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El régimen angoleño y su censura a “Folha 8”

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Por Orlando Castro(*)

 África es un semillero constante y habitual de conflictos armados porque la falta de democraticidad obliga a que la alternancia política sea conquistada por el lenguaje de las armas.

 

folha 8

El Ministerio de Comunicación Social (MCS), entiende que nosotros aquí, en “Folha 8”, debemos corregir inmediatamente nuestra conducta porque dice, incitamos al desorden público e incluso a la sublevación.

“El Ministerio de Comunicación Social advierte que, en caso de no acatamiento de esta decisión, esas medidas de corrección pueden culminar en la suspensión temporal de las emisiones de la Radio Despertar así como del  Semanario Folha 8,  hasta la decisión definitiva de los órganos judiciales,”, publicó un comunicado oficial divulgado hoy en Luanda.

Curiosamente, el MCS reitera su arremetida en la defensa intransigente de la libertad de expresión y de prensa, consagrada en la Constitución, e incentiva a todos los órganos de comunicación  social del país a seguir en el cumplimiento de su línea editorial, en el marco de la ética y deontología profesional.

Si el periodista no procura saber lo que pasa es un imbécil.  Si sabe lo que  pasa y se calla es un criminal.  El régimen sabe que en “Folha 8” esta es una regla de oro.  Además de una regla común en cualquier democracia o Estado de Derecho. Si no puede ser aplicada en Angola tal vez sea porque nuestro país todavía no es una democracia ni un Estado de Derecho.

Sabemos que el MCS aboga por la libertad de prensa, siendo esa la tesis  que llevó – por ejemplo – a que nuestra Redacción fuese hasta hace poco más de un año (12 de Marzo de 2012) invadida por cerca de 15 hombres de la DNIC – Dirección Nacional de Investigación Criminal – bajo el mandato de la Procuraduría General de la Republica.

Bien vistas las cosas, al mismo tiempo que algunos dictadores (aunque pocos, es cierto) van cayendo, el supuesto mundo “democrático” genera otros y aguanta algunos que todavía no pasaron de bestiales a bestias.

El  gobierno angolano no ha tenido la voluntad, aunque tenga los medios, de resolver los problemas de agua, luz, higiene, salud, trabajo, habitación y educación de los angoleños. La juventud no tiene casa, no tiene educación, empleo y no tiene futuro. Los trabajadores tienen salarios en atraso y no consiguen obtener crédito bancario.

Y cuando algún periódico resuelve decir estas verdades (y con algunos excesos) entran inmediatamente en la línea de fuego del régimen.  “Folha 8” está en esa línea hace mucho, mucho tiempo. Todos sabemos que la fase del mata primero y pregunta después está por llegar.

Cosas tan banales como vivienda, salud, educación, comida, no son preocupaciones esenciales para los que dirigen el país. Y es por eso que en nuestro país hay muchos que viven para robar y otros que roban para vivir. Es claro que decir esto es, de acuerdo con la noción de libertad de prensa del régimen, un crimen.

Todos saben, hasta inclusive los más altos dirigentes del país, que si el poder corrompe, el poder absoluto corrompe absolutamente. Lo decimos nosotros como también lo dicen las más serias y confiables organizaciones internacionales. No en tanto, como el régimen no puede callar a esas instituciones, intenta callar a cualquier precio a los mensajeros internos.

Sólo en dictadura, aunque legitimada por los votos comprados a un pueblo que casi siempre piensa con la barriga (vacía) y no con la cabeza, es posible estar tantos años en el poder. África es un semillero constante y habitual de conflictos armados porque la falta de democraticidad obliga a que la alternancia política sea conquistada por el lenguaje de las armas. Hay obviamente otras razones, pero cuando se juzga que las elecciones (cuando las hay) son sólo de por si sinónimo de democracia se está caminando hacia lo que hoy es Angola: una democracia de palabra y no de facto.

En nuestro caso, la guerra legitimó todo lo que de malo se puede imaginar. Permitió al actual presidente perpetuarse en el poder, tal como permitió que la UNITA dijera que esa era (y por lo que se va viendo hasta parece que tuvo razón) la única vía para cambiar de régimen.

Es claro que es siempre así en las dictaduras, el pueblo fue siempre y continua siendo (las elecciones no alteraron la génesis de la dictadura, solamente la maquillaron) carne de cañón. Y cuando alguien procura dar voz a quien no la tiene, como es el caso de “Folha 8”,  los “defensores” de la libertad de prensa “made in MPLA” agarran la pistola.

Reconózcase que no es difícil comprender la posición de aquellos que consideraron a nuestro régimen como al más puro, vernáculo, impoluto y honorable ejemplo de democracia. De hecho, siendo Angola un país muy rico, es mucho más fácil negociar con un régimen dictatorial que con uno  democrático. Es mucho más fácil negociar con alguien que, de partida, se sabe que estará en la silla del poder durante toda la vida, que con alguien que puede ser sustituido por la libre elección popular.

Y es, como ahora sucede, mucho más fácil negociar con un núcleo limitado de personas que representa casi al 100% del Producto Interno Bruto, que con alguien que no sea dueño del país, como sucede en las democracias, sino que sólo representante temporario del pueblo soberano.

A partir  del momento en que dejó de tener a Jonas Savimbi como chivo expiatorio para todo, el régimen apuntó a otros blancos. Uno de ellos fue la prensa que a pesar de las dificultades, todavía va diciendo algunas verdades. De ahí la razón por la cual, una vez más, los dueños del país quieren callar a “Folha 8”.

Desde 2002, el  presidente vitalicio de Angola ha conseguido fingir que democratiza el país y, más que eso, consiguió (aunque no por mérito suyo pero s, por desmérito de la UNITA) domesticar completamente a casi todos aquellos que le pudieran hacer frente.

Y cuando aparecen personas como los periodistas de “Folha 8” que no están a la venta y que por eso incomodan y amenazan al régimen, hay siempre forma de hacerlos chocar con una bala, incluso cuando esta llega acompañada con una nota que dice “por el bien de la libertad de prensa”.

Cabe resaltar, y en eso los angoleños no son diferentes de cualquier otro pueblo, que continúa siendo válida la tesis de que “si no consigues vencerlos úneteles”.  No sorprende por eso que el régimen tenga cada vez más seguidores, sean militares, políticos, empresarios o periodistas.

Es claro que mientras esto sucede, el Pueblo continua siendo concebido con hambre, naciendo con hambre, muriendo, poco después… con hambre. Y el hambre, la miseria, las enfermedades, las asimetrías sociales son llagas imputables al Poder.

Vale, al menos, que el equipo de “Folha 8” consigue dar voz a quien no la tiene.  El régimen sabe que la verdad duele, pero aun no comprende que, a pesar de eso, solo ella puede curar.

Es verdad que el régimen puede hacer casi todo lo que le apetece. Pero la dignidad de los periodistas de “Folha 8” no la puede quitar. Ni el hecho que ciertamente le incomoda, de que “Folha 8” sea parte de la Historia de Angola y de la Lusofonía, sea quien sea que la escriba.

No es que el régimen se preocupe mucho por esto. Y el caso del comunicado del Ministerio de Comunicación Social sobre “Folha 8” revela que el régimen aun tiene más triunfos. La fase del mata primero y pregunta después está por llegar.

(*)  Periodista, Editor de Política del semanario  “Folha 8”

Traducción y edición al español: Bárbara Igor Ovalle

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Fallece el primer ministro Meles Zenawi, “último emperador de Etiopía”

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Por Guinguinbali.

AÚN NO SE SABE LA FECHA DEL FUNERAL NI LA DURACIÓN DEL LUTO NACIONAL

El primer ministro etíope, Meles Zenawi, fallecido la noche del lunes, era un ex líder guerrillero, considerado un autócrata por sus opositores y visionario por sus seguidores, como los emperadores históricos de Etiopía. Su muerte ha provocado una sensación de incertidumbre en el pais, que ha declarado un luto nacional cuya duración todavía se desconoce.

“El primer ministro Meles Zenawi falleció ayer a medianoche”, anunció ayer martes Bereket Simon, portavoz del Gobierno etíope, sin proporcionar más detalles sobre la enfermedad que sufría Meles. Un portavoz de la Comisión Europea precisó que el mandatario falleció en Bruselas.  El cadáver fue repatriado en avión y llegó este martes a Adís Abeba, donde lo esperaban responsables políticos, militares, religiosos y diplomáticos, así como una muchedumbre.  El ataúd, cubierto con la bandera etíope, fue bajado y montado en un coche en la pista del aeropuerto, al son de una fanfarria militar.Meles Zenawi, de 57 años y peso pesado de los líderes africanos, dirigía Etiopía con mano de hierro desde que en 1991 tomó el poder al frente de una guerrilla que hizo caer al régimen del dictador Mengistu Hailé Mariam.

El fallecimiento de Zenawi provocó consternación entre los principales dirigente mundiales.  El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, expresó su “tristeza” ante la noticia y manifestó su “admiración” por la política de lucha contra la pobreza llevada a cabo por Meles Zenawi.  “Supe con tristeza de la muerte del primer ministro etíope Meles Zenawi”, quien “merece ser saludado por su contribución de larga data al desarrollo de Etiopía, en particular por su compromiso inclaudicable en favor de los pobres”, dijo Obama en un comunicado.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, presentó “sus condolencias al pueblo etíope” por la muerte de un “verdadero amigo” de Israel, donde viven más de 120.000 judíos de Etiopía. Por su parte, el secretario general de Naciones Unidas Ban Ki-moon saludó el “liderazgo excepcional” de Meles Zenawi en África.  Este hombre austero entró en el club de los dirigentes africanos en el poder desde hacía más de veinte años tras una aplastante victoria en las elecciones de 2010, donde consiguió el 99% de los votos.

No había cumplido todavía los 25 años cuando sus compañeros de armas lo auparon a la jerarquía del FPLT (Frente Popular de Liberación de Tigré) en 1979, tan solo cinco años después de haber abandonado sus estudios de medicina para unirse a la rebelión de Tigray, al norte del país.Nacido el 8 de mayo en Adua (norte), Meles Zenawi ocupó primero las funciones de presidente de la República (1991-1995), antes del cambio de Constitución que convirtió a Etiopía en un régimen parlamentario.

Formaba parte, junto con el ruandés Paul Kagame y el ugandés Yoweri Museveni, de la generación de dirigentes africanos llegados al poder a finales de los años 80 y principios de los 90 en los que Bill Clinton, presidente de Estados Unidos en aquel momento, veía a los posibles “dirigentes del renacimiento” africano.

Con el paso de los años, Meles convirtió su país en un aliado clave de Estados Unidos en la lucha contra el extremismo en el Cuerno de África.  “Es el último emperador de Etiopía” dijo de él hace varios años un exdiplomático etíope. “Para Meles Zenawi, el poder continúa siendo una especie de mito, con una auténtica dimensión mística, porque se encuentra en la misma situación que los emperadores del pasado, llegados al poder por las armas, y porque desprende esa aura de poder”.  A finales de la última década, Meles Zenawi se convirtió en el principal negociador del continente sobre el cambio climático y desde 2007 era presidente de la Nueva Alianza para el Desarrollo de África (NEPAD).

A pesar de ello, Etiopía continúa siendo uno de los países más pobres del mundo.  Su población, explican los observadores, no se benefició de los programas de desarrollo: en el mundo rural no se sienten todavía los planes masivos de electrificación regional.  El país es acusado regularmente de violaciones de los derechos humanos contra los grupos de la oposición o los periodistas.  En julio, cuando se dio a conocer la hospitalización de Meles en Bruselas, una fuente diplomática remarcó que su desaparición tendría serias consecuencias para la región más inestable del Cuerno de África.

“Supo imponer su autoridad a sus vecinos” y es un “polo de estabilidad entre Sudán, Eritrea y Somalia”, explicó la fuente.  Los mandatos de Meles estuvieron marcados por una guerra fronteriza muy mortífera con Eritrea entre 1998 y 2000 y dos intervenciones militares en Somalia, la primera de finales de 2006 a principios de 2009 y la segunda desde finales de 2011.  Tras la muerte de Meles, el viceprimer ministro etíope, Hailemariam Desalegn, asumirá el poder de forma interina, anunció este martes el portavoz Bereket Simon. “De acuerdo con la Constitución de Etiopía, el viceprimer ministro jurará el cargo ante el Parlamento pronto […] y empezará como primer ministro en plenitud”, dijo el portavoz gubernamental, Bereket Simon.  Precisamente, Simon ya indicó el pasado julio que Zenawi se recuperaba de una enfermedad provocada por el “agotamiento”.

El portavoz del Gobierno compareció entonces ante los medios después de que circularan informaciones que apuntaban a que el primer ministro estaba ingresado en situación crítica en un hospital de Bruselas.  Los rumores sobre la salud de Zenawi se desataron a raíz de su ausencia en las reuniones de la XIX Sesión Ordinaria de la Asamblea de jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Africana (UA), de la que era anfitrión en Adis Abeba, el mes pasado.   Numerosos líderes, africanos y occidentales, lamentaron la muerte de quien ha sido denominado como “hijo predilecto de África” por el presidente de la Comisión de la UA, Jean Ping.

La Primavera para ellas

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Por Carla Habif*

Desde diciembre de 2010, el mundo está con la mirada puesta en la ola de revoluciones denominada Primavera Árabe, ocurrida en países donde el objetivo de la población civil es conseguir más democracia. Primavera es la estación de las flores. Flores, a su vez, recuerda a las mujeres. No porque son delicadas, o porque muchas de nosotras las consideramos un presente cariñoso. Si no porque existen millares de especies, con los más diversos colores e incontables aromas. Así como nosotras, mujeres, el infinito enigma masculino.

Hablemos entonces aquí, apuntando ejemplos de acción y coraje, de la participación de las mujeres en las manifestaciones y revueltas de la Primavera Árabe.

Para comenzar, si, ellas están involucradas desde el comienzo. Puede no ser sorpresa para aquellas que están familiarizadas con el feminismo de los países árabes, ya que las mujeres representan uno de los grupos que más defiende a la sociedad civil en la región de Medio Oriente. Pero aun así, es novedad para mucha gente.

En muchos de estos países, las mujeres son sometidas a las denominadas “leyes tutelares”, que las califican con un estatus social minoritario y, la mayoría de las veces, limita sus derechos. De esta forma, ellas saben bien el peligro de una supuesta democracia extendida sólo para una parte de la población. Además de eso, las protagonistas de este texto tienen sus motivos para desconfiar de revoluciones llevadas a cabo por los hombres de la sociedad. En diversas ocasiones en la Historia, ellas vieron como una revuelta social no tuvo los resultados esperados para el ala femenina de los revelados. Un ejemplo de eso fue la Guerra de Argelia, en la cual mujeres fueron a las calles y lucharon mano a mano con los hombres, pero, una vez vencido el colonialismo francés, las leyes impuestas las mantenían dentro de casa al servicio exclusivo del marido.

Debido a casos de este tipo, las mujeres de los países árabes – conscientes del pasado de sus sociedades – quieren tener la seguridad de que el camino de la democracia no se desviará de su propio destino.

Como sabemos, cada país que pasa o pasó por los movimientos de la Primavera Árabe, posee diversas particularidades, como la participación de grupos y organizaciones en cada uno de ellos. Veamos casos ocurridos en Túnez y en Egipto.

