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La cocina marroquí tradicional

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Por MISOSOAFRICA

La diversidad de la cocina africana tradicional, cuenta entre sus recetas, las de la cocina marroquí, internacionalmente conocida por el particular uso de especias.

En sus platos, destaca la utilización de ingredientes como el cous-cous, los garbanzos, la carne de cordero, y frutos como la berenjena, la calabaza, el calabacín y el pimiento morrón, entre otros.  Entre las especias utilizadas encontramos la cúrcuma y el azafrán, siendo el Ras el Hanut de los más populares.  El Ras el Hanut, que en su traducción del árabe significa “la cabeza de la tienda”, es una mezcla de especias que van desde 4 hasta 30 condimentos distintos, y cuya receta depende de la tienda que la elabora y comercializa.

Un infaltable en las mesas locales, es la ensalada típica marroquí, sencilla preparación a base de tomate, pimiento de color verde y cebolla, y que puede condimentarse con sal, aceite y unas gotas de limón.

Entre los platos típicos, se cuentan el tajín, preparado en una vasija cubierta de una característica tapa cónica, de cierre compacto, siendo las preparaciones más populares el tajín de verduras y el tajín de carne.

LES DELICES DE OUM KAMILA

TAJIN DE KEFTA Y HUEVO

Entre las variantes del tajín, encontramos el tajín de kefta y huevo, que consiste en pequeñas albóndigas de carne de cordero, cocinadas en salsa de tomate, y sobre la cual se vierte un huevo, el que se cocina lentamente con el propio calor de la preparación.

La pastela o pastilla, es un tipo de pastel de hojaldre, relleno originalmente de paloma y almendras, y espolvoreado de azúcar flor (azúcar glas) y canela.

Por su parte, el cous-cous, es acompañado de verduras, uvas pasas y garbanzos hervidos en caldo de carne, todo ricamente condimentado.

El consumo de caracoles, es considerable en las zonas de influencia árabe, principalmente en la histórica ciudad de Marrakech, donde es común su venta en la plaza Patrimonio Sonoro de la Humanidad, Jemaa El Fna.

Siendo la cocina un motivo de encuentro para las familias marroquíes, el mes del Ramadán es una ocasión muy particular de reunión, que se ve coronada con platos especialmente preparados para el iftar o la interrupción del ayuno.  En este contexto, la Harira es el plato estrella del Ramadán, elaborado principalmente a base de salsa de tomate, garbanzos, lentejas, huevos, carne y fideos, encontrando sus variantes dependiendo de cada cocinero.  Durante el mes sagrado, el plato es con frecuencia acompañado de mseman, un tipo de crepa o tortilla elaborada a base de dos tipos de harina, pudiendo ser rellena de carne, cebolla caramelizada o untada simplemente con miel.  Otro producto imprescindible en la cena es el chebakia, una masa dulce de harina, tratada a partir de ingredientes como la miel, la canela y el sésamo, entre otros.

Harira - Aux delices du palais

Harira, plato típico del Ramadán

Durante este período, es abundante el consumo de dátiles, hecho que se explica en los propios textos del Corán, siendo el alimento con el que el Profeta Muhammad rompía su ayuno.

Los dátiles también son los protagonistas de las bodas marroquíes durante el “ritual de los dátiles y la leche”, situación en la que los novios, de manera mutua, se dan a comer ambos productos.  A la vez, la suegra entrega a la novia una bandeja con leche y dátiles, en señal de bienvenida. “La leche pretende teñir de blanco la vida de la esposa, los dátiles simbolizan la fortuna”[1].

Fuera del marco de las celebraciones, y transportándonos a la costa marroquí, es extendido el consumo de pescados como la lubina y el dorado, y los populares camarones, los que se preparan de preferencia a la parrilla o a la plancha. Sin embargo, el consumo de pescado continúa siendo considerablemente bajo en relación al resto de los productos mencionados, hecho que en el año 2013 motivó la campaña “Hout Bladi”[2] o “pescado de mi país” para incentivar el consumo de pescados y mariscos, productos extraído en abundancia desde sus costas, y destinado principalmente a la exportación.

[1] Referencia extraída desde la Web Islam

[2] http://www.houtbladi.ma/index.php/fr/

Fotografías:

Aux Délices du Palais – Harira

Les délices d’Oum Kamila – Tajin de Kefta y huevo

Este texto es sólo una referencia, dado que la variedad de platillos es muy grande.  Para quienes quieran colaborar con sus recetas, no deje de participar a través de nuestra sección de comentarios.  Si quieres publicar tu propio artículo, contáctanos a través de este mismo espacio.

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El mito de Al-Ándalus y el norte de África

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Por José María Lizundia* (España)

josemarializundiaSer país limítrofe con África, puede determinar, y de hecho en España ocurre, lazos muy curiosos entre dos continentes, dos civilizaciones y dos o más países. La historia es una ciencia que avanza tanto en la investigación como en las interpretaciones que se dan de fenómenos históricos. Pudiera ser que la invasión musulmana de España en 711 no fuera una invasión como tal, sino una incursión puntual militar o de exploración. Los habitantes de la península aún no son españoles sino hispano visigodos y antes hispano romanos, y su religión tampoco es la ortodoxa cristiana sino una herejía de ella: el arrianismo. Los musulmanes que penetran, tampoco forman un pