Archivo de la categoría: Economía

Mbuyi Kabunda: “Lo que ha fracasado en África no es la cooperación sino la occidentalización”

Estándar

En MISOSOAFRICA, queremos destacar este artículo de valiosísimo interés, a manos de la periodista SILVIA ARJONA MARTÍN, publicado originalmente en la revista electrónica Guinguinbali.

Mbuyi Kabunda.

Alegre, cercano y directo. Mbuyi Kabunda transmite una mezcla de sabiduría amable cuando imparte sus conocimientos sobre África, su continente, a personas que desconocen las realidades del mismo. Su altura, cerca de dos metros, y su intensa mirada detrás de unas grandes gafas con patillas doradas no imponen apenas cuando se aproxima a preguntar a su atento público, a modo de profesor en el colegio, datos y fechas que bailan a buen ritmo en su discurso.

Hablar de la realidad africana es complicado si tenemos en cuenta que la forman 54 países, todos ellos muy diversos entre sí y divididos en dos zonas geográficas totalmente distintas e incomunicadas por el desierto del Sáhara: el África del Norte o Árabe y el África Subsahariana o Negra. Es por ello que Kabunda se indigna, a través de sonrisas, cuando le proponen desgranar y acercar su continente en apenas unas horas en las charlas y coloquios que ofrece por el mundo.

Natural de República Democrática del Congo (RDC), es politólogo e internacionalista y especializado en los problemas de integración regional, desarrollo y conflictos de África. En sus numerosas charlas, ponencias y clases en las muchas Universidades en las que trabaja y colabora, apuesta por un discurso afro-realista persiguiendo una visión más o menos objetiva de las realidades africanas, frente a ideas afro-pesimistas ligadas a culpabilizar a los y las africanas de toda su pobreza, hambruna, enfermedades y conflictos armados. Esta pensamiento negativo se debe al “gran desconocimiento” acerca del continente negro “extendido por todas partes”, explica, por lo que anima a que nos adentremos en él para ir eliminando las ideas del discurso primermundista, ligadas a siglos pasados.

LA COOPERACIÓN EN ÁFRICA 

El profesor congoleño es pesimista cuando se le pregunta por la cooperación al desarrollo en África. Asegura que se han conseguido muy pocos resultados significantes en relación a los fondos y las energías recibidas y argumenta que, a pesar de ser el continente que más ayuda ha obtenido es el que más subdesarrollado está, por lo que “algo falla”, se lamenta. Lo relaciona tanto a los propios donantes, que se han dedicado más a realizar operaciones comerciales, económicas y geoestratégicas, como a los beneficiarios que, además de no tener capacidades institucionales para un correcto ejercicio de la ayuda, “han invertido las donaciones a otras cosas distintas al desarrollo como la corrupción”. En este sentido, Kabunda asegura que desde 1960 hasta la actualidad se han desviado unos 300.000 millones de dólares de cooperación al desarrollo en África para la corrupción, lo que representa cinco o seis veces su monto.

Aún así, considera que el problema africano no ha venido ligado a la cooperación sino a la occidentalización, y una de las primeras ideas que encaja aquí es la consolidación de los Estados como estructura institucional instaurados en África después, sobre todo, de la Guerra Fría. Estos se consideraron como único modelo de desarrollo por parte de los países soviéticos y europeos “trayendo el mal al continente”, por lo que propone una desestructuración y una reestructuración a través de la africanización del Estado donde se mezclen las tradiciones, aniquiladas durante la colonización, y la modernidad.

En cuanto a la ayuda externa y para evitar seguir fracasando, el profesor habla de realizar una ayuda reducida pero de calidad concentrándola en la lucha contra la pobreza y en trabajar con los africanos y no para los africanos, “como se ha hecho hasta ahora”. Cree que tanto la cooperación oficial centralizada como la descentralizada, a través de las ONGDs, se encuentra en un callejón sin salida ya que éstas, se lamenta, “han sido meros instrumentos de la política exterior y comercial de  los países del Norte”. Su crítica va dirigida también a la visión occidental que ofrece y a que tanto su estructura, objetivos y fines son etnocentristas, sin dejar espacio a otras
formas de trabajar posibles en el mundo. El mismo Índice de Desarrollo Humano (IDH) estudia criterios del Norte, así como los órganos que forman parte del Banco Mundial (BM) y del Fondo Monetario Internacional (FMI) que persiguen un desarrollo económico, principalmente, ligado siempre a los intereses particulares de los países
más ricos.

A pesar de resistirse a ver la cooperación internacional como algo positivo para los pueblos del Sur, por la mirada occidental que presenta y demuestra, reitera, sí cree que se hayan hecho importantes avances en el continente africano aunque “queda mucho por hacer”. Señala la idea de una cooperación entre países africanos y una cooperación Sur-Sur, hecha y ejecutada según las características y necesidades de cada territorio sin intermediarios ligados a intereses particulares y concretos. “Tenemos que tener esperanzas en otras relaciones posibles porque ningún país en el mundo se ha desarrollado con la cooperación”, explica. Kabunda estima que ésta es “paliativa” cuando debería servir para fortalecer las capacidades internas institucionales de los países y no utilizarla como un objetivo en sí mismo que genera dependencia y rompe con el dinamismo interno de África.

Pero además de una cooperación entre los estados del Sur es tiempo de pensar en otro tipo de relaciones Norte-Sur (y Sur-Norte) a partes iguales que persigan verdaderamente una justicia social y que con ellas se reparta democracia. En un momento donde la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) del Estado Español se ha reducido en más de un 70% entre 2011 y 2012 (lo que ha supuesto el recorte más importante realizado en la historia de la cooperación de este país), es fundamental pensar en las consecuencias de estos ejercicios para millones de mujeres y hombres desprotegidos ante la falta de políticas sociales coherentes y analizar qué modelos y acciones hay que crear para conseguir resultados positivos en todo el mundo.

En España los primeros recortes a la ayuda externa tuvieron lugar en el año 2010, incumpliendo así con los objetivos planteados en el III Plan Director 2009-2012, y provocando un desajuste para alcanzar el 0,7% del PIB para el desarrollo. Pero para algunos y algunas son estos periodos de crisis los que más esperanzan aguardan para optar por oportunidades de transformación y cambios de paradigma en el orden mundial, reflexiones en las que instituciones, universidades, centros de estudios y ONGD españolas ya están trabajando.

ELEMENTOS AFRICANOS COMO ÍNDICES DE DESARROLLO

Mbuyi Kabunda también es optimista en cuanto al futuro de África, aunque apuesta por la necesidad de cambio estructurales internos y externos en todo el sistema vinculado a la ayuda externa. El 80% de su población tiene menos de 20 años y el 33% de los recursos naturales del mundo están en el continente olvidado, dos aspectos primordiales para reconsiderar el próspero camino que le espera por delante. Pero para conseguir buenos resultados de todo esto explica que es necesario educación y formación para esa joven ciudadanía y políticas de autoconsumo para la explotación de los recursos naturales a través de usos locales y comunitarios, al puro estilo de las tradiciones africanas y obviando la propiedad privada. “Es así como se permitiría a África un nuevo desarrollo”, afirma con serenidad.

Por otro lado, considera como alternativa viable acabar con el Estado centralizado “de tipo napoleónico” e implantar un afro federalismo, ya que asegura que “el Estado desarrollista ha sido un fracaso”. Apuesta también por el autodesarrollo de cada uno de los pueblos africanos, teniendo en cuenta sus valores y lenguas, que son propias y únicas, así como dar más prioridad a la agricultura por considerarse aún hoy una de las más importantes fuentes económicas de la comunidad africana. Eso sí, otorgando primacía a los cultivos que se consumen en el territorio africano y evitando aquellos que sólo se producen para la exportación hacia otros países del mundo, explica como de memoria cuando se le pregunta por las soluciones a los problemas en África como si los tuviera más que asimilados.

Defensor absoluto de la multitud de peculiaridades históricas, culturales, lingüísticas y de valores que conviven en África, Kabunda no olvida las esperanzas y cambios futuros que se avistan en el mundo con respecto al continente negro. Considera de vital importancia tener cada vez más presentes los aspectos sociales, ecológicos y humanos para contabilizar los avances de los países, en contraposición al sagrado capital. Por ello, cree con firmeza que ha llegado la hora de introducir elementos africanos para computar el desarrollo, tales como el derecho a la fiesta, a vivir alegremente o la primacía de lo social frente a lo económico. “Si estos aspectos se tuviesen en cuenta África dejaría de ocupar los últimos rankings mundiales en cuanto a desarrollo y pasaría a tomar los primeros puestos”.

Y así, convencido y convenciendo de que pronto llegarán transformaciones en el orden del mundo, avisa con una sonrisa de esperanza que en ese momento “habrá sorpresas” en su África natal.

* Mbuyi Kabunda es doctor en Relaciones Internacionales por la Universidad Complutense de Madrid, profesor del Instituto Internacional de Derechos Humanos de Estrasburgo y profesor de Relaciones Internacionales y Estudios Africanos del Máster de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM). Es Director de la revista África América Latina Cuadernos de SODEPAZ y Director del Observatorio de Estudios sobre la Realidad Social Africana de la UAM. También es autor de un centenar de publicaciones en revistas especializadas y de divulgación sobre África.

Las 10 Personas Más Ricas en África en el 2012

Estándar

Fuente: MEGARICOS

¿Alguna vez se ha preguntado quiénes son las personas más ricas en el continente africano?

África cuenta con 16 representantes en la lista de los más ricos del mundo, de la revista estadounidense especializada en negocios y finanzas Forbes. – Los “Top 10″ mega ricos africanos en la lista, provienen de Marruecos, Nigeria, Egipto y Sudáfrica.

Aquí están los diez multimillonarios africanos más ricos en el 2012:

—————————————————————————————————————————————————————-

#10. Patrice Motsepe, Edad 49 – $2.5 mil millones

Reside en Johannesburgo, Sudáfrica. Hizo su fortuna en el negocio minero al comprar pozos de oro de bajo nivel en 1994, haciéndolos muy rentables.


#9. Onsi Sawiris, Edad 81 – $2.6 mil millones

Reside en Cairo, Egipto. Hizo la asombrosa fortuna al fundar y desarrollar las telecomunicaciones Orascom, además de toda una serie de hoteles y negocios de construcción alrededor del mundo.


#8. Christoffel Wiese, Edad 70 – $2.7 mil millones

El tercer hombre más rico en Sudáfrica. Hizo la fortuna como jefe de Shoprite. Posee acciones en Pepkor, un resort de cinco estrellas, es productor de vinos, zapatos de descuento y posee tiendas de ropa y textiles en Sudáfrica.


#7. Naguib Sawiris, Edad 57 – $2.9 mil millones

Clasificado como el segundo hombre más rico en Egipto. Es el presidente de Wind Telecom, un proveedor de servicios de telefonía móvil en África, Asia del Sur, Canadá, el Medio Oriente y Europa.


#6. Miloud Chaabi, Edad 82 – $3 mil millones

Vive en Marruecos y es el hombre más rico de este país. Hizo su fortuna en el desarrollo de casas, expandiéndolo por medio de Ynna Holding a hoteles y supermercados, además de la energía renovable.


#5. Mike Adenuga, Edad 57 – $4.3 mil millones

Actualmente ocupa el segundo lugar del más rico en Nigeria. Empezó desde cero vendiendo Coca-Cola y encaje. Hizo su fortuna con Globacom, la marca de telecomunicaciones que recientemente lanzó su red 4G. También es dueño de acciones del Equitorial Trust Bank.


#4. Johann Rupert & Familia, Edad 60 – $4.7 mil millones

Actualmente vive en Stellenbosch, Sudáfrica. Su ingreso se deriva del grupo de lujo suizo Richemont, dueño de Dunhill, bolsos Chloe, Cartier y bolígrafos MontBlanc. Otras marcas bajo su nombre son L’Ormarins Wine States, un exclusivo club de golf en Sudáfrica y Rupert & Rothschild.


#3. Nassef Sawiris, Edad 50 – $4.75 mil millones

El hombre más rico de Egipto. Dueño de la división de construcción y fertilizantes de Orascom desde finales de los noventas, vendió su negocio a Lafarge en el 2007. Es el mayor accionista de Texas Industries.


#2. Nicky Oppenheimer & Familia, Edad 65 – $6.5 mil millones

Vive en Johannesburgo y es el hombre más rico en Sudáfrica. Hizo su fortuna por medio de De Beers Diamoonds, heredado de su padre, además de intereses importantes en la minería de oro Anglo American plc. También es el dueño de la reserva privada de caza más grande en Sudáfrica, la Reserva Tswalu Kalahari.


#1. Aliko Dangote, Edad 54 – $10.1 mil millones

El más rico de África — Reside en Lagos, Nigeria. Hizo su fortuna de intereses en el procesamiento de harina, azúcar, molienda y sal, cemento, bienes raíces, gas y petróleo. Actualmente ocupa el puesto 51 de los hombres más ricos del mundo.

¿Alguien sabe dónde está el dinero del petróleo chadiano?

Estándar
Por Néstor Nongo
El país centroafricano lleva exportando petróleo desde 2003. Las autoridades pregonaron entonces por los cuatro vientos que se utilizaría el dinero para sacar a la población de la pobreza.
 
 
Refinería de Djermaya

Ha pasado ya un tiempo más que suficiente para que se haga una evaluación de lo realizado hasta la fecha. Se sabe que la capacidad de producción del país es de unos 120.000 barriles de petróleo al día, lo que supone que Chad ha podido ingresar, desde 2004 hasta hoy una cantidad cercana a los 5.000 millones de euros.

Sin embargo, a la hora de la verdad, nada ha cambiado en la vida de los chadianos. En muchos aspectos, la vida cotidiana de la población incluso ha empeorado. No olvidemos que Chad es uno de los países más pobres del planeta; ocupa el puesto 183 de 187 países en la última clasificación del  Índice de Desarrollo Humano cuando, en el Índice de 1999, antes del petróleo ocupaba el puesto 162.

La pregunta obvia es, ¿dónde está el dinero del petróleo?

Cuando uno escucha al Gobierno, parece que todo va viento en popa: “el petróleo ha permitido el crecimiento del país”, dice el ministro de infraestructuras, Adoum Younoussmi. Que el país ha pasado de tener 300 km a 2000km de carreteras asfaltadas; de una a cinco universidades y que la capital, N’Djamena está en pleno crecimiento y renovación.

No obstante, tras la lectura  del informe de la ONG CCFD-Terre solidaire, tenemos algunas pistas sobre el destino del dinero que pertenece a todos los chadianos. Siguiendo las revelaciones del informe, una parte importante de los ingresos provenientes del petróleo va a parar a la compra de armas. De 2004 a 2010 el gasto militar de Chad se ha multiplicado por ocho, pasando de 53 a 420 millones de euros.

El gobierno del presidente Idriss Deby justifica estos gastos por la inestabilidad en el este del país. Sin embargo, una incursión de rebeldes en febrero de 2008, apoyada por Sudán, llegó hasta las puertas del palacio presidencial. Sólo la intervención francesa evitó la caída del régimen. Entonces surge una pregunta obligada: si han habido fallos de seguridad de ese calibre, ¿realmente se utiliza bien ese dinero dedicado al armamento?

Aquí aparece la segunda pista: la corrupción, la gran enfermedad de la sociedad chadiana. Es verdad que el régimen ha gastado fondos en armamento para reforzar “su seguridad”. Pero el dinero del pueblo se está desviando a cuentas bancarias de unos pocos.

De cara a la galería, el presidente del país centroafricano creó en 2010 el Ministerio de Moralidad y Buena Gestión para combatir ese mal que afecta la estructura misma del Estado. Y lo más sarcástico es que su titular, Ahmadaye Al Hassan, ha acabado entre rejas por robar los fondos dedicados a la lucha contra la corrupción.

En lugar de dar ejemplo, el mismo presidente Idriss Deby Itno  se acaba de casar, y no ha ahorrado gastos en su boda a la que asistió, por cierto, el presidente sudanés Omar Al Bashir, contra quien pesa una orden internacional de busca y captura por crímenes contra la Humanidad. Ha repartido a la familia de su esposa todo lo que ha querido, mientras su pueblo se muere de hambre y  una terrible sequia amenaza una parte importante del país. Prueba de ello es que el Lago Chad corre el peligro de desaparecer.

 Deby y Al Bashir en su boda

Así, pues, los recursos petrolíferos chadianos se los reparten entre las empresas extranjeras encargadas de las refinerías (entre ellas las chinas, americanas y francesas), las empresas vendedoras de armas (rusas, chinas y occidentales), y  los miembros de la “Itnomachie” (termino con el que se conoce en la jerga local a la oligarquía que dirige el país, tomado del apellido del presidente: Itno). El pueblo, mientras, asiste a ese reparto como mero espectador que, además, molesta.

 

(*)Néstor Nongo. Natural de Bayaya, RD del Congo. Doctorando en Ciencias Políticas y Sociología, actualmente se desempeña como analista de información internacional, especialista en comunicación pública y en política africana. Forma parte del Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado (TAC) y trabaja en la administración pública española, como jefe de Área de Análisis informativo (Ministerio de la Presidencia).

Nuevas manifestaciones de ex militares en Luanda

Estándar

Por Eugénio C. Almeida

Esta mañana, más concretamente hacia el final de la mañana, ocurrió una nueva manifestación, y para no variar, una no autorizada por el GPL (si fuese del partido mayoritario, ni habría necesidad de plantearse cuestionamientos sobre legalidad, pero como no es…),  llevada a efecto por los antiguos militares en retiro que continúan aguardando el pago de sus salarios adeudados, algunos incluso desde el año ¡¡1992!!

Como no estaba autorizada la manifestación, hubo intervención policial, y de acuerdo con las noticias recibidas de la capital de la Kianda había no sólo movimiento y empujones entre los manifestantes, si no que habría habido disparos.

Según parece todo habría comenzado en Maianga (conforme se percibió  por medio de varias informaciones rápidas y algunas con apariencia de seria preocupación que se leían en las redes sociales (facebook) y después confirmadas vía e-mails).

Y la situación debe estar más crítica de lo que se puede especular, como para que el corresponsal de la RTP en Luanda, Paulo Catarro, se haya referido al asunto, luego de la apertura del programa noticioso “Repórter” de la RTP-África…

Pero lo que vale, es que en sus palabras, y contrariando lo que se dice y afirma en  Facebook y en los e-mails que he recibido en los últimos 5 minutos, ya está todo bien y en calma.

No me parece que sea un buen indicio en vísperas de las elecciones presidenciales.

Tal como no fue de buen juicio el comunicado del Estado Mayor relativo a una eventual presencia de fuerzas políticas ¡junto a los ex militares!

Hay mucho dinero en los cofres de la Hacienda Pública, lo suficiente para pagar lo adeudado.  Y por esto mismo, independientemente de quien sean partidarias, las dos antiguas fuerzas están movilizadas por el mismo objetivo: deben ser inmediatamente saldadas sus deudas.

¡Esto sería muy importante para la estabilidad necesaria en vísperas de elecciones presidenciales!

Qué día de África

Estándar

Por Eugénio C. Almeida (Portugal)

25 de mayo y se celebró un día más del heterogéneo mosaico etnocultural del continente africano.

Un 25 de mayo más, lleno de promesas que como siempre, se verificará que  son en vano, ¡poco simbióticas y estériles!, tal como ha sido en los últimos 49 años…

Un continente rico en tierras arables fértiles pero que continua, preferentemente, consumiendo lo que viene de afuera.

Un continente con los mayores mantos freáticos e hidrográficos para producción de energía que podrían ayudar  a África a ser  más limpia y menos contaminada, pero que continua consumiendo excesivamente productos fósiles, la mayoría explotados y producidos en África, pero transformados en el exterior y reimportados con los consecuentes costos para el continente.

Un continente que proyecta a sus principales riquezas subterraneas para ser explotadas casi hasta su agotamiento y, a cambio de esto, recibir cualquier producto final, ni siempre el mejor y a precios absurdos y especulativos.

Madre África donde las crisis territoriales, 49 años después, continuan perdurando por intereses y voluntades externas, con gobernantes coludidos y políticos sin escrúpulos que sólo consiguen vislumbrar la mantención de sus cuentas offshore

Una inmensa y bella región terrestre donde todavía sobreviven autócratas, dictadores y semejantes, que ejercen el poder y blasonan fortunas que nadie sabe esclarecer cómo fueron obtenidas.

Un continente donde los Coup d’ Etats continuan y, más grave aun, que siendo sancionados por una parte importante de la comunidad africana, la Unión Africana parece no tener la capacidad de impedir.

Recordemos los casos recientes de Mali y Guinea-Bissau, donde la CDEAO, un subproducto de las organizaciones africanas, en donde quien realmente manda viene de afuera, no sólo no impuso un claro afrontamiento a los golpistas si no que acabó más tarde “acogiéndolos” con la colocación de presidentes próximos a los golpistas o incluso a los propios golpistas, como fue en el caso de Mali.

Y que decir de la constante escisión entre el Norte y el Sur africanos debido a la divergencia al colocar en la presidencia de la Comisión de la UA un nombre consensual. Persiste la disputa entre Jean Ping, el aun presidente apoyado por los Estados centro meridionales, y la señora Nkozasana Dlamini-Zuma, sustentada por los Estados del SADC.

Resumiendo, un año más que pasa y un año más que África continua viendo algunos de sus Estados en convulsiones poco agradables.  Cómo sería bueno que África padeciese de agitaciones provocadas por un crecimiento económico consistente que resultase en una conmoción social victoriosa.  Tristemente descubrimos que los Objetivos del Milenio para 2015 están peligrosamente próximos de su fecha límite y aquellos para los cuales la ONU batalló y que el continente acogió, parecen cada vez más remotos.

Todavía, y a pesar de todo, quiero continuar creyendo y soñando que África todavía será un continente más humanizado, menos epidémico, más libre, menos corrupto, más justo y fraterno y menos despótico, donde los Hombres, los verdaderos Hombres, gobiernan a los Hombres con sabiduría y sensatez.

Quiero una África tal como algunos Humanistas y visionarios como Senghor, Cabral, Nkrumah, Mandela, Kenniata, Nyerere, entre otros, la soñaran, una África grande y altiva, nuestra “Big África”.

Quiero continuar soñando, y ver rápido, esta mía, nuestra África.

La África que debemos ser nosotros quienes se preocupen de levantar, aunque con la ayuda de Dios:

BaNto na Hosi Sikê-léla Afrikaa” (más o menos “Dios ayudará a los africanos a levantar África”).

¡¡¡África aiué!!!

Eugénio C. Almeida, natural de Lobito, Angola, es Doctor en Ciencias Sociales y Relaciones Internacionales.

Traducción: Bárbara Igor (MISOSOAFRICA)

“Las multinacionales nos están robando la comida” – Uganda

Estándar

Peter Baleke Kayiira y Janet Mary Akiteng son dos activistas ugandeses que acompañaron las actividades en el marco de la semana de la lucha campesina, que Veterinarios sin Fronteras  lleva a cabo bajo el nombre “Paren, Aquí Vive Gente”.  Es a través del  diario El País que estos activistas nos dan a conocer su historia.

 

“La historia de Peter Baleke es como la de David y Goliat pero al revés. Aquí no impera la justicia poética y el fuerte le está ganando al débil. A David lo encarnan 400 familias campesinas de uno de los países más pobres(*), Uganda. Y a Goliat, la suma del Gobierno ugandés y la multinacional alemana Neuman Kaffee Gruppe.

El 18 de junio de 2001, un representante del Gobierno ugandés reunió a las 400 familias (unas 2.000 personas) que residían en la región de Madudu (en Mubende, Uganda central) para anunciarles que el Gobierno había cedido sus tierras, 2.500 hectáreas, a una multinacional alemana. Antes de finales de agosto debían abandonarlas. Sin compensación económica ni un sitio alternativo al que ir.

“En mi país si no produces tu propio alimento no tienes qué comer. El 80% es agricultura de subsistencia. ¿A quién beneficia que vengan las multinacionales a producir alimentos a precios que no podemos pagar? Desde luego no a nosotros, nos roban la comida”, se indigna Baleke. “Eligieron nuestras tierras porque eran las más fértiles”. Él dirigía entonces la escuela de uno de los poblados afectados, Kitemloa, y organizó una colecta para contratar a un abogado. “No soy el más ilustrado, pero sí el más audaz y conozco las leyes”.

Ante la resistencia de los campesinos, el 18 de agosto intervino el Ejército, quemando casas y golpeando a los vecinos, echándolos por la fuerza. Las familias huyeron al bosque, donde varios niños y ancianos fallecieron por las precarias condiciones de vida, denuncia Baleke. El 24 de agosto, la multinacional se instaló en la zona. Un año más tarde los campesinos presentaron una denuncia civil.

Han pasado dos lustros y su causa está arrinconada. Hasta siete jueces se han hecho cargo del caso, que desde el 11 de abril espera que un octavo juez lo herede. “¿De qué sirven las leyes si luego los jueces no hacen su trabajo?”, se duele Baleke. Para más inri, la multinacional vende el café en las redes de comercio justo. “Este tipo de comercio necesita mecanismos de control porque contradice sus principios”, se queja, y apela al boicoteo por parte de los consumidores europeos y a la importancia de que las ONG enseñen a los oprimidos a defender sus derechos. “Las leyes están para cumplirlas”, dice blandiendo a pesar de todo con orgullo la Constitución de Uganda.

(*) nos resulta importante destacar que hablar de pobreza en este contexto, tiene que ver con las condiciones de vida de la población y no necesariamente con los recursos con que este país cuenta.

TE PUEDE INTERESAR:

ETIOPÍA Y SU BUEN CAFÉ

Sólo de vez en cuando el narcotráfico parece preocupar a los dueños de la ONU, de la UE y del CPLP

Estándar

Por Orlando Castro (Portugal)

Por lo visto, las autoridades portuguesas, al igual que Europa, sólo ahora descubrieron que el narcotráfico está amenazando la existencia de algunos países africanos, principalmente lusófonos.

De las dos una.  O andan durmiendo en la fila, lo que no sería novedad, o se benefician de esta situación.  Sólo así se comprende el silencio, la ineptitud y la constante cobardía de que hacen uso.

La inestabilidad socio-política en los países de la África Occidental, está dejándolos a merced de narcotraficantes y de “extremismos”, incluyendo el terrorismo islámico, volviéndose una amenaza sobre todo para Europa, lo que exige una intervención de la comunidad internacional.

Esta tesis fue defendida por los investigadores Victor Ângelo y Rui Flores, por ese entonces técnicos de la ONU,  en un estudio publicado por el Instituto Portugués de Relaciones Internacionales de la Universidad Nova de Lisboa en Agosto de … 2007.

En el estudio “La mezcla explosiva de la expansión demográfica, desempleo y narcotráfico en África Occidental”, los dos investigadores destacan que la actual explosión demográfica – la población de la región deberá aumentar en 100 millones de personas hacia el 2020 – no está siendo acompañado por el crecimiento económico y la creación de empleos, “llevando a que los jóvenes no tengan perspectiva de futuro” y vivan en la pobreza.

“Este cuadro demográfico social y económico es propicio al desarrollo del extremismo, sea de tipo terrorista, como Al Qaeda, o de otros, que tienen en la juventud un ejército de reserva radical a la espera de un lider”, indican los investigadores.

“Presionados por el desempleo y por el hambre, pesimistas en relación a las perspectivas de futuro, (los jóvenes) ven en la adhesión a un grupo paramilitar o integrista, un viaje sin fin hacia su única salida – y por eso desaguan todas las semanas centenas de inmigrantes ilegales en las costas de las Canarias o en el Sur de España, en Malta o en la “bota italiana”, afirman.

Entre los 15 países de la Comunidad Económica de los Estados de l África Occidental (CEDEAO) están dos Estados lusófonos: Cabo Verde y Guinea-Bissau.

Del grupo también forman parte Benin, Burkina Faso, Costa de Marfil, Gambia, Gana, Guinea, Liberia, Mali, Níger, Nigeria, Senegal, Sierra Leona y Togo.  De estos países, sólo Cabo Verde, Gana y Senegal no sufrieron golpes de Estado en las últimas décadas  y 12 de ellos están en el grupo de los 31 Estados más pobres del mundo, en el indice de desarrollo de las Naciones Unidas.

Victor Ângelo y Rui Flores destacan la ineficiencia del general de los Estados, que se encuentran minados por los “virus de la corrupión”, visible en el “funcionario público que recibe dinero por debajo de la mesa”  y en el “alto gobernante que garantiza para si mismo un porcentaje de cualquiera de los contatos establecidos por el Estado, y una compañía que también se apropia de recursos provenientes de la cooperación internacional”.

La causa, defienden, está en la legislación “opaca, de dificil comprensión y aplicación”, muchas veces copiada “sin ninguna consideración por los contextos históricos y sociales de cada país”, pero también por el Estado “pagar poco y a más horas”, ejemplo de lo que pasa en Guinea-Bissau.

Todo esto, afirman los dos investigadores, convierten a estos países particularmente vulnerables al crimen organizado y en prticular, al narcotráfico que, hace de países como Guinea-Bissau plataformas giratorias en las rutas internacionales de la droga entre America del Sur y Europa.

“Hay una mezcla explosiva que puede hacer de África Occidental una especie de “cóctel molotov” de dimensión regional, cuyos daños afectarán sobremanera a la Unión Europea.  Sus efectos, inclusive, ya comenzaron a hacerse sentir”.

“Este aumento exponencial en el tráfico de droga en la región se debe no sólo a la fragilidad de los Estados, si no que también al hecho de que el negocio de los estupefacientes es extremadamente lucrativo, en particular el tráfico de cocaína y heroína”, comentan Victor Ângelo y Rui Flores.

A modo de ejemplo, se referían en ese estudio del 2007 que en Guinea-Bissau, el decomiso de 635 kilogramos de cocaína en Abril, equivaldría a unos 8.5 millones de euros en el mercado de la región; vendida en España, la droga generaría un lucro de 11 millones de euros, valor que equivale al 20% del total de la ayuda internacional de Guinea-Bissau, 14% de todas las exportaciones del país y casi 400 veces el total de la inversión internacional directa en el país.

La disponibilidad creciente de cocaína en la región llevó al establecimiento de almacenes por toda la costa, lo que vino a facilitar el aumento del tráfico hecho por locales y la existencia de redes estructuradas capaces de adquirir y redistribuir centenares de kilos”, argumentan.

Los dos investigadores destacan que el problema “no es sólo la ausencia de medios”, si no que también “una cierta resistencia crónica del poder político en tomar medidas que combatan eficazmente el tráfico”.

“Es en este escenario que surgen los narco-estados.  Al final hay quien vea en la asociación a los grupos del crimen organizado sólo una tentativa de asegurar un modo de sustentar a su familia”, dicen.

Para atacar este problema, “que tiene todas las condiciones para poner en riesgo la estabilidad internacional”, los investigadores sugieren la asistencia de la comunidad internacional, apuntando hacia más cooperación policial y al fortalecimiento de las instituciones nacionales, con especial atención en la reforma de seguridad, sobre todo cuando se acumulan sospechas sobre militares y de agentes de seguridad involucrados en el narcotráfico”.

El problema, señalan, exige todavía medidas para disminuir el impacto de la explosión demográfica y del desempleo, y la revisión de las políticas de la Unión Europea sobre inmigración y aduanas, “abandonando medidas proteccionistas, para permitir que otras regiones se desarrollen y consigan entrar con sus productos de manera competitiva en Europa”.

Concluyendo, apuntan a la necesidad de la comunidad internacional y las Naciones Unidas de definir el narcotráfico como crimen contra la Humanidad, aun asumiendo que “podrá no ser fácil de conseguir”

 Orlando Castro es Angoleño-portugués. Reside actualmente en Portugal donde desarrolla su trabajo como periodista y Escritor

Traducción: Bárbara Igor (MISOSOAFRICA)

“El hombre de Marfil”: Didier Drogba – Primera Parte

Estándar

Por Carla Vargas Villarroel (MISOSOAFRICA)

Fue entonces cuando decidí que el primer proyecto de la fundación debía ser construir y financiar un hospital dando a las personas la atención sanitaria básica y una oportunidad para mantenerse con vida.”

Didier Drogba

En estos días ya es considerado una leyenda viviente debido a su aporte en el triunfo de su equipo, el Chelsea F.C., ganador de la UEFA Champions League. Pero en realidad para otros, entre los cuales me encuentro, es un héroe, un ejemplo de generosidad viviente.

Drogba siente el compromiso hacia su pueblo, en especial hacia los más desposeídos. Él no cumple el típico rol de las figuras públicas que invitan a los “otros” -como políticos o ricos-, a proponer políticas de redistribución económica o a ser más generosos y entregar parte de sus bienes en ayuda solidaria, sino que es él mismo quien da parte de sus ganancias para la ayuda comunitaria.

Didier Drogba es originario de Costa de Marfil, país popularmente conocido por su tradicional nombre en español,  pese a que en los años ochenta y bajo expresa petición de su gobierno, debía ser mundialmente llamado por su nombre en francés Côte d´lvoire.

Antes de ser una nación independiente, estuvo bajo el protectorado de Francia desde el 10 de marzo de 1893, y como la mayoría de las colonias africanas, enfrentó la llegada de exploraciones, misiones cristianas, el arribo de compañías comerciales, además de soldados que tuvieron como propósito extender los dominios franceses y lograr la pacificación de un pueblo que se negaría hasta el día de hoy a ser explotado. Dentro de sus objetivos estaba estimular la explotación de materias primas para su exportación, de ahí que se desarrollaron las plantaciones de café, cacao y aceite de palma, cuyos capitales estuvieron principalmente en manos de los ciudadanos franceses, y que se sustentaron con condiciones de trabajos forzados, los que eran vistos como una situación normal para el desenvolvimiento económico del país.

Sería esta dificultad, así como la pacificación y el fin de la explotación al pueblo marfileño, lo que marcaría su historia. Como latinoamericanos, sabemos que la lucha por una independencia política y económica conlleva un costo social tremendo para los  pueblos. En el caso de Costa de Marfil, podemos decir que entre 1904 y 1958 formó parte de la unidad constituyente de la federación de África Occidental Francesa, que sería administrada desde París, medida tomada para simular una mayor integración de los africanos dominados. Un ejemplo de esto fue la concesión de la ciudadanía francesa a los “sujetos africanos” durante el régimen de Vichy en 1943, donde se les reconoce el derecho de organización política y se les eliminan condiciones de trabajo forzado utilizadas hasta principios del siglo XX en estos dominios africanos. Al igual que en nuestro continente surgen movimientos en contra de la política colonial que beneficiaba a los franceses, pero estos no son más que originarios que representan una defensa de los grandes propietarios africanos, no una lucha del pueblo marfileño en sí. Tal es el caso de Félix Houphouët-Boigny, dirigente sindical agrícola de la nación, que defendió los intereses hacendados, llegando a ser un político destacado al formar parte del parlamento francés en París.

Costa de Marfil se independiza definitivamente el 7 de agosto de 1960, no sin sufrir algunas sanciones por su osadía, como perder su membrecía en la Comunidad Francesa.

Su presidente Félix Houphouët-Boigny gobernó con mano de acero: en el ámbito económico se convirtió en una próspera nación que  llegó a tener por 20 años un crecimiento anual del 10%, gracias a las explotaciones del café, cacao, piñas y aceite de palma, mientras que en lo político su gobierno se manifestó como un represor de las libertades de expresión, con una casi nula libertad de prensa y la imposición de un sólo partido político en funcionamiento. Todo este esplendor colapsa y se hace evidente en los ochenta, debido a la sobreexplotación, sequías y altos índices de criminalidad.  Así el supuesto milagro en África comenzaba a llegar a su fin.

Es en este contexto que nace Drogba, el 11 de febrero de 1978 en Abidjan, la ciudad más poblada del país. En esos años la ciudad se caracterizaba por tener una red de carreteras, suministro de aguas, un eficiente sistema de transporte público y un aeropuerto, imagen que difiere con los estereotipos que tenemos en el resto del mundo de los espacios geográficos africanos. Pero a pesar de esto, los problemas sociales se mantenían por el crecimiento explosivo de su población, proveniente de los sectores rurales y de otros países de África más desposeídos.  Así, era común observar problemas de salud como la lombriz de guinea y diarreas, como consecuencia de los sistemas de drenaje deficientes, infecciones respiratorias, varicela y la mal nutrición, sin dejar de lado el mal mundial: el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA). Entre las búsquedas de soluciones se optó por la descentralización de Abidjan, nombrando como nueva capital de Costa de Marfil a Yamoussoukrou en 1983, pero a pesar de esto, Abidjan continuó siendo el centro cultural y comercial del país.

En estas condiciones, Didier abandona su país a los 5 años para iniciar su vida en Francia, junto a su tío, futbolista profesional.  Más tarde aun siendo un niño, vuelve con sus padres, pero nuevamente debe regresar al país Galo pero ahora junto a ellos, debido a la fuerte crisis económica que se vive en Costa de Marfil y que ha desatado diferentes conflictos internos y civiles.  Dichos conflictos fueron denunciados en su oportunidad por las diferentes organizaciones internacionales de Derechos Humanos, como es el caso del problema con el trato de no combatientes cautivos por ambos bandos y la esclavitud infantil entre los trabajadores de la producción de cacao.

Mientras Drogba soñaba con desarrollar su carrera futbolística y fichar en un equipo de los grandes, siempre mantuvo en su pensamiento a su pueblo oprimido. Es en el 2004 que el jugador marfileño es integrado al club Chelsea F.C. del multimillorario Abramovich, siendo el fichaje más caro de la historia en un club londinense, que pagó 24 millones de libras por su contratación.

Sus éxitos en el Chelsea F.C. y su selección como capitán son elogiados, sin embargo él va más allá: se ha convertido en un referente debido a su gran generosidad y conexión con el compromiso hacia los más desposeídos de su país. Porque a diferencia de otros personajes nombrados “Embajadores de Buena Voluntad” que participan en campañas, él va realmente más allá, puesto que además de su voluntad, toma la acción.  El PNUD reconoció la gran labor humanitaria que realizaba el futbolista con sus sucesivas acciones, entre las que cuenta el comercial filmado para PEPSI en el 2009, donde anunció que donaría 3 millones de libras esterlinas para la construcción de un hospital en su ciudad natal. Este proyecto fue parte de la fundación que lleva su nombre. Este acto en específico, expresó Didier, surgió luego de su vista al hospital de Abidjan, el que se encontraba en precarias condiciones:

“Cuando visité un hospital en Abiyán este año, yo estaba sorprendido por las terribles condiciones. Oímos hablar de todas las enfermedades incurables, pero estos niños tienen las mismas probabilidades de morir de diabetes, porque no hay insulina disponible. Fue entonces cuando decidí que el primer proyecto de la fundación debía ser construir y financiar un hospital dando a las personas la atención sanitaria básica y una oportunidad para mantenerse con vida.”

Didier Drogba, (12 de noviembre de 2009).

Es muy necesario que personajes públicos, políticos y empresarios con capacidad para ayudar a los más desposeídos, lo hagan.  Pero asimismo es imperioso que se creen políticas de Estado que terminen con tanta desigualdad y pobreza, más aún si sabemos que en Costa de Marfil todavía entre el año 2000 al 2005, la esperanza de vida era de 48 años, los niveles de analfabetismo estaban en un 47%, la mortalidad infantil era de 102 por cada 1000 nacidos. Por otra parte, los conflictos internos ante los cuales la ciudadanía está desprotegida, la muerte a causa de los enfrentamientos entre guerrillas y la delincuencia, vuelven urgente el cambio de mentalidad y la acción inmediata.

Para los fanáticos del fútbol Didier Drogba no es sólo un gran goleador y un campeón de ligas, sino que también es un héroe nacional para una Costa de Marfil que anhela una mayor justicia social y paz en su tierra.


Fuentes de sitios web:

http://www.escolares.com.ar/ciencias-sociales/costa-de-marfil.html

http://es.wikipedia.org/wiki/Costa_de_Marfil

http://es.wikipedia.org/wiki/Didier_Drogba

http://www.rtve.es/deportes/20120520/drogba-deshizo-maldicion-del-chelsea-apunta-balon-oro/529118.shtml

http://www.goal.com/es/news/23/inglaterra/2012/05/20/3115647/didier-drogba-permanece-tranquilo-sobre-su-futuro-en-el

http://www.un.org/cyberschoolbus/spanish/cities/eabidjan.htm

Etiopía y su buen café.

Estándar

Por Bárbara Igor

El café se ha convertido en la actualidad en una de las mayores entradas económicas del país. Etiopía genera importantes cantidades de empleos tanto directos como indirectos gracias a la producción del café, siendo ciertamente los etíopes los primeros consumidores de su producto, pese a estar destinado mayoritariamente a la exportación. Entre 200 y 250 mil toneladas son producidas anualmente en Etiopía.

Los etíopes aseguran que sus altas tierras son el lugar de origen de este grano. Cuenta la leyenda que las cabras, naturales de la región, probaron los granos y comenzaron a comportarse de una manera “alocada”, y fue así como los pastores osaron también probarlo, dando origen a la tradición de beber café.

En Etiopía el café y la socialización parecen ir de la mano. Las familias se reúnen en torno a la ceremonia del café, que determina un claro sentido de pertenencia. Cada familia etíope al menos una vez al día se junta en torno a una jarra de café.

A la fecha, cerca del 80% de los etíopes viven de esta industria, siendo la fuente principal de sus ingresos. Pero esto no es necesariamente índice de la accesibilidad que existe en torno a esta bebida. Una taza de café en una cafetería etiope, cuesta cerca de 50 centavos de dólar, mientras que en la calle, comprar un vaso de café a un vendedor informal, puede llegar a costar 10 centavos. Pese a esto, se estima que los etíopes beben un promedio de 4 tazas al día.

Entre 2000 y 2003, los precios mundiales del café cayeron en picada, y Etiopía perdió casi el 59% de sus ingresos, lo que empeoró una crisis humanitaria y alimentaria que aún continúa(1).

Los productores, que en su mayoría cultivan en terrenos de no más de una hectárea, reciben menos del 5% aproximado de las ganancias que se obtiene en la industria del café. El resto es recibido por los actores de la industria internacional, los que controlan el valor de venta al cliente final. En este proceso, en el que intervienen al menos una cadena de 4 agentes, son los importadores extranjeros, los tostadores y los vendendores finales quienes se llevan la mejor parte.

Hablando en términos estadísticos sobre estas ganancias, la ONG Comercio Justo especula con las siguientes cifras:

Agricultor: 2% de las ganancias sobre el precio final de la venta café.

Exportador: 3% de las ganancias sobre el precio final de la venta café.

Transportista: 6% de las ganancias sobre el precio final de la venta café.

Tostador: 64% de las ganancias sobre el precio final de la venta café, siendo los tostadores más importantes las industrias Kraft y Nescafé.

Comerciante: 25% de las ganancias sobre el precio final de la venta café.

En los últimos años, diversas empresas e instituciones, lo mismo que el gobierno de Etiopía, han intentado revertir esta situación que a todas luces no es justa para sus agricultores. Sin embargo no es visto aun con muy buenos ojos el compromiso que empresas como Starbucks han asumido en relación a instaurar nuevas políticas de apoyo a los cafeteros. Más bien se ha pensado que no sea más que una manera de limpiar su dañada imagen en lo que a asuntos de ecología, responsabilidad social (emblema de la empresa Starbucks) y comercio justo respecta.

A la espera de una real mejoría de las condiciones de comercialización de este producto, el café etíope continua siendo y probablemente será el mejor café que puedas llevar a tu mesa.

Índices y Referencias: TVE

Índices y Referencias: Comercio Justo

Imagen: Blogabay

Angola: Potencia Regional en Emergencia – Libro – Eugénio da Costa Almeida

Estándar

Por Rodrigues Vaz

Las Oportunidades de Angola.

Lo que le falta a Angola para ser una potencia regional completa es, antes que todo, la capacidad tecnológica, destaca el sociólogo angoleño Eugénio da Costa Almeida.

Enfatiza el autor, “Angola tiene poder militar, proyecta política e ideológicamente su visión organizacional, o sea, es casi un hard power, además de ser una clara potencia emergente económicamente, aunque naturalmente todavía sientan los naturales problemas de crecimiento de quien recientemente salió de una guerra”.

Basado en la tesis “La Unión Africana y la Emergencia de Estados-Directores en África:  El caso de Angola” elaborada para su doctorado en Ciencias Sociales en el área de Relaciones Internacionales, Eugénio da Costa Almeida (ECA), intenta a lo largo de este ensayo, presentar una perspectiva sobre como será posible relacionar la existencia de potencias regionales en África, con las lineas programáticas que nortean a la Unión Africana, enfatizando en la potencia emergente: Angola.

En el ensayo son abordados, entre otros, la contribución de los movimientos de negritud norteamericanos para el surgimiento de las acciones panafricanistas, la problemática histórica de la independencia angoleña y todo lo que condicionó los años siguientes hasta la paz en 2002, sin olvidar todos los condicionalismos externos que ayudaron a amoldar la historia angoleña, y finalmente de ésta hasta la etapa actual de potencia regional emergente, aliada a las relaciones de Angola con el continente africano y con sus principales socios estratégicos en las regiones donde se inserta como una emergente potencia regional y, simultáneamente, una potencia con tendencias para ser un instrumentality power en ciertas regiones.

Otra falta apuntada por el autor es la debilidad, hasta ahora, de la Marina angoleña, común al resto de los protagonistas africanos, que continúan sin presentar una fuerza marítima a la altura de su imagen, hecho que está finalmente siendo enfrentado, como es el caso de Angola, que creó recientemente una Escuela Naval de Guerra y encomendó también en los últimos años, varias fragatas para reforzar la vigilancia de sus aguas marítimas, unas obtenidas en China y otras “ofertadas” por Alemania.

Pero, destaca el autor, “un desarrollo estructural de unas Fuerzas Armadas, implica un fuerte, sustentado y diversificado crecimiento económico que aun no sucede en Angola, ya que continúa apoyando su floreciente economía en el petróleo y en los diamantes, aunque, se reconoce que el gobierno angoleño ha intentado, todavía de una manera mínima, alterar la estructura económica del País”.

Se registra como muy positivo, que una gran mayoría de los economistas africanos y el propio gobierno, defienden la diversificación de los diferentes medios sustentables de la economía y la focalización de los planos estratégicos apuntando a diversificar la base económica del país a través de la creación de polos de desarrollo industrial – ya hay cuatro por ser implantados en Viana (Luanda), Catumbela (Benguela), Lubango y Matala (Huila), y dos en fase de ejecución en la provincia del Kwanza Norte (Dondo y Lucala)- y de las Zonas Económicas Especiales.

De cierto modo, en algunos conflictos regionales africanos, rival de Nigeria y de Sudáfrica, sus antiguos partidarios,  aunque ocasionalmente ínter colaboren, como fue en el caso del conflicto de la región de los Grandes Lagos, ECA señala que “si Angola muestra su influencia en el SADC como en el CEEAC, también es verdad que en el CPLP esa influencia es cada vez más efectiva, como prueba su preponderancia en la secuencia de la resolución del conflicto político de Guinea-Bissau con la presencia de observadores e instructores militares para planificación y re estructuración de las fuerzas militares guineanas, y cimentar la ayuda y apoyo a los guineanos con miras a encontrar rápidamente los caminos de la paz, de la estabilidad y del desarrollo socio económico del País”.  Y no olvidar la participación muy activa de Angola en los Servicios de Seguridad e Inteligencia de África (CISSA), cuyos principales desafíos pasan por la alerta de la existencia de conflictos que puedan amenazar la paz y la seguridad de los Estados signatarios, por el refuerzo de los mecanismos de actuación, de las líneas de comunicación y por la atribución de tecnología original en la Unión Africana.

A decir verdad, reconoce el autor, “Angola ha canalizado a su provecho todas las oportunidades que se le deparan para ser reconocida como una potencia regional emergente, principalmente en la África Central, sin nunca descuidar algunos países meridionales que con ella bordean o que socialmente más cerca estén de ella, como son los casos de Zimbabue y de Mozambique, o aunque más distantes, no dejan de ser considerados como países a tener en cuenta, como es el caso de Guinea-Bissau”. Y en casos como este, Angola surge más como una emergente potencia con tendencias para ser lo que se llama intrumentality power. No debemos olvidar, por ejemplo, que Angola hasta llegó a ser convidada a participar como una de las potencias gestoras y militares para la resolución de la crisis somalí, lo que vino a declinar con gran sagacidad y diplomacia.

Según el autor, lo que hace que Angola surja en la cuestión muy hablada en los últimos años de la creación de los Estados Unidos de África – ahora que desapareció Kadhafi, que tenía de este problema una visión muy inmediatista-,  como una de las potencias que mejor estarán posicionadas para ascender a la presidencia de la futura organización continental en una etapa inmediatamente anterior, debido a su reconocido empeño en la seguridad continental, en una resolución y pacificación de muchas de las crisis ocurridas en la región centro austral de África.

Capacidad Proyectora de Angola

Porque es cada vez más evidente la capacidad de proyección de Angola en la región y en África, bien como su capacidad de negociación de cara a sus principales socios económicos.  “Pero si Angola comienza a gozar de acuerdos preferenciales con Occidente, incluido EEUU, (…) también no es menos cierto que Angola nunca descuidó las relaciones políticas, económicas y no pocas veces, militares con sus vecinos, la mayoría miembros del SADC, con particular énfasis en su principal potencia económica, la República de Sudáfrica”.

Concluyendo, el autor es perentorio: “Angola parece estar en el mejor camino, pero, hasta alcanzar un nivel exigible, tendrá que mejorar algunas de sus políticas y visiones estratégicas.  Sin dejar, sin embargo, de continuar contando con sus principales socios regionales y continentales, sobre todo aquellos que globalmente podrán ayudar a cimentar esa proyección, principalmente en Brasil y los EEUU”.

Pero recuerda, “mientras los Estados africanos consideren el país como el ejemplo de Paz y Desarrollo, aunque aun persista un elevado número de pobres y un limitado númerode técnicos calificados, u Occidente y China necesiten del petróleo angoleño (…) o que los problemas sociales resultantes de algunos indicios de crisis de secesión (Cabinda y Lundas),  es natural que el Gobierno angoleño procure mantener y solidificar su actual status quo, quiérase en el seno del CPLP o principalmente en la Unión Africana y en sus departamentos”.

Si sobre la explicación y la argumentación, ambas claras y objetivas, habrá apenas que contraponer puntos de vista igualmente subjetivos como son, obligatoriamente los del autor, y por lo tanto, naturales y deseables,  no podemos decir lo mismo de la revisión que se presenta algo descuidada con lamentables faltas de concordancia y algunas erratas, lo que no debería suceder en trabajos de esta responsabilidad.  Esperamos que todo esto sea mejorado en una nueva edición.

Sólo un reparo: el empleo de la palabra emancipadora en lo que a los movimientos políticos respecta, en vez de liberación. Conceptualmente, emancipación tiene un sentido que no es de ningún modo coincidente con liberación, razón porque el régimen colonial la utilizaba preferentemente.

Sobre el autor.  Investigador y analista político.

Nació en Lobito, Angola, en noviembre de 1956.  Concluyó sus estudios secundarios y complementarios en Luanda.  Se licenció en Ciencias Sociales (1991) en la Universidade Lusiada, y aprobó su maestría en febrero de 2001, con la nota máxima en el Instituto Superior de Ciencias Sociales y Políticas (ISCSP), de la Universidade Técnica de Lisboa, con su tesis “Fundamentalismo y tolerancia político-religiosa en África: Repercusiones en las Relaciones Externas del Continente Africano”.

Doctor en Ciencias Sociales, en el área de Relaciones Internacionales, su tesis “La Unión Africana y la Emergencia de Estados-Directores en África:  El caso de Angola”,  ha servido de base para el presente libro.

Investigador, analista político y columnista en varios portales y periódicos, principalmente angoleños.  Autor de los libros África, Trayectos Políticos, Religiosos y Culturales, y Fundamentalismo Islámico, la Ideología y el Estado, publicados bajo el sello de Autonomía 27, así como también de prefacios, de dos ensayos y de poemas incluidos en una antología poética y en una obra sobre Angola.  Es igualmente autor de los blogs político-social Pululu y cultural, Malmbas.  Profesionalmente fue bancario por más de dos decadas, encontrándose actualmente jubilado.  Fue miembro de la Dirección de la Casa de Angola, donde coordinó la sección de Cultura y Comunicación.

Traducción: Bárbara Igor (Misoso África)

Drama en Malí: Cómo huir a la vez de los golpistas, los rebeldes y del hambre.

Estándar

Malí se resquebraja. El estado que conforma el eje de África Occidental ha saltado por los aires, con rebeldes en el norte avanzando y ocupando posiciones, mientras que en Bamako una junta militar destituyó al Gobierno democrático precisamente porque no hacía frente a estos rebeldes. Ahora, la CEDEAO, organización supranacional que engloba a los países de la zona, ha impuesto severas medidas contra los militares golpistas, sin apenas fijar un trazo sobre el que trabajar para impedir el avance de los rebeldes. Los ciudadanos, acorralados además por la sequía y el hambre huyen en masa de algunas ciudades, llegándose a contabilizar hasta 200.000 refugiados según distintas organizaciones.

Ref. guinguinbali

La situación de la mujer rural en Marruecos

Estándar

La condición de la mujer rural fue el centro de debate en ocasión del Día Internacional de la Mujer, que se celebra el 8 de marzo, ya que este año la ONU celebra un encuentro en Nueva York, bajo el lema ‘Apoyar a la mujer rural: acabar con el hambre y la pobreza’. Una realidad que en Marruecos deja mucho que desear poniendo en cuestión la estrategia establecida por los anteriores gobiernos marroquíes.

En números, la mujer rural representa más del 41,6% de la población o sea 16,4 millones de mujeres. Según una nota del Alto Comisariado al Plan (HCP), publicada el 7 de marzo, en ocasión del día de la mujer, las mujeres rurales son relativamente más jóvenes que las de su género en la ciudad (29% tienen menos de 15 años contra el 24% en zonas urbanas). La tasa de mortalidad registró en el periodo 2009-2010 casi es el doble en el campo que en la ciudad, en 2010 un total de 56,7% de las mujeres rurales tuvieron acceso a asistencia sanitaria durante el parto, frente a un 93% en las ciudades. Según HCP, la mujer del campo vive una media de 6,4 años menos que la urbana (73 años frente a 79,4). Un hecho que se explica por el alto índice de mortalidad en edad temprana, ya que de cada 1.000 bebés rurales, 32 fallecen antes de alcanzar el primer año de edad, mientras que en el medio urbano la tasa se sitúa en 22,7 muertes por cada 1.000. Por otro lado, 36,6% mujeres rurales de 15 años en adelante trabajaban en 2011, frente a 18,1% de las urbanas, y un 94% de las mujeres en el campo lo hacían en el sector de la agricultura, donde representan el 41,6% de la mano de obra.

El HCP señala que hay más jóvenes entre las mujeres rurales que en la ciudad, y así en el campo un 29% de campesinas tienen menos de 15 años de edad, frente al 24% en la ciudad. Según el organismo de estadísticas, este índice de juventud entre las mujeres rurales se explica por la elevada tasa de fecundidad en el campo, que en 2010 alcanzaba los 2,7 niños por mujer frente a los 1,8 en la ciudad.

Entre 2009 y 2010, las mujeres rurales se casaban con una media de edad de 25,6 años, lo que supone 1,8 años antes que en la ciudad, mientras el matrimonio precoz en la campo disminuyó, y en 2010 un 87,9% de mujeres con edades comprendidas entre 15 y 19 años estaban solteras, contra a un 84,4% en 1994. Por último, en materia de educación, un 58,2% de las mujeres rurales de 10 años de edad no tenían acceso a educación en 2011, contra al 29,8% de las urbanas.


Para varias asociaciones femeninas marroquíes este año se caracterizó por su retraso en materia de igualdad cuando se anunció que participará una sola mujer en el nuevo Gobierno de Benkirán. Esta decisión que fue atacada, rechazada por varias activistas que aseguran que es una ‘desilusión’ para todas ellas y que va en contra de la nueva constitución y que el propio jefe de Gobierno, Abdelilá Benkirán, tiene la entera responsabilidad.

La única mujer ministra, Bassima Hakaoui, reveló el 7 de marzo, durante una entrevista televisiva por el canal público marroquí que su ministerio está elaborando un plan para la igualdad y equidad en todos los ministerios. Hakaoui apuntó que “el desarrollo de este plan, que está en armonía con las disposiciones de la constitución relativas a la equidad y la igualdad de género, se llevará a cabo en coordinación con otros departamentos ministeriales”.  La propia ministra, reconoció que existe algunas “elites” políticas que continúan teniendo un espíritu machista, sobre todo cuando se trata de acceder a puestos de responsabilidad. Para ella, el desarrollo de condición de las mujeres en Marruecos no es problema de leyes, ya que el país está avanzado en esta materia, sino en “visión y concepción cultural” del papel de la mujer en la política. Refiriéndose a la situación de la mujer rural, la ministra indicó que su gobierno tomará una serie de medidas en este tema.

ref: diariocalledeagua.com

 Gentileza de nuestro amigo y colaborador Carlos Souza (Brasil/RJ)

De la economía a los aduladores, de los pobres a los millonarios, ¡todo crece a la grande en Angola!

Estándar

Por Orlando Castro (Alto Hama)

El crecimiento económico deberá acelerarse hasta el 2013 en la África subsahariana y en los países africanos lusófonos, sobre todo Angola y Mozambique, pero es vulnerable a la crisis en la zona euro, según el Banco Mundial.

Ahora, ahí está la razón por la cual Portugal continua de mano extendida, sobre todo en dirección a Angola. Ellos tienen, no los angoleños pero si los dueños del país,  y el país de Pedro Miguel Passos Relvas Coelho está con la soga al cuello. Por lo tanto…

El informe Perspectivas Económicas Globales 2012, titulado “Incertezas y Vulnerabilidades”, hoy difundido por el Banco Mundial, reexaminó en baja sus previsiones, apuntando a un crecimiento económico global de 2,5% este año y 3,1% en el próximo.

Los economistas del Banco Mundial anticipan aun un crecimiento del 5,4% en los países en desarrollo, abajo de los 6,2% previstos en Junio, sin embargo la África Subsahariana será una excepción, con el crecimiento escalando del 4,9% en 2011 al 5,3 este año.

Lamentable es que, sobre todo en Angola, con la economía creciendo, también crezcan las desigualdades sociales. Pero es así, los pocos que tienen millones continúan teniendo más millones y, del otro lado, los millones que tienen poco continúan teniendo cada vez menos.

Angola, uno de los dueños de Portugal, deberá crecer 8,1% este año y 8,5% en el próximo, avanzando en relación al 7% del año pasado, mientras Mozambique avanzará de 7,4% a 7,6% este año y 8,5% en el próximo.

Para Cabo Verde, un caso de éxito, la aceleración prevista por el Banco Mundial es de 5,8% en 2011 a 6,4% este año y 6,6% en el próximo, mientras que Guinea-Bissau deberá alcanzar un crecimiento de 5% en 2013 y 4,7% en 2012.

“Sin embargo”, señala el informe, “las exportaciones de mercaderías, ingresos del turismo, precios de los productos básicos, inversión extranjera directa y remesas en la África Subsahariana, son todas susceptibles de una recesión por la zona Euro”.

La Unión Europea, dice el Banco Mundial, absorbe 37% de las exportaciones no petrolíferas africanas y en las economías dependientes del turismo, como Cabo Verde, la llegada de turistas europeos constituyen el grueso de este total.

En Cabo Verde, destaca el informe del Banco Mundial, 92% de las exportaciones de mercaderías se destinan al Sur de Europa (Portugal, España, Italia, Grecia) e Irlanda, volviéndose en este aspecto, la economía caboverdiana, en la más vulnerable de la región ante una recesión económica en el norte.

“Aun así, para la economía de Cabo Verde, orientada a los servicios, los provechos económicos de los flujos turísticos serán más importantes que las exportaciones de mercaderías”, destaca.

Para revertir el efecto de la recesión de la actividad económica en Europa, el Banco Mundial recomienda a los países africanos mayor diversificación de exportaciones y de socios comerciales.

Otra amenaza al crecimiento africano, sobre todo en economías como la de Angola, altamente dependiente del petróleo (gran parte robado de su colonia de Cabinda), es una recesión del precio de las mercaderías, que se traduciría en menores ingresos e inversiones.

En Angola, señala el informe, una reducción del 10% en los precios petrolíferos causaría una recesión de 2,7% del PIB.

Por alguna razón, indiferentes a los problemas del pueblo angoleño, más de 7.000 empresas portuguesas venderán para Angola y cerca de 250 invertirán en este mercado.

Angola es la 6ª mayor economía de África y la 2ª mayor potencia de África Austral, y ha venido registrando en los últimos años, un crecimiento económico acentuado, bien encima de la media mundial y a un ritmo superior a la generalidad de las otras grandes economías africanas.

Es cierto que, teniendo fé en los organismos internacionales, Angola es uno de los países con elevados índices de corrupción, pero esto no impide, nunca impedirá, que el gobierno de Pedro Miguel Passos Relvas Coelho diga lo contrario en su visible proceso de adulación.

En la entrevista concedida en el momento de su visita a Luanda al Jornal de Angola, organo oficial del régimen,  el sumo pontífice del gobierno portugués afirmó que ve con “muy buenos ojos la participación del capital angoleño en la economía portuguesa y en otras privatizaciones que el Estado venga a realizar el próximo año”.

Si esa participación se hace con dinero de origen dudoso, o a costa de metodologías poco transparentes, no importa: lo importante es que se haga.  El resto se verá en la medida en que, probablemente otros, tendrán que cerrar la puerta y pedir a los chinos que apaguen la luz.

Cuestionado por el diario Público sobre si se abordaría el tema de la transparencia en Angola a la luz de los cambios internacionales, el primer ministro respondió a través de su gabinete: “La visita servirá para analizar la situación sobre los principales aspectos de las relaciones políticas y económicas entre los dos países.”

Portugal, tal como la restante comunidad internacional, sabe que es más fácil, mucho más fácil, negociar con dictaduras que con democracias. Es más fácil negociar con quien está, como es el caso de Angola, hace 32 años en el poder (sin haber sido electo) que con alguien que pueda tener que abandonar el cargo por la elección del pueblo.

Pedro Miguel Passos Relvas Coelho está, en esta fase, más interesado en facturar aun por sobre el bestialismo del “líder carismático” de Angola, esperando que cuando él pase – como todos los dictadores – la bestia, no tenga que rendir cuentas.

El petróleo, administrado por la empresa estatal Sonangol, representa el 60% del Producto Interno Bruto y el 98% del total de las exportaciones angoleñas, siendo la mayoría explotada en la colonia de Cabinda.

Recordó en el momento al Público que, “aunque haya publicado sus cuentas, la petrolífera fue acusada de “esconder” “millares de millones de dólares” por las organizaciones Global Witness y Open Society Initiative for Southern Africa”.

Si el petróleo es el producto que Portugal más importa de Angola, país que es el principal destino de las exportaciones portuguesas, aparte de UE, si BES, Millennium bcp, Caja General de Depósitos una buena parte está en el BIC Português, si el BPN va a pasar a manos de los dueños de Angola, ¿para qué el “africanista de Massamá”(1) a hostilizar al gran soba(2)?

Pero hay más razones para la adulación portuguesa: “La empresa portuguesa más valiosa que lidera las inversiones portuguesas en Angola, la Galp, es retenida en 15% por la Sonangol por vía de la Amorim Energía (de la cual la Sonangol retienen 45%). El presidente da Sonangol, Manuel Vicente, es vocal de la administración del Galp” y deberá pasar al número dos del régimen.

De facto, como hacen ya algunos años decía Rafael Marques, los portugueses sólo están mal informados porque quieren, o porque tienen intereses eventualmente legítimos pero poco ortodoxos y mucho menos humanitarios.

Cuesta creer, pero es cierto, que los políticos, los empresarios y los (supuestos) periodistas portugueses (claramente existen excepciones) hacen un esfuerzo tremendo (bien remunerado tal vez) para procurar legitimar lo que hay de más equivocado con las autoridades angoleñas, las cuales están en el poder desde 1975. El último ejemplo fue el programa de la RTP transmitido desde Luanda.(3)

(1) “africanista de Massamá”: Apodo dado al presidente de Portugal Passos Coelho

(2) soba: probablemente se hace alusión al jefe tribal.

(3) Hace alusión a un programa de televisión que fue censurado por emitir fuertes críticas contra el régimen de José Eduardo dos Santos, en Angola.

Traducción: Bárbara Igor (MISOSOAFRICA)

Orlando Castro es Angoleño-português. Reside actualmente en Portugal donde desarrolla su trabajo como periodista y Escritor