En Túnez, cuna de las revueltas, algunos estereotipos pueden ser retirados de escena. Luego de la independencia de Francia en 1956, el nuevo gobierno abolió la poligamia y estableció la igualdad de las partes en el casamiento, divorcio y custodia de los hijos. Algunos años después, se estableció la edad mínima para el casamiento (18 años) y el país adoptó penalidades relativas a la violencia doméstica. Con buena parte de la sociedad secular, las mujeres tienen acceso a métodos anticonceptivos desde 1962. Derecho al aborto desde 1965. Aun así, las hijas podían heredar la mitad de lo que los hijos, y el marido tenía derechos sobre propiedades adquiridas por su esposa durante el casamiento.

De esta forma, las tunecinas estaban listas para participar – inclusive ponerse al frente – de las revueltas democráticas. Lina Ben Mhenni, bloguera activa, fue probablemente una de las primeras en alertar al mundo sobre las protestas tunicinas en diciembre de 2010. Ella continuó y continúa hasta hoy, a pesar de las amenazas y censuras que sufre.

En las calles, era posible ver mujeres en masa luchando por los derechos de la sociedad. Algunas usando jeans, otras velo e inclusive minifalda. Adolescentes, abuelos, madres. Casadas, divorciadas y Solteras. Ellas estaban allá, en la lucha por el derrocamiento de un déspota, y fueron ejemplo para una amplia región.

Pero, realizar una revolución es sólo un paso. Construir una nueva sociedad es otro. La feminista Raja bin Samala, critica activa de la subyugación femenina por el fundamentalismo islámico, pidió públicamente que las nuevas leyes de Túnez se embasaran en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Todavía bajo presión, ellas continúan en su lucha. Khadija Cherif, excabeza de la Asociación Tunecina de las Mujeres Democráticas, garantiza que la lucha por la separación entre Estado y religión, continuará. En sus palabras, “la fuerza del movimiento feminista tunecino esta en el hecho de que nosotros nunca lo separamos de la lucha por la democracia y por la secularización social”.

En Egipto, la sociedad siguió el ejemplo de Túnez en busca de un gobierno democrático y se puede decir que las mujeres contribuyeron mucho para eso. A pesar de décadas de censura, el movimiento feminista egipcio de larga data sobrevivió todo este tiempo. También en el pasado ellas fueron activas, habiendo cumplido un importante papel en la revolución contra los británicos en 1919. Pero, después de la independencia, fueron ignoradas por el partido Wafd, que tomó el poder. El movimiento feminista irrumpió en 1923, cuando Huda Sha’rawi arrancó su propio velo en público. Desde entonces, permaneció tan activo como le fue posible, bajo una autocracia, en las últimas décadas, abrazando diversas ONGs y activistas.

La participación de la mujer egipcia pudo comprobarse a través de su presencia en masa durante las revueltas de Plaza Tahir. De acuerdo con Amal Abdel Hady, de la Fundación Nueva Mujer, el número inferior de mujeres, en comparación al de los hombres, se justifica tanto por pasados episodios de abuso sexual, como por la simple falta de atención de los medios en el papel ejercido por ellas en este episodio.

De cualquier forma, fue una mujer de 26 años, una de las primeras en recibir reconocimiento por la acción de la sociedad egipcia en Tahir. El día 18 de Enero de 2011, Asmaa Mahfouz publicó un video en Youtube y en Facebook en el cual declaraba que las mujeres deberían ir e irían a las manifestaciones del día 25, con tanta o más virilidad – por así decirlo – que muchos de los hombres. El video no demoró en viralizarse, y la planeada breve manifestación se volvió, de por sí, una revolución.

Otros dos ejemplos a ser citados son Amaral Sharaf y Nadine Wahab. La primera, profesora de Inglés, con 36 años y madre soltera y miembro del Movimiento Juvenil 6 de Abril, pasó días y noches en el pequeño escritorio de la organización supervisando un equipo de hombres trabajando por la revolución. La segunda, egípcia de nacionalidad americana y especialista en nuevos medios, se volvió responsable por un importante cargo en Google, aumentando la divulgación online. Cabe citar también a las Mujeres de Egipto, un grupo de Facebook , que publicó una galería de fotos demostrando el papel femenino en las manifestaciones.

Aun así, desde la renuncia de Hosni Mubarak, la voz de la mujer ha sido dejada de lado en el diálogo político. De forma deplorable, el comité responsable por la reformulación de la constitución excluyó no sólo la participación de mujeres, pero de especialistas en derechos femeninos. En respuesta, el Centro Egipcio para el Derecho de las Mujeres publicó una declaración denunciando la exclusión. El documento fue firmado por 102 organizaciones femeninas de Egipto.

En tanto, mujeres fueron y continúan siendo activas por toda la región donde la Primavera Árabe se ha extendido. Yemen, Libia, Siria, Bahrein… No hay lugar en el cual no se encuentre el papel femenino en los cambios ocurridos y en aquellos aun por ocurrir.

Estas mujeres, como muchas a lo largo de la Historia, merecen más que un homenaje por actuar en locales hostiles a su participación social o incluso por querer hacer valer sus derechos. Merecen el reconocimiento mundial – y local – de su papel como mujeres en sus respectivas sociedades y como ciudadanas.

“We see women, Islamist or not Islamist, veiled or not veiled, coming together and leading what’s happening on the ground… We’ll never go back to square one.” – Magda Adly, miembro del Centro El Nadim de Rehabilitación para Víctimas de Violencia.

Carla Habif es natural de Río de Janeiro, Brasil. Historiadora graduada en la Universidade Federal Fluminense, es especialista en Relaciones Internacionales, en el área Política Internacional en Medio Oriente.

Traducción: Bárbara Igor (MISOSOAFRICA)

Se inicia la campaña electoral en Angola

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Por Eugénio C. Almeida

Comienza hoy (31.07.2012), oficialmente, la campaña electoral en Angola.

Que los partidos candidatos (y sus líderes) sepan comprender que lo que está en juego, para los primeros, no es más que una silla en el Parlamento y que para los segundos, los líderes, es (sólo) liderar una Nación.

Una nación que espera buen comportamiento, cordialidad y respeto entre los candidatos.

Son candidatos y no opositores o adversarios ¡porque la Nación no es una arena deportiva!

Para esto, que no se repitan situaciones como la de un dicho Director General que exige la presencia de profesores, alumnos o el cierre de un mercado para que todos fuesen a la reunón de un partido político.

¡Todos son iguales y todos parten iguales a los ojos de los electores!

Comprendan esto de una vez por todas.  ¡No hay electores de primera ni electores de segunda!

¡Todos escogen en una cabina, solitarios y sólo con un lápiz, donde delande del papel (boletín de voto) son señores de su propia y soberana voluntad!

Y ahora, si no fuese pedir mucho, que la comunicación social sea, en lo mínimo posible, equitativa con las diferentes propuestas políticas en competencia.

Que el 31 de Agosto no sea el fin, si no que el inicio de una sana y competitiva caminata democrática entre los candidatos electos, a favor de una única vía: desarrollo social, político y económico de Angola.

Traducción: Bárbara Igor Ovalle (MISOSOAFRICA)

El régimen angoleño suma un nuevo “éxito”

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Por Orlando Castro (Portugal)

Cerca de 28 millones de personas del CPLP son desnutridas, siendo Angola, Mozambique, Guinea-Bissau y Timor Oriental los países más problemáticos, con 44%, 37%, 31% y 23% de desnutrición respectivamente.

Y como se sabe, con excepción de Angola, todos los otros países referidos son ricos, muy ricos.  ¿O será al revés?

“No basta aprobar leyes y estrategias.  Es necesario ir al origen del problema. Es necesario que produzcamos comida suficiente para alimentar a nuestros pueblos”, dijo la directora de la organización mozambiqueña Mujer Género y Desarrollo (MuGeDe), Saquina Mucavele, hablando en nombre de la Red de Organizaciones para la Soberanía Alimentaria (ROSA).

Tiene razón.  Pero está claro, es necesario dar tiempo al tiempo y comprender que en el caso de Angola, por ejemplo, el MPLA sólo está en el poder desde 1975, que el país sólo está en paz total hace diez años, y que el presidente de la República en el cargo – sin nunca haber sido electo – hace 33 años.

Ahora, para que dejen de existir cerca de un 70% de pobres en Angola, es necesario que el MPLA se mantenga en el poder ahí durante unos 30 años.

Mucavele dijo también que la seguridad alimentaria y nutricional depende, en gran medida, de inversión en agricultura, particularmente en los países pobres, donde la producción de alimentos  aun es muy baja, apelando a los gobiernos para que realicen más inversión para la producción de comida.

Esa recomendación, como es obvio, no tiene cabida en Angola.  Las preocupaciones del régimen están puestas en otras latitudes.  Entonces, el pueblo puede alimentarse muy bien de la mandioca que encuentre en las labranzas o de sus sobras.

A su vez, la Coordinadora de la Organización Mundial de la Agricultura y Alimentación (FAO) para el derecho a la Alimentación, Bárbara Ekwall, dijo que la pregunta que se instala es que la producción mundial de comida aumentó en los últimos años, pero que paradojamente, hay cada vez más personas padeciendo hambre.

Angola es uno de los países lusófonos con la mayor tasa de mortalidad infantil y materna y de embarazo adolescente, según las Naciones Unidas.

Pero eso qué importa? Importante es saber el hecho de que la hija del presidente, Isabel dos Santos, suma y sigue, incluso cuando se sabe que el régimen es uno de los más corruptos del mundo. ¿O será por eso mismo?

Sin embargo, muchos de los angoleños que raramente saben lo que es una refacción, podrán ciertamente alimentarse con el hecho de que la hija del presidente vitalicio es también dueña de los antiguos colonizadores.

La inversión pública y el aumento de la producción de petróleo (además robado de la colonia de Cabinda) va a permitir a los angoleños, o sea, al régimen, o sea al clan de José Eduardo dos Santos, crecer más de un 8% este año.

Los pobres también van a aumentar, pero ellos no cuentan en el análisis del Banco Mundial ni para las estadísticas de los países que tienen relaciones con Angola.  Lo que cuenta es, ahora y siempre, que Angola, el segundo mayor productor petrolífero de la África Subsahariana, va a crecer este año y a muy buen ritmo.

Todo, ciertamente, gracias al oro negro.  De hecho, el petróleo representa más del 50% del producto Interno Bruto de Angola, 80% de las recetas estatales y más del 90% de las exportaciones.

Es claro que, según los estándares generados por occidente, hay buenos y malos dictadores.  Muammar Gadhafi pasó a ser malo y Eduardo dos Santos continúa siendo bueno.  Mañana se verá.

Portugal continúa de rodillas delante del régimen de Luanda, tal como estaba en relación a Muammar Gadhafi que, citando a José Sócrates, era “un líder carismático”.  Tal vez un día llegue a la conclusión de que, finalmente, Eduardo dos Santos también es un dictador. No se, sin embargo, si alguna vez el lo va a decir.  Todo porque, diariamente el clan del presidente angoleño se vuelve dueño de las occidentales playas lusitanas.

¿Alguien todavía recuerda, por ejemplo, que en Marzo de 2009, en el Palacio de Belém, sólo dos periodistas de cada país tuvieron derecho a hacer preguntas a Cavaco Silva y a Eduardo dos Santos?

¿Se acuerdan que uno de ellos, ciertamente en el cumplimento de su profesión, pero claramente, revelándose contra las reglas de los dueños de los periodistas y de los dueños de los dueños de los periodistas, cuestionó a Cavaco Silva sobre ese eufemismo al que se llama “democracia” en Angola?

¿Se acuerdan que Cavaco Silva se limitó a… no responder?

¿Se recuerdan que el día 3 de septiembre de 2008, cuando el mismo Cavaco Silva hablaba en Polonia a propósito de las elecciones en Angola, dijo lo obvio (una de sus especialidades): “Deseo que las elecciones ocurran con toda la paz, sin ninguna perturbación, justas y libres como acostumbran decir las Naciones Unidas en los procesos electorales”?

¿Se recuerdan que, en esa época, como siempre Cavaco Silva nada dijo sobre el hecho de que cuatro organismos de comunicación social portuguesa – SIC, Expresso, Público y Visão – hubieran sido impedidos de entrar en Angola a cubrir las elecciones que fueron todo, menos justas y libres?

Finalmente, hoy, Cavaco Silva, aunque más comedido, continúa pensando de la misma forma que José Sócrates, Passos Coelho o Paulo Portas, para quien Angola nunca estuvo tan bien, incluso teniendo a un 70% de los angoleños en la miseria.

De hecho, como hace ya algunos años decía Rafael Marques, los portugueses sólo están mal informados porque quieren, o porque tienen intereses eventualmente legítimos pero poco ortodoxos y mucho menos humanitarios.

Cuesta creer, pero es verdad, que los políticos, los empresarios y los (supuestos) periodistas portugueses (hay excepciones, por supuesto) hacen un esfuerzo tremendo (si se quiere, bien remunerado) para intentar legitimar lo más equivocado que sucede con las autoridades angolanas, las que están en el poder desde 1975.

¿Alguien, pregunto yo, escuchó a Cavaco Silva recordar que el 70% de la población angoleña está afectada por la pobreza, que la tasa de mortalidad infantil es la tercera más alta del mundo con 250 muertes por cada 1000 niños? No, nadie pregunta, incluso porque él no responde.

¿Alguien lo oyó recordar que apenas el 38% de la población tiene acceso al agua potable y solamente el 44% dispone de saneamiento básico?

¿Alguien lo oyó recordar que apenas un cuarto de la población angoleña tiene acceso a servicios de salud, que en la mayoría de los casos, son de mala calidad?

¿Alguien lo escuchó recordar que el 12% de los hospitales, 11% de los centros de salud y el 85% de los puestos de salud existentes en el país presentan problemas a nivel de sus instalaciones, de la falta de personal y de carencia de medicamentos?

¿Alguien lo escuchó recordar que la tasa de analfabetos es bastante elevada, especialmente entre las mujeres, una situación que es agravada por el gran número de niños y jóvenes que todos los años quedan fuera del sistema educativo?

¿Alguien alguna vez lo oirá decir que el 45% de los niños angoleños sufren de desnutrición crónica, siendo que uno de cada cuatro (25%) muere antes de cumplir los cinco años?

¿Alguien alguna vez lo oirá decir que la dependencia socio económica en base a favores, privilegios y bienes es el método utilizado por el MPLA para amordazar a los angoleños?

¿Alguien alguna vez lo escuchará decir que el 80% del Producto Interno Bruto angoleño es producido por extranjeros; que más del 90% de la riqueza nacional privada es sustraída de las arcas públicas y está concentrada en menos de un 0,5% de la población; que el 70% de las exportaciones angoleñas de petróleo tienen origen en su colonia de Cabinda?

¿Alguien alguna vez lo escuchará decir que el acceso a la buena educación, a los condominios, al capital accionista de los bancos y de las aseguradoras, a los grandes negocios, a las licitaciones de los bloques petrolíferos, está limitado a un grupo muy reducido de familias ligadas al régimen en el poder?

No.  El silencio (o cobardía) es de oro para todos aquellos que existen para servirse y no para servir.  Y ese silencio dará, obviamente, derecho a ser convidado a pasar las vacaciones en la casa flotante (de la foto) de Isabel dos Santos, la hija del presidente.

 Vea el Yate de Isabel dos Santos (Artículo)

Orlando Castro es Angoleño-portugués. Reside actualmente en Portugal donde desarrolla su trabajo como periodista independiente y Escritor.

Traducción: Bárbara Igor (MISOSOAFRICA)

VIVIMOS AFRICA – 1 / Entrevista con Orlando Castro

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Por Bárbara Igor (MISOSOAFRICA)

 

Orlando Castro, es en la actualidad una de las voces críticas más implacables contra el gobierno de José Eduardo dos Santos.  Establecido en Portugal desde el año 1975, su labor como periodista no ha estado exenta de inconvenientes, lo que ciertamente, no ha sido una limitante para continuar con lo que define como  “el deber sagrado de dar voz a quienes no tienen voz”.

Autor de libros como «Cabinda – ontem protectorado, hoje colónia, amanhã Nação» (2011) y «Alto Hama – Crónicas (diz)traídas» (2006), libro con prólogo de Eugénio Costa Almeida, donde da cuenta de su trayectoria en el portal Alto Hama, espacio informativo en clave crítica,  dedicado a la actualidad del Conjunto de Países de Lengua Portuguesa.

Es con esta primera entrevista y con la particular visión de Orlando Castro, que damos inicio a nuestra serie “Vivimos África” donde los más diversos actores, conformarán un único testimonio: el de su relación y responsabilidad para con el continente cuna de la humanidad.

ORLANDO CASTRO, PERIODISTA.

Bárbara Igor: Para muchos, Orlando Castro representa una de las caras visibles de la lucha contra el gobierno de José Eduardo dos Santos.  Más allá de su responsabilidad como periodista, ¿qué le hace insistir diariamente en esta tarea, muchas veces poco reconocida y hasta “ingrata”?

Orlando Castro: Es, efectivamente, una misión muy ingrata y hasta peligrosa.  No faltan las amenazas de todo tipo, algunas hasta de muerte.  Pero como angoleño y como periodista, tengo el deber (para mi sagrado) de dar voz a quien no tiene voz.  Y el 70% de los angoleños son gestados con hambre, nacen con hambre y mueren después con hambre.  Y todo esto en un país muy rico.  Por tanto, mientras haya un angoleño con hambre por culpa de un presidente y de un gobierno que sólo trabaja para los pocos que tienen millones y no para los millones que tienen poco, mi conciencia exige que continúe luchando.

BI: Poco se sabe en el exterior sobre la situación de los opositores al gobierno de José Eduardo dos Santos.  ¿Podría hablarnos un poco de su experiencia, en un país con lazos muy importantes con Angola, como es el caso de Portugal?

OC: Es principalmente después de la muerte, hace diez años, del líder de la UNITA, Jonas Savimbi, que terminó efectivamente la oposición al régimen de José Eduardo dos Santos.  Y si internamente, o sea, dentro de Angola, todos los que piensan de forma diferente del MPLA son culpables hasta que se pruebe lo contrario, también en el exterior (en Portugal por ejemplo) los que no son favorables al régimen, sufren la persecución propia de países que no quieren que el actual dueño de Angola se enfade.  Eduardo dos Santos, directa e indirectamente, es dueño de grandes empresas portuguesas, principalmente de comunicación social.  Y por esa razón hay cada vez menos periodistas hablando de lo que sucede en Angola.  Y también por eso, los partidos que en Angola luchaban contra el régimen, tienen poco tiempo de visibilidad en el exterior y todavía menos en el interior.

Salí de Angola, oficialmente hacia fines de 1975.  Durante los años de guerra civil, volví varias veces, entrando en el país de forma clandestina, según el régimen instaurado en Luanda, y de forma natural, de acuerdo con el partido que luchaba contra el régimen, la UNITA.  Hoy estoy impedido, en la práctica, de entrar en mi país.  Todas las tentativas de entrada legal, son boicoteadas y aplazadas “sine die”.

BI: Según lo que podemos leer diariamente en sus artículos, su trabajo además de ser informativo, intenta reforzar la ética periodística.  ¿Cómo es que surge este interés por ejemplificar el trabajo del periodista?

OC: ¡Bueno!  Cada vez más, sobre todo tomando como referencia Portugal y Angola, el periodismo dejó de tener reglas deontológicas y éticas, pasando apenas a seguir las  leyes de la oferta y de la demanda, transformándose en un mero producto comercial, en una mera mercadería.  Ahora, para mí, el periodismo debe ser una actividad en que la verdad sea el objetivo esencial y único.  De hecho, la verdad puede doler mucho, pero sólo ella puede curar.  Es, además, esto lo que el público (y es finalmente nuestro único patrón) exige de nosotros.   No obstante, cuando el “periodista” escribe sólo lo que le mandan, lo que da dinero, no pasa de ser un mercenario.  Aprendí que si el periodista no procura saber lo que sucede, es un imbécil.  Y que cuando sabe lo que sucede pero se calla, es un criminal.  Y por eso es que hay cada vez más imbéciles y criminales.

BI: ¿Tiene alguna explicación para la falta de rigor o de ética periodística de la que hace diariamente denuncia?

OC: Los periodistas, más que informar, más que formar, tienen que vender.  Vender, vender y vender siempre más.  Los periodistas son los montadores que, de acuerdo con el mercado, alinean las piezas de un crimen, de un mitin, de un atentado o de un hoyo en la calle.  Si lo que vende es dar una ayuda al partido del Gobierno para que este gane en las próximas elecciones, son esas las piezas que tienen que montar, nada contando la teoría de la exención que es tan de nuestro teórico agrado.  Si lo que vende es divulgar los productos de la empresa “X”, son esas las piezas que tienen que montar, pasando por encima del hecho de que esa empresa eventualmente no paga los salarios a sus trabajadores, promueve criminales despidos o apuesta al trabajo infantil.  Si lo que vende es dar cobertura a las dictaduras (sean las de Robert Mugame o José Eduardo dos Santos), son esas piezas las que tienen que montar, calibrándolas de forma que parezcan de los mejores ejemplos democráticos.

ORLANDO CASTRO Y ANGOLA

BI: en mi experiencia, muchos angoleños que dicen ser “apolíticos”, explican no tener reparo alguno contra el gobierno de su país, ni mucho menos haber visto represión hacia los periodistas.  ¿Cómo puede explicar esto?

OC: Para ver no basta mirar.  Es necesario querer ver.  Además, el peor ciego es exactamente aquel que no quiere ver.  Tal como en los tiempos de la Unión Soviética, con la cual el régimen angoleño aprendió todo lo que sabe, o en el tiempo de la dictadura portuguesa de Salazar, existe en Angola una cortina de fierro que separa a los hijos de los hijastros.  Y quien quiera ser hijo, quien quiera tener empleo, tener casa, tener asistencia médica… tiene que ser “ciego”.  Esto es, tiene que saber que el MPLA es Angola y que Angola es el MPLA.  No pueden, por eso, ver lo que pasa.  No pueden defender la igualdad de derechos y, mucho menos, el derecho a una opinión diferente.  La situación está cambiando, las manifestaciones de los jóvenes son prueba de eso.  Pero, aun así, por una cuestión de sobrevivencia, los angoleños sólo consiguen ver lo que el régimen quiere que ellos vean.

BI: Hablando en su propio lenguaje, podemos decir que existen dictaduras fuertes y dictaduras blandas, así como también dictaduras que representan un beneficio para las potencias económicas y culturales.  En la actualidad, ¿cómo es que el mundo ve el hecho de que el MPLA sea el único partido político en el poder desde la independencia de Angola?

OC: El mundo, en un sistema hipócrita, sólo mira hacia las riquezas de Angola.  Y mientras el régimen continúe negociando, vendiendo petróleo y comprando armas, va a mantener el estatuto de bestial.  Siempre fue así.  Fue así con Túnez, con Libia, con Egipto.  Si un día el régimen cae (y va a caer), las potencias internacionales van a decir finalmente que, Eduardo dos Santos era un terrorista y pasarán a negociar con quien esté en el poder.  Reconozco con todo, que es  más fácil al mundo negociar con dictadores que con democracias.  Es más fácil negociar con un régimen que tiene al mando desde hace más de 30 años a la misma persona, que con uno que sea democrático y que por esto va alternando a sus dirigentes.  En otras palabras, es más fácil corromper siempre a los mismos.

BI: no sería novedad una nueva victoria del MPLA en las elecciones de Agosto.  En su opinión, ¿cuáles deberían ser las nuevas directrices del gobierno en cuanto al desarrollo del país, en asuntos como: infraestructura, superación de la pobreza, mortalidad infantil y libertad de expresión?.

OC: No, no es novedad que el MPLA va a ganar.  Con los años que está en el poder, volverá, tal como en el año 2008, a poner a los muertos a votar.  Será difícil creer que el régimen alguna vez va a poner el interés del pueblo encima de sus intereses.  Como cualquier dictadura, Angola tendrá siempre dos caras.  Una de lujo y una de miseria.  Hasta por razones étnico-históricas, el MPLA nunca estará interesado en desarrollar las zonas del país donde viven pueblos que históricamente pertenecen a otra sociedad.  Fue además, esa elitista política de segregación en que los pueblos del Norte, principalmente de la región de Luanda, son valorados como pertenecientes a una casta superior, lo que llevó a que la UNITA nunca desistiese de luchar.  Los pueblo ovimbundos y bailundos siempre fueron considerados por el régimen como seres inferiores.  Sus regiones van, por este motivo, a continuar siendo las menos desarrolladas.  Por alguna razón el día 24 de Febrero de 2002 alguien dijo: “sekulu wafa, kalye wendi k’ondalatu! v’ukanoli o café k’imbo lyamale!”.  O sea, murió el más viejo (Jonas Savimbi), ahora iréis a apañar café a las tierras del norte como contratados”.

BI: ¿Cuál es su previsión para el futuro de Angola como un Estado Director? ¿Y en relación al Palop?

OC: Angola, sobre todo porque es una potencia económica y militar, acabará por tener un futuro sonriente.  Y creo que no tardará mucho.  La población está cansada de las malas acciones del régimen y va, espero pacíficamente, a apostar por el cambio democrático y por la verdadera creación de un estado de Derecho.  Y cuando esto suceda, aliando el poder económico a la credibilidad democrática, Angola será la locomotora del desarrollo de los Países Africanos de Lengua Oficial Portuguesa.  En esa altura, como se vio por su reciente interferencia en Guinea- Bissau, los resultados no fueron los esperados porque Luanda no se presentó como un estado democrático, hecho que le restó todo margen a la maniobra.

BI: Continuando con lo sucedido en Guinea Bissau, ¿cómo ve la presencia de la MISSANG y su salida hacia el reciente golpe de Estado?

OC: Como dije en la respuesta anterior, la MISSANG fue vista, y con toda razón, como un acto de colonialismo.  Si fuese Angola un régimen democrático y un verdadero Estado de Derecho, o sea, un ejemplo de buena gobernanza (como sucede con Cabo Verde), las autoridades guineanas no tendrían problemas en aceptar su presencia.  Por alguna razón los guineanos preguntaban: ¿quién es Angola para mandar una misión militar a Guinea-Bissau? Y tenían razón.  Al factor militar propiamente dicho de Angola, faltó la legitimidad que sería total si el régimen fuese democrático.

 

ORLANDO CASTRO Y EL CONTEXTO AFRICANO

BI: Podría explicarnos cómo entiende la actualidad africana, cuáles son sus mayores problemáticas a resolver, y cuáles de estas problemáticas tienen alguna posibilidad real de ser resueltas por los propios africanos.

OC: Todos los problemas africanos, y son muchos, deben ser resueltos, en primer lugar, por los africanos.  África tiene (casi) todo para ser un gran continente y hasta, de aquí a algunas generaciones, un gran espacio de desarrollo económico, humano y social, de armonía más o menos estable.  Dios, sea Él quien sea, dio a África todo lo que era preciso para ser uno de los continentes más prósperos.  Infelizmente, este espacio fue criminalmente dividido a regla y escuadra por los colonizadores europeos que, por considerarse superiores, se limitaron (con pocas excepciones, entre las cuales – a pesar de todo – Portugal) a explotar sus riquezas.  Es esta división la que originó, y origina, las endémicas guerras.  El mismo pueblo fue, por ejemplo, dividido por varios países y obligado a convivir con razas totalmente diferentes.  Ahora esto es algo que, en el contexto africano, genera guerras fronterizas.  Si a esto se junta el hecho de que las grandes potencias quieren vender armas a cambio de las riquezas naturales…

 

BI: Más allá de los problemas más urgentes que algunos de los países de África presentan, el problema de la inestabilidad política y la falta a la democracia, así como los constantes golpes de estado, parecen ser la génesis de las dificultades.  ¿Cómo es que este tipo de situaciones todavía no se pueden controlar o evitar?

OC: Es necesario que la Comunidad Internacional tenga el coraje, que yo creo que no tiene, de reconsiderar la división territorial de muchos países, creando nuevas fronteras y procurando juntar lo que es posible de ser juntado.  Con el tiempo, con la imprescindible colaboración de los africanos, será posible ver que las actuales fronteras fueron heredadas de los regímenes coloniales (recientes en términos históricos) y no corresponden a la verdad de los pueblos que ocupan esas regiones.  En muchos casos, más que querer instaurar la democracia, es urgente reinventar la geografía de África.

BI: Mucho se ha hablado de un Renacimiento del continente africano, y poco a poco vemos un creciente interés por los asuntos relativos a África.  ¿Cómo entiende esta situación?

OC: África está de moda, pero no siempre por las mejores razones. Son pocos los que, por ejemplo, se atreven a defender la tesis de que las fronteras africanas deben ser reestructuradas si se quiere pacificar el continente.  La mayoría sólo pretende explotar las riquezas y, como si esto no bastase, vender armas.  Esto porque los africanos van matándose unos a otros… pero las riquezas continúan allá, a la espera de quien las vaya a explotar.

BI: En la época de las independencias, países como Angola, Sierra Leona y Sudáfrica,  parecían ver en América Latina un ejemplo a seguir.  Hoy se habla de un África que mira con creciente interés hacia China.  ¿Cuál es su visión sobre esto?

OC: Creo que América Latina es, desde el punto de vista de la convivencia política y del rejuvenecimiento económico, un ejemplo considerado por muchos países africanos.  Lamentable que sean los chinos quienes toman cuenta de los países africanos.  Está claro que China, desde luego también por el apoyo que dio a los movimientos de liberación, está sacando dividendos de la apuesta que hizo en África.  De cualquier modo, pienso que las nuevas generaciones de africanos quieren acabar con ese dominio y enfocarse en los países que, a pesar de todo, son referencias más importantes.  Sin considerar el aspecto de que China sea  un enorme mercado consumidor y productor, América Latina puede desempeñar un papel relevante tanto en África como en Europa, pero no puede perder el tren (*).

BI: Para concluir, podría hacer una reflexión en relación a su trabajo como periodista y su interés y/o responsabilidad para con África.

OC: Hay ciertamente razones profundas para que yo crea (sin gran éxito, destáquese), que es preferible ser salvado por la crítica que asesinado por el elogio.  Hay con toda certeza razones profundas para que yo crea (sin gran éxito, destáquese) que es preferible andar todos los días, a toda hora, con la columna vertebral, en vez de dejarla en casa.  Y esas razones profundas nacieron en Angola, nacieron en África.  ¿Ha sido una tarea complicada? Ha sido y continuará siendo.  ¿Por qué? Porque es muy fuerte la presión de los que nos quieren acéfalos, autómatas y como si esto no bastase, invertebrados también.  Fue en las calles de la ciudad de Huambo que aprendí valores que, o se tienen, o no se tienen.  No se compran.  Aprendí que, tal como Angola, África no se define, se siente.

(*) Perder o comboio.  América Latina, para constituir un verdadero ejemplo para África, no puede perder el rumbo que ha tomado hasta ahora.

LER EM PORTUGUÊS

Nuevas manifestaciones de ex militares en Luanda

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Por Eugénio C. Almeida

Esta mañana, más concretamente hacia el final de la mañana, ocurrió una nueva manifestación, y para no variar, una no autorizada por el GPL (si fuese del partido mayoritario, ni habría necesidad de plantearse cuestionamientos sobre legalidad, pero como no es…),  llevada a efecto por los antiguos militares en retiro que continúan aguardando el pago de sus salarios adeudados, algunos incluso desde el año ¡¡1992!!

Como no estaba autorizada la manifestación, hubo intervención policial, y de acuerdo con las noticias recibidas de la capital de la Kianda había no sólo movimiento y empujones entre los manifestantes, si no que habría habido disparos.

Según parece todo habría comenzado en Maianga (conforme se percibió  por medio de varias informaciones rápidas y algunas con apariencia de seria preocupación que se leían en las redes sociales (facebook) y después confirmadas vía e-mails).

Y la situación debe estar más crítica de lo que se puede especular, como para que el corresponsal de la RTP en Luanda, Paulo Catarro, se haya referido al asunto, luego de la apertura del programa noticioso “Repórter” de la RTP-África…

Pero lo que vale, es que en sus palabras, y contrariando lo que se dice y afirma en  Facebook y en los e-mails que he recibido en los últimos 5 minutos, ya está todo bien y en calma.

No me parece que sea un buen indicio en vísperas de las elecciones presidenciales.

Tal como no fue de buen juicio el comunicado del Estado Mayor relativo a una eventual presencia de fuerzas políticas ¡junto a los ex militares!

Hay mucho dinero en los cofres de la Hacienda Pública, lo suficiente para pagar lo adeudado.  Y por esto mismo, independientemente de quien sean partidarias, las dos antiguas fuerzas están movilizadas por el mismo objetivo: deben ser inmediatamente saldadas sus deudas.

¡Esto sería muy importante para la estabilidad necesaria en vísperas de elecciones presidenciales!

Los togoleses salen a la calle contra el presidente Gnassingbé

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Por José Naranjo

Lomé, capital de Togo, ha vivido este martes y miércoles dos días de grandes manifestaciones y disturbios contra el presidente Faure Gnassingbé. Organizadas por el colectivo “Salvemos Togo”, integrado por partidos de oposición y colectivos de la sociedad civil, las manifestaciones se han enfrentado a la represión policial, lo que ha provocado decenas de heridos e incluso se habla de dos policías muertos. Los manifestantes reclaman la retirada de la reforma del código electoral, entre otras cosas, y han anunciado dos días de desobediencia civil jueves y viernes.

Las informaciones que llegan de Togo hablan de grandes manifestaciones en las que podrían haber participado hasta cien mil personas. Las imágenes también hablan por sí solas. Miles de personas en la calle, quema de neumáticos y personas heridas. Son los peores disturbios que conoce este país africano desde la llegada al poder en 2005 de Faure Gnassingbé, quien sucedió a su padre, el general Gnassingbé Eyadéma, en el cargo. En las últimas elecciones presidenciales de 2010, Gnassingbé obtuvo una victoria entre acusaciones de fraude por parte de la oposición.

Este martes, los manifestantes ocuparon Dékon, un centro comercial de la capital, donde pasaron la noche. Al día siguiente, es decir, este miércoles recibieron una lluvia de gases lacrimógenos y pelotas de goma lanzados por la Policía, lo que provocó escenas de auténtica guerrilla urbana entre manifestantes y agentes, lo que, según ciertas fuentes, habría provocado decenas de heridos y al menos dos policías muertos en los enfrentamientos.

“¡Queremos un verdadero cambio! ¡Queremos que Togo sea un país digno! Si vamos al extranjero y decimos que somos togoleses nos responden que es el país del ladrón de elecciones! ¡Así nos llaman!”, aseguraba un manifestante en los micrófonos de Rfi. El hashtag #occupylome ya hierve en Twitter, al igual que ocurriera en movilizaciones similares en otros puntos del Planeta.

Los manifestantes exigen la retirada de la reforma del código electoral aprobada por el Parlamento el pasado mes de mayo y que se instaure un sistema de elección presidencial a doble vuelta. Asimismo, reclaman que se pongan en marcha las recomendaciones del informe de la Comisión nacional de Derechos Humanos relativas a la tortura.

El coordinador del colectivo Salvemos Togo ha anunciado dos días de desobediencia civil para este jueves y viernes bajo el nombre “Togo muerto” y ha asegurado que “esto es una señal enviada al Gobierno. Faure Gnassingbé y sus amigos deben comprender que el pueblo está harto. Deben irse”, concluyó.

Fuente: Guinguinbali

Lo que no sabemos: qué está pasando en Egipto.

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Por Sebastián Arena (MISOSOAFRICA)

“Occidente” se ha convertido en un poco confiable conglomerado que, cuando no puede o no quiere negociar, es capaz de botar un régimen… sus prácticas diplomáticas se ven opacadas por las prácticas propias de un grupo mafioso, capaz de deshacerse y de hacerse de quien sea necesario..”

Nos invaden las preguntas respecto de Egipto, ¿cómo eran allá las cosas? Y ¿En qué han derivado? ¿Qué se esconde detrás de la denominación “primavera Árabe”? Serían las lógicas preguntas que debiésemos tener resueltas para interpretar que es lo que “realmente está sucediendo allá”, después de todo, el Egipto de Mubarak era algo así como una “dictadura normal” para occidente, similar a la Libia de Gadaffi en su abominable normalidad. Una dictadura más funcional a occidente, de esas que aún abundan en la geografía del tercer mundo.

Según Julian Assange, editor de Wikileaks, en el Cairo, solo fuera de las reparticiones diplomáticas y los lugares “estratégicos” de instituciones nacionales e internacionales, legítimas e ilegítimas, podía sentirse una cierta normalidad. Pero ¿qué pasaba en el interior del poder egipcio y del poder en Egipto? Las cosas parecían andar bastante menos “normales”, la militarización y la paranoia que por lo general se asocia a las zonas altamente conflictivas, era alta. Quizás altísima. Esto tiene que llevarnos a ciertos razonamientos básicos, entre ellos el que nos permita dilucidar por que ciertas situaciones abiertamente no-democráticas persisten en un mundo, en donde se nos dice insistentemente que la lucha ideológica ha terminado y que se ha impuesto una especie de pax, ¿No es acaso esta interpretación “liviana” y funcional de una antigua dictadura “(ideo)lógica” en sí misma?

Occidente es proclive a negociar con cualquier tipo de régimen mientras las decisiones de estos sean favorables a los intereses de la coalición triunfante de la guerra fría, liderada indiscutiblemente por Estados Unidos. Porque es evidente que en eso se ha transformado “occidente”, ya no más en el heredero directo de la Democracia representativa, acá las obras buenas ya no alcanzan a tapar el daño. “Occidente” se ha convertido en un poco confiable conglomerado que, cuando no puede o no quiere negociar, es capaz de botar un régimen… a condición de que este sea débil, la mayor parte de las veces sus prácticas diplomáticas se ven opacadas por las prácticas propias de un grupo mafioso, capaz de deshacerse y de hacerse de quien sea necesario, en el lugar en que estime de conveniencia para sí y sus intereses.

¿Puede acaso la situación específica de Egipto desligarse un solo instante de la situación general de oriente medio y las planificaciones estratégicas que han trazado para esta zona del mundo, los nuevos y viejos poderosos aliados de OTAN? Antes recapitulemos un poco, puesto que es necesario hacerse cargo de un pequeño detalle: La eclosión de la URSS no se llevó consigo a la OTAN, más bien podría incluso decirse que esta última fue absorbida por la organización atlántica, por lo que, fuera del fin de la bipolaridad, el sistema mundial quedó absolutamente cargado hacia un lado. Quizás pueda acusársenos de inmediatistas, por que ciertamente esta región de límites borrosos ha sido históricamente y sobre todo después de la primera guerra mundial, un constante foco de inestabilidad y conflicto. Pero el mundo post-ideológico que se nos ha plantado a fuerza de repetición acepta como paradigma positivo la disolución de la Unión Soviética y con ella del “nudo” de la guerra fría. Detenemos la machina de la revisión histórica y nos centramos en un periodo histórico que transita de la fase bipolar, a la unipolar, que según muchos no es sino presagio de la multipolaridad mundial, o sea una distribución del poder no – polar o multipolar.

¿Podemos dejar fuera del análisis, más de una década del proceso de invasión de Afganistán o el desmembramiento del país que alguna vez fue Irak? ¿es acaso explicable la sucesión de relevos de regímenes totalitarios, por regímenes no – democráticos designados a dedo y mucho menos, representativos, sin atenderse a un conflicto que cada vez parece más la repartija de un botín? el proyecto de un “Gran medio oriente” anunciado como doctrina norteamericana respecto de la región, y la actuación militar unilateral de la OTAN, oblicua acción humanitaria, que es también repartición de armas para grupos que ayer eran contrarios y quitándole el apoyo a sus clientes; haciendo añicos el derecho internacional, ¿son acaso cosas que podríamos o deberíamos pasar por alto?

La instalación masiva de la guerra como sustituto y no como continuación de la política, la acusación de salvajismo político – cultural es en sí misma enceguecedora de la naturaleza política de todos los conflictos actuales, si existe la predisposición hacia la guerra dentro de la especie, esta es por lo general una inclinación de los poderosos ante cualquier merma o amenaza respecto de su poder, los pueblos son en general más pacíficos. Atribuir causas, incluso religiosas a la violencia política, es un error salvaje y muchas veces deliberado de los “expertos”, los políticos y sus primos hermanos, los politólogos para inducir en nosotros la sensación de seguridad por medio de una respuesta clara. Las respuestas claras, son por lo general el atributo más frecuente del fundamentalismo, seguido por cierto de la violencia.

Lo cierto es que seguimos sin comprender lo que en esencia sucede en Egipto, y lo que es peor, la zona de inestabilidad se extiende a países que hasta hace muy poco no eran noticias por sus antiguas dictaduras…Siria, el Irán de la revolución, el relevo de un régimen dictatorial, por otro régimen militar, las multitudinarias marchas populares, el movimiento político no esperado de sus ciudadanías y las luchas populares llevadas a cabo en el último año, dicen ciertamente que existe una voluntad popular creciente, “indignada” y exasperada por cambiar las cosas, sin embargo, estas no parecen cambiar para mejor, ¿será el pueblo egipcio capaz de sobreponerse al diseño estratégico y las modificaciones que en escritorios y bajo frías luces, se llevan a cabo ante cada contingencia? Las opiniones están divididas y no existen hasta el momento indicios de que esto se esté llevando a cabo, sin embargo algo está pasando en Egipto, algo se está moviendo allá y también en el mundo. Egipto quizás sea una buena metáfora, la “primavera árabe” quizás una mejor, pero la historia primero debe suceder. Occidente a veces no es sino la autorrealización de una idea que parece nefasta y agotada por la realidad.

IMAGEN: AGENCIA EFE

Sebastián Arena es Licenciado en Historia y Master en Estudios Internacionales por la Universidad de Chile.  Colabora periodicamente con Misosoafrica por medio de traducciones y artículos de su autoría.

Día de disturbios en el centro de Dakar

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Mañana de disturbios en el centro de Dakar.  La policía se ha empleado a fondo para dispersar a un grupo de decenas de manifestantes  que logró llegar hasta la plaza de la Independencia, encabezados por dos de los candidatos de la oposición a las presidenciales, Cheikh  Bamba Deye e Ibrahima Fall, con la intención de protestar contra la candidatura del presidente Abdoulaye Wade a las elecciones del  próximo día 26. Tras la carga policial para dispersarlos se produjeron numerosas escaramuzas entre jóvenes y policías por varias  calles del barrio de Plateau de la capital senegalesa.La mañana se presentaba caliente.

El Movimiento 23 de junio había convocado a  una manifestación desde la sede de la Radio Televisión Senegalesa (RTS) hasta la plaza de la Independencia, un recorrido que no había  sido autorizado por el prefecto de Dakar.  Frente a la televisión pública senegalesa, sobre las doce del mediodía, se habían congregado  unos doscientos manifestantes y decenas de policías que intentaban impedir por todos los medios que la gente avanzara en dirección  al centro de la ciudad.Allí se produjeron los primeros lanzamientos de gases lacrimógenos y altercados entre manifestantes y policías.  Sin embargo, muy pronto la tensión se trasladó hasta la calle que circunda la plaza de la Independencia, en el corazón de Dakar, donde  había logrado llegar el candidato Cheikh Bamba Déye y su comitiva, que incluía una pick-up y un camión con cartelería electoral. En  torno a Deye se fueron congregando decenas de personas que aplaudían la voluntad del candidato de quedarse en esta plaza a modo de protesta. Entre los que iban llegando apareció otro de los candidatos de la oposición,  Ibrahima Fall, y, posteriormente, un tercero,  Cheik Tidiane Gadio.

La policía esperaba a una prudente distancia y observaba todo con atención, intentando convencer a los líderes  de la oposición de que se marcharan y no interrumpieran la circulación. Sobre la una de la tarde, un grupo de cinco o seis jóvenes  comenzó a organizar una sentada en la calle, momento en que la Policía comenzó a lanzar gases lacrimógenos y una granada de humo  para dispersarlos. La explosión de la granada fue el detonante. Todo el mundo empezó a correr por las calles aledañas a la plaza y la  policía les perseguía con todos sus medios disponibles, disparando al aire y arrojándoles agua desde una tanqueta. En ese instante la  confusión era enorme. Grupos de jóvenes comenzaron a improvisar barricadas con señales de tráfico y otros enseres y a hacer frente a  la policía lanzándoles piedras. A cada piedra, la policía respondía con pelotas de goma, fogueo y gases.

El centro de Dakar se  convirtió en una batalla campal. Con el paso de los minutos, la cosa parecía que se iba tranquilizando. Sin embargo, grupos de jóvenes  intentaban otra vez regresar a la plaza de la Independencia y se encontraban de nuevo con un fuerte dispositivo policial que les  impedía el paso. Sin embargo, en lugar de desistir en su intento, los jóvenes pretendían seguir avanzando contra los escudos policiales.  Y volvían de nuevo a volar los gases y las pelotas de goma y el agua a presión. Sobre las dos de la tarde, una aparición  estelar en la plaza de la Independencia. El cantante Youssou N’Dour hacía acto de presencia para dejar claro que él también está  contra la candidatura de Abdoulaye Wade. Y de nuevo, momentos de tensión que no pasaron a mayores. En este momento, el centro  de Dakar está tomado literalmente por la policía y circulan mensajes llamando a la población a regresar a la plaza para plantar cara a  un presidente que se quiere volver a presentar a las elecciones pese a haber superado ya el límite constitucional de dos mandatos.  Estos disturbios son los más graves desde los habidos hace quince días, cuando el Consejo Constitucional validó la candidatura de Abdoulaye Wade a las elecciones.

REF: JOSÉ NARANJO (TW: NARANJO_P) | Dakar jornal Guinguibali

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Gentileza de nuestro amigo y colaborador Carlos Souza (Brasil/RJ)