sobre África y su herencia, no está exenta de dificultades, considerando el peso que los discursos oficiales han tenido en la construcción de nuestros estereotipos sobre el ser africano.  En este sentido, y según se ha evidenciado en la formulación de la Cátedra de Estudios Afrocolombianos del año 2004 en Colombia, se han debido sortear algunas dificultades, como la que destacamos ahora, en torno al concepto que se escoge para designar al individuo de la comunidad negra: “Afrocolombiano”.

El concepto “Afrocolombiano”, según vemos, ha sido un concepto polémico y de importante debate en el ámbito académico.  En el cotidiano, escuchamos los conceptos negro y afrocolombiano como sinónimos, sin reparar en sus connotaciones.

El prefijo afro, es una directa referencia a la herencia africana que aun vive en la memoria colectiva de los descendientes,  a través de los distintos saberes y prácticas, entiéndase con esto, la tradición oral, la memoria del cuerpo, que se manifiesta por medio de la danza, los gestos, las habilidades artísticas, musicales, los cantos, así como también, en la relación del descendiente africano con la naturaleza.  “Es el pasado ancestral, elemento clave de su identidad étnica hoy”.

La designación “Afrocolombiano” surge ante la necesidad de un grupo de individuos de contar con una identidad construida a partir de elementos objetivos y/o subjetivos, implicando la resignificación de el ser negro, un reconocimiento de las raíces culturales tanto africanas como colombianas.

El término afrocolombiano es materia de discusión para quienes afirman que en la actualidad, “ya no se tiene vínculo histórico con África”.  Otras posturas consideran que el concepto afrocolombiano, “no contribuye a la construcción de un proyecto político como Pueblo Negro”.

Una posible explicación estaría dada en el  proyecto de integración,  a diferencia del proyecto de autodeterminación.  El proyecto de autodeterminación, incluiría la asimilación del término designativo “negro” como parte de la identidad, así como también el hecho de que en el futuro, las generaciones venideras de la comunidad negra ya no serán “afrocolombianas” sino que serán “Pueblo Negro”.

El proyecto de integración, tiene que ver con el fortalecimiento de la identidad como comunidad negra, pero dentro de una nacionalidad colombiana, vale decir, el ser afrocolombiano, tal y como se indica, sería el reconocimiento del legado ancestral africano, desarrollado en los márgenes de la nacionalidad colombiana.

En las distintas partes del mundo donde la herencia africana se hace presente, los afrodescendientes construyeron sociedades y culturas siempre en contacto con otras culturas y sociedades.  En este contexto, no puede valorizarse al afrodescendiente sólo por ser poseedor de la herencia africana, si no que se vuelve necesaria su valorización como un hombre nuevo, “en el sentido de que es el resultado histórico de procesos de mestizaje e hibridación cultural con pueblos europeos” e indígenas, “pluriétnicos y multiculturales todos ellos”.

“En este sentido, el afrocolombiano sería un hombre inserto en la historia de Colombia, como coautor de la República […], que cree en su particular cosmovisión, saberes y valores ancestrales […], es parte de su geografía, construyendo socialmente sus espacios de acuerdo a las características regionales con sus historias diferenciadas y múltiples expresiones culturales […]

La identidad afrocolombiana por tanto, es la resignificación y redignificación tanto de los ancestros como de sus descendientes en  el presente, no es simplemente un reencuentro con el pasado, sino, un reto ante el futuro de la Nación”

Si bien este concepto ha sido centro de debate, hemos querido plantearlo como un ejemplo de la conversación que se suscita en torno de la herencia africana en Latinoamérica, y sobre todo, como un ejemplo de la importancia que la educación tiene en la construcción de sociedades más igualitarias, siempre resaltando la riqueza que yace en la diversidad de los elementos que  han contribuido con el fortalecimiento y desarrollo de su identidad.

Fuente:  Estudios Afrocolombianos (Ministerio de Educación Nacional, Bogotá Colombia)

IMAGEN:  http://afrocolombia.webnode.es

VIVIMOS AFRICA – 1 / Entrevista con Orlando Castro

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Por Bárbara Igor (MISOSOAFRICA)

 

Orlando Castro, es en la actualidad una de las voces críticas más implacables contra el gobierno de José Eduardo dos Santos.  Establecido en Portugal desde el año 1975, su labor como periodista no ha estado exenta de inconvenientes, lo que ciertamente, no ha sido una limitante para continuar con lo que define como  “el deber sagrado de dar voz a quienes no tienen voz”.

Autor de libros como «Cabinda – ontem protectorado, hoje colónia, amanhã Nação» (2011) y «Alto Hama – Crónicas (diz)traídas» (2006), libro con prólogo de Eugénio Costa Almeida, donde da cuenta de su trayectoria en el portal Alto Hama, espacio informativo en clave crítica,  dedicado a la actualidad del Conjunto de Países de Lengua Portuguesa.

Es con esta primera entrevista y con la particular visión de Orlando Castro, que damos inicio a nuestra serie “Vivimos África” donde los más diversos actores, conformarán un único testimonio: el de su relación y responsabilidad para con el continente cuna de la humanidad.

ORLANDO CASTRO, PERIODISTA.

Bárbara Igor: Para muchos, Orlando Castro representa una de las caras visibles de la lucha contra el gobierno de José Eduardo dos Santos.  Más allá de su responsabilidad como periodista, ¿qué le hace insistir diariamente en esta tarea, muchas veces poco reconocida y hasta “ingrata”?

Orlando Castro: Es, efectivamente, una misión muy ingrata y hasta peligrosa.  No faltan las amenazas de todo tipo, algunas hasta de muerte.  Pero como angoleño y como periodista, tengo el deber (para mi sagrado) de dar voz a quien no tiene voz.  Y el 70% de los angoleños son gestados con hambre, nacen con hambre y mueren después con hambre.  Y todo esto en un país muy rico.  Por tanto, mientras haya un angoleño con hambre por culpa de un presidente y de un gobierno que sólo trabaja para los pocos que tienen millones y no para los millones que tienen poco, mi conciencia exige que continúe luchando.

BI: Poco se sabe en el exterior sobre la situación de los opositores al gobierno de José Eduardo dos Santos.  ¿Podría hablarnos un poco de su experiencia, en un país con lazos muy importantes con Angola, como es el caso de Portugal?

OC: Es principalmente después de la muerte, hace diez años, del líder de la UNITA, Jonas Savimbi, que terminó efectivamente la oposición al régimen de José Eduardo dos Santos.  Y si internamente, o sea, dentro de Angola, todos los que piensan de forma diferente del MPLA son culpables hasta que se pruebe lo contrario, también en el exterior (en Portugal por ejemplo) los que no son favorables al régimen, sufren la persecución propia de países que no quieren que el actual dueño de Angola se enfade.  Eduardo dos Santos, directa e indirectamente, es dueño de grandes empresas portuguesas, principalmente de comunicación social.  Y por esa razón hay cada vez menos periodistas hablando de lo que sucede en Angola.  Y también por eso, los partidos que en Angola luchaban contra el régimen, tienen poco tiempo de visibilidad en el exterior y todavía menos en el interior.

Salí de Angola, oficialmente hacia fines de 1975.  Durante los años de guerra civil, volví varias veces, entrando en el país de forma clandestina, según el régimen instaurado en Luanda, y de forma natural, de acuerdo con el partido que luchaba contra el régimen, la UNITA.  Hoy estoy impedido, en la práctica, de entrar en mi país.  Todas las tentativas de entrada legal, son boicoteadas y aplazadas “sine die”.

BI: Según lo que podemos leer diariamente en sus artículos, su trabajo además de ser informativo, intenta reforzar la ética periodística.  ¿Cómo es que surge este interés por ejemplificar el trabajo del periodista?

OC: ¡Bueno!  Cada vez más, sobre todo tomando como referencia Portugal y Angola, el periodismo dejó de tener reglas deontológicas y éticas, pasando apenas a seguir las  leyes de la oferta y de la demanda, transformándose en un mero producto comercial, en una mera mercadería.  Ahora, para mí, el periodismo debe ser una actividad en que la verdad sea el objetivo esencial y único.  De hecho, la verdad puede doler mucho, pero sólo ella puede curar.  Es, además, esto lo que el público (y es finalmente nuestro único patrón) exige de nosotros.   No obstante, cuando el “periodista” escribe sólo lo que le mandan, lo que da dinero, no pasa de ser un mercenario.  Aprendí que si el periodista no procura saber lo que sucede, es un imbécil.  Y que cuando sabe lo que sucede pero se calla, es un criminal.  Y por eso es que hay cada vez más imbéciles y criminales.

BI: ¿Tiene alguna explicación para la falta de rigor o de ética periodística de la que hace diariamente denuncia?

OC: Los periodistas, más que informar, más que formar, tienen que vender.  Vender, vender y vender siempre más.  Los periodistas son los montadores que, de acuerdo con el mercado, alinean las piezas de un crimen, de un mitin, de un atentado o de un hoyo en la calle.  Si lo que vende es dar una ayuda al partido del Gobierno para que este gane en las próximas elecciones, son esas las piezas que tienen que montar, nada contando la teoría de la exención que es tan de nuestro teórico agrado.  Si lo que vende es divulgar los productos de la empresa “X”, son esas las piezas que tienen que montar, pasando por encima del hecho de que esa empresa eventualmente no paga los salarios a sus trabajadores, promueve criminales despidos o apuesta al trabajo infantil.  Si lo que vende es dar cobertura a las dictaduras (sean las de Robert Mugame o José Eduardo dos Santos), son esas piezas las que tienen que montar, calibrándolas de forma que parezcan de los mejores ejemplos democráticos.

ORLANDO CASTRO Y ANGOLA

BI: en mi experiencia, muchos angoleños que dicen ser “apolíticos”, explican no tener reparo alguno contra el gobierno de su país, ni mucho menos haber visto represión hacia los periodistas.  ¿Cómo puede explicar esto?

OC: Para ver no basta mirar.  Es necesario querer ver.  Además, el peor ciego es exactamente aquel que no quiere ver.  Tal como en los tiempos de la Unión Soviética, con la cual el régimen angoleño aprendió todo lo que sabe, o en el tiempo de la dictadura portuguesa de Salazar, existe en Angola una cortina de fierro que separa a los hijos de los hijastros.  Y quien quiera ser hijo, quien quiera tener empleo, tener casa, tener asistencia médica… tiene que ser “ciego”.  Esto es, tiene que saber que el MPLA es Angola y que Angola es el MPLA.  No pueden, por eso, ver lo que pasa.  No pueden defender la igualdad de derechos y, mucho menos, el derecho a una opinión diferente.  La situación está cambiando, las manifestaciones de los jóvenes son prueba de eso.  Pero, aun así, por una cuestión de sobrevivencia, los angoleños sólo consiguen ver lo que el régimen quiere que ellos vean.

BI: Hablando en su propio lenguaje, podemos decir que existen dictaduras fuertes y dictaduras blandas, así como también dictaduras que representan un beneficio para las potencias económicas y culturales.  En la actualidad, ¿cómo es que el mundo ve el hecho de que el MPLA sea el único partido político en el poder desde la independencia de Angola?

OC: El mundo, en un sistema hipócrita, sólo mira hacia las riquezas de Angola.  Y mientras el régimen continúe negociando, vendiendo petróleo y comprando armas, va a mantener el estatuto de bestial.  Siempre fue así.  Fue así con Túnez, con Libia, con Egipto.  Si un día el régimen cae (y va a caer), las potencias internacionales van a decir finalmente que, Eduardo dos Santos era un terrorista y pasarán a negociar con quien esté en el poder.  Reconozco con todo, que es  más fácil al mundo negociar con dictadores que con democracias.  Es más fácil negociar con un régimen que tiene al mando desde hace más de 30 años a la misma persona, que con uno que sea democrático y que por esto va alternando a sus dirigentes.  En otras palabras, es más fácil corromper siempre a los mismos.

BI: no sería novedad una nueva victoria del MPLA en las elecciones de Agosto.  En su opinión, ¿cuáles deberían ser las nuevas directrices del gobierno en cuanto al desarrollo del país, en asuntos como: infraestructura, superación de la pobreza, mortalidad infantil y libertad de expresión?.

OC: No, no es novedad que el MPLA va a ganar.  Con los años que está en el poder, volverá, tal como en el año 2008, a poner a los muertos a votar.  Será difícil creer que el régimen alguna vez va a poner el interés del pueblo encima de sus intereses.  Como cualquier dictadura, Angola tendrá siempre dos caras.  Una de lujo y una de miseria.  Hasta por razones étnico-históricas, el MPLA nunca estará interesado en desarrollar las zonas del país donde viven pueblos que históricamente pertenecen a otra sociedad.  Fue además, esa elitista política de segregación en que los pueblos del Norte, principalmente de la región de Luanda, son valorados como pertenecientes a una casta superior, lo que llevó a que la UNITA nunca desistiese de luchar.  Los pueblo ovimbundos y bailundos siempre fueron considerados por el régimen como seres inferiores.  Sus regiones van, por este motivo, a continuar siendo las menos desarrolladas.  Por alguna razón el día 24 de Febrero de 2002 alguien dijo: “sekulu wafa, kalye wendi k’ondalatu! v’ukanoli o café k’imbo lyamale!”.  O sea, murió el más viejo (Jonas Savimbi), ahora iréis a apañar café a las tierras del norte como contratados”.

BI: ¿Cuál es su previsión para el futuro de Angola como un Estado Director? ¿Y en relación al Palop?

OC: Angola, sobre todo porque es una potencia económica y militar, acabará por tener un futuro sonriente.  Y creo que no tardará mucho.  La población está cansada de las malas acciones del régimen y va, espero pacíficamente, a apostar por el cambio democrático y por la verdadera creación de un estado de Derecho.  Y cuando esto suceda, aliando el poder económico a la credibilidad democrática, Angola será la locomotora del desarrollo de los Países Africanos de Lengua Oficial Portuguesa.  En esa altura, como se vio por su reciente interferencia en Guinea- Bissau, los resultados no fueron los esperados porque Luanda no se presentó como un estado democrático, hecho que le restó todo margen a la maniobra.

BI: Continuando con lo sucedido en Guinea Bissau, ¿cómo ve la presencia de la MISSANG y su salida hacia el reciente golpe de Estado?

OC: Como dije en la respuesta anterior, la MISSANG fue vista, y con toda razón, como un acto de colonialismo.  Si fuese Angola un régimen democrático y un verdadero Estado de Derecho, o sea, un ejemplo de buena gobernanza (como sucede con Cabo Verde), las autoridades guineanas no tendrían problemas en aceptar su presencia.  Por alguna razón los guineanos preguntaban: ¿quién es Angola para mandar una misión militar a Guinea-Bissau? Y tenían razón.  Al factor militar propiamente dicho de Angola, faltó la legitimidad que sería total si el régimen fuese democrático.

 

ORLANDO CASTRO Y EL CONTEXTO AFRICANO

BI: Podría explicarnos cómo entiende la actualidad africana, cuáles son sus mayores problemáticas a resolver, y cuáles de estas problemáticas tienen alguna posibilidad real de ser resueltas por los propios africanos.

OC: Todos los problemas africanos, y son muchos, deben ser resueltos, en primer lugar, por los africanos.  África tiene (casi) todo para ser un gran continente y hasta, de aquí a algunas generaciones, un gran espacio de desarrollo económico, humano y social, de armonía más o menos estable.  Dios, sea Él quien sea, dio a África todo lo que era preciso para ser uno de los continentes más prósperos.  Infelizmente, este espacio fue criminalmente dividido a regla y escuadra por los colonizadores europeos que, por considerarse superiores, se limitaron (con pocas excepciones, entre las cuales – a pesar de todo – Portugal) a explotar sus riquezas.  Es esta división la que originó, y origina, las endémicas guerras.  El mismo pueblo fue, por ejemplo, dividido por varios países y obligado a convivir con razas totalmente diferentes.  Ahora esto es algo que, en el contexto africano, genera guerras fronterizas.  Si a esto se junta el hecho de que las grandes potencias quieren vender armas a cambio de las riquezas naturales…

 

BI: Más allá de los problemas más urgentes que algunos de los países de África presentan, el problema de la inestabilidad política y la falta a la democracia, así como los constantes golpes de estado, parecen ser la génesis de las dificultades.  ¿Cómo es que este tipo de situaciones todavía no se pueden controlar o evitar?

OC: Es necesario que la Comunidad Internacional tenga el coraje, que yo creo que no tiene, de reconsiderar la división territorial de muchos países, creando nuevas fronteras y procurando juntar lo que es posible de ser juntado.  Con el tiempo, con la imprescindible colaboración de los africanos, será posible ver que las actuales fronteras fueron heredadas de los regímenes coloniales (recientes en términos históricos) y no corresponden a la verdad de los pueblos que ocupan esas regiones.  En muchos casos, más que querer instaurar la democracia, es urgente reinventar la geografía de África.

BI: Mucho se ha hablado de un Renacimiento del continente africano, y poco a poco vemos un creciente interés por los asuntos relativos a África.  ¿Cómo entiende esta situación?

OC: África está de moda, pero no siempre por las mejores razones. Son pocos los que, por ejemplo, se atreven a defender la tesis de que las fronteras africanas deben ser reestructuradas si se quiere pacificar el continente.  La mayoría sólo pretende explotar las riquezas y, como si esto no bastase, vender armas.  Esto porque los africanos van matándose unos a otros… pero las riquezas continúan allá, a la espera de quien las vaya a explotar.

BI: En la época de las independencias, países como Angola, Sierra Leona y Sudáfrica,  parecían ver en América Latina un ejemplo a seguir.  Hoy se habla de un África que mira con creciente interés hacia China.  ¿Cuál es su visión sobre esto?

OC: Creo que América Latina es, desde el punto de vista de la convivencia política y del rejuvenecimiento económico, un ejemplo considerado por muchos países africanos.  Lamentable que sean los chinos quienes toman cuenta de los países africanos.  Está claro que China, desde luego también por el apoyo que dio a los movimientos de liberación, está sacando dividendos de la apuesta que hizo en África.  De cualquier modo, pienso que las nuevas generaciones de africanos quieren acabar con ese dominio y enfocarse en los países que, a pesar de todo, son referencias más importantes.  Sin considerar el aspecto de que China sea  un enorme mercado consumidor y productor, América Latina puede desempeñar un papel relevante tanto en África como en Europa, pero no puede perder el tren (*).

BI: Para concluir, podría hacer una reflexión en relación a su trabajo como periodista y su interés y/o responsabilidad para con África.

OC: Hay ciertamente razones profundas para que yo crea (sin gran éxito, destáquese), que es preferible ser salvado por la crítica que asesinado por el elogio.  Hay con toda certeza razones profundas para que yo crea (sin gran éxito, destáquese) que es preferible andar todos los días, a toda hora, con la columna vertebral, en vez de dejarla en casa.  Y esas razones profundas nacieron en Angola, nacieron en África.  ¿Ha sido una tarea complicada? Ha sido y continuará siendo.  ¿Por qué? Porque es muy fuerte la presión de los que nos quieren acéfalos, autómatas y como si esto no bastase, invertebrados también.  Fue en las calles de la ciudad de Huambo que aprendí valores que, o se tienen, o no se tienen.  No se compran.  Aprendí que, tal como Angola, África no se define, se siente.

(*) Perder o comboio.  América Latina, para constituir un verdadero ejemplo para África, no puede perder el rumbo que ha tomado hasta ahora.

LER EM PORTUGUÊS

La Ruta colombiana de la Esclavitud

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Por Simão Souindoula (Angola)

El Choco, una Angola reconstituida en la Costa del Pacífico

Es una de las conclusiones evidentes que es hecha con posterioridad a la lectura de la obra del afrocolombiano, Sergio Antonio Mosquera, “El Mondongo: Etnolingüística en la Historia Afrochocoana”, libro recientemente reeditado en Bogotá, en la serie Ma´Mawu, por la Universidad Tecnológica del Choco “Diego Luis Córdoba”.

Pudimos confirmar esta realidad, particularmente emocionante, semanas atrás en Quibdo, capital de esta provincia de la Antigua Nueva Granada.

El libro, ahora reeditado en una edición singularmente sólida, aparece con 156 páginas, y se articula en cuatro capítulos principales, en los cuales, el autor presenta la evolución de la instalación de los africanos en la región y la subsecuente tentativa de continuum de sus respectivas lenguas, su difícil adaptación al castellano y el legado residual lingüístico bantú.

En una verdadera fiebre mercantilista, dominante en Europa, la zona donde fueron descubiertos yacimientos polimetálicos, y en particular, el precioso oro, registra numerosas encomiendas de mano de obra esclava.

Y serán introducidos en el territorio minero, a favor del cuarto “asiento” europeo, principalmente, millares de angolas, benguelas, loandas, monicongos, cabindas y luangos.

El “asiento” portugués que durara de 1595 a 1641 y cuyos principales centros de embarque serán Loanda y São Tome – puerto de tránsito- permitió la instalación mayoritaria de los mbika.

El investigador de Quibdo es perentorio: “van a constituirse en mayoría y este predominio es repetitivo en muchas transacciones. Hay ya, desde luego, una fuerte presencia de negros de Angola”.

El ejemplo de los esclavos al servicio del Padre Pedro de Claver, hacia 1620, es a este respecto bien indicativo. Andrés, Ignacio, Alfonso, Jusepe, Juan Mariquita, Cristina Feliciano, Lucrecia, Catalina, Francisca, Monzolo, son todos o de Angola o de Congo.

El veredicto de Mosquera, a esta realidad, es categórico: “Portugal fue el principal proveedor” de esclavos hasta 1654.

El autor escogió, mediante estos datos, el título de su obra “El Mondongo”, referencia al Reino angoleño, término que fue en una dinámica de antonomasia gastronómica adoptado en el continente americano y en el conjunto insular caribeño.

En los vestigios de los portugueses, los franceses e ingleses introducirán naturalmente en el “Virreinato de Nueva Granada”, a partir de 1712, de la factoría de Cabinda, congos y luangos.

El iniciador de la espectacular Fundación privada Mantu-Bantu, institución que no tiene equivalente en África, aborda en seguida la configuración de los hablares niger en su zona natal; examinando su uso en las minas y subrayando la persistencia en el léxico residual del morfema bantú ng o nga.

ANTONOMASIA

Realza,  además de las ya citadas, las variantes kikongo, conocidas en la época como bamba, manyoma y pango.

El autor chocoano insiste en el capítulo sobre la aclimatación de los “muleques” al evocar la influencia del idioma del país de la pantera, en el noroeste de la antigua Confederación Granadina.

Afirma “es patente el impacto del kokongo” en la evolución lingüística allí resultante, consubstanciada en la continuación de la intervocalidad, doble negación, redundancia, duplicación y excesiva expresión corporal en el habla.

Como consecuencia de los bantús instalados en la región, hablaron un español “muy corrupto, al terminus a quo criollo portugués”, con elementos léxicos (o de otro tipo), genéticamente portugueses.

Hacia el fin del estudio, el Profesor presenta y comenta lógicamente, un glosario de más de una centena de bantuísmos que sobrevivieron en la costa del Pacífico colombiano.

Se esfuerza en restituir en una apertura de erudición, los elementos lexicales identificados en algunos fragmentos de textos literarios (poesía, canto, romance y composiciones musicales).

Un ejemplo perfecto de bantuismo que perduró, es el sustantivo zandungu o sandunga, pimiento.

En efecto, es probado en el proto-bantu como pepper dungu.

Y lógicamente este radical del bantú común deriva

en kikongo y kimbundu: ndungu,

en nyaneka-humbe: ongundu, otyindungu, onondungu,

y en umbundi: olundungu, ondungu, onungu.

El glosario contiene otros componentes salidos del “Mundo de los Hombres” tales como:

Angulo, del bantú nkulu, viejo, adjetivo utilizado como antropónimo

Bilongo o Birongo, remedio tradicional

Kalunga, espíritu hidrogénico, mar, infinito

Ganga, curandero

Susunga, del bantú nsanga, pegar

Con el objeto de comprender mejor el substrato antropológico angoleño enraizado en el territorio de “La conga”, Sergio Mosquera utilizó entre otros estudios de referencia, el de Jan Vasina sobre África Ecuatorial y Angola, contenido en la Historia General de África, que indica los cimientos civilizacionales del corazón del continente que fueron transferidos en las áreas auríferas del noroeste de Colombia.

La obra “El mondongo. Etnolinguística en la Historia afrochoana” es una contribución más para la inevitable aproximación entre las comunidades de raíz angoleña y la Madre Patria; reencuentro que debe oralmente ser tejido durante el decenio 2012/2022, declarado por la Organización de las Naciones Unidas como consagrado a los afro descendientes.

Traducción: Bárbara Igor (MISOSOAFRICA)

Simão Souindoula es angoleño. Historiador, actualmente se desempeña como investigador y es Miembro del Comité Cientifico Internacional de la UNESCO, donde desarrolla el proyecto “La Ruta del Esclavo”

Lo Fashion se instala en África – El continente que tiene Moda

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Por Carla Vargas (MISOSOAFRICA)

Sin duda, la globalización nos permite informarnos de mucho, especialmente de la moda, tema importante para muchas mujeres de las cuales no soy la excepción.

No es de extrañar que hace unos años se iniciara un movimiento de diseñadores y eventos de moda africanos, como el “Dakar Fashion Week”, bajo el liderazgo de su figura central, la diseñadora Adama Paris, de origen Senegalés, que destaca mundialmente por sus bikinies y el trabajo del wax: tela tratada con cera.

Es importante que se reconozca a África en otros ámbitos, como la Moda, pues este continente con sus colores y diversidad tiene todo lo esencial para el desarrollo de la industria del vestuario.

Quizás algunos cuestionarán que en este continente se replica la frivolidad y glamour de Europa, mientras que un alto porcentaje de la población se mantiene en condiciones de carestía y miseria, pero creo que lo importante es que estas manifestaciones permiten la masificación de artistas de la moda, dar a conocer diseñadores y expresiones artísticas de africanos para de este modo, dar a conocer más al mundo sobre África. De esto fueron conscientes en Casa África (España), que cumplió con apoyar y divulgar el evento que ya cumplió 10 años siendo el escenario de diseños innovadores, sin perder la esencia africana.

Ahora sólo nos queda disfrutar con estas imágenes y soñar con alguno de estos maravillosos diseños.

¡Que lo disfruten!

¿Qué ocurre realmente con la piratería en Somalia?

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Por Néstor Nongo (*)

La Unión Europea a fines del año pasado se comprometió a continuar con su operación Atalanta para combatir la piratería en aguas del Índico y subraya su voluntad de trabajar con Somalia y otros países de la región en la lucha contra la delincuencia marítima en esa zona del mundo (EFE, 14-11-2011)

A la pregunta de saber qué es lo que ocurre en las costas somalíes, aunque suene un poco duro, y sobre todo después del secuestro de barcos españoles en la zona, hay decir que los llamados piratas somalíes son pescadores que luchan contra el saqueo de su pesca y contra el vertido de residuos tóxicos en sus costas.

El Grupo de Supervisión para Somalia (GSS) de Naciones Unidas ha venido alertando en sus informes sobre la depredación sistemática de la zona económica exclusiva que corresponde al Estado somalí. A partir del desmoronamiento del régimen de Barre en 1991, surge un tipo de piratería que se autodenomina “guardacostas”, cuyo objetivo eran los barcos que pescaban ilegalmente y los que vertían sustancias tóxicas en las aguas costeras, según la ONU (ONU (2006/299), Informe del Grupo de Supervisión para Somalia en cumplimiento de la Resolución 1630 (2005) del Consejo de Seguridad S/2006/229, Nueva York)

El impacto que tiene la pesca ilegal sobre las condiciones socioeconómicas de las comunidades pesqueras autóctonas de los países en desarrollo es un hecho constatado, entre otros, por la Comisión Europea, que estima que más del 50% del total de las capturas en Somalia, Liberia y Guinea Conakry son practicadas de manera ilegal (Commission of the European Communities (2007), Commission staff working document. Accompanying document to the proposal for a Council regulation establishing a community system to prevent, deter and eliminate illegal, unreported and unregulated fishing. Impact assessment. Sec (2007) 1336 , Bruselas).

Los datos de que se disponen para evaluar esas repercusiones no están muy actualizados a causa de la propia dinámica interna de Somalia, pero según la FAO, en 2008 unos 700 buques de compañías extranjeras faenan de manera ilegal en la zona de Somalia, siendo la pesca artesanal la más afectada por la competencia directa de las flotas extranjeras. El hecho objetivo de que los pescadores somalíes puedan pescar cada vez menos afecta de una manera decisiva a las ya de por sí frágiles economías litorales y explica, en parte, el origen de la piratería en la zona y su uso por los grupos de piratas en Somalia como argumento para justificar sus acciones.

Las acciones que dilapidan la riqueza en el ecosistema marino del Cuerno de África no se limitan a la sobreexplotación de las especies marinas sino también incluyen descargas de vertidos tóxicos de todo tipo, incluido el de residuos nucleares del que sospecha la FAO (FAO (2008), Country profile: Somalia, fishery and aquaculture department).

¿Posible solución?

La supresión de la piratería en Somalia pasa por un proceso de rehabilitación del Estado, la puesta en marcha de una fuerza marítima somalí que garantice la ley y el orden en sus aguas territoriales y en su zona económica exclusiva, y el respeto por parte de las flotas extranjeras de las aguas territoriales somalíes.

(*)Néstor Nongo.  Natural de Bayaya, RD del Congo.  Doctorando en Ciencias Políticas y Sociología, actualmente se desempeña como  analista de información internacional, especialista en comunicación pública y en política africana. Forma parte del Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado (TAC) y trabaja en la administración pública española, como jefe de Área de Análisis informativo (Ministerio de la Presidencia).

Victoire Ingabire y su trunca lucha por la democracia – Ruanda

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Por Bárbara Igor (Misosoáfrica)

 “Queremos una política que proteja a cada ruandés, para que nadie pierda su vida a causa de sus orígenes, de su religión o de sus opiniones políticas” fueron sus palabras durante su corta campaña a la presidencia de Ruanda.

 

Su nombre es VICTOIRE INGABIRE UMUHOZA, nació en Ruanda hacia 1968, pero permaneció exiliada de su país durante 16 años, encontrando su refugio en los Países Bajos.   Fue allí donde se formó en Derecho Comercial y Contable, y se licenció en Ciencias Económicas y Gestión Empresarial.  Su dominio de diversos idiomas, entre los que cuentan el holandés, inglés, francés y el kinyaruanda (su lengua materna), así como su rigor, la llevaron a ocupar un cargo como Gerente de departamento en una prestigiosa empresa Auditora con sede en Holanda.  Casada y con tres hijos, y pese al exilio, Victoire Ingabire nunca olvidó la tragedia que ha asolado por años a su país, ni mucho menos el hecho de que su Ruanda natal aun estuviera sumida en una terrible dictadura a cargo de Paul Kagame, miembro del Frente Patriótico Ruandés.

Al tanto de esta situación, Victoire decide hacerse parte activa de la oposición al régimen dictatorial, formada por los más diversos grupos de la diáspora tanto en América, como Europa y África.  En el transcurso de los años, parte de la diáspora organizada se configuró en las Fuerzas Democráticas Unificadas (FDU-Inkingi), el principal movimiento opositor, que más tarde ella presidiría.

Con su participación activa desde el exterior, Victoire, en su posición de Presidente de las Fuerzas Democráticas Unificadas y en conjunto con su coalición, decide volver a Ruanda para presentarse como candidata en las elecciones presidenciales de agosto 2010, pese a todos los riesgos que esta decisión conllevaba.  Su objetivo,  “trabajar por la democracia, la justicia y la dignidad de todos los rwandeses” se vió rápidamente suprimido a su llegada a Kagali el día 16 de enero, con la inmediata reacción del gobierno.

 El 21 de abril fue detenida bajo la acusación de formar parte de la agrupación terrorista FDLR, así como de negar el genocidio de 1994.  Se le acusó principalmente de segregacionismo y de financiar la formación de grupos armados para desestabilizar al país.  En esta labor que se le imputa, habría estado trabajando a la par con el considerado “héroe del hotel de Ruanda”, Paul Rusesabagina, quien también niega dichas acusaciones.

Victoire Permaneció en arresto domiciliario hasta el 14 de octubre, día en que fue trasladada a la cárcel.   Sólo en septiembre de 2011 se inició un juicio formal en su contra.  En la actualidad, aun se espera el veredicto luego de la suspensión del proceso, que supone la cadena perpetua para esta líder de la oposición.

Fuentes: Fundación Sur / Justicia, Paz, Creación (WordPress)

Imagen: in2eastafrica

Qué día de África

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Por Eugénio C. Almeida (Portugal)

25 de mayo y se celebró un día más del heterogéneo mosaico etnocultural del continente africano.

Un 25 de mayo más, lleno de promesas que como siempre, se verificará que  son en vano, ¡poco simbióticas y estériles!, tal como ha sido en los últimos 49 años…

Un continente rico en tierras arables fértiles pero que continua, preferentemente, consumiendo lo que viene de afuera.

Un continente con los mayores mantos freáticos e hidrográficos para producción de energía que podrían ayudar  a África a ser  más limpia y menos contaminada, pero que continua consumiendo excesivamente productos fósiles, la mayoría explotados y producidos en África, pero transformados en el exterior y reimportados con los consecuentes costos para el continente.

Un continente que proyecta a sus principales riquezas subterraneas para ser explotadas casi hasta su agotamiento y, a cambio de esto, recibir cualquier producto final, ni siempre el mejor y a precios absurdos y especulativos.

Madre África donde las crisis territoriales, 49 años después, continuan perdurando por intereses y voluntades externas, con gobernantes coludidos y políticos sin escrúpulos que sólo consiguen vislumbrar la mantención de sus cuentas offshore

Una inmensa y bella región terrestre donde todavía sobreviven autócratas, dictadores y semejantes, que ejercen el poder y blasonan fortunas que nadie sabe esclarecer cómo fueron obtenidas.

Un continente donde los Coup d’ Etats continuan y, más grave aun, que siendo sancionados por una parte importante de la comunidad africana, la Unión Africana parece no tener la capacidad de impedir.

Recordemos los casos recientes de Mali y Guinea-Bissau, donde la CDEAO, un subproducto de las organizaciones africanas, en donde quien realmente manda viene de afuera, no sólo no impuso un claro afrontamiento a los golpistas si no que acabó más tarde “acogiéndolos” con la colocación de presidentes próximos a los golpistas o incluso a los propios golpistas, como fue en el caso de Mali.

Y que decir de la constante escisión entre el Norte y el Sur africanos debido a la divergencia al colocar en la presidencia de la Comisión de la UA un nombre consensual. Persiste la disputa entre Jean Ping, el aun presidente apoyado por los Estados centro meridionales, y la señora Nkozasana Dlamini-Zuma, sustentada por los Estados del SADC.

Resumiendo, un año más que pasa y un año más que África continua viendo algunos de sus Estados en convulsiones poco agradables.  Cómo sería bueno que África padeciese de agitaciones provocadas por un crecimiento económico consistente que resultase en una conmoción social victoriosa.  Tristemente descubrimos que los Objetivos del Milenio para 2015 están peligrosamente próximos de su fecha límite y aquellos para los cuales la ONU batalló y que el continente acogió, parecen cada vez más remotos.

Todavía, y a pesar de todo, quiero continuar creyendo y soñando que África todavía será un continente más humanizado, menos epidémico, más libre, menos corrupto, más justo y fraterno y menos despótico, donde los Hombres, los verdaderos Hombres, gobiernan a los Hombres con sabiduría y sensatez.

Quiero una África tal como algunos Humanistas y visionarios como Senghor, Cabral, Nkrumah, Mandela, Kenniata, Nyerere, entre otros, la soñaran, una África grande y altiva, nuestra “Big África”.

Quiero continuar soñando, y ver rápido, esta mía, nuestra África.

La África que debemos ser nosotros quienes se preocupen de levantar, aunque con la ayuda de Dios:

BaNto na Hosi Sikê-léla Afrikaa” (más o menos “Dios ayudará a los africanos a levantar África”).

¡¡¡África aiué!!!

Eugénio C. Almeida, natural de Lobito, Angola, es Doctor en Ciencias Sociales y Relaciones Internacionales.

Traducción: Bárbara Igor (MISOSOAFRICA)

Sólo de vez en cuando el narcotráfico parece preocupar a los dueños de la ONU, de la UE y del CPLP

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Por Orlando Castro (Portugal)

Por lo visto, las autoridades portuguesas, al igual que Europa, sólo ahora descubrieron que el narcotráfico está amenazando la existencia de algunos países africanos, principalmente lusófonos.

De las dos una.  O andan durmiendo en la fila, lo que no sería novedad, o se benefician de esta situación.  Sólo así se comprende el silencio, la ineptitud y la constante cobardía de que hacen uso.

La inestabilidad socio-política en los países de la África Occidental, está dejándolos a merced de narcotraficantes y de “extremismos”, incluyendo el terrorismo islámico, volviéndose una amenaza sobre todo para Europa, lo que exige una intervención de la comunidad internacional.

Esta tesis fue defendida por los investigadores Victor Ângelo y Rui Flores, por ese entonces técnicos de la ONU,  en un estudio publicado por el Instituto Portugués de Relaciones Internacionales de la Universidad Nova de Lisboa en Agosto de … 2007.

En el estudio “La mezcla explosiva de la expansión demográfica, desempleo y narcotráfico en África Occidental”, los dos investigadores destacan que la actual explosión demográfica – la población de la región deberá aumentar en 100 millones de personas hacia el 2020 – no está siendo acompañado por el crecimiento económico y la creación de empleos, “llevando a que los jóvenes no tengan perspectiva de futuro” y vivan en la pobreza.

“Este cuadro demográfico social y económico es propicio al desarrollo del extremismo, sea de tipo terrorista, como Al Qaeda, o de otros, que tienen en la juventud un ejército de reserva radical a la espera de un lider”, indican los investigadores.

“Presionados por el desempleo y por el hambre, pesimistas en relación a las perspectivas de futuro, (los jóvenes) ven en la adhesión a un grupo paramilitar o integrista, un viaje sin fin hacia su única salida – y por eso desaguan todas las semanas centenas de inmigrantes ilegales en las costas de las Canarias o en el Sur de España, en Malta o en la “bota italiana”, afirman.

Entre los 15 países de la Comunidad Económica de los Estados de l África Occidental (CEDEAO) están dos Estados lusófonos: Cabo Verde y Guinea-Bissau.

Del grupo también forman parte Benin, Burkina Faso, Costa de Marfil, Gambia, Gana, Guinea, Liberia, Mali, Níger, Nigeria, Senegal, Sierra Leona y Togo.  De estos países, sólo Cabo Verde, Gana y Senegal no sufrieron golpes de Estado en las últimas décadas  y 12 de ellos están en el grupo de los 31 Estados más pobres del mundo, en el indice de desarrollo de las Naciones Unidas.

Victor Ângelo y Rui Flores destacan la ineficiencia del general de los Estados, que se encuentran minados por los “virus de la corrupión”, visible en el “funcionario público que recibe dinero por debajo de la mesa”  y en el “alto gobernante que garantiza para si mismo un porcentaje de cualquiera de los contatos establecidos por el Estado, y una compañía que también se apropia de recursos provenientes de la cooperación internacional”.

La causa, defienden, está en la legislación “opaca, de dificil comprensión y aplicación”, muchas veces copiada “sin ninguna consideración por los contextos históricos y sociales de cada país”, pero también por el Estado “pagar poco y a más horas”, ejemplo de lo que pasa en Guinea-Bissau.

Todo esto, afirman los dos investigadores, convierten a estos países particularmente vulnerables al crimen organizado y en prticular, al narcotráfico que, hace de países como Guinea-Bissau plataformas giratorias en las rutas internacionales de la droga entre America del Sur y Europa.

“Hay una mezcla explosiva que puede hacer de África Occidental una especie de “cóctel molotov” de dimensión regional, cuyos daños afectarán sobremanera a la Unión Europea.  Sus efectos, inclusive, ya comenzaron a hacerse sentir”.

“Este aumento exponencial en el tráfico de droga en la región se debe no sólo a la fragilidad de los Estados, si no que también al hecho de que el negocio de los estupefacientes es extremadamente lucrativo, en particular el tráfico de cocaína y heroína”, comentan Victor Ângelo y Rui Flores.

A modo de ejemplo, se referían en ese estudio del 2007 que en Guinea-Bissau, el decomiso de 635 kilogramos de cocaína en Abril, equivaldría a unos 8.5 millones de euros en el mercado de la región; vendida en España, la droga generaría un lucro de 11 millones de euros, valor que equivale al 20% del total de la ayuda internacional de Guinea-Bissau, 14% de todas las exportaciones del país y casi 400 veces el total de la inversión internacional directa en el país.

La disponibilidad creciente de cocaína en la región llevó al establecimiento de almacenes por toda la costa, lo que vino a facilitar el aumento del tráfico hecho por locales y la existencia de redes estructuradas capaces de adquirir y redistribuir centenares de kilos”, argumentan.

Los dos investigadores destacan que el problema “no es sólo la ausencia de medios”, si no que también “una cierta resistencia crónica del poder político en tomar medidas que combatan eficazmente el tráfico”.

“Es en este escenario que surgen los narco-estados.  Al final hay quien vea en la asociación a los grupos del crimen organizado sólo una tentativa de asegurar un modo de sustentar a su familia”, dicen.

Para atacar este problema, “que tiene todas las condiciones para poner en riesgo la estabilidad internacional”, los investigadores sugieren la asistencia de la comunidad internacional, apuntando hacia más cooperación policial y al fortalecimiento de las instituciones nacionales, con especial atención en la reforma de seguridad, sobre todo cuando se acumulan sospechas sobre militares y de agentes de seguridad involucrados en el narcotráfico”.

El problema, señalan, exige todavía medidas para disminuir el impacto de la explosión demográfica y del desempleo, y la revisión de las políticas de la Unión Europea sobre inmigración y aduanas, “abandonando medidas proteccionistas, para permitir que otras regiones se desarrollen y consigan entrar con sus productos de manera competitiva en Europa”.

Concluyendo, apuntan a la necesidad de la comunidad internacional y las Naciones Unidas de definir el narcotráfico como crimen contra la Humanidad, aun asumiendo que “podrá no ser fácil de conseguir”

 Orlando Castro es Angoleño-portugués. Reside actualmente en Portugal donde desarrolla su trabajo como periodista y Escritor

Traducción: Bárbara Igor (MISOSOAFRICA)

27 de mayo y ya son 35 años…

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Por Eugénio C. Almeida (Portugal)

Han transcurrido 35 años desde que aconteció una de las páginas más negras de la historia político-social de Angola.

Hace 35 años ocurría el nunca esclarecido fratricidio del 27 de mayo entre militantes del MPLA, en ese entonces MPLA-Partido de los Trabajadores.

Por un lado, partidarios de Agostinho Neto, en esa época, presidente de la entonces República Popular de Angola, y del entonces Mayor José Eduardo dos Santos, relator del proceso a Nito Alves.

Del otro lado, precisamente Nito Alves – a quien se atribuye la autoría de la famosa carta que contendría las no menos famosas “13 Tesis de Nito Alves”, aunque se crea que las mismas habrían sido escritas por un militante y comisario político en Cabinda de nombre Pedro Santos (*) – y de otras personalidades que fomentarían el “fraccionismo”, como fue descrito por los colaboradores de Neto, como Zita Valle, Ademar Valles o José Van-Dunem.

Es cierto que hubieron, esos son por lo menos los diversos testimonios más o menos creíbles, una enorme cantidad de muertos y centenares de detenidos, algunos de los cuales continúan desaparecidos.  Oficialmente, sólo han sido referidos como “muertos oficiales” 7 angoleños partidarios y adversarios: los 4 arriba citados del “fraccionismo”, Saydi Mingas, Helder Neto y Eugénio Veríssimo da Costa “Nzaji”.

Esta fue una crisis que traspasó el canal del MPLA. En ella, intervinieron directa e indirectamente soviéticos y cubanos.  Con la particularidad de que cada uno apoyaba una de las facciones.  Según algunos autores y analistas habría sido aquí que comenzaron a enfriarse las relaciones entre la antigua URSS y Cuba.

Hay quien también afirma que fue aquí que Neto comenzó a perder la “simpatía” de Moscú y…

35 años después, todavía hay familias a las que les gustaría hacer el debido luto.

Sólo que las autoridades angolanas, o mejor, las cúpulas del MPLA mantienen un absurdo mutismo sobre el 27M y sus consecuencias.

Es hora de que el MPLA se abra, de una vez a la comunidad y cree internamente o incluso a través del Gobierno Nacional, en la línea de lo que hizo, y muy bien, Sudáfrica y recientemente Brasil: una comisión de Verdad donde todo pudiese ser transmitido a la comunidad para liberar a los fantasmas.

No creo que eso venga a crear nauseas al partido minoritario, por el contrario.  La transparencia es el mejor remedio y las familias respirarían finalmente.

Mientras esto ocurra, muchos angoleños continuarán mirando el 27M y esperando…

(*)Esta materia puede ser leida en el Libro “Angola: potencia regional emergente”

Eugénio C. Almeida, natural de Lobito, Angola, es Doctor en Ciencias Sociales y Relaciones Internacionales.

Traducción: Bárbara Igor (MISOSOAFRICA)

“El hombre de Marfil”: Didier Drogba – Primera Parte

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Por Carla Vargas Villarroel (MISOSOAFRICA)

Fue entonces cuando decidí que el primer proyecto de la fundación debía ser construir y financiar un hospital dando a las personas la atención sanitaria básica y una oportunidad para mantenerse con vida.”

Didier Drogba

En estos días ya es considerado una leyenda viviente debido a su aporte en el triunfo de su equipo, el Chelsea F.C., ganador de la UEFA Champions League. Pero en realidad para otros, entre los cuales me encuentro, es un héroe, un ejemplo de generosidad viviente.

Drogba siente el compromiso hacia su pueblo, en especial hacia los más desposeídos. Él no cumple el típico rol de las figuras públicas que invitan a los “otros” -como políticos o ricos-, a proponer políticas de redistribución económica o a ser más generosos y entregar parte de sus bienes en ayuda solidaria, sino que es él mismo quien da parte de sus ganancias para la ayuda comunitaria.

Didier Drogba es originario de Costa de Marfil, país popularmente conocido por su tradicional nombre en español,  pese a que en los años ochenta y bajo expresa petición de su gobierno, debía ser mundialmente llamado por su nombre en francés Côte d´lvoire.

Antes de ser una nación independiente, estuvo bajo el protectorado de Francia desde el 10 de marzo de 1893, y como la mayoría de las colonias africanas, enfrentó la llegada de exploraciones, misiones cristianas, el arribo de compañías comerciales, además de soldados que tuvieron como propósito extender los dominios franceses y lograr la pacificación de un pueblo que se negaría hasta el día de hoy a ser explotado. Dentro de sus objetivos estaba estimular la explotación de materias primas para su exportación, de ahí que se desarrollaron las plantaciones de café, cacao y aceite de palma, cuyos capitales estuvieron principalmente en manos de los ciudadanos franceses, y que se sustentaron con condiciones de trabajos forzados, los que eran vistos como una situación normal para el desenvolvimiento económico del país.

Sería esta dificultad, así como la pacificación y el fin de la explotación al pueblo marfileño, lo que marcaría su historia. Como latinoamericanos, sabemos que la lucha por una independencia política y económica conlleva un costo social tremendo para los  pueblos. En el caso de Costa de Marfil, podemos decir que entre 1904 y 1958 formó parte de la unidad constituyente de la federación de África Occidental Francesa, que sería administrada desde París, medida tomada para simular una mayor integración de los africanos dominados. Un ejemplo de esto fue la concesión de la ciudadanía francesa a los “sujetos africanos” durante el régimen de Vichy en 1943, donde se les reconoce el derecho de organización política y se les eliminan condiciones de trabajo forzado utilizadas hasta principios del siglo XX en estos dominios africanos. Al igual que en nuestro continente surgen movimientos en contra de la política colonial que beneficiaba a los franceses, pero estos no son más que originarios que representan una defensa de los grandes propietarios africanos, no una lucha del pueblo marfileño en sí. Tal es el caso de Félix Houphouët-Boigny, dirigente sindical agrícola de la nación, que defendió los intereses hacendados, llegando a ser un político destacado al formar parte del parlamento francés en París.

Costa de Marfil se independiza definitivamente el 7 de agosto de 1960, no sin sufrir algunas sanciones por su osadía, como perder su membrecía en la Comunidad Francesa.

Su presidente Félix Houphouët-Boigny gobernó con mano de acero: en el ámbito económico se convirtió en una próspera nación que  llegó a tener por 20 años un crecimiento anual del 10%, gracias a las explotaciones del café, cacao, piñas y aceite de palma, mientras que en lo político su gobierno se manifestó como un represor de las libertades de expresión, con una casi nula libertad de prensa y la imposición de un sólo partido político en funcionamiento. Todo este esplendor colapsa y se hace evidente en los ochenta, debido a la sobreexplotación, sequías y altos índices de criminalidad.  Así el supuesto milagro en África comenzaba a llegar a su fin.

Es en este contexto que nace Drogba, el 11 de febrero de 1978 en Abidjan, la ciudad más poblada del país. En esos años la ciudad se caracterizaba por tener una red de carreteras, suministro de aguas, un eficiente sistema de transporte público y un aeropuerto, imagen que difiere con los estereotipos que tenemos en el resto del mundo de los espacios geográficos africanos. Pero a pesar de esto, los problemas sociales se mantenían por el crecimiento explosivo de su población, proveniente de los sectores rurales y de otros países de África más desposeídos.  Así, era común observar problemas de salud como la lombriz de guinea y diarreas, como consecuencia de los sistemas de drenaje deficientes, infecciones respiratorias, varicela y la mal nutrición, sin dejar de lado el mal mundial: el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA). Entre las búsquedas de soluciones se optó por la descentralización de Abidjan, nombrando como nueva capital de Costa de Marfil a Yamoussoukrou en 1983, pero a pesar de esto, Abidjan continuó siendo el centro cultural y comercial del país.

En estas condiciones, Didier abandona su país a los 5 años para iniciar su vida en Francia, junto a su tío, futbolista profesional.  Más tarde aun siendo un niño, vuelve con sus padres, pero nuevamente debe regresar al país Galo pero ahora junto a ellos, debido a la fuerte crisis económica que se vive en Costa de Marfil y que ha desatado diferentes conflictos internos y civiles.  Dichos conflictos fueron denunciados en su oportunidad por las diferentes organizaciones internacionales de Derechos Humanos, como es el caso del problema con el trato de no combatientes cautivos por ambos bandos y la esclavitud infantil entre los trabajadores de la producción de cacao.

Mientras Drogba soñaba con desarrollar su carrera futbolística y fichar en un equipo de los grandes, siempre mantuvo en su pensamiento a su pueblo oprimido. Es en el 2004 que el jugador marfileño es integrado al club Chelsea F.C. del multimillorario Abramovich, siendo el fichaje más caro de la historia en un club londinense, que pagó 24 millones de libras por su contratación.

Sus éxitos en el Chelsea F.C. y su selección como capitán son elogiados, sin embargo él va más allá: se ha convertido en un referente debido a su gran generosidad y conexión con el compromiso hacia los más desposeídos de su país. Porque a diferencia de otros personajes nombrados “Embajadores de Buena Voluntad” que participan en campañas, él va realmente más allá, puesto que además de su voluntad, toma la acción.  El PNUD reconoció la gran labor humanitaria que realizaba el futbolista con sus sucesivas acciones, entre las que cuenta el comercial filmado para PEPSI en el 2009, donde anunció que donaría 3 millones de libras esterlinas para la construcción de un hospital en su ciudad natal. Este proyecto fue parte de la fundación que lleva su nombre. Este acto en específico, expresó Didier, surgió luego de su vista al hospital de Abidjan, el que se encontraba en precarias condiciones:

“Cuando visité un hospital en Abiyán este año, yo estaba sorprendido por las terribles condiciones. Oímos hablar de todas las enfermedades incurables, pero estos niños tienen las mismas probabilidades de morir de diabetes, porque no hay insulina disponible. Fue entonces cuando decidí que el primer proyecto de la fundación debía ser construir y financiar un hospital dando a las personas la atención sanitaria básica y una oportunidad para mantenerse con vida.”

Didier Drogba, (12 de noviembre de 2009).

Es muy necesario que personajes públicos, políticos y empresarios con capacidad para ayudar a los más desposeídos, lo hagan.  Pero asimismo es imperioso que se creen políticas de Estado que terminen con tanta desigualdad y pobreza, más aún si sabemos que en Costa de Marfil todavía entre el año 2000 al 2005, la esperanza de vida era de 48 años, los niveles de analfabetismo estaban en un 47%, la mortalidad infantil era de 102 por cada 1000 nacidos. Por otra parte, los conflictos internos ante los cuales la ciudadanía está desprotegida, la muerte a causa de los enfrentamientos entre guerrillas y la delincuencia, vuelven urgente el cambio de mentalidad y la acción inmediata.

Para los fanáticos del fútbol Didier Drogba no es sólo un gran goleador y un campeón de ligas, sino que también es un héroe nacional para una Costa de Marfil que anhela una mayor justicia social y paz en su tierra.


Fuentes de sitios web:

http://www.escolares.com.ar/ciencias-sociales/costa-de-marfil.html

http://es.wikipedia.org/wiki/Costa_de_Marfil

http://es.wikipedia.org/wiki/Didier_Drogba

http://www.rtve.es/deportes/20120520/drogba-deshizo-maldicion-del-chelsea-apunta-balon-oro/529118.shtml

http://www.goal.com/es/news/23/inglaterra/2012/05/20/3115647/didier-drogba-permanece-tranquilo-sobre-su-futuro-en-el

http://www.un.org/cyberschoolbus/spanish/cities/eabidjan.htm

Caldo de Mancarra – Guinea Bissau

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1 pollo
1 cebolla grande
1 limón
250 gr. de maní (amendoim)
3 tomates rojos
1 litro de agua
Sal y piripiri

Limpie el pollo y córtelo en pequeños bocados.  Alíñelo con sal, piripiri y agregue las cebollas en rodajas y ajo a gusto.

En paralelo, muela los maníes lo más pequeño posible, ya sea triturándolos o aplastándolos con un mortero  (puede reemplazarlo por manteca de maní enlatada).  Agregue los tomates bien picados y mezcle hasta formar una pasta.  A esta pasta agréguele un poco de agua recién hervida y revuelva para que los ingredientes queden bien mezclados.   Una vez realizado este procedimientos, colar la pasta y guardar el caldo obtenido.

Sofreir el pollo y posteriormente agregar el caldo obtenido de la pasta de tomate y maní que teníamos reservado.  Una vez que el pollo esté semi cocido, agregar la pasta y dejar cocinar a fuego lento, revolviendo constantemente.  Una vez retirado del fuego, agregar jugo de limón y servir.

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Esta receta fue compartida con nosotros por la escritora Guineana Filomena Embaló.

 

Filomena Embaló: nació en Angola, hija de padres caboverdianos y de nacionalidad guineana. Formada en Ciencias Económicas en Francia, ocupó cargos en la administración pública de Guinea-Bissau tanto en el país como en el exterior. Actualmente, además de contribuir con el proyecto Didinho.org, trabaja en París, en la organización intergubernamental Unión Latina.

Reflexiones en torno a la Crisis Alimentaria (Primera Parte)

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Por Bárbara Igor (MISOSOAFRICA)

“… la alimentación es un derecho, pero lamentablemente en la actualidad no pasa de ser un negocio que, en la mayoría de los casos, ha derivado en un triste vicio que no se ha querido reconocer como tal…”

Hay quienes no tienen más alternativa que la de alimentarse de la luz solar.

Revuelo ha causado estos últimos días, la noticia de la muerte de una mujer suiza, víctima de inanición voluntaria, y si se quiere, ideológica. No estamos hablando de las ya tan comunes a nosotros “huelgas de hambre”, sino que de un particular caso en donde la figura de la espiritualidad, se vuelve materia de discusión. Dicha mujer, la que curiosamente perdiera la vida hacia febrero del año 2011, según indican las fuentes periodísticas, sólo ha hecho noticia esta última semana.

Su decisión de renunciar a la comida habría estado avalada por un video documental en el que dos hombres, un místico indio y un científico occidental, aseguraban que era posible la subsistencia sólo por medio de un recurso que, si bien sabemos es fundamental para cualquier expresión de vida, nunca llegaríamos a considerar como a un único componente de nuestra dieta: la luz del sol.

El miércoles pasado, sin ir más lejos, NAT GEO exhibía por su señal de cable, Tabú Brasil, un programa especialmente dedicado a, como su nombre bien lo indica, los tabúes alimentarios de dicho país. De entre varios reportajes, era posible acompañar la experiencia de dos personas que habían decidido en un determinado momento de sus vidas, dejar de considerar la comida como necesaria para su subsistencia. De este modo, una mujer aseguraba haber pasado cerca de 3 meses sin probar bocado, mientras que, un joven aseguraba que desde el año 2010 sólo se alimentaba de la energía solar y de jugos naturales que ingería sólo cuatro veces por semana.

Sin mostrar mayor pérdida de energía ni debilidad, había renunciado a todo tipo de alimento sólido sin ver por esto mellada su capacidad deportiva ni intelectual. En términos simples, el vivía una vida como cualquier otra, con la absoluta conciencia de que su decisión no era perjudicial para su propia salud, hecho que le llevaba, inclusive, a difundir su estilo de vida por medio de charlas y de pasquines.

Ha sido también esta semana que nos hemos enterado de una nueva dieta que está revolucionando el mercado de la estética: la alimentación por sondas. La seguridad que este sistema garantiza a quienes la prueban y la efectiva pérdida de peso, la ha convertido en la dieta favorita de europeos y norteamericanos, siendo posible perder 10 kilos en 10 días.

Pero ¿a que viene toda esta introducción?. Mucho se ha cuestionado por parte de las ciencias médicas la irresponsabilidad frente a las dietas que intentan reemplazar productos que parecen fundamentales para la dieta humana, como lo son la carne, la leche y los vegetales. El boom del vegetarianismo y en su versión extrema, el veganismo, ha puesto en tela de juicio muchas de las teorías alimentarias occidentales. No es secreto para nadie que la dieta de un hombre como Gandhi sólo se basaba en el consumo de sumos frutales, vegetales crudos y legumbres, y que aun así vivió una larga vida, interrumpida sólo por su lamentable asesinato. Pero tenemos también su contraparte, jóvenes intentando imitar su ejemplo, víctimas de anemia o sin ir más lejos, el caso que mencionáramos al principio, de una inanición que desembocó en la muerte.

Nuestra pregunta entonces va por las siguientes directrices: en una sociedad donde la comida parece un bien de consumo de acceso indiscutible al menos para aquellos que se deciden por prescindir de ella, y si la información sobre una buena alimentación es material de cabecera para cualquiera de nosotros, ¿cómo es que surgen estos ejemplos que en una primera instancia, no podemos más que considerar rayanos en la autodestrucción?

Entendemos el ayuno como una tradición a la que muchas culturas echan mano por los más diversos motivos, los que van desde la idea de la austeridad hasta el castigo del cuerpo y la penitencia. Pero ¿quién se ha preguntado una vez, cómo es que el bombardeo alimentico del que estamos siendo víctimas en la actualidad, nos está influyendo?

El boom de los programas de televisión que tienen como protagonista la cocina, el surgimiento diario de productos que garantizan ser más saludables que los ya conocidos, y más aun, de desarrollo sostenible. La aparición constante de nuevas dietas, productos extra vitaminizados capaces de mejorar nuestro aspecto, incluso nuestro color, nuestra memoria, regular nuestro colesterol y otros que simplemente, al ser consumidos, elevan nuestro estatus en términos sociales.

No tengo los antecedentes de cuándo esto comenzó, pero dando una vuelta una noche cualquiera por la televisión, resulta posible encontrarnos con realizaciones que van desde lo más simple, como es el caso de un amigable chef enseñando las más variadas recetas, hasta los más cosmopolitas, donde generalmente un sujeto carismático va “descubriendo la cultura de cada país” probando en un día todos los manjares que su estómago le permite. También los hay aquellos de fábricas de tortas, en donde enormes equipos de gente cumplen tu sueño por medio de la realización de una torta de cumpleaños espectacular, como también tenemos aquellos en los que cierto chef estrella, capacita a otros tantos en una suerte de reallity de la humillación; y por supuesto, su infaltable versión para niños. Ya en su expresión más desenfadada y sincera tenemos al hombre que compite con la propia cocina, desafiando a cantidades ingentes de comida chatarra a ser devoradas. ¡Buena Salud a todos estos programas! que en buena medida se atreven a darnos un pequeño indicio de lo que estamos haciendo con nosotros mismos y si se me permite decirlo, nos dan una respuesta a la existencia de fenómenos como el de aquella mujer de 50 años, muerta por inanición voluntaria, en un país como Suiza, en pleno siglo XXI.

Comencemos por preguntarnos, – y muchas de las preguntas que nos hagamos probablemente no tendrán una respuesta en esta entrega, pero por ahora nos basta con plantearlas- ¿en qué momento la alimentación y por ende la comida, dejaron de ser la base de la subsistencia humana, cuyo valor yacía en su capacidad de perpetuar la vida, para convertirse en un valor de mercado, en simple mercancía; en lo que actualmente conocemos como el “agronegocio”?

Muchas veces nos jactamos de nuestra dieta balanceada, de nuestra capacidad de reconocer lo que es beneficioso para nuestro cuerpo y lo que no lo es, y también, muchas otras veces hacemos alarde de nuestra contribución con el medio ambiente, al escoger unos productos por sobre otros. Pero antes de comprar, ¿quién realmente se pregunta sobre la cadena de producción que permitió que dichos productos, todos saludables y capaces de hacer de nuestra vida una verdadera fiesta de sabores, llegaran hasta nosotros?

Muchas otras veces y aprovechando la reciente Semana Santa para ejemplificar, ¿no nos hemos visto acaso sentados a la mesa agradeciendo a Dios y a la vez, implorando por aquellos que no tienen nada para llevarse a la boca en ese mismo momento? Ciertamente no hay nada de malo en esto, pero me parece que más que agradecer nuestra buena fortuna y la posibilidad de acceder a nuestros sofisticados platos marinos, podríamos preguntarnos ¿cómo es que por ejemplo en África la crisis alimentaria no ha podido ser paliada, si no que más bien sólo se ha visto acrecentada? Y probablemente no nos preguntemos esto, porque sabemos que la respuesta está en los manjares que estamos próximos a disfrutar.

No es novedad para nadie que la costa africana está siendo constantemente arrasada para que en nuestras mesas “no falte el pan de cada día”. También es cierto que las tierras a muchos campesinos les han sido compradas a precios irrisorios o simplemente expropiadas por el estado para ser vendidas a empresas extranjeras, reduciendo así la posibilidad del cultivo de subsistencia para sus naturales. A esto podemos agregar la novedad de la privatización de las aguas y los suelos más productivos de muchos de los países del continente. No es muy diferente la situación en América Latina, pero como África continua siendo un continente con una mayoría de población rural significativa, no podemos dejar de considerarla. Para que decir de todos aquellos terrenos expropiados para el cultivo de la materia prima de los agro combustibles “no contaminantes” y de última generación. La enumeración de estos eventos no tendría fin. Y nuestro objetivo es instalar una problemática para ser desarrollada gradualmente.

Las estadísticas indican que en la actualidad serían mujeres y niñas las principales víctimas de la hambruna en el continente africano, así como también, que el problema de la hambruna sería particular de las regiones rurales, motivo por el cual se subentiende una necesidad de replanteamiento de las políticas agrícolas y por ende, del agronegocio.

Y porque el problema no pasa solamente por la carestía, podemos revisar las siguientes cifras manejadas por la FAO y hechas públicas en uno de los tantos informes de Veterinarios Sin Fronteras:

“El estado de la inseguridad alimentaria en el mundo” de 2010 cifraba en 925 millones las personas subnutridas en el mundo. La inseguridad alimentaria, entendida como la falta de acceso a una alimentación suficiente, nutritiva, inocua y culturalmente adaptada, afecta a otros 1.300 millones de personas que sufren “deficiencias nutritivas” además de a otros 1.000 millones de personas que sufren de obesidad (ibíd.)

Porque no está de más decirlo: la alimentación es un derecho, pero lamentablemente en la actualidad no pasa de ser más que un negocio que en la mayoría de los casos ha derivado en un triste vicio, que no se ha querido reconocer como tal.

Frente a todo esto, al bombardeo que existe sobre la alimentación, no es ilegítimo cuestionarnos si acaso realmente necesitamos las cinco frutas y las cinco verduras diarias que los programas del gobierno promueven, o los dos vasos de leche, la proteína animal y por cierto, el omega tres de los salmones y el atún, y ya siendo más extremistas, si realmente necesitamos esas 4 refacciones diarias que nos han enseñado a tomar desde niños, tan ricas en vitaminas y minerales. Cuando pienso en esa mujer que últimamente ha muerto en Suiza como consecuencia de inanición y luego en todos esos jóvenes, en su mayoría, que juran de pies juntos que una taza de arvejas puede suplir a dos vasos de leche, me pregunto si todo esto no es más que nuestra nueva manera de resistir a un mercado que se muestra violento, amenazante e incluso aun más nocivo para nuestra salud, que la propia dieta de la luz.

Los invito entonces a sacar sus propias conclusiones.

IMÁGENES: PITBOX / LA HIPNOTERAPEUTA

REF: Veterinarios sin Fronteras

REF: NATIONAL GEOGRAPHIC

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Este post está dedicado a mi gran amigo Cristián Vergara, gracias a quien MISOSOAFRICA fue posible.

MISOSOAFRICA: Bárbara Igor Ovalle (1982), natural de Santiago de Chile. Es Licenciada en Artes, actualmente coordina las publicaciones en el presente espacio.

Etiopía y su buen café.

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Por Bárbara Igor

El café se ha convertido en la actualidad en una de las mayores entradas económicas del país. Etiopía genera importantes cantidades de empleos tanto directos como indirectos gracias a la producción del café, siendo ciertamente los etíopes los primeros consumidores de su producto, pese a estar destinado mayoritariamente a la exportación. Entre 200 y 250 mil toneladas son producidas anualmente en Etiopía.

Los etíopes aseguran que sus altas tierras son el lugar de origen de este grano. Cuenta la leyenda que las cabras, naturales de la región, probaron los granos y comenzaron a comportarse de una manera “alocada”, y fue así como los pastores osaron también probarlo, dando origen a la tradición de beber café.

En Etiopía el café y la socialización parecen ir de la mano. Las familias se reúnen en torno a la ceremonia del café, que determina un claro sentido de pertenencia. Cada familia etíope al menos una vez al día se junta en torno a una jarra de café.

A la fecha, cerca del 80% de los etíopes viven de esta industria, siendo la fuente principal de sus ingresos. Pero esto no es necesariamente índice de la accesibilidad que existe en torno a esta bebida. Una taza de café en una cafetería etiope, cuesta cerca de 50 centavos de dólar, mientras que en la calle, comprar un vaso de café a un vendedor informal, puede llegar a costar 10 centavos. Pese a esto, se estima que los etíopes beben un promedio de 4 tazas al día.

Entre 2000 y 2003, los precios mundiales del café cayeron en picada, y Etiopía perdió casi el 59% de sus ingresos, lo que empeoró una crisis humanitaria y alimentaria que aún continúa(1).

Los productores, que en su mayoría cultivan en terrenos de no más de una hectárea, reciben menos del 5% aproximado de las ganancias que se obtiene en la industria del café. El resto es recibido por los actores de la industria internacional, los que controlan el valor de venta al cliente final. En este proceso, en el que intervienen al menos una cadena de 4 agentes, son los importadores extranjeros, los tostadores y los vendendores finales quienes se llevan la mejor parte.

Hablando en términos estadísticos sobre estas ganancias, la ONG Comercio Justo especula con las siguientes cifras:

Agricultor: 2% de las ganancias sobre el precio final de la venta café.

Exportador: 3% de las ganancias sobre el precio final de la venta café.

Transportista: 6% de las ganancias sobre el precio final de la venta café.

Tostador: 64% de las ganancias sobre el precio final de la venta café, siendo los tostadores más importantes las industrias Kraft y Nescafé.

Comerciante: 25% de las ganancias sobre el precio final de la venta café.

En los últimos años, diversas empresas e instituciones, lo mismo que el gobierno de Etiopía, han intentado revertir esta situación que a todas luces no es justa para sus agricultores. Sin embargo no es visto aun con muy buenos ojos el compromiso que empresas como Starbucks han asumido en relación a instaurar nuevas políticas de apoyo a los cafeteros. Más bien se ha pensado que no sea más que una manera de limpiar su dañada imagen en lo que a asuntos de ecología, responsabilidad social (emblema de la empresa Starbucks) y comercio justo respecta.

A la espera de una real mejoría de las condiciones de comercialización de este producto, el café etíope continua siendo y probablemente será el mejor café que puedas llevar a tu mesa.

Índices y Referencias: TVE

Índices y Referencias: Comercio Justo

Imagen: Blogabay

Kenia Diariamente #7 – Nicole Rademacher

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Por Nicole Rademacher (Desde Kenia)

–¿Así que él es su esposo? pregunto.  Asiente con la cabeza que sí.

¿Cuántos años llevan casados? Elijo mis palabras con cuidado; su inglés es bastante limitado (sepan, por favor, que mi swahili todavía se trata de cortesías y mi kikuyu sólo sucede por casualidad), y si he aprendido algo de tanto tiempo de enseñar inglés y vivir al extranjero, ha sido a simplificar mis palabras y formar frases que resulten más en comunicación y menos en ¿¿??.

–Diez años, responde.

Anne* es una mujer menuda y la verdad es que al conocerla el día anterior pensé que era un nieto mayor de la familia. No me había fijado en la larga falda que usaba bajo su ondulada chomba de varón. Dado su pelo corto, y el hecho que en este pueblo de altitud extrema todos usan gorros de invierno, muchas veces resulta que una falda es el único indicio del sexo de los niños… y mujeres muy menudas.

Diez años me parece mucho. Me he dado cuenta que los kenianos no suelen representar sus edades (mencioné esto en mi primer post desde Kenia).  Ella también me dijo que tiene 28 años, que el mayor de sus dos hijos tiene nueve años, y que viene de un pueblo muy lejano así que nunca ve a su familia. Aun así diez años me parece mucho.

La leche ya está hirviendo fuerte, y ella añade el té y lo revuelve.

–Sí, diez años, repite riéndose. Parece una persona alegre y cuando estoy presente casi todo lo que hago y digo le da risa. A veces su propia respuesta le da risa.

Quita la olla del fuego con pedacitos de cartón como guantes para proteger sus dedos no tan delicados. Baja la olla al piso de barro y pone otra olla en el fuego y la llena con el agua fresca que por la mañana trajo del pozo. La familia tiene la suerte de tener el pozo en su parcela. He visto a muchas mujeres y niñas con grandes jarras de diez galones de agua en la espalda (creo que son de diez galones) con una correa en frente que sustenta el cargo. A pesar de lo que mis ojos occidentales ven como pobres condiciones, parece que a la familia le va bastante bien.

Agarra una tetera y un colador del armario aparte, con puertas que no hacen juego, y vierte el chai de la olla sin mucho cuidado, por el colador a la tetera. Mientras avisa a los otros que vengan, que el chai de la tarde está listo, tira la loza sucia y unos platillos del almuerzo a la futura agua de fregar calentando sobre el fuego.

*Nombre cambiado para privacidad de su protagonista.

Nicole Rademacher se encuentra en Kenia hasta el principio de mayo, haciendo investigaciones por su proyecto actual que trata sobre los rituales dométicos (patrocinado por el North Carolina Arts Council, EEUU, y muchos donantes privados).

Traducción:  Daniel Bloch

LEER ORIGINAL EN INGLÉS

Kenia Diariamente #6 – Nicole Rademacher

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 Por Nicole Rademacher (desde Kenia)

Parece ser que cada niño de escuela sabe como decir “How are you?”. Es un cántico que hacen. Un “mzungu” (persona blanca, literalmente traducido como “andariego”) está en la calle y todos los alumnos inmediatamente comienzan con el cántico “ouryou?” y repiten.

Sí, simpático al principio, y quizás les respondía, “fine and you?” cuando recién llegué . Pero ahora, los despido sabiendo que esto es una respuesta de memoria. Pero hay aquellos niños que en realidad quieren entablar una conversación (o lo intentan). Aquellos que sonríen, son curiosos y buscan algún tipo de interacción. Me sonrío detras de ellos, les muevo la mano despidiéndome o a veces, estrechamos las manos.

A menudo los alumnos te siguen, sobre todo en áreas menos pobladas. ¿Estarán protegiéndome? Probablemente solamente estén interesados en los “mzungu”. Me hace preguntarme como debo parecerles a ellos. Mientras más occidental soy, la “diversidad” se convierte en algo que no logro notar hasta que ya no está. Más aún, siempre me enseñaron que debía ignorar o “no mirar fijamente” a los que eran considerablemente “diferentes”.  Aquí, ellos te miran fijamente, te gritan (sí, hasta “OBAMA” me han gritado, aunque no pienso que fue porque sospecharan que yo era norteamericana).

La historia más encantadora que puedo compartir de esto, fue en el autobús. Como yo estaba sentada en el pasillo cerca de la mitad del autobús, observé para verificar a todos mis compañeros de viaje. Casi inmediatamente después de que una madre con un bebé abrigado en un kanga pasara de la mano con otra hija, sentí un tirón detrás de mi cabeza. Miré detrás de mí, pero todo lo que veía eran espaldas. El paseo era tranquilo, pero en el Hospital Kenyatta (una parada muy ocupada cerca del final de mi viaje), otra vez miré a los otros pasajeros mientras se iban. La madre pasó y al mismo tiempo sentí un tirón. Inmediatamente me di vuelta para ver al culpable: la mayor de las dos hijas de la mujer, de no más de 7 u 8.  Le sonreí.  Ella tímidamente apartó la mirada, y se apresuró hacia donde su madre y su hermana menor.

LEER EN INGLÉS

 

Nicole Rademacher está actualmente en Nairobi y hasta comienzos de mayo en labores de investigación y documentación del ritual domestico en Kenia, para su actual proyecto “Tierra Común”.  Esto es posible gracias a The North Carolina Arts Council, EEUU y a algunas donaciones privadas o patrocinadores.

Traducción:  Gladys Igor

Revisión de Textos:  Nicolás Kliwadenko

Menú linguístico angoleño

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Por Custódio Fernando (Angola)

Debo confesar: de todos los asuntos de los que me propuse escribir, este es el que más trabajo me dió, dada las variadas opciones del menú lingüístico angoleño.  Este término, cardapio*lingüístico,  que la primera vez que lo lei fue en el e-mail que recibí de un amigo, es el que voy a utilizar para justificar la existencia de varios idiomas que se hablan en Angola, además de la lengua portuguesa, que es la lengua oficial.

En efecto, sería mas fácil describir el asunto si sólo se tratase de un idioma, así como es más fácil escoger qué comer cuando no existen otros sabores en el menú, lo que ciertamente no sucede en este texto, pues, además de correr el riego de ser mal interpretado por algunos compatriotas con ideales regionalistas, corro también el riesgo de recibir varios tirones de orejas de estudiosos de los fenómenos etnolinguísticos de Angola.  Desde ya, debo adelantar que lo que me motiva a estar en este momento delante del computador es tan sólo compartir con otros amigos y hermanos luusófonos los míseros conocimientos que tengo, resultado de la poca información existente sobre este asunto que se consustancia en disertar  sobre los dialectos de mi y nuestra Angola.

Aprendí en historia que de la mayor parte de las lenguas que se hablan en Angola (entiéndanse idiomas o dialectos), siete de ellas promovidas al estatuto de lenguas nacionales en función tal vez de la cantidad de hablantes (Kimbundo, Umbundo, Kikongo, Kwanhama, Fiote, Kokwe e Ynhaneka Umbi), tienen como origen la lengua de los pueblos Bantú, nómades que durante varios años “zumbaran” por este inmenso territorio donde comparten, pacíficamente o no, con los Koisans y los Bosquimanos, también conocidos como Camussequeles.  Las lenguas nacionales se juntan a otras llamadas regionales, donde, para evitar que sean muchos mis errores, cabe apenas resaltar dos que efectivamente son habladas en mi tierra natal, Malanje, y también en el Kwanza Sur, Kwanza Norte y una por las Luandas que son el Mbangala y el Songo.

Recuerdo que a los doce años y porque la vida en Luanda en época de guerra era lo más cara posible, mis padres me enviaron a Namibe donde además de aprender a hablar inglés, encontré el incentivo de aprender una lengua nacional.  Por increible que parezca, el incentivo partió de una empleada que tuvimos, que cuando descubrió que era posible oir su idioma en la Televisión, me preguntó si yo sabia hablar tal idioma.   Claramente ella notó que yo no sabía hablar, finalmente vió que me levanté del sofá cuando el programa comenzó (para mi eran los treinta minutos más tediosos de la televisión) pero aun así esperó mi respuesta que era nada más y nada menos que NO, a lo que luego agregó: “entonces el mano no puede ser comisario.  ¿Cómo le va a hablar al pueblo?”.

Me chocó saber que el pueblo, aquel que tiene el poder de escoger a sus gobernantes, estima a los que pueden oir y resolver sus problemas usando el lenguaje que entendían, y que yo, aunque tuviese a penas poco más que una década de vida en aquel año, no estaba apto para ser líder de este pueblo del que formo parte.  Y como dice un proberbio en mi lengua materna, el Kimbundo: “Kala Wenda”(#)!  Sólo andando aprendí la lección de que necesitaba comenzar la búsqueda de los ingredientes para degustar uno de los platos del menú lingüístico angoleño.

Y ahora que creo que este texto no va a la carpeta de los borradores, permítanme hablar del miedo que siento cuando imagino que la cantidad de hablantes de las lenguas nacionales está disminuyendo.  Hoy nos admiramos más cuando vemos un niño de siete u ocho años hablando inglés que cuando oímos a un niño de cinco años hablando Umbundo por ejemplo.  La idea que se tiene es que el niño que habla inglés es “inteligente” porque ya habla una lengua extranjera, mientras el niño que habla Umbundo es “atrasado” porque habla la lengua del mato*.  El fenómeno se debe al bombardeo de otras culturas que comenzó con la llegada del navegante Diogo Cão en 1482, a la desembocadura del río Zaire, territorio en esa época perteneciente al Reino del Congo, cuya capital se encontraba exactamente en la provincia que hoy es conocida como Zaire.

Esta mañana oí de un sociólogo entrevistado en un programa de TV que las primeras relaciones entre los portugueses y angoleños eran pacíficas, pero que con el correr del tiempo el cuadro cambió, con el principio de la colonización.  A partir de ahí los angoleños eran obligados a dejar sus costumbres y a pasar a adoptar hábitos occidentales en caso de que quisiesen ser considerados civilizados.  Una vez más me arriesgo a ser reprendido y/o mal interpretado al decir que uno de los más conocidos ejemplos es el Bautismo de uno de los personajes más conocidos de la lucha contra el dominio portugués, la Reina Njinga Mbandi, que pasó a ser llamada D. Ana de Souza(*).

Después de más de quinientos años todavía se siente este impedimento si consideramos que los niños que hoy nacen en las ciudades no son incentivados a aprender a comunicarse en los idiomas maternos, por ser considerados lengua de los analfabetos.

Custódio Fernando, es angoleño, natural de Malanje. Es periodista, locutor de radio y escritor. Actualmente vive en São Paulo-Brasil, donde estudia audiovisual y es co-productor y animador del programa Zwela! África como nunca ouviu!

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(#) “Kala Wenda”! Según los más viejos, detentores de la sabiduría, sólo descubrimos las cosas si salimos en su búsqueda.  Kala Wenda literalmente significa: anda para ver, anda y sabrás.

(*) Todavía son controversiales las razones del bautismo de la reina Njinga Mbandi (soberana del reino del Ndongo y de la Matamba).  Muchos creen que se trató de una estrategia usada por ella con la intención de establecer relaciones diplomáticas con los portugueses para poner fin al yugo colonial mediante el diálogo, mientras otros (inclusive su hermano el Rey Ngola Kiluanji) lo consideran una traición al reino.

Cardápio lingüístico*  Original en Português.  Cardápio: menú, lista de platos.

Publicado en Portugués por la Revista O Patifundio! quien nos cedió gentilmente, junto a Custódio Fernando, los permisos para su traducción y publicación en español.

Traducción: Bárbara Igor (MISOSOAFRICA)