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SIDA y alcoholismo han sido la consecuencia del desalojo bosquimano – Botswana

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  • Las tierras ancestrales de los bosquimanos se encuentran en el medio de la mina de diamantes más ricas del mundo, y creen que los bosquimanos fueron reubicados para dar la entrada a un proyecto minero multimillonario.

 

  • “Nos preocupa que en el futuro no habrá nadie que pueda ser capaz de practicar la cultura bosquimana, a menos que sea con fines turísticos para empresas que lo utilicen para sus negocios”.

 

  • Muchos creen que no tienen cabida en la sociedad moderna de Botswana. Algunos funcionarios se refieren a ellos como un pueblo “edad de piedra” que debe integrarse en el siglo XXI.

Dominick Tyler -survival

Un reportaje de la BBC ha encontrado a los bosquimanos de Botsuana viviendo en condiciones deplorables más de una década después de que fueran desalojados de sus tierras ancestrales en la Reserva de Caza del Kalahari Central (CKGR según sus siglas en inglés).

La reportera de la BBC, Pumza Fihlani, viajó al campo de reasentamiento de New Xade en Botsuana central, donde muchos bosquimanos permanecen a pesar de la sentencia de 2006 del Tribunal Supremo que garantiza su derecho a volver a su hogar.

Fihlani informa que los bosquimanos que conoció se sentían “perdidos” y que eran “tratados como perros” por las fuerzas del Gobierno, que han imposibilitado a los bosquimanos abandonar los campos de reasentamiento.

Quienes una vez fueron cazadores-recolectores nómadas, han sido forzados a una vida sedentaria previamente desconocida por la tribu. Como resultado, el alcoholismo y el SIDA se han disparado en los campos de reasentamiento.

Los bosquimanos de la reserva fueron deportados de sus tierras por el Gobierno en tres oleadas distintas de expulsiones en 1997, 2002 y 2005.

En 2006, los bosquimanos ganaron una histórica batalla judicial que reconocía su derecho a regresar a la reserva.

Sin embargo, en reminiscencia a las leyes de pases de Sudáfrica que separaban a las familias negras bajo el apartheid, la mayoría de los bosquimanos son obligados a solicitar un permiso de un mes de duración para entrar en la CKGR. Los hijos que visitan a sus padres en la reserva son amenazados con juicios y encarcelamiento si se quedan más tiempo del estipulado.

Goiotseone Lobelo, una mujer bosquimana, dijo a la BBC: “Echo de menos mi hogar y la forma en que vivíamos. La vida era sencilla, había mucha fruta, animales y no había barras ni cervezas. Ahora estamos perdidos”.

“Estamos contrayendo SIDA y otras enfermedades que no conocíamos; los jóvenes están bebiendo alcohol, las niñas están teniendo bebés. Todo está mal aquí”, explicó su hermana Biotumelo.

Roy Sesana, un líder bosquimano que ha estado a la vanguardia de la campaña por los derechos de los bosquimanos, dijo a Fihlani: “Nos preocupa que en el futuro no habrá nadie que pueda ser capaz de practicar la cultura bosquimana, a menos que sea con fines turísticos para empresas que lo utilicen para sus negocios”.

El gobierno dice que la restricción está destinada a preservar la vida salvaje y el ecosistema de la vasta reserva , que es ligeramente más grande que Dinamarca.  Pero grupos de derechos humanos y los propios bosquimanos creen que la verdadera razón es más siniestra. La minería, según explica el propio reportaje,  es una de las industrias clave de Botswana, con la extracción de diamantes como principal fuente de ingresos.  Las tierras ancestrales de los bosquimanos se encuentran en el medio de la mina de diamantes más ricas del mundo, y creen que los bosquimanos fueron reubicados para dar la entrada a un proyecto minero multimillonario. De hecho, un productor de diamantes que cotiza en Londres ha comenzado los planes para la extracción de alrededor de 45 km (28 millas) de la frontera oriental de la reserva.

La construcción de la primera fase del proyecto se inició en 2011, y la primera salida se espera para finales de este año.

El gobierno, por su parte, siempre ha negado que exista un vínculo entre las reubicaciones y los yacimientos de diamantes, descubiertos por primera vez en la década de 1980 .

El estado ha proporcionado algunos servicios en los campos de reasentamiento : hay clínicas , escuelas y casas de cemento con patios cercados, todo parte de un plan de modernización de la comunidad.

Pero la vida moderna no funciona para todo el mundo: Los basarwa, según constanta la reportera Fihlani, han construido chozas en sus patios, como un recordatorio de tiempos más felices y de formas de vida tradicionales.

El desempleo es elevado y esta comunidad no tiene habilidades que utilizar en el mundo exterior. No es raro ver a los hombres jóvenes tropezando a la salida de los bares locales a media tarde, y a la tienda de licores no le falta clientela.

Pero no sólo las condiciones sociales están creando problemas. Cientos de vacas y sus pastores descansan bajo los árboles y se preparan para dar un paseo de cinco kilómetros. Cuando los reubicaron, cada familia bosquimana recicibi cinco vacas o cabras para animarles a convertirse en granjeros.

Pero el pastoreo tiene sus desafíos. “Si empujas a alguien a un cierto estilo de vida que no conoce, se enfrentará a un montón de dificultades”, dice un agricultor bosquimano, Jumanda Galekebone. “Nuestra gente no sabe cómo cuidar a las vacas cuando enferman , no saben nada acerca de las enfermedades del ganado, como la fiebre aftosa”, explica.

Sus compañeros están de acuerdo, dicen que quieren ir a casa.  Dicen que la vida moderna no ha funcionado para ellos.

“Esta vida no ha mejorado sus vidas. Todavía recibimos un montón de gente que se aventura al interior del parque para cazar y son arrestados. Algunos se enfrentan a sanciones judiciales. Lo cual sólo demuestra que no se puede obligar a la gente a cambiar”, dice Galekebone .

Pero parece que los bosquimanos no tienen más remedio que cambiar, adaptarse, por lo menos según revelan los últimos planes del gobierno. Muchos creen que no tienen cabida en la sociedad moderna de Botswana. Algunos funcionarios se refieren a ellos como un pueblo “edad de piedra”, se debe integrarse en el siglo XXI.

A pesar de que en 2006 un tribunal declaraba inconstitucional su expulsión de las tierras, solo un puñado ha sido autorizado a regresar al parque, aquellos cuyos nombres aparecían en los documentos judiciales.

Roy Sesana,  líder de la comunidad, es uno de ellos. Pero dice que no goza de la victoria. Ahora vive entre RCKC y Nueva Xade para estar cerca de su familia y su pueblo .”Hemos estado separados de nuestros hijos y nuestras esposas. ¿Qué clase de vida es ésta? No hicimos nada para merecer esto”, argumenta.

Fue uno de los principales demandantes, y explica que para un pueblo que ha pasado la mayor parte de su vida vagando por la tierra libremente, vivienda de la caza de animales salvajes y la recolección de bayas y frutos secos, este lugar no les ofrece la oportunidad de vivir de la tierra. “Ahora dependemos de la dádiva del Gobierno,

” Estamos acostumbrados a alimentarnos, pero ahora dependedemos de la dádiva del gobierno, nos están convirtiendo en vagos y estúpidos”, se queja. “Estamos siendo tratados como perros. El perro es el único que no puede traer su propio aliemento, tiene que esperar a que lo haga su dueño”

Survival International está pidiendo que se lleve a cabo un “boicot internacional al  turismo”, su segunda fuente de ingresos, para que el Gobierno deje de perseguir a los primeros habitantes, permita a los bosquimanos regresar a su hogar y garantice sus derechos humanos reconocidos constitucional e internacionalmente.

Para unirse al boicot, existe el siguiente enlace: www.survival.es/email/boycott-botswana

** Texto publicado por Survival

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URGENTE/está pasando: Angola en Estado de Sitio

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En una tentativa de impedir las manifestaciones de mañana sábado 23 de noviembre, convocadas en varios puntos de Angola, policías y militares de la UGP  (Unidade da Guarda Presidencial), sitiaron las principales ciudades, principalmente Luanda.

Mas de un centenar de militantes de la CASA-CE, que procedían a pegar carteles y repartir panfletos fueron detenidos, y la propia cede del partido en Luanda, fue tomada por asalto por la policía.

La manifestación, entre otras cosas, tenía por objeto protestar contra la desaparición de Alves Camulingue e Isaías Cassule, cuyo secuestro y asesinato habría sido recientemente admitido.

“Los movimientos sociales africanos no tenían espacio en los medios porque Bono había ocupado el papel de portavoz”

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“Le gusta decir en público que George Bush ha salvado vidas apoyando la campaña de compra de retrovirales para África. Lo que no menciona nunca son las personas que han muerto por sus políticas militares”

Entrevista con Harry Browne por Victor Lenore, para El Confidencial

Pocas veces se ha publicado un cuestionamiento tan completo y minucioso de una estrella del rock. Bono: en el nombre del poder (Sexto Piso) es un ejemplo de análisis de la cultura pop que trasciende su marco para explicar las políticas de las élites económicas. Su autor, el italoamericano Harry Browne, residente hace dos décadas en Dublín, es un destacado reportero y activista antimilitar. Escribe regularmente en diarios como el Irish Times e imparte seminarios sobre medios de comunicación en el Instituto Tecnológico de Dublín.

¿Cuál ha sido tu motivación para escribir este libro?

portada-del-libro-bono-en-el-nombre-del-poder-de-harry-browneNo tengo nada personal contra Bono, pero no me gusta lo que representa. En nuestra época, la esfera pública no es de los académicos o los colectivos sociales, sino de las celebridades. Por eso me parece importante incluir a Bono en el debate. Cuento la triste historia de alguien que estaba orientado al activismo y la justicia social, pero cuando se convierte en superestrella en los años noventa empieza a olvidarse de sus principios. Entiendo que la vista desde arriba debe de ser muy bonita, con todo el mundo tratándote como alguien importante, incluyendo al presidente de EEUU, el secretario general de la ONU y el primer ministro británico. Seguramente yo también me habría dejado seducir por todo eso.

Se ha hablado mucho del alejamiento de Bono de los valores igualitarios. ¿Estamos seguros de que alguna vez estuvo cerca?

La posición política de Bono es compleja. De joven estaba alineado con las élites irlandesas, que profesaban un pacifismo de consenso dirigido a desacreditar al nacionalismo y especialmente al IRA (una postura legítima y comprensible, pero en el caso de Bono totalmente en sintonía con la clase dominante, a la que nunca cuestionaba). Tendía más a la izquierda en el plano internacional, donde se identificaba con Greenpeace y Amnistía Internacional en un momento en que esta última organización estaba dirigida por un religioso partidario de la Teología de la Liberación. Bono expresó simpatías por la Nicaragua sandinista, en parte porque había dos curas católicos en ese gobierno. El sustrato cristiano le hizo llegar a ese enfoque igualitario. Tenía una preocupación por los conflictos en América Latina. Recordemos que en el disco The Joshua Tree (1987) hay una canción de homenaje a las Madres de Mayo. De ahí fue derivando a una preocupación general por el llamado Tercer Mundo.

¿Cómo evoluciona después?

A finales de los años noventa Bono aún se veía como alguien de izquierda cuando se implicó en la campaña Terminemos con la deuda externa. Poco ha poco, ha ido rompiendo con los activistas políticos. Este verano le sentó muy mal un artículo de George Monbiot en The Guardian que explicaba que los movimientos sociales africanos no tenían espacio en los medios porque Bono había ocupado el papel de portavoz. Ahora, en vez de activista, se define como “factivist” (activista de los datos). El problema es que todas sus cifras vienen del Banco Mundial y no son muy sólidas.

¿Por qué no son sólidas?

Suele citar informes que hablan de una reducción progresiva de la pobreza en la planeta, pero se olvida de mencionar  que esa mejora, en su inmensa mayoría, proviene de países que rechazan las políticas de Washington, como China o los gobiernos de izquierda en América Latina. Hay que recordar que el hecho de que suba el Producto Interior Bruto de un país no significa necesariamente que los más vulnerables vivan mejor. O que un dólar y medio al día puede ayudarte a sobrevivir en el campo, pero no es suficiente en la ciudad, que es donde viven la mayoría de los africanos hoy en día. Además los datos del Banco Mundial se detienen misteriosamente en 2008 para no reconocer que esa presunta reducción de pobreza se ha revertido con el crack financiero.

¿Cómo ha pasado Bono del pacifismo a apoyar a Bush en plena expansión militar?

harry-browne-autor-de-bono-en-el-nombre-del-poderEs un proceso complejo. Bono hizo suyo el símbolo de la bandera blanca arrancando sobre un escenario las franjas verde y naranja de la bandera irlandesa. Estaba enfrentándose al nacionalismo de su país. Cuando comienza a frecuentar a las élites de derecha, desde el partido republicano a los millonarios de Davos, ha cambiado de enfoque.Le gusta decir en público que George Bush ha salvado vidas apoyando la campaña de compra de retrovirales para África. Lo que no menciona nunca son las personas que han muerto por su políticas militares. No habla de manera explícita en favor de las invasiones estadounidenses, pero tampoco lo hace en contra, lo que resulta revelador para alguien que se dijo pacifista en algún momento.  En la manifestación de Dublín contra la invasión de Iraq en 2003  alguien llevaba una pancarta que decía “¿Dónde está Bono?” Seguramente seguía ocupado dando palmadas en la espalda a Tony Blair por alguna iniciativa conjunta o diciendo a un periodista  que estaba a favor de que George Bush Jr “diera un susto de muerte a Saddam Hussein, pero con el apoyo de la ONU”. El problema es que el “susto de muerte” se lo dieron a miles de civiles iraquíes.  Bono también apoyó la ejecución extrajudicial de Osama Bin Laden, alegando que “la seguridad de los marines es lo primero”. Básicamente, actúa como un cómplice de la política militar de EEUU.

El mayor conflicto que ha tenido U2 con sus fans tiene que ver con la decisión del grupo de tributar en paraísos fiscales. ¿Cómo ha manejado Bono esas críticas?

U2 responden que ellos son una empresa y que tienen que velar por sus beneficios para sobrevivir en el mercado. A primera vista, tiene toda la lógica del mundo. El problema es cuando Bono convierte esa solución en un principio. Ahora afirma que Irlanda es más próspera por su política de bajar impuestos para atraer grandes fortunas. La realidad es que esas políticas han tenido mucho que ver con el derrumbe financiero del país. Hace poco Kofi Annan (ex Secretario General de la ONU) publicó un informe explicando que los países africanos pierden más de 30.000 millones de dólares cada año por culpa de corporaciones que tributan en paraísos fiscales y no en los territorios donde operan.

¿Cuál ha sido la reacción de los medios ante tu libro?

En Irlanda, EEUU e Inglaterra las editoriales me dicen lo mismo: había mucho interés por parte de los redactores, pero sus jefes vetan las entrevistas o reportajes sobre este texto. Teníamos cerrados dos acuerdos con periódicos para publicar adelantos: con el Sunday Times (Irlanda) y el Daily Mail(Inglaterra). Ambos se vinieron abajo a última hora. También cerramos una entrevista con un programa de radio importante en Irlanda, pero al final lo cancelaron, porque el presentador es vecino y amigo de Bono. Chismorreos personales aparte, creo que el motivo de fondo es que en nuestra sociedad todavía tiene gran prestigio la figura del millonario caritativo. Cuanto más asciendes en la escala social, más respeto encuentras hacia ese tipo de personas. Mi tesis consiste en que los filantrocapitalistas dan limosna con una mano mientras se llevan veinte veces más con la otra.

¿Cómo describirías el filantrocapitalismo?

No es un término que haya inventado yo, pero expresa algo esencial para el mensaje de Bono. Es la idea de que que el beneficio y la caridad pueden ir de la mano.  La Fundación Gates, de la que Bono es un colaborador habitual, parte de la base de que hay una coincidencia de intereses entre los africanos pobres y las grandes compañías de agronegocio, por ejemplo Monsanto y sus alimentos patentados y genéticamente modificados. Existe un denso mundo de académicos y grupos de presión que venden el filantrocapitalismo como solución a la pobreza y la desigualdad en el mundo. Bono refuerza la imagen guay de Apple por destinar un dólar de ciertos productos a luchar contra el SIDA en África, pero no habla de las condiciones de semiesclavitud de los trabajadores que fabrican esos productos en China. Su enfoque es una mezcla de colonialismo comercial y misionero de toda la vida.

¿Es verdad que Bono ignora los problemas de los inmigrantes africanos en  Irlanda?

Como periodista, he escrito mucho sobre ese colectivo. Mis contactos me han dicho que intentaron implicar muchas veces a Bono en sus protestas, pero que nunca pasan de su secretario. Bono se encuentra cómodo hablando de la pobreza cuando está lejos, por ejemplo en África, pero le molesta verla en su casa. Una vez le nombraron director invitado del diario Independent durante un día. Curiosamente, en esa misma jornada un grupo de inmigrantes afganos ocuparon la catedral de San Patricio en Dublín para llamar la atención sobre sus problemas de ciudadanía y sus míseras condiciones de vida. La historia no mereció ni una línea en el Independent dirigido por Bono. El problema es que incluía dos asuntos espinosos para él: inmigrantes maltratados en Occidente y gente que habla y actúa por sí misma para arreglar sus problemas.

¿Has tenido  alguna respuesta del entorno de Bono?

Pues no, pero tampoco la esperaba. Me han contado que Larry Mullen Jr, el batería del grupo, compró el libro y se lo pasa a Bono por delante de las narices, susurrando “te lo dije, te lo dije”. Bono siempre responde a sus críticos de manera indirecta. Por ejemplo, ha contestado a mi libro por medio de una entrevista con el Observer, hecha por un periodista amigable, que presenta un versión rebajada de los argumentos en su contra. A Bono le encanta proclamar que es una persona abierta al debate, pero no es cierto. Hace tiempo prometió un cara a cara con el periodista Dave Marsh, que ha escrito algunos artículos demoledores contra él. A la hora de la verdad, Marsh llamó a su oficina para cerrar el encuentro y un asistente de Bono le dijo que no lo haría.

Campaña: Petición a favor de la paz de Mozambique

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“Esta es una petición dirigida a los presidentes de Mozambique Armando Emílio Guebuza y del Partido RENAMO, Afonso Dlakhama, para que de inmediato y sin condiciones, se reunan y discutan lo que tengan que discutir, de una vez por todas, sin vencidos ni vencedores, y que el único ganador, de una paz definitiva sea el pueblo de Mozambique”

Esta campaña intenta por medio del uso de las redes sociales, llamar la atención de comunidad internacional respecto de la ola de violencia que se ha desatado en Mozambique.

Mozambique sufrió una guerra civil de quince años, entre 1977 y 1992, que costó la vida de aproximadamente 1 millón de personas, la cual se resolvió con el acuerdo de paz firmado por el entonces presidente Joaquim Chissano, y Afonso Dhlakama, líder de la Resistencia Nacional Mozambiqueña (Renamo).

En 1990 fue aprobada una nueva constitución que transformó el estado en una República multipartidista. El Frelimo permanece en el poder hasta hoy, habiendo ganado tres veces las elecciones multipartidistas realizadas en 19941999 y 2004. La Renamo es el principal partido de la oposición. (wikipedia)

Esperamos que nuestros amigos lectores puedan contribuir con esta noble causa, sólo tomará 2 minutos de tu tiempo:

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FIRME AQUI

Petición por la Paz.

Esta petición de paz se enmarca dentro sucesivos ataques a vehículos de transporte de pasajero, en los que se cuentan alrededor de 10 muertos entre militares y civiles, y un sinnúmero de heridos.

El gobierno mozambiqueño de la Resistencia Nacional Mozambiqueña, (RENAMO), retomó hoy las negociaciones políticas, centradas sobre todo en la alteración a la ley electoral, en circunstancias en que la crisis político militar se agravó por los recientes ataques.

Desde diciembre, las partes intentaron alcanzar un consenso en torno de la legislación electoral aprobada en el parlamento por el FRELIMO, partido en el poder, apoyada por el Movimiento Democrático de Mozambique (MDM), tercera bancada parlamentar que tiene ocho diputados.

 La ley prevé una presencia menor de los representantes de los partidos en la CNE y mayor representación de la sociedad civil en el órgano de gestión de las elecciones generales (presidenciales y legislativas), previstas para 2014, y de las autárquicas agendadas para 20 de noviembre próximo.

Las cuestiones económicas, tanto como la despartidización del Aparato del Estado y de las fuerzas Armadas de Defensa Nacional también constituyen puntos de discusión con el ejecutivo de Maputo, dijo hoy a los periodistas el responsable por la delegación del principal partido de oposición mozambiqueña, Saimone Mcuiane.

Sin embargo, el jefe de la delegación gubernamental, José Pacheco, que es también ministro de Agricultura, dijo que las partes tienen “una agenda ya definida” por lo que los recientes episodios de violencia podrán no ser materia de discusión.

**Informaciones extraídas de diversos medios de comunicación, gracias a la ayuda del periodista Orlando Castro (Porto – Portugal).

***Edición y traducciones: Bárbara Igor Ovalle (Santiago – Chile)

¿Malí puede condicionar África? – Por Eugénio C. Almeida

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Por Eugénio C. Almeida

IMAGEN: RTVE.ES

Hubo un período en que el Continente Africano estuvo en una suerte de extraña calma político-militar, sólo interrumpida con las crisis de Costa de Marfil y, del ya rutinario, Congo Democrático.  Lamentablemente, cosa de poca duración.  Desde que emergió la llamada Primavera Árabe que el Continente, en particualar la parte meridional, está en continua convulsión.   Fue -y es- Líbia, Egipto y más recientemente Mali.

En Libia, como se prevía, la caída de Gadhafi no sería sinónimo de paz y evolución político-militar.  La situación en el país está entrando en una rutina de preocupantes conflictos locales con los principales países occidentales mandando a salir a sus ciudadanos, principalmente, de la “patria” de la revuelta Libia, Benghazi, en parte debido a las amenazas de los grupos fundamentalistas islámicos del Norte de África, supuestos aliados de Al-Qaeda.

En Egipto, la oposición al presidente islámico Morsi, mantiene al país bajo un clima de fuerte tensión debido, según aquellos, al hecho de que los islamitas de la Hermandad Islámica y de Morsi, crearon una Constitución que perjudica los deseos liberadores constitucionalistas de los “fundadores” de la emancipación de la Plaza Tahrir, o sea, igualdad entre los Pueblos y entre los Hombres y Mujeres.

Pero si en estos dos países la situación es crítica, en Mali la coyuntura es de guerra abierta entre una cierta legitimidad (no constitucional) y un terrorismo déspota.  Y ¿por qué una legitimidad no constitucional y un terrorismo?  Recordemos la evolución:
Mali, en Marzo de 2012, fue blando de un Golpe de Estado a manos de los militares liderado por el capitán Amadou Haya Sanogo (extrañamente y al contrario de las directrices de la Unión Africana (UA), ésta reconoció el nuevo Gobierno).  Este golpe detonó la posterior crisis llevada a efecto por los tuaregs y aprovechada por los islamistas pro Al-Qaeda.
Los tuarges liderados por el Movimiento Nacional para la Liberación de Azawad (MNLA), un movimiento laico que también agrupa islamistas no radicales, defendió la separación automática del Norte de Malí (Azawad) en lo que fue aprovechado por los radicales islámicos para declarar la secesión integral y la respectiva independencia del terriotorio.
Sólo que los independentistas no se quedaron por el territorio secesionado. Quisieron avanzar hasta el sur, lo que llevó al presidente interino Dioncounda Traoré, al abrigo de la Resolución 2085 de la ONU, sobre Mali, a solicitar ayuda a la Comunidad Internacional, léase, a Francia y a la UA.
Recuérdese que Traoré ascendió al poder a través de un nuevo Golpe contra Sanogo, evocando la toma de legitimidad constitucional.  Nada más erroeno dado que desde el año 2002, Mali era gobernado por golpistas.
La aproximación de los golpistas terminó en Konna – en la región de Mopti, que ya no forma parte de Azawad -, cerca de 300 quilómetros al nore de la capital, Bamako, con la entrada en escena miliatar de las fuerzas francesas.
Y aquí vuelve la cuestión de la franconización de África que el presidente francés Hollande dice haber terminado.

Es cierto que la “operación Serval”, así definida por las fuerzas franco malienses, visa, únicamente a la restauración del dominio maliense, bajo todo el país.  Es cierto que esta operación militar tiene el apoyo de la UA y estará encuadrado por el apoyo de las fuerzas africanas de Afisma, (fuerza africana de cerca de 3470 soldados de la CEDEAO) que los malienses – y los franceses –  continúan esperando por su llegada al teatro de las operaciones.

Es cierto igualmente que quando termine la operación militar habrá que consolidar el poder legislativo de Mali sobre Azawad donde los moderadores desean mantener una cierta autonomía atestada por el hecho de que la UA esté aceptando la secesión de algunos Estados, recordemos Etiopia-Eritrea y Sudán).

Pero el problema estará, no en la estabilidad política de Mali, sino que en toda una región donde los islamistas radicales intentan fomentar el desarrollo de migraciones pro Sharia, principalmente en Marruecos, Argelia, Libia y Egipto.

Ante la inminente amenaza de que un Azawad indepediente pudiera shatterilizar toda la región, ocurrió la intervención francesa.  No olvidemos que a pesar del eventual fin de la franconización de África, hay siempre en la mente dos líderes la máxima que dice que los “Estados no tienen amigos ni enemigos pero si tienen intereses que defender” y los de Francia fueron siempre los mayores y permanentes…

Y después existe siempre la necesidad de salvaguardar la defensa de la integridad territorial de algunos Estados como Marruecos, Costa de Marfil, Libia y Nigeria los principales aludidos, inmediatos, de un preocupante avance islamista.  y quien dice estos, puede decir, Mozambique, Africa del Sur y subiendo por el Atlántico – y se cierra el anillo, y se cierra el Rimland condicionando África y los dos Océanos…
Traducción: Bárbara Igor Ovalle (MISOSOAFRICA)
Precisiones idiomáticas: Vinicius A. de Moraes

Cabinda: en la Búsqueda de sí Mismo – Los Resultados del Memorándum de Entendimiento de 2006

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Mesa Redonda sobre la Situación de Paz en Angola del 14 al 15 de Enero de 2013 en Windhoek,  Namibia.

Traducción: Bárbara Igor (MISOSOAFRICA)

Orador: José Marcos Mavungo
(Activista de Derechos Humanos y Miembro de la Sociedad Civil de Cabinda)

0. Introducción

Señoras, señores, amigos,

Con un saludo muy cordial a los participantes de esta Mesa Redonda y mis mayores felicitaciones a sus promotores, festejo el poder estar aquí hoy, pese al clima de intolerancia política en Angola (donde el debate sobre Cabinda continúa siendo un asunto prohibido en órganos de comunicación oficial), para disertar sobre el tema: Cabinda en la  Búsqueda de sí mismo – Los Resultados del Memorándum de Entendimiento de 2006.

Como tema, podemos considerarlo en el centro de las preocupaciones de los organizadores de esta Mesa Redonda, resaltando de manera particular, la afirmación del Dr. Francisco Kapalu Ngongo, según la cual «Angola se encuentra en una encrucijada: o aborda los actuales dilemas y conflictos latentes desde el punto de vista político, social, económico y cultural, el que podría profundizar y garantizar una paz duradera y un desarrollo sustentable, o ignora los indicadores de alerta de existencia de conflictos, y prepara un futuro lleno de aprehensiones».

Así, en comparación con la realidad del territorio de Cabinda, la mantención de la actual relación del Estado angoleño con la población de Cabinda será siempre un verdadero barril de pólvora, a punto de explotar. A la luz de esta situación, la sociedad Civil de Cabinda siente sobre sus hombros el peso enorme de los desafíos de nuestro presente. Es por esto que tenía que honrar mi compromiso, ya muy antiguo, de estar aquí para hablarles del proceso de Paz para Cabinda.

En esta perspectiva, el transcurso de esta reflexión va a comenzar por abordar los límites del conflicto y los esfuerzos emprendidos hasta ahora para su resolución. En seguida, haré una revisión del Memorándum de Entendimiento. Y finalmente, examinaré las perspectivas de una paz duradera para Cabinda. La conclusión nos dará los resultados de la reflexión y recomendaciones.

1. El Conflicto en Cabinda: Orígenes y Esfuerzos de Resolución.

cabindapoliciaestadodesitioLa «cuestión de Cabinda», no surge, desde el principio y de una vez por todas, como un problema socioeconómico, o como el contradictorio esfuerzo del Derecho internacional. Al contrario, su producción, en lo que tiene de esencial, se constituye en la problemática en torno del derecho de los Pueblos  a disponer de si mismos; pues si es que la “Carta Colonial” hacía una distinción nítida entre Cabinda y Angola, siendo aquello colocado bajo el Nº 39 “Estado a descolonizar” y este bajo el Nº 35, ¿Cómo explicar que Cabinda sea una excepción a las consecuencias lógicas derivadas de este hecho durante el proceso de descolonización?

Más que un problema jurídico, la tensión entre cabindas y angoleños se evidencia también como el resultado de una identidad impuesta por la fuerza de las bayonetas, y no el resultado del consentimiento mutuo entre los pueblos, lo que levanta el problema de la legitimidad de tal imposición.

La manera de asumir esta problemática por las partes se cristalizó en la expresión elocuente de un conflicto y de una ruptura, la “cuestión de Cabinda”. Se trata de una cuestión, como decía Francisco Luemba, cuya génesis situamos “en su historia remota, enraizándose en ella y aprehendiendo las metamorfosis que sufrió a lo largo de su evolución histórica”. Tres hechos fundamentales marcaron esta evolución:

• La Especificidad de Cabinda, que adviene de la historia – mucho antes de las invasiones de los bakongo, ya el territorio era habitado por pueblos bantú, que, en contacto con la tierra y los otros pueblos que llegaron a la región a lo largo de la historia, acabaron por constituirse en tres reinos : Macongo, Mangoio y Maloango – con una identidad histórica propia y una voluntad de vida en común.

• El Tratado de Simulambuco y la colonización portuguesa: con la firma del tratado del 1 de Febrero de 1885, Cabinda se torna Protectorado portugués. El tratado aparecerá en las Cabindas como garantía de su independencia, de su soberanía e identidad, y de la unidad e integridad de su territorio; un fundamento inequívoco para su autodeterminación e independencia.  Pero, luego, después de firmarse el acuerdo, las expectativas de los cabindas se traducirán en ilusión con la implementación de la política colonialista, incluso cuando la Constitución Portuguesa de 1933, que tuvo vigencia hasta la descolonización, hacía una distinción nítida entre Cabinda y Angola.

• Los Acuerdos de Alvor, firmados el 15 de Enero de 1975, en los cuales las partes estipularon en el artículo 3º in fine que Cabinda es parte integrante e inalienable del territorio angoleño, sin el previo consentimiento de los autóctonos del Enclave. En palabras de Francisco Luemba, el ” pos-Alvor sería prácticamente el pos-Simulambuco: esperanzas frustradas y días amargos, de tristeza, luto y dolor – en el más absoluto aislamiento y en el más completo abandono”.

El desastre de la descolonización portuguesa, en especial la firma de los Acuerdos de Alvor, marcará la etapa de un conflicto de grandes proporciones, con la ofensiva del 8 de  Noviembre de 1975 y la eclosión de escenarios estratégicos que llegaron al nivel de guerrilla, oponiendo las tropas gubernamentales de Luanda y la resistencia armada de Cabinda (organizada en el seno de la FLEC – Frente de Liberación del Enclave de Cabinda).

Con la escalada de violencia, la mayoría de los cabindas se refugió sobre todo en el Congo – Brazzaville, Congo-Kinshasa y Gabón – Libreville. La intensidad del conflicto provocó la degradación de la situación de los derechos humanos y de las libertades fundamentales, destruyó el tejido social y las infraestructuras económicas, ocasionando la pobreza generalizada  y constante clima de represión y de terror.

Nótese que muchas veces, los actuales gobernantes de Cabinda han fingido encontrarse con la FLEC, las poblaciones y las elites de Cabinda, y jugado a enaltecerlos con buenas palabras y a escucharlos, para después mostrarles los límites de su política para Cabinda.

Por ejemplo, luego de la independencia de Angola, el 16 de Febrero de 1976, Agostinho Neto asume el compromiso de solucionar el problema de Cabinda por la vía del diálogo. El 28 de Febrero de 1976, Agostinho Neto y Mobuto Sese Seko se reunieron en Brazaville, bajo los auspicios de Marien Ngouabi. El primero, después de forzar al segundo a renegar de la FLEC y el FNLA y a reconocer la angolanidad de Cabinda, proclamó por su parte la especificidad de Cabinda (el particularismo de Cabinda) y prometió solemnemente encontrar para éste una fórmula de administración. Sin embargo, nada fue hecho hasta hoy…

Además de prometer una conversación  en Febrero de 1991, el presidente José Eduardo dos Santos consideró, en Febrero de 2002, que Cabinda sería también “una cuestión a tratar en el ámbito de la reforma constitucional”. Así será posible “saber qué es lo que los angoleños quieren, cuál es su opinión sobre Cabinda”. “Se trata de una consulta popular dirigida a todos los angoleños”, afirmó el Presidente. Cabe destacar que el Presidente de Angola prometió a los Cabindas, en Septiembre de 1992, negociaciones destinadas a determinar si Cabinda es o no Angola.

Pasaron años, y la realidad probó que las hipotéticas negociaciones prometidas contra su voluntad, no pasaban de simple oportunismo, maniobra de diversión o  manipulación. Cierto, la historia de la lucha del pueblo de Cabinda registró canales de diálogo con el Estado angoleño, pero los resultados de los encuentros se revelaron poco palpables, después de tantos años de “guerra-continua” en que el Poder político dominante sólo pretendió movilizar una gran máquina de guerra para aniquilar a los oponentes.

La historia de la lucha del pueblo de Cabinda está llena de estos encuentros desde los años 1984: Negociaciones de Sáfica, entre 1984 y 1985, que culminaron con un cese al fuego el 16 de Febrero de 1985 con las FAPLA, bajo la mediación cubana; De Junio a Julio de 1992, el Gobierno angoleño inicia contactos con la FLEC de Luís Ranque Franque y la UNLC de Lumimgu Gimby Carneiro, habiendo llegado a un acuerdo de negociaciones que deberían tener lugar en Ginebra; el 25 de Febrero de 1994, Eduardo dos Santos se encuentra con Nzita Tiago, propone un cese al fuego «para iniciar negociaciones conducentes a una solución al desacuerdo que nos opone sobre el territorio de Cabinda»; Negociaciones entre la FLEC Renovada y el Gobierno Angoleño, en los años 1995 y 1996, que acabarán por extenderse al FLEC/FAC.

En todos estos encuentros, la controversia sobre la paz está siempre ligada a juegos divisionistas que en todos estos años sirvieron a los dirigentes de Luanda, además de que el principio del respeto a la Constitución es en todas estas negociaciones ilegítimamente empleado, sucede casi siempre que el gobierno angoleño busca expedientes y pretextos tales como la falta de un interlocutor válido y/o la desunión de los cabindas. Por todas estas razones los encuentros y negociaciones organizadas hasta ahora no tuvieron avances en dirección a la Paz.

Aparentemente, la sociedad civil de Cabinda despertó tarde para los esfuerzos de pacificación de Cabinda, por lo menos como institución organizada; pues sólo fue en 2003 que se creó una institución de Sociedad Civil, la “Mpalabanda – Asociación Cívica de Cabinda”, cuya vocación es, entre otras, participar de los esfuerzos tendientes a encontrar una paz duradera para Cabinda.

Entre sus compromisos,  Mpalabanda alertará al mundo sobre la existencia del conflicto en Cabinda y pedirá a los beligerantes el cese de las hostilidades y el inicio de negociaciones conducentes a la solución del diferendo; se esforzará por ser el puente entre el pueblo y los políticos; tomará parte en los encuentros de Helvoirt, en Holanda, un esfuerzo de aproximación entre las fuerzas de la resistencia cabindesa; marcará presencia en el encuentro preparatorio de la Inter – Cabindesa (Octubre de 2009), en París/Francia, bajo los auspicios del Reverendo Pastor Daniel Ntoni-Nzinga, con vistas a la creación de una plataforma de negociación del conflicto; e intentará monitorear los derechos humanos (el corolario de la cuestión de Cabinda), publicando tres informes – «Un Año de Dolor en Cabinda» (2003), «Cabinda, Reino de la Impunidad» (2004) y «Cabinda, entre la Verdad y la Manipulación» (2005).

Sin embargo, esa misma buena voluntad fracasará. La maldad en todo esto proviene de un hecho radical: el no haber una voluntad seria del gobierno de Luanda de encajarse en el proprio destino del pueblo de Cabinda. Y el Memorándum de Entendimiento para la Paz y la Reconciliación de la Provincia de Cabinda es un ejemplo de esta perversión.

2. El Memorándum de Entendimiento

Los principios fundamentales del “Memorándum de entendimiento” consagran el respeto a la ley Constitucional y las obligaciones legales en vigor en Angola; afirman la aceptación indudable, por las partes, por el hecho de que Angola es un Estado unitario e indivisible según la ley; afirman que las partes reconocen que, en el contexto nacional de la República de Angola, la Provincia de Cabinda tiene una especificidad que obliga a que, en el ámbito de las disposiciones legales sobre la administración de las provincias, sea adoptado “un estatuto especial” para la Provincia de Cabinda.

Las partes concluyeron que se llegó a la paz y a la reconciliación nacional en Cabinda (la Paz llegó para quedarse), desarrollando un discurso sobre “triunfo de la victoria sobre todos aquellos que todavía resistían al acuerdo de Namibe. Para tales efectos, movilizaron el apoyo de la masa a su cruzada contra los espíritus reticentes y los gobiernos liberales, con el apoyo de la poderosa prensa estatal, que dota el acuerdo de una naturaleza arquitectónica bien delineada. Pero la cuestión de Cabinda no es así tan simple. El campo de batalla se prolonga hasta hoy, y probablemente por un período largo y sinuoso.

Reconozco el cuidado con que las partes del memorándum intentaron analizar la cuestión de Cabinda, al reconocer la especificidad del pueblo de Cabinda, señal de que el tema interpela al intelecto humano, en particular aquel del político. Creo, aunque extraño, que, después de discusiones sobre el asunto, hayan ignorado, entre otros, los siguientes aspectos: el objeto principal (protectorado portugués) de la “especificidad” del territorio de Cabinda; el significado político y jurídico del Tratado de Simulambuco, el Protectorado portugués; y el error de los Acuerdos de Alvor, lo que habría permitido abordar las verdaderas diferencias entre Angola y Cabinda.

La palabra “especificidad” de un pueblo está registrada, en buenos diccionarios, como significando lo mismo que “particularidad”, “identidad” que condensa una metafísica a la altura de lo intangible, habiendo encontrado efectividad histórica en los diversos estadios culturales vividos por ese mismo pueblo. En este sentido, no se puede hablar del pueblo de Cabinda sin referencia a su alma e historia, en especial de las condiciones de su integración en la nación Portuguesa y de sus derechos como pueblo.

De esto se concluye que la aporía en el contexto del Memorándum de Entendimiento es clara: la especificidad del pueblo de Cabinda es propuesta como indispensable para la paz, pero el fundamento aducido para la naturaleza del pueblo que se pretende defender, es excéntrico. Es de recordar que, en Julio de 2003, el presidente José Eduardo dos Santos se declaró sensible a las especificidades históricas de Cabinda y a las «reivindicaciones básicas». Pero, la «Vox Popoli» no revela en absoluto a los caudillos de Luanda el derecho del que el pueblo de Cabinda es portador como pueblo, ni cualquier disposición general o particular que defina lo que vendrá a ser la nueva personalidad política, jurídica y administrativa de Cabinda.

De este modo, al imponer el principio de que sólo existe un pueblo, el pueblo angoleño de Cabinda a Cunene, y de hacer del modelo de integración la única base de diálogo, el pacto firmado el 1 de Agosto en Namibe es, como dirá Carlos Pacheco, «erigido sobre las tablas ideológicas de la arrogancia centralista y del desprecio por los oponentes».

A este respecto, es importante subrayar que el Gobierno angoleño siempre optó por la lógica de perjudicar a los oponentes por la fuerza bruta. Por esta razón, tenemos la incorporación de las fuerzas aliadas a Bento Bembe en las Fuerzas Armadas Angoleñas (FAA), de entre las prioridades del acuerdo. La aspiración inmediata del régimen era asegurar esa fuerza para, apoyado en ella, llegar a una victoria militar sobre aquellos que todavía se constituirían en «estado de guerra» contra «la voluntad de las autoridades de Luanda».

La fragilidad del acuerdo se refleja también en el ostracismo al que fue votado: la expulsión de instituciones y personalidades claves y prestigiosas ligadas al propio proceso de paz, o que, por lo menos se comprometieron a ofrecer su ayuda al proceso. Pero la expresión más elocuente de este ostracismo está sobre todo en el hecho de que el Líder Supremo habría confiscado para sí mismo el monopolio de la «cuestión de Cabinda» – como una especie de secreto de estado – y negando la posibilidad al pueblo de Cabinda de pronunciarse sobre su destino.  Pero lo plantea como si fuese algo necesario, y no con la ceguera dogmática que rige a los otros. Siendo una herencia colonial a conservar, el Gobierno angoleño considera que todo lo que pudiese traspasar los impases de un diálogo auténtico sobre Cabinda es una afronta a los propios dioses de la actual figura sociopolítica y jurídica heredada de una descolonización desastrosa.

Es de referir la problemática relacionada con la persona que negoció el acuerdo por el lado de Cabinda. La faceta oscura de las peripecias de su evasión de Holanda, después que fue detenido en razón del mandato de captura internacional expedido por las autoridades norteamericanas, tuvo un efecto fatal sobre el proceso de paz para Cabinda. Intentando sacar ventaja de la situación, como el navegante a vela, perito en vientos y sus sorpresas, el Gobierno angoleño conseguirá arrastrar Bento Bembe por las espirales de su discurso demagógico e inevitablemente forzado a seguir adelante, abrazando la sombra del «único interlocutor válido de Angola en el dossier Cabinda».

Notemos que el Memorándum de Entendimiento para la paz en Cabinda sufre de una contradicción interna desde su nacimiento – por un lado el acuerdo se presenta como la liberación de la última esclavitud, aquella del largo conflicto por el Estatuto especial; pero también en reacción contra los derechos y libertades fundamentales, la paz de Namibe se extendió a consideraciones que impiden opinar sobre ella, instaurando de este modo una nueva era de persecuciones republicanas contra todos quienes osasen cuestionar sus clausulas.

El mayor escándalo provocado por el régimen a este respecto es el drama de los activistas de derechos humanos en 2010: fueron apresados so pretexto de terrorismo, por denunciar atropellos a la justicia, a la libertad y a los derechos de las personas y por participar en el proceso de Paz para Cabinda, en una época en que el propio concepto de denuncia de las violaciones a los derechos humanos y de defensa de una cultura de paz constituyen deberes de todo ciudadano, y, por consiguiente, deben merecer el apoyo y la protección de los poderes políticos.

Por otro lado, las partes en las negociaciones de Namibe asumieron el compromiso de crear condiciones para acelerar el desarrollo de Cabinda, permitiendo que sus populaciones disfruten de todas sus potencialidades, teniendo en cuenta el presupuesto de la paz, estabilidad, reconciliación y democracia. No obstante, de acuerdo con los términos no.1, del artículo 7, de la Ley n. 26/10 del 28 de Diciembre, el ejecutivo angoleño acabará por decretar la suspensión de la transferencia mensual  de los recursos financieros (diez por ciento de los ingresos petrolíferos) a favor del Gobierno Provincial de Cabinda, que se venía realizando en los términos de la resolución nº 11/92, del 21 de Octubre. Además, la Provincia de Cabinda, que ocupó el segundo lugar en la atribución del Presupuesto General del Estado en 2007, aparece hoy en el 10º lugar.

Desde aquí se ve claramente, un seudo-proceso de paz que, enviciado por prejuicios ideológicos e intereses petroleros, se estructura en la búsqueda de una síntesis en torno del status quo, dejando espacio a una visión poco realista de la “cuestión de Cabinda”, con una escasa aceptación popular del Memorándum de Entendimiento; la afirmación de un activismo oposicionista, que condenó y rompió el acuerdo como una imposición arbitraria de Luanda;  y el recrudecimiento de los enfrentamientos armados en el interior de Cabinda.

Así, Angola deja la situación en suspenso e invierte en la solución militarista, convencida, dentro de su propia lógica belicista, que el tiempo trabaja a su favor; olvidándose, ciertamente, del efecto boomerang.  Además, la historia nos enseña que la fuerza no hace al derecho, y que los guerrilleros casi nunca son derrotados, que a largo plazo esos «Davids» derrotaron «Goliats» por la estrategia de saturación.

Hoy, la paz en Cabinda es una paz de los cementerios, de los rendidos y mutilados (físicos y espirituales). El diagnóstico de la violencia y de la cultura del miedo en Cabinda se traduce en una psicosis colectiva, cada uno de los cabindas tienen una historia de terrorismo de Estado, particular, para contar sobre la brutalidad del régimen contra las populaciones indefensas: prisiones, violaciones, golpizas, asesinatos y la deportación de algún familiar, prohibición de asistir a las labras y a la caza, de legalizar asociaciones de derechos humanos o de organizar manifestaciones.

La sinfonización (mención al sinfo) y militarización del espacio vital de los Cabindas continúa afectando al aparato judicial, estando este corroído por el autoritarismo del poder político, donde resulta frecuente el encarcelamiento arbitrario y los asesinatos. Ejemplo cabal de esto: el día 12 de Diciembre de 2011, el cuerpo de António Zau fue encontrado inmóvil en un sitio eriazo con señales visibles de tortura, por el simple hecho de haber tenido la osadía de ir a la labra, desobedeciendo así a las prohibiciones de las instancias superiores; Venâncio Chicumbo y Cornélio Sambo estuvieron bajo detención en el Comando de la Región Militar de Cabinda durante dos meses, entre Septiembre y Noviembre de 2012, por el simple delito de leer y distribuir panfletos que condenaban las elecciones en Cabinda.

Por otro lado, el salto extrajudicial dado por el Gobierno, aquel que accionó la ilegalización de Mpalabanda en Julio de 2006, se inscribe en esta lógica del autoritarismo del poder político sobre la razón jurídica – puesto que el Tribunal Provincial de Cabinda no habría osado formular la hipótesis de la extinción de esta asociación, si en la conciencia del Juez no hubiese encontrado su realización viva como siendo una orden de las instancias superiores.

En el plano socioeconómico, el desarrollo tan propagado por el régimen no pasa de ser una mala imitación del Plano Calabube, indebidamente gestionado por los sucesivos gobiernos que pasaron por Cabinda desde los años noventa.

En efecto, apenas un gobernador llega a Cabinda cae adormecido en negocios locales y se dedica a aterrorizar por medio de la fuerza de las bayonetas a los negociadores y activistas locales que manifiestan su disconformidad.

El malestar que provoca esta situación es enorme. La industria petrolífera genera millones en Cabinda; pero la mayoría de la población vive en la pobreza abyecta. Cabinda se está asfixiado, con una rigurosa tempestad que causa mucha crisis; obstáculos a se desarrollo industrial y comercial; los servicios de infraestructuras básicas de agua potable, electricidad y saneamiento mal funcionan; y el empobrecimiento de la población autóctona. El empresariado local se encuentra empobrecido por la irracionalidad de una gobernación que lo discrimina. El sector de salud se queja de casi todo (material gastable, medicamentos para primeros auxilios, sueros, etc.), además del salario miserable de los agentes de salud.

Al nivel de la comunidad internacional, como dice Orlando Castro: «la pasividad también es plena, además de atávica, sólo Manuel Monteiro tuvo el coraje de decir, en relación a Cabinda, que “en el plano de las relaciones internacionales reina el primado del cinismo” y que ” las consideraciones sobre lo justo o lo injusto dependen de las épocas, de las circunstancias y hasta de los intereses materiales”».

Se nota aquí la dimensión histórica y cultural de la cuestión de Cabinda, en su compromiso con los intereses sociales, políticos y de poder, el posible carácter alienante de la petro-cultura como síntoma de la patología de las instituciones sociopolíticas de nuestros estados minados por los intereses petrolíferos. En el pasado, era la esclavitud colonial, hoy no hay más negros para comercializar en el mercado de Malembo, pero existe el petróleo de alta calidad, que emana profusamente de las plataformas de Cabinda.

Es así como el petróleo alimentó en Angola todos los vicios políticos posibles: belicismo cultural, corrupción y falta de transparencia en la gestión pública, despotismo y estrategias escudadas en el simulacro del diálogo y la paz.

Donde, la necesidad supera los obstáculos y las contradicciones del Memorándum de Namibe.

3. Más Allá del Memorándum: Exigencias de una Paz Duradera

Si es que la cuestión de Cabinda surgida en 1885 aquando de la conferencia de Berlín no encontró solución hasta hoy, es porque las políticas de su gestión a lo largo de estos ciento treinta y ocho años a las cuales ella se ataca permanecieron siempre pobres al reprimir el testimonio de la consciencia moral, revelándose así incapaces de cultivar la cultura de paz y, por consiguiente, de hacer justicia a las populaciones de Cabinda.

El discurso político nunca estuvo en condiciones de ir al encuentro de las disposiciones legítimas de las poblaciones de Cabinda o, por el menos, de instaurar una sociedad democrática y de derecho, en el cual se respete el  Derecho y las libertades fundamentales, se acepta opinión contraria y la identidad del pueblo de Cabinda.

El diálogo tan difundido por el régimen desde la ascensión de Angola a la independencia ha sido duramente abalado por la violencia política – ola de detenciones, fusilamientos, torturas y desapariciones con que el régimen intenta combatir toda la oposición a su política en Cabinda.

El gobierno angoleño presentó su mensaje al mundo, pareciendo de cierta forma enmarcarlo en los estrechos límites de sus intereses políticos y económicos sobre Cabinda. Es el conflicto del derecho con lo político, en un ser político sacudido entre los apetitos suscitados por un laberinto rico en materias primas, sobre todo petróleo, y las exigencias del humanismo jurídico. Es por eso que en el Memorándum de Entendimiento de 2006, así como en los Acuerdos de Alvor, la sociedad cabindesa, de hecho, se desnudó totalmente de «su soberanía como pueblo».

Hoy, el conflicto es una realidad. El actual malogro del pueblo de Cabinda tal como se constituyó desde la firma de los Acuerdos de Alvor – e igualmente, en cierta medida, desde la colonización portuguesa – provoca la necesidad de la nueva figura socio-política para Cabinda que todos esperan, unos con angustia, otros llenos de esperanza.

Las políticas seguidas hasta aquí no sirven, es necesario otra generación de políticos y de políticas, que piensen más en el bien de las poblaciones de Cabinda que en su propio bien, que abandone las políticas centralistas-estalinistas; que reconozca la legitimidad de las fuerzas de la resistencia de Cabinda; que abdica de restricciones en la mesa de negociaciones; y que se comprometa en un proceso de paz para Cabinda fundado en la justicia y dignidad de los pueblos.

El respeto por esta dignidad comienza por el reconocimiento y por la tutela del estatuto ontológico-jurídico del pueblo de Cabinda, de su derecho a vivir como pueblo y de hacer elecciones sobre el futuro de sus hijos. Por lo que no se puede continuar reprimiendo el testimonio de la propia conciencia moral, renegando la Libertad y la Dignidad de todo un pueblo.

De esto sigue finalmente, que no se puede continuar haciendo guerra en Cabinda para quedarse con el petróleo, ahogando los legítimos deseos de las poblaciones de este territorio. El pueblo de Cabinda debe ser privilegiado para vivir normalmente como pueblo.

El problema actual consiste en encontrar principios sólidos conformes con la verdad sobre Cabinda, sobre el sentido de la vida y de los destinos de sus poblaciones, y adoptar consensos a partir de los cuales se acabará con el conflicto armado y se hará justicia al pueblo de Cabinda. De aquí la necesidad de Angola de tener una actitud de constricción frente al “fraude” contenido en los Acuerdos de Alvor que estipuló la apropiación del enclave de Cabinda y  su integración en el “espacio-territorio” de Angola al alero de la Constitución portuguesa de 1933.

Finalmente, la paz en Cabinda precisa de un fundamento estable, en lo relativo, y no rebajado. Y la única solución sensata para construir la paz autentica para Cabinda es un diálogo franco y abierto, ese diálogo que, partiendo del real subyacente a la “cuestión de Cabinda” va al encuentro de reconciliación, de fraternidad y de justicia, de dignidad para las poblaciones de Cabinda.

Conclusión y Recomendaciones:

Y, para terminar, debo decir que la cuestión de Cabinda es inevitable y irreprimible; envuelve cada hombre en particular que no renuncie a pensar. Y si es que este problema reaparece en este debate, es porque existe. «No es porque se hable poco de ello que deja de existir», decía Orlando Castro.

Mientras no haya política que instaure una verdadera justicia para Cabinda, no se puede poner fin al conflicto todavía reinante, pues la actual gestión de la especificidad de Cabinda tendrá siempre el mismo valor semántico que «alienación», «colonización». En este contexto, Cabinda será  siempre un verdadero barril de pólvora: el número de aquellos que en nuestro medio  se llaman FLECs va a aumentar.

Ante esta situación, recomiendo:

1) La auscultación de las Poblaciones de Cabinda y promoción de un debate franco y abierto en torno a su causa, constituyendo para el efecto, una comisión independiente integrando elementos de las Naciones Unidas y de la Unión Africana para conducir el proceso de auscultación;

2) El envolvimiento de la ONU y de la Unión Africana en la resolución de la cuestión de Cabinda. Es necesario que la Comunidad internacional asuma  sus responsabilidades en esta cuestión;

3) La elaboración de una Agenda de Paz para Cabinda, informe producido por una Comisión Independiente de Auscultación de las Poblaciones de Cabinda y que describe la situación actual en Cabinda, los contornos de la cuestión de Cabinda, la evolución de las perspectivas de solución del conflicto y definir procedimientos susceptibles de establecer una paz duradera para Cabinda.

4) La instauración de un clima susceptible de pacificar las conciencias, a través del respeto por los derechos humanos y de las libertades fundamentales, de justa repartición de la producción y de la riqueza acumulada de la comunidad y de la permanente búsqueda de consensos sobre la cuestión de Cabinda. Este clima permitiría la reaproximación de los beligerantes, lo que por si sólo constituiría un éxito de realce;

5) La organización de negociaciones constructivas e inclusivas sobre el futuro estatuto político y Jurídico de Cabinda.

¡Muchas gracias!

Windhoek, 14 de Enero de 2013.

Si esto es internacionalismo…

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Por Eugénio Costa Almeida.

Según la radio VOA (Voz de América), la provincia de Kuando Kubango está en la mira de individuos, según parece, chinos, que estarían ocupando indebida e inesperadamente tierras agrícolas y de pasto para cultivo de arroz, principalmente en la región del Rio Longa.

Si ya era incomprensible la usurpación de terrenos, sin que los sobas y las autoridades tradicionales locales nada consigan hacer para impedirlo, más impresionante es la acusación de que los mismos individuos están reclutando menores, entre los 14 y 17 años, para hacer su servicio agrícola, con un pago – más que simbólico, ya que el habitual es también bajo – de 90 dólares.

Y todo esto a escasos 90 kms de la capital provincial de Menongue.

Es sabido que la provincia de KK es considerada como “tierra del fin del Mundo” pero, realmente será tan fin del mundo que el Gobierno provincial y las fuerzas policiales nada sepan, nada oigan, nada vean y permitan que esta absurda e incomprensible situación sea ya del dominio público internacional?

Quiero creer que no. Que todo esté siendo hecho contra la voluntad de nuestras autoridades y que Luanda, en último caso, haga una intervención eficaz y objetiva sobre todas esas infracciones denunciadas.

Ya hace tiempo se supo que brasileños estaban ocupando excelente terreno agrícola en Kwanza Sur para la producción de soya que sería reenviada a posteriori, y probablemente, como producto brasileño, para China.

Ahora esta extraña, absurda, anómala e incomprensible situación, la que se junta una vez más a la acusación de que China estará “exportando” condenados suyos para Angola. Recuerdo que ya hace cerca de 5 años, cuando mantenía responsabilidades asociativas, oí esta acusación que nunca me probaron. Pero….

Todavía, déjenme ser ingenuo, y no querer creer que el “internacionalismo” chino va a tal punto y que los subsidios financieros de China ya no sean sólo pagados por el petróleo.

Entre tanto, la agricultura de subsistencia de los angoleños, está desapareciendo en aquella región.

Y ¿a quién le interesa esto?…

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Eugénio C. Almeida, natural de Lobito, Angola, es Doctor en Ciencias Sociales y Relaciones Internacionales.

Traducción: Bárbara Igor (MISOSOAFRICA)

Se inicia la campaña electoral en Angola

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Por Eugénio C. Almeida

Comienza hoy (31.07.2012), oficialmente, la campaña electoral en Angola.

Que los partidos candidatos (y sus líderes) sepan comprender que lo que está en juego, para los primeros, no es más que una silla en el Parlamento y que para los segundos, los líderes, es (sólo) liderar una Nación.

Una nación que espera buen comportamiento, cordialidad y respeto entre los candidatos.

Son candidatos y no opositores o adversarios ¡porque la Nación no es una arena deportiva!

Para esto, que no se repitan situaciones como la de un dicho Director General que exige la presencia de profesores, alumnos o el cierre de un mercado para que todos fuesen a la reunón de un partido político.

¡Todos son iguales y todos parten iguales a los ojos de los electores!

Comprendan esto de una vez por todas.  ¡No hay electores de primera ni electores de segunda!

¡Todos escogen en una cabina, solitarios y sólo con un lápiz, donde delande del papel (boletín de voto) son señores de su propia y soberana voluntad!

Y ahora, si no fuese pedir mucho, que la comunicación social sea, en lo mínimo posible, equitativa con las diferentes propuestas políticas en competencia.

Que el 31 de Agosto no sea el fin, si no que el inicio de una sana y competitiva caminata democrática entre los candidatos electos, a favor de una única vía: desarrollo social, político y económico de Angola.

Traducción: Bárbara Igor Ovalle (MISOSOAFRICA)

El régimen angoleño suma un nuevo “éxito”

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Por Orlando Castro (Portugal)

Cerca de 28 millones de personas del CPLP son desnutridas, siendo Angola, Mozambique, Guinea-Bissau y Timor Oriental los países más problemáticos, con 44%, 37%, 31% y 23% de desnutrición respectivamente.

Y como se sabe, con excepción de Angola, todos los otros países referidos son ricos, muy ricos.  ¿O será al revés?

“No basta aprobar leyes y estrategias.  Es necesario ir al origen del problema. Es necesario que produzcamos comida suficiente para alimentar a nuestros pueblos”, dijo la directora de la organización mozambiqueña Mujer Género y Desarrollo (MuGeDe), Saquina Mucavele, hablando en nombre de la Red de Organizaciones para la Soberanía Alimentaria (ROSA).

Tiene razón.  Pero está claro, es necesario dar tiempo al tiempo y comprender que en el caso de Angola, por ejemplo, el MPLA sólo está en el poder desde 1975, que el país sólo está en paz total hace diez años, y que el presidente de la República en el cargo – sin nunca haber sido electo – hace 33 años.

Ahora, para que dejen de existir cerca de un 70% de pobres en Angola, es necesario que el MPLA se mantenga en el poder ahí durante unos 30 años.

Mucavele dijo también que la seguridad alimentaria y nutricional depende, en gran medida, de inversión en agricultura, particularmente en los países pobres, donde la producción de alimentos  aun es muy baja, apelando a los gobiernos para que realicen más inversión para la producción de comida.

Esa recomendación, como es obvio, no tiene cabida en Angola.  Las preocupaciones del régimen están puestas en otras latitudes.  Entonces, el pueblo puede alimentarse muy bien de la mandioca que encuentre en las labranzas o de sus sobras.

A su vez, la Coordinadora de la Organización Mundial de la Agricultura y Alimentación (FAO) para el derecho a la Alimentación, Bárbara Ekwall, dijo que la pregunta que se instala es que la producción mundial de comida aumentó en los últimos años, pero que paradojamente, hay cada vez más personas padeciendo hambre.

Angola es uno de los países lusófonos con la mayor tasa de mortalidad infantil y materna y de embarazo adolescente, según las Naciones Unidas.

Pero eso qué importa? Importante es saber el hecho de que la hija del presidente, Isabel dos Santos, suma y sigue, incluso cuando se sabe que el régimen es uno de los más corruptos del mundo. ¿O será por eso mismo?

Sin embargo, muchos de los angoleños que raramente saben lo que es una refacción, podrán ciertamente alimentarse con el hecho de que la hija del presidente vitalicio es también dueña de los antiguos colonizadores.

La inversión pública y el aumento de la producción de petróleo (además robado de la colonia de Cabinda) va a permitir a los angoleños, o sea, al régimen, o sea al clan de José Eduardo dos Santos, crecer más de un 8% este año.

Los pobres también van a aumentar, pero ellos no cuentan en el análisis del Banco Mundial ni para las estadísticas de los países que tienen relaciones con Angola.  Lo que cuenta es, ahora y siempre, que Angola, el segundo mayor productor petrolífero de la África Subsahariana, va a crecer este año y a muy buen ritmo.

Todo, ciertamente, gracias al oro negro.  De hecho, el petróleo representa más del 50% del producto Interno Bruto de Angola, 80% de las recetas estatales y más del 90% de las exportaciones.

Es claro que, según los estándares generados por occidente, hay buenos y malos dictadores.  Muammar Gadhafi pasó a ser malo y Eduardo dos Santos continúa siendo bueno.  Mañana se verá.

Portugal continúa de rodillas delante del régimen de Luanda, tal como estaba en relación a Muammar Gadhafi que, citando a José Sócrates, era “un líder carismático”.  Tal vez un día llegue a la conclusión de que, finalmente, Eduardo dos Santos también es un dictador. No se, sin embargo, si alguna vez el lo va a decir.  Todo porque, diariamente el clan del presidente angoleño se vuelve dueño de las occidentales playas lusitanas.

¿Alguien todavía recuerda, por ejemplo, que en Marzo de 2009, en el Palacio de Belém, sólo dos periodistas de cada país tuvieron derecho a hacer preguntas a Cavaco Silva y a Eduardo dos Santos?

¿Se acuerdan que uno de ellos, ciertamente en el cumplimento de su profesión, pero claramente, revelándose contra las reglas de los dueños de los periodistas y de los dueños de los dueños de los periodistas, cuestionó a Cavaco Silva sobre ese eufemismo al que se llama “democracia” en Angola?

¿Se acuerdan que Cavaco Silva se limitó a… no responder?

¿Se recuerdan que el día 3 de septiembre de 2008, cuando el mismo Cavaco Silva hablaba en Polonia a propósito de las elecciones en Angola, dijo lo obvio (una de sus especialidades): “Deseo que las elecciones ocurran con toda la paz, sin ninguna perturbación, justas y libres como acostumbran decir las Naciones Unidas en los procesos electorales”?

¿Se recuerdan que, en esa época, como siempre Cavaco Silva nada dijo sobre el hecho de que cuatro organismos de comunicación social portuguesa – SIC, Expresso, Público y Visão – hubieran sido impedidos de entrar en Angola a cubrir las elecciones que fueron todo, menos justas y libres?

Finalmente, hoy, Cavaco Silva, aunque más comedido, continúa pensando de la misma forma que José Sócrates, Passos Coelho o Paulo Portas, para quien Angola nunca estuvo tan bien, incluso teniendo a un 70% de los angoleños en la miseria.

De hecho, como hace ya algunos años decía Rafael Marques, los portugueses sólo están mal informados porque quieren, o porque tienen intereses eventualmente legítimos pero poco ortodoxos y mucho menos humanitarios.

Cuesta creer, pero es verdad, que los políticos, los empresarios y los (supuestos) periodistas portugueses (hay excepciones, por supuesto) hacen un esfuerzo tremendo (si se quiere, bien remunerado) para intentar legitimar lo más equivocado que sucede con las autoridades angolanas, las que están en el poder desde 1975.

¿Alguien, pregunto yo, escuchó a Cavaco Silva recordar que el 70% de la población angoleña está afectada por la pobreza, que la tasa de mortalidad infantil es la tercera más alta del mundo con 250 muertes por cada 1000 niños? No, nadie pregunta, incluso porque él no responde.

¿Alguien lo oyó recordar que apenas el 38% de la población tiene acceso al agua potable y solamente el 44% dispone de saneamiento básico?

¿Alguien lo oyó recordar que apenas un cuarto de la población angoleña tiene acceso a servicios de salud, que en la mayoría de los casos, son de mala calidad?

¿Alguien lo escuchó recordar que el 12% de los hospitales, 11% de los centros de salud y el 85% de los puestos de salud existentes en el país presentan problemas a nivel de sus instalaciones, de la falta de personal y de carencia de medicamentos?

¿Alguien lo escuchó recordar que la tasa de analfabetos es bastante elevada, especialmente entre las mujeres, una situación que es agravada por el gran número de niños y jóvenes que todos los años quedan fuera del sistema educativo?

¿Alguien alguna vez lo oirá decir que el 45% de los niños angoleños sufren de desnutrición crónica, siendo que uno de cada cuatro (25%) muere antes de cumplir los cinco años?

¿Alguien alguna vez lo oirá decir que la dependencia socio económica en base a favores, privilegios y bienes es el método utilizado por el MPLA para amordazar a los angoleños?

¿Alguien alguna vez lo escuchará decir que el 80% del Producto Interno Bruto angoleño es producido por extranjeros; que más del 90% de la riqueza nacional privada es sustraída de las arcas públicas y está concentrada en menos de un 0,5% de la población; que el 70% de las exportaciones angoleñas de petróleo tienen origen en su colonia de Cabinda?

¿Alguien alguna vez lo escuchará decir que el acceso a la buena educación, a los condominios, al capital accionista de los bancos y de las aseguradoras, a los grandes negocios, a las licitaciones de los bloques petrolíferos, está limitado a un grupo muy reducido de familias ligadas al régimen en el poder?

No.  El silencio (o cobardía) es de oro para todos aquellos que existen para servirse y no para servir.  Y ese silencio dará, obviamente, derecho a ser convidado a pasar las vacaciones en la casa flotante (de la foto) de Isabel dos Santos, la hija del presidente.

 Vea el Yate de Isabel dos Santos (Artículo)

Orlando Castro es Angoleño-portugués. Reside actualmente en Portugal donde desarrolla su trabajo como periodista independiente y Escritor.

Traducción: Bárbara Igor (MISOSOAFRICA)

VIVIMOS AFRICA – 1 / Entrevista con Orlando Castro

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Por Bárbara Igor (MISOSOAFRICA)

 

Orlando Castro, es en la actualidad una de las voces críticas más implacables contra el gobierno de José Eduardo dos Santos.  Establecido en Portugal desde el año 1975, su labor como periodista no ha estado exenta de inconvenientes, lo que ciertamente, no ha sido una limitante para continuar con lo que define como  “el deber sagrado de dar voz a quienes no tienen voz”.

Autor de libros como «Cabinda – ontem protectorado, hoje colónia, amanhã Nação» (2011) y «Alto Hama – Crónicas (diz)traídas» (2006), libro con prólogo de Eugénio Costa Almeida, donde da cuenta de su trayectoria en el portal Alto Hama, espacio informativo en clave crítica,  dedicado a la actualidad del Conjunto de Países de Lengua Portuguesa.

Es con esta primera entrevista y con la particular visión de Orlando Castro, que damos inicio a nuestra serie “Vivimos África” donde los más diversos actores, conformarán un único testimonio: el de su relación y responsabilidad para con el continente cuna de la humanidad.

ORLANDO CASTRO, PERIODISTA.

Bárbara Igor: Para muchos, Orlando Castro representa una de las caras visibles de la lucha contra el gobierno de José Eduardo dos Santos.  Más allá de su responsabilidad como periodista, ¿qué le hace insistir diariamente en esta tarea, muchas veces poco reconocida y hasta “ingrata”?

Orlando Castro: Es, efectivamente, una misión muy ingrata y hasta peligrosa.  No faltan las amenazas de todo tipo, algunas hasta de muerte.  Pero como angoleño y como periodista, tengo el deber (para mi sagrado) de dar voz a quien no tiene voz.  Y el 70% de los angoleños son gestados con hambre, nacen con hambre y mueren después con hambre.  Y todo esto en un país muy rico.  Por tanto, mientras haya un angoleño con hambre por culpa de un presidente y de un gobierno que sólo trabaja para los pocos que tienen millones y no para los millones que tienen poco, mi conciencia exige que continúe luchando.

BI: Poco se sabe en el exterior sobre la situación de los opositores al gobierno de José Eduardo dos Santos.  ¿Podría hablarnos un poco de su experiencia, en un país con lazos muy importantes con Angola, como es el caso de Portugal?

OC: Es principalmente después de la muerte, hace diez años, del líder de la UNITA, Jonas Savimbi, que terminó efectivamente la oposición al régimen de José Eduardo dos Santos.  Y si internamente, o sea, dentro de Angola, todos los que piensan de forma diferente del MPLA son culpables hasta que se pruebe lo contrario, también en el exterior (en Portugal por ejemplo) los que no son favorables al régimen, sufren la persecución propia de países que no quieren que el actual dueño de Angola se enfade.  Eduardo dos Santos, directa e indirectamente, es dueño de grandes empresas portuguesas, principalmente de comunicación social.  Y por esa razón hay cada vez menos periodistas hablando de lo que sucede en Angola.  Y también por eso, los partidos que en Angola luchaban contra el régimen, tienen poco tiempo de visibilidad en el exterior y todavía menos en el interior.

Salí de Angola, oficialmente hacia fines de 1975.  Durante los años de guerra civil, volví varias veces, entrando en el país de forma clandestina, según el régimen instaurado en Luanda, y de forma natural, de acuerdo con el partido que luchaba contra el régimen, la UNITA.  Hoy estoy impedido, en la práctica, de entrar en mi país.  Todas las tentativas de entrada legal, son boicoteadas y aplazadas “sine die”.

BI: Según lo que podemos leer diariamente en sus artículos, su trabajo además de ser informativo, intenta reforzar la ética periodística.  ¿Cómo es que surge este interés por ejemplificar el trabajo del periodista?

OC: ¡Bueno!  Cada vez más, sobre todo tomando como referencia Portugal y Angola, el periodismo dejó de tener reglas deontológicas y éticas, pasando apenas a seguir las  leyes de la oferta y de la demanda, transformándose en un mero producto comercial, en una mera mercadería.  Ahora, para mí, el periodismo debe ser una actividad en que la verdad sea el objetivo esencial y único.  De hecho, la verdad puede doler mucho, pero sólo ella puede curar.  Es, además, esto lo que el público (y es finalmente nuestro único patrón) exige de nosotros.   No obstante, cuando el “periodista” escribe sólo lo que le mandan, lo que da dinero, no pasa de ser un mercenario.  Aprendí que si el periodista no procura saber lo que sucede, es un imbécil.  Y que cuando sabe lo que sucede pero se calla, es un criminal.  Y por eso es que hay cada vez más imbéciles y criminales.

BI: ¿Tiene alguna explicación para la falta de rigor o de ética periodística de la que hace diariamente denuncia?

OC: Los periodistas, más que informar, más que formar, tienen que vender.  Vender, vender y vender siempre más.  Los periodistas son los montadores que, de acuerdo con el mercado, alinean las piezas de un crimen, de un mitin, de un atentado o de un hoyo en la calle.  Si lo que vende es dar una ayuda al partido del Gobierno para que este gane en las próximas elecciones, son esas las piezas que tienen que montar, nada contando la teoría de la exención que es tan de nuestro teórico agrado.  Si lo que vende es divulgar los productos de la empresa “X”, son esas las piezas que tienen que montar, pasando por encima del hecho de que esa empresa eventualmente no paga los salarios a sus trabajadores, promueve criminales despidos o apuesta al trabajo infantil.  Si lo que vende es dar cobertura a las dictaduras (sean las de Robert Mugame o José Eduardo dos Santos), son esas piezas las que tienen que montar, calibrándolas de forma que parezcan de los mejores ejemplos democráticos.

ORLANDO CASTRO Y ANGOLA

BI: en mi experiencia, muchos angoleños que dicen ser “apolíticos”, explican no tener reparo alguno contra el gobierno de su país, ni mucho menos haber visto represión hacia los periodistas.  ¿Cómo puede explicar esto?

OC: Para ver no basta mirar.  Es necesario querer ver.  Además, el peor ciego es exactamente aquel que no quiere ver.  Tal como en los tiempos de la Unión Soviética, con la cual el régimen angoleño aprendió todo lo que sabe, o en el tiempo de la dictadura portuguesa de Salazar, existe en Angola una cortina de fierro que separa a los hijos de los hijastros.  Y quien quiera ser hijo, quien quiera tener empleo, tener casa, tener asistencia médica… tiene que ser “ciego”.  Esto es, tiene que saber que el MPLA es Angola y que Angola es el MPLA.  No pueden, por eso, ver lo que pasa.  No pueden defender la igualdad de derechos y, mucho menos, el derecho a una opinión diferente.  La situación está cambiando, las manifestaciones de los jóvenes son prueba de eso.  Pero, aun así, por una cuestión de sobrevivencia, los angoleños sólo consiguen ver lo que el régimen quiere que ellos vean.

BI: Hablando en su propio lenguaje, podemos decir que existen dictaduras fuertes y dictaduras blandas, así como también dictaduras que representan un beneficio para las potencias económicas y culturales.  En la actualidad, ¿cómo es que el mundo ve el hecho de que el MPLA sea el único partido político en el poder desde la independencia de Angola?

OC: El mundo, en un sistema hipócrita, sólo mira hacia las riquezas de Angola.  Y mientras el régimen continúe negociando, vendiendo petróleo y comprando armas, va a mantener el estatuto de bestial.  Siempre fue así.  Fue así con Túnez, con Libia, con Egipto.  Si un día el régimen cae (y va a caer), las potencias internacionales van a decir finalmente que, Eduardo dos Santos era un terrorista y pasarán a negociar con quien esté en el poder.  Reconozco con todo, que es  más fácil al mundo negociar con dictadores que con democracias.  Es más fácil negociar con un régimen que tiene al mando desde hace más de 30 años a la misma persona, que con uno que sea democrático y que por esto va alternando a sus dirigentes.  En otras palabras, es más fácil corromper siempre a los mismos.

BI: no sería novedad una nueva victoria del MPLA en las elecciones de Agosto.  En su opinión, ¿cuáles deberían ser las nuevas directrices del gobierno en cuanto al desarrollo del país, en asuntos como: infraestructura, superación de la pobreza, mortalidad infantil y libertad de expresión?.

OC: No, no es novedad que el MPLA va a ganar.  Con los años que está en el poder, volverá, tal como en el año 2008, a poner a los muertos a votar.  Será difícil creer que el régimen alguna vez va a poner el interés del pueblo encima de sus intereses.  Como cualquier dictadura, Angola tendrá siempre dos caras.  Una de lujo y una de miseria.  Hasta por razones étnico-históricas, el MPLA nunca estará interesado en desarrollar las zonas del país donde viven pueblos que históricamente pertenecen a otra sociedad.  Fue además, esa elitista política de segregación en que los pueblos del Norte, principalmente de la región de Luanda, son valorados como pertenecientes a una casta superior, lo que llevó a que la UNITA nunca desistiese de luchar.  Los pueblo ovimbundos y bailundos siempre fueron considerados por el régimen como seres inferiores.  Sus regiones van, por este motivo, a continuar siendo las menos desarrolladas.  Por alguna razón el día 24 de Febrero de 2002 alguien dijo: “sekulu wafa, kalye wendi k’ondalatu! v’ukanoli o café k’imbo lyamale!”.  O sea, murió el más viejo (Jonas Savimbi), ahora iréis a apañar café a las tierras del norte como contratados”.

BI: ¿Cuál es su previsión para el futuro de Angola como un Estado Director? ¿Y en relación al Palop?

OC: Angola, sobre todo porque es una potencia económica y militar, acabará por tener un futuro sonriente.  Y creo que no tardará mucho.  La población está cansada de las malas acciones del régimen y va, espero pacíficamente, a apostar por el cambio democrático y por la verdadera creación de un estado de Derecho.  Y cuando esto suceda, aliando el poder económico a la credibilidad democrática, Angola será la locomotora del desarrollo de los Países Africanos de Lengua Oficial Portuguesa.  En esa altura, como se vio por su reciente interferencia en Guinea- Bissau, los resultados no fueron los esperados porque Luanda no se presentó como un estado democrático, hecho que le restó todo margen a la maniobra.

BI: Continuando con lo sucedido en Guinea Bissau, ¿cómo ve la presencia de la MISSANG y su salida hacia el reciente golpe de Estado?

OC: Como dije en la respuesta anterior, la MISSANG fue vista, y con toda razón, como un acto de colonialismo.  Si fuese Angola un régimen democrático y un verdadero Estado de Derecho, o sea, un ejemplo de buena gobernanza (como sucede con Cabo Verde), las autoridades guineanas no tendrían problemas en aceptar su presencia.  Por alguna razón los guineanos preguntaban: ¿quién es Angola para mandar una misión militar a Guinea-Bissau? Y tenían razón.  Al factor militar propiamente dicho de Angola, faltó la legitimidad que sería total si el régimen fuese democrático.

 

ORLANDO CASTRO Y EL CONTEXTO AFRICANO

BI: Podría explicarnos cómo entiende la actualidad africana, cuáles son sus mayores problemáticas a resolver, y cuáles de estas problemáticas tienen alguna posibilidad real de ser resueltas por los propios africanos.

OC: Todos los problemas africanos, y son muchos, deben ser resueltos, en primer lugar, por los africanos.  África tiene (casi) todo para ser un gran continente y hasta, de aquí a algunas generaciones, un gran espacio de desarrollo económico, humano y social, de armonía más o menos estable.  Dios, sea Él quien sea, dio a África todo lo que era preciso para ser uno de los continentes más prósperos.  Infelizmente, este espacio fue criminalmente dividido a regla y escuadra por los colonizadores europeos que, por considerarse superiores, se limitaron (con pocas excepciones, entre las cuales – a pesar de todo – Portugal) a explotar sus riquezas.  Es esta división la que originó, y origina, las endémicas guerras.  El mismo pueblo fue, por ejemplo, dividido por varios países y obligado a convivir con razas totalmente diferentes.  Ahora esto es algo que, en el contexto africano, genera guerras fronterizas.  Si a esto se junta el hecho de que las grandes potencias quieren vender armas a cambio de las riquezas naturales…

 

BI: Más allá de los problemas más urgentes que algunos de los países de África presentan, el problema de la inestabilidad política y la falta a la democracia, así como los constantes golpes de estado, parecen ser la génesis de las dificultades.  ¿Cómo es que este tipo de situaciones todavía no se pueden controlar o evitar?

OC: Es necesario que la Comunidad Internacional tenga el coraje, que yo creo que no tiene, de reconsiderar la división territorial de muchos países, creando nuevas fronteras y procurando juntar lo que es posible de ser juntado.  Con el tiempo, con la imprescindible colaboración de los africanos, será posible ver que las actuales fronteras fueron heredadas de los regímenes coloniales (recientes en términos históricos) y no corresponden a la verdad de los pueblos que ocupan esas regiones.  En muchos casos, más que querer instaurar la democracia, es urgente reinventar la geografía de África.

BI: Mucho se ha hablado de un Renacimiento del continente africano, y poco a poco vemos un creciente interés por los asuntos relativos a África.  ¿Cómo entiende esta situación?

OC: África está de moda, pero no siempre por las mejores razones. Son pocos los que, por ejemplo, se atreven a defender la tesis de que las fronteras africanas deben ser reestructuradas si se quiere pacificar el continente.  La mayoría sólo pretende explotar las riquezas y, como si esto no bastase, vender armas.  Esto porque los africanos van matándose unos a otros… pero las riquezas continúan allá, a la espera de quien las vaya a explotar.

BI: En la época de las independencias, países como Angola, Sierra Leona y Sudáfrica,  parecían ver en América Latina un ejemplo a seguir.  Hoy se habla de un África que mira con creciente interés hacia China.  ¿Cuál es su visión sobre esto?

OC: Creo que América Latina es, desde el punto de vista de la convivencia política y del rejuvenecimiento económico, un ejemplo considerado por muchos países africanos.  Lamentable que sean los chinos quienes toman cuenta de los países africanos.  Está claro que China, desde luego también por el apoyo que dio a los movimientos de liberación, está sacando dividendos de la apuesta que hizo en África.  De cualquier modo, pienso que las nuevas generaciones de africanos quieren acabar con ese dominio y enfocarse en los países que, a pesar de todo, son referencias más importantes.  Sin considerar el aspecto de que China sea  un enorme mercado consumidor y productor, América Latina puede desempeñar un papel relevante tanto en África como en Europa, pero no puede perder el tren (*).

BI: Para concluir, podría hacer una reflexión en relación a su trabajo como periodista y su interés y/o responsabilidad para con África.

OC: Hay ciertamente razones profundas para que yo crea (sin gran éxito, destáquese), que es preferible ser salvado por la crítica que asesinado por el elogio.  Hay con toda certeza razones profundas para que yo crea (sin gran éxito, destáquese) que es preferible andar todos los días, a toda hora, con la columna vertebral, en vez de dejarla en casa.  Y esas razones profundas nacieron en Angola, nacieron en África.  ¿Ha sido una tarea complicada? Ha sido y continuará siendo.  ¿Por qué? Porque es muy fuerte la presión de los que nos quieren acéfalos, autómatas y como si esto no bastase, invertebrados también.  Fue en las calles de la ciudad de Huambo que aprendí valores que, o se tienen, o no se tienen.  No se compran.  Aprendí que, tal como Angola, África no se define, se siente.

(*) Perder o comboio.  América Latina, para constituir un verdadero ejemplo para África, no puede perder el rumbo que ha tomado hasta ahora.

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Victoire Ingabire y su trunca lucha por la democracia – Ruanda

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Por Bárbara Igor (Misosoáfrica)

 “Queremos una política que proteja a cada ruandés, para que nadie pierda su vida a causa de sus orígenes, de su religión o de sus opiniones políticas” fueron sus palabras durante su corta campaña a la presidencia de Ruanda.

 

Su nombre es VICTOIRE INGABIRE UMUHOZA, nació en Ruanda hacia 1968, pero permaneció exiliada de su país durante 16 años, encontrando su refugio en los Países Bajos.   Fue allí donde se formó en Derecho Comercial y Contable, y se licenció en Ciencias Económicas y Gestión Empresarial.  Su dominio de diversos idiomas, entre los que cuentan el holandés, inglés, francés y el kinyaruanda (su lengua materna), así como su rigor, la llevaron a ocupar un cargo como Gerente de departamento en una prestigiosa empresa Auditora con sede en Holanda.  Casada y con tres hijos, y pese al exilio, Victoire Ingabire nunca olvidó la tragedia que ha asolado por años a su país, ni mucho menos el hecho de que su Ruanda natal aun estuviera sumida en una terrible dictadura a cargo de Paul Kagame, miembro del Frente Patriótico Ruandés.

Al tanto de esta situación, Victoire decide hacerse parte activa de la oposición al régimen dictatorial, formada por los más diversos grupos de la diáspora tanto en América, como Europa y África.  En el transcurso de los años, parte de la diáspora organizada se configuró en las Fuerzas Democráticas Unificadas (FDU-Inkingi), el principal movimiento opositor, que más tarde ella presidiría.

Con su participación activa desde el exterior, Victoire, en su posición de Presidente de las Fuerzas Democráticas Unificadas y en conjunto con su coalición, decide volver a Ruanda para presentarse como candidata en las elecciones presidenciales de agosto 2010, pese a todos los riesgos que esta decisión conllevaba.  Su objetivo,  “trabajar por la democracia, la justicia y la dignidad de todos los rwandeses” se vió rápidamente suprimido a su llegada a Kagali el día 16 de enero, con la inmediata reacción del gobierno.

 El 21 de abril fue detenida bajo la acusación de formar parte de la agrupación terrorista FDLR, así como de negar el genocidio de 1994.  Se le acusó principalmente de segregacionismo y de financiar la formación de grupos armados para desestabilizar al país.  En esta labor que se le imputa, habría estado trabajando a la par con el considerado “héroe del hotel de Ruanda”, Paul Rusesabagina, quien también niega dichas acusaciones.

Victoire Permaneció en arresto domiciliario hasta el 14 de octubre, día en que fue trasladada a la cárcel.   Sólo en septiembre de 2011 se inició un juicio formal en su contra.  En la actualidad, aun se espera el veredicto luego de la suspensión del proceso, que supone la cadena perpetua para esta líder de la oposición.

Fuentes: Fundación Sur / Justicia, Paz, Creación (WordPress)

Imagen: in2eastafrica

Nuevas manifestaciones de ex militares en Luanda

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Por Eugénio C. Almeida

Esta mañana, más concretamente hacia el final de la mañana, ocurrió una nueva manifestación, y para no variar, una no autorizada por el GPL (si fuese del partido mayoritario, ni habría necesidad de plantearse cuestionamientos sobre legalidad, pero como no es…),  llevada a efecto por los antiguos militares en retiro que continúan aguardando el pago de sus salarios adeudados, algunos incluso desde el año ¡¡1992!!

Como no estaba autorizada la manifestación, hubo intervención policial, y de acuerdo con las noticias recibidas de la capital de la Kianda había no sólo movimiento y empujones entre los manifestantes, si no que habría habido disparos.

Según parece todo habría comenzado en Maianga (conforme se percibió  por medio de varias informaciones rápidas y algunas con apariencia de seria preocupación que se leían en las redes sociales (facebook) y después confirmadas vía e-mails).

Y la situación debe estar más crítica de lo que se puede especular, como para que el corresponsal de la RTP en Luanda, Paulo Catarro, se haya referido al asunto, luego de la apertura del programa noticioso “Repórter” de la RTP-África…

Pero lo que vale, es que en sus palabras, y contrariando lo que se dice y afirma en  Facebook y en los e-mails que he recibido en los últimos 5 minutos, ya está todo bien y en calma.

No me parece que sea un buen indicio en vísperas de las elecciones presidenciales.

Tal como no fue de buen juicio el comunicado del Estado Mayor relativo a una eventual presencia de fuerzas políticas ¡junto a los ex militares!

Hay mucho dinero en los cofres de la Hacienda Pública, lo suficiente para pagar lo adeudado.  Y por esto mismo, independientemente de quien sean partidarias, las dos antiguas fuerzas están movilizadas por el mismo objetivo: deben ser inmediatamente saldadas sus deudas.

¡Esto sería muy importante para la estabilidad necesaria en vísperas de elecciones presidenciales!

Abebe Gellaw activa el debate sobre el papel de los periodistas bajo las dictaduras

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Un vídeo que muestra cómo interrumpen al Primer Ministro etíope Meles Zenawi en el Simposio 2012 de Seguridad Alimentaria del G8 en Washington, D.C. ha encendido un debate sobre el papel de los periodistas en los regímenes autoritarios. En el vídeo, se ve al periodista y activista etíope Abebe Gellaw gritando «libertad, libertad, Meles Zenawi es un dictador, está cometiendo crímenes contra la humanidad». Zenawi, que en su país suele disfrutar de una prensa aduladora, parece sorprendido e irritado.

La invitación que el presidente Barack Obama hizo al primer ministro etíope, Meles Zenawi, a la reunión sobre seguridad alimentaria del pasado 19 de mayo levantó mucha polémica en Etiopía, siendo interpretada como un insulto ante las acciones que está llevando a cabo el líder. No obstante, una vez Zenawi confirmó su asistencia a la reunión, el periodista y activista etíope Abebe Gellaw, interpretó el escenario como una ocasión única para transmitir, ante todos los líderes políticos presentes, la difícil situación que viven los periodistas etíopes en su país que, a principios del mes pasado, fue denunciada por Amnistía Internacional.

Un vídeo muestra como, en medio del discurso de Meles Zenawi, éste es interrumpido al grito de “Libertad, libertad, Meles Zenawi es un dictador, está cometiendo crímenes contra la humanidad”. En las imágenes se puede ver al primer ministro etíope, acostumbrado en su país a disfrutar de una prensa sometida a un gran control que evita la difusión de voces críticas con su trabajo, algo sorprendido (por ver al periodista allí presente y por estar siendo increpado en público) e intentando controlar su indignación con la situación mientras sube la voz para intentar silenciar a Gellaw con su discurso, algo que no consigue.

Estas imágenes, evidentemente, han sido comentadas y evaluadas por mucha gente, sobre todo profesionales de la comunicación etíope. A través de Facebook, Abiye Teklemariam compara al líder etíope con Ceausescu, el último dictador rumano. “Meles Zenawi parecía realmente desconcertado y furioso. Su reacción tiene un extraordinario parecido con aquel famoso momento en el que Ceausescu, por primera vez desde su ascenso al poder, durante un discurso fue abucheado por la multitud, que siempre se había mostrado impecablemente obediente. ¡Este vídeo dice mucho!”

Debate en las calles

La situación ha trasladado un nuevo debate a la calle. Otras firmas, como Hallelujah Lulie, no creen que esta sea la mejor manera de de combatir la situación. “Creo que la frustración empujó a Abebe a hacer lo que hizo, pero cualquier esfuerzo para racionalizar el hecho desde una perspectiva periodística es ser un hipócrita y pretender manipular y torcer las reglas y principios que afirmamos defender para que se ajusten a nuestros propios objetivos políticos. Apoyar la acción de Abebe a Meles y justificarla en términos periodísticos para que parezca profesional me induce a preguntarme si está mal cuestionar y examinar la profesionalidad y la precisión de los periodistas en los regímenes autoritarios. ¿Cómo puede una audiencia supuestamente neutral o desinformada creer cualquier cosa que Abebe u otros periodistas de su estilo digan sobre Etiopía?”, ha argumentado.

En cambio, Abiye, otro periodista etíope, ha respondido a su compañero Lulie asegurando que en una dictadura, debido al control del gobierno sobre la información que se publica, es imposible encontrar periodismo de calidad. “Se supone que los periodistas son los que nos proporcionan información exacta, y la posibilidad de que la oposición abierta y vocal a un grupo pueda afectar a esta labor puede ser un tema razonable de debate. Pero este debate sobre los límites del buen periodismo –es decir, la investigación imparcial de la verdad– comienza con la presunción de que hay lugar para el buen periodismo. Es un debate de segundo orden. En las dictaduras, esta presunción no tiene validez. El periodismo en estos sistemas es un camelo que se utiliza para justificar un resultado amañado. Sin un nivel razonable de libertad de expresión e información, reglas y prácticas contra la censura y un entorno cómodo para los periodistas, es imposible la investigación imparcial de la verdad. Esto plantea una disyuntiva fundamental a los que quieren practicar un buen periodismo: ¿Deben seguir su labor como si existiera un espacio real para trabajar (lo que es falso) o deben luchar para que este espacio cambie (lo que exige un considerable grado de activismo político)? Para mí, la respuesta es evidente. El activismo político contra el régimen que ejercen los periodistas en una dictadura es lo que hacen para que sea posible un buen periodismo”, ha razonado.

Fuente: Guinguinbali noticias.

Los togoleses salen a la calle contra el presidente Gnassingbé

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Por José Naranjo

Lomé, capital de Togo, ha vivido este martes y miércoles dos días de grandes manifestaciones y disturbios contra el presidente Faure Gnassingbé. Organizadas por el colectivo “Salvemos Togo”, integrado por partidos de oposición y colectivos de la sociedad civil, las manifestaciones se han enfrentado a la represión policial, lo que ha provocado decenas de heridos e incluso se habla de dos policías muertos. Los manifestantes reclaman la retirada de la reforma del código electoral, entre otras cosas, y han anunciado dos días de desobediencia civil jueves y viernes.

Las informaciones que llegan de Togo hablan de grandes manifestaciones en las que podrían haber participado hasta cien mil personas. Las imágenes también hablan por sí solas. Miles de personas en la calle, quema de neumáticos y personas heridas. Son los peores disturbios que conoce este país africano desde la llegada al poder en 2005 de Faure Gnassingbé, quien sucedió a su padre, el general Gnassingbé Eyadéma, en el cargo. En las últimas elecciones presidenciales de 2010, Gnassingbé obtuvo una victoria entre acusaciones de fraude por parte de la oposición.

Este martes, los manifestantes ocuparon Dékon, un centro comercial de la capital, donde pasaron la noche. Al día siguiente, es decir, este miércoles recibieron una lluvia de gases lacrimógenos y pelotas de goma lanzados por la Policía, lo que provocó escenas de auténtica guerrilla urbana entre manifestantes y agentes, lo que, según ciertas fuentes, habría provocado decenas de heridos y al menos dos policías muertos en los enfrentamientos.

“¡Queremos un verdadero cambio! ¡Queremos que Togo sea un país digno! Si vamos al extranjero y decimos que somos togoleses nos responden que es el país del ladrón de elecciones! ¡Así nos llaman!”, aseguraba un manifestante en los micrófonos de Rfi. El hashtag #occupylome ya hierve en Twitter, al igual que ocurriera en movilizaciones similares en otros puntos del Planeta.

Los manifestantes exigen la retirada de la reforma del código electoral aprobada por el Parlamento el pasado mes de mayo y que se instaure un sistema de elección presidencial a doble vuelta. Asimismo, reclaman que se pongan en marcha las recomendaciones del informe de la Comisión nacional de Derechos Humanos relativas a la tortura.

El coordinador del colectivo Salvemos Togo ha anunciado dos días de desobediencia civil para este jueves y viernes bajo el nombre “Togo muerto” y ha asegurado que “esto es una señal enviada al Gobierno. Faure Gnassingbé y sus amigos deben comprender que el pueblo está harto. Deben irse”, concluyó.

Fuente: Guinguinbali

Sólo de vez en cuando el narcotráfico parece preocupar a los dueños de la ONU, de la UE y del CPLP

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Por Orlando Castro (Portugal)

Por lo visto, las autoridades portuguesas, al igual que Europa, sólo ahora descubrieron que el narcotráfico está amenazando la existencia de algunos países africanos, principalmente lusófonos.

De las dos una.  O andan durmiendo en la fila, lo que no sería novedad, o se benefician de esta situación.  Sólo así se comprende el silencio, la ineptitud y la constante cobardía de que hacen uso.

La inestabilidad socio-política en los países de la África Occidental, está dejándolos a merced de narcotraficantes y de “extremismos”, incluyendo el terrorismo islámico, volviéndose una amenaza sobre todo para Europa, lo que exige una intervención de la comunidad internacional.

Esta tesis fue defendida por los investigadores Victor Ângelo y Rui Flores, por ese entonces técnicos de la ONU,  en un estudio publicado por el Instituto Portugués de Relaciones Internacionales de la Universidad Nova de Lisboa en Agosto de … 2007.

En el estudio “La mezcla explosiva de la expansión demográfica, desempleo y narcotráfico en África Occidental”, los dos investigadores destacan que la actual explosión demográfica – la población de la región deberá aumentar en 100 millones de personas hacia el 2020 – no está siendo acompañado por el crecimiento económico y la creación de empleos, “llevando a que los jóvenes no tengan perspectiva de futuro” y vivan en la pobreza.

“Este cuadro demográfico social y económico es propicio al desarrollo del extremismo, sea de tipo terrorista, como Al Qaeda, o de otros, que tienen en la juventud un ejército de reserva radical a la espera de un lider”, indican los investigadores.

“Presionados por el desempleo y por el hambre, pesimistas en relación a las perspectivas de futuro, (los jóvenes) ven en la adhesión a un grupo paramilitar o integrista, un viaje sin fin hacia su única salida – y por eso desaguan todas las semanas centenas de inmigrantes ilegales en las costas de las Canarias o en el Sur de España, en Malta o en la “bota italiana”, afirman.

Entre los 15 países de la Comunidad Económica de los Estados de l África Occidental (CEDEAO) están dos Estados lusófonos: Cabo Verde y Guinea-Bissau.

Del grupo también forman parte Benin, Burkina Faso, Costa de Marfil, Gambia, Gana, Guinea, Liberia, Mali, Níger, Nigeria, Senegal, Sierra Leona y Togo.  De estos países, sólo Cabo Verde, Gana y Senegal no sufrieron golpes de Estado en las últimas décadas  y 12 de ellos están en el grupo de los 31 Estados más pobres del mundo, en el indice de desarrollo de las Naciones Unidas.

Victor Ângelo y Rui Flores destacan la ineficiencia del general de los Estados, que se encuentran minados por los “virus de la corrupión”, visible en el “funcionario público que recibe dinero por debajo de la mesa”  y en el “alto gobernante que garantiza para si mismo un porcentaje de cualquiera de los contatos establecidos por el Estado, y una compañía que también se apropia de recursos provenientes de la cooperación internacional”.

La causa, defienden, está en la legislación “opaca, de dificil comprensión y aplicación”, muchas veces copiada “sin ninguna consideración por los contextos históricos y sociales de cada país”, pero también por el Estado “pagar poco y a más horas”, ejemplo de lo que pasa en Guinea-Bissau.

Todo esto, afirman los dos investigadores, convierten a estos países particularmente vulnerables al crimen organizado y en prticular, al narcotráfico que, hace de países como Guinea-Bissau plataformas giratorias en las rutas internacionales de la droga entre America del Sur y Europa.

“Hay una mezcla explosiva que puede hacer de África Occidental una especie de “cóctel molotov” de dimensión regional, cuyos daños afectarán sobremanera a la Unión Europea.  Sus efectos, inclusive, ya comenzaron a hacerse sentir”.

“Este aumento exponencial en el tráfico de droga en la región se debe no sólo a la fragilidad de los Estados, si no que también al hecho de que el negocio de los estupefacientes es extremadamente lucrativo, en particular el tráfico de cocaína y heroína”, comentan Victor Ângelo y Rui Flores.

A modo de ejemplo, se referían en ese estudio del 2007 que en Guinea-Bissau, el decomiso de 635 kilogramos de cocaína en Abril, equivaldría a unos 8.5 millones de euros en el mercado de la región; vendida en España, la droga generaría un lucro de 11 millones de euros, valor que equivale al 20% del total de la ayuda internacional de Guinea-Bissau, 14% de todas las exportaciones del país y casi 400 veces el total de la inversión internacional directa en el país.

La disponibilidad creciente de cocaína en la región llevó al establecimiento de almacenes por toda la costa, lo que vino a facilitar el aumento del tráfico hecho por locales y la existencia de redes estructuradas capaces de adquirir y redistribuir centenares de kilos”, argumentan.

Los dos investigadores destacan que el problema “no es sólo la ausencia de medios”, si no que también “una cierta resistencia crónica del poder político en tomar medidas que combatan eficazmente el tráfico”.

“Es en este escenario que surgen los narco-estados.  Al final hay quien vea en la asociación a los grupos del crimen organizado sólo una tentativa de asegurar un modo de sustentar a su familia”, dicen.

Para atacar este problema, “que tiene todas las condiciones para poner en riesgo la estabilidad internacional”, los investigadores sugieren la asistencia de la comunidad internacional, apuntando hacia más cooperación policial y al fortalecimiento de las instituciones nacionales, con especial atención en la reforma de seguridad, sobre todo cuando se acumulan sospechas sobre militares y de agentes de seguridad involucrados en el narcotráfico”.

El problema, señalan, exige todavía medidas para disminuir el impacto de la explosión demográfica y del desempleo, y la revisión de las políticas de la Unión Europea sobre inmigración y aduanas, “abandonando medidas proteccionistas, para permitir que otras regiones se desarrollen y consigan entrar con sus productos de manera competitiva en Europa”.

Concluyendo, apuntan a la necesidad de la comunidad internacional y las Naciones Unidas de definir el narcotráfico como crimen contra la Humanidad, aun asumiendo que “podrá no ser fácil de conseguir”

 Orlando Castro es Angoleño-portugués. Reside actualmente en Portugal donde desarrolla su trabajo como periodista y Escritor

Traducción: Bárbara Igor (MISOSOAFRICA)

“EL REY EDUARDO Y SU ORO NEGRO” – Angola

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Por Orlando Castro (Portugal)

¿Angola es uno de los países más corruptos del mundo? Sí, es.  ¿Es uno de los países con peores prácticas democráticas? Sí, es.  Es un país con enormes desigualdades sociales? Sí, es.

A pesar de todo esto, el régimen continúa siendo adulado por medio mundo, estando el otro medio a la espera de oportunidades para también adularlo.   Todo porque Angola tiene petróleo y este oro negro está en las manos de media  docena de elementos del clan del presidente.

Recientemente el jefe de división del departamento africano del Fondo Monetario Internacional, Mauro Mecagni, elogió el desempeño positivo de la economía angoleña, debido a las buenas políticas que están implementándose por parte del Ejecutivo angoleño.

Si eso en nada contribuye para el bien estar de los angoleños o para la transparencia del régimen, o para la democraticidad, o para el respeto por los derechos humanos, poco importa.

Nótese que las compañías petrolíferas Total y Petrobras, hicieron de eso un motivo de festejo internacional, al firmar con la empresa del régimen (la Sonangol) acuerdos de producción de petróleo en el Presal angoleño.

La compañía francesa Total firmó con la Sonangol tres contratos de participación en la producción que le confieren, en  calidad de operadora, una participación de 50% en el bloque 40 y otra de 35%, en el bloque 25. Un tercer contrato da a la compañía francesa una participación del 15% por ciento en el bloque 39, pero en calidad de asociada.  Y lo que importa es exactamente eso.  Además de que, es más fácil negociar con una dictadura en que son siempre los mismos que están en el poder. En cuanto al pueblo que muere en la miseria, ese no es un problema ni de Total ni de Petrobras porque, de hecho, no son ciudadanos franceses ni brasileños.

El director de investigaciones de Total declaró recientemente la satisfacción de la compañía francesa con los resultados de la licitación y reafirmó el compromiso del grupo petrolífero en mantenerse como uno de los principales inversores y operadores petrolíferos de Angola.

“Estamos satisfechos con los resultados de la licitación, que ilustran el compromiso de Total de continuar siendo uno de los principales inversores y operadores petrolíferos en Angola y de asumir un papel destacado en la investigación de esta prometedora cuenca del offshore profundo, un sector donde el grupo ya demostró competencia y su know-how”, declaró Marc Blaizot.

A su vez, el director de la división internacional del Grupo Petrobras anunció, en Río de Janeiro, que la compañía inicia este año pozos de prospección en el bloque 26 del Presal angoleño, localizado a lo largo de la cuenca de Benguela.

Jorge Zelada mencionó la existencia de algunos proyectos en la costa occidental del continente africano, en países como  Benin y Gabón, y proyectos de producción de bio combustibles en Mozambique.

Apesar de todo,  Francia continua jugando bien en diversos tableros africanos. En el caso de Angola, de vez en cuando el régimen acusa a los franceses de estar involucrados en conspiraciones contra los países, principalmente contra la democracia que (no) existe, contra la legitimidad de un presidente (no) electo, contra las reglas del Estado de Derecho que Angola (no) es.

El régimen del MPLA acusa sobre todo a  la Agencia Francia Press de hacer campaña contra Angola, sugiriendo inclusive (a través de su órgano oficial – el Jornal de Angola) que – por ejemplo – han habido conexiones entre  Francia y el ataque a la escolta militar angoleña contra la selección togolesa de fútbol, en la colonia de Cabinda.

Todo estaría bien si, como hizo el presidente portugués, Anibal Cavaco Silva, Nicolás Sarkozy hubiese dicho que el territorio de Angola va de Cabinda a Cunene. No lo dijo y por eso el régimen angoleño, que ocupa militarmente Cabinda, no perdona.  Pero ciertamente que ahora François Hollande va a corregir la puntaría.

No se porqué, pero creo que, viendo bien las cosas, los franceses saben más de la Historia de Portugal que los propios portugueses.  Siendo cierto que para las actuales autoridades de Lisboa parece que esa misma Historia sólo comenzó a ser escrita en Abril de 1974.

París sabe muy bien que el régimen que desgobierna Angola desde 1975 es una dictadura y que, por eso, entiende que quien piensa de manera diferente es obligatoriamente enemigo.

“Quedé triste con este artículo (del Jornal de Angola) que sugiere que Francia debe ser acusada de fomentar una conspiración contra Angola a través del FLEC.  Es absurdo, en primer lugar, y también extraño,” dijo en la ocasión Francis Blondet, entonces embajador de Francia en el reino de José Eduardo dos Santos.  Pero, viéndolo detenidamente, no tiene nada de extraño.  Además la ira del dueño de Angola, José Eduardo dos Santos, tiene otros orígenes, siendo el más conocido el del caso “Angolagate”.

Además de eso, Hollande – tal como hasta ahora Sarkozy – no puede olvidar que más de 70 empresas francesas están establecidas en Angola, inclusive – ¡pues claro! – la gigante del petróleo Total, que es el segundo mayor productor de petróleo en el país, después de Chevron…

Título original: “Sarkozy, Hollande e o Rei Eduardo”

Traducción: Bárbara Igor (MISOSOAFRICA)

 Orlando Castro es Angoleño-portugués. Reside actualmente en Portugal donde desarrolla su trabajo como periodista y Escritor

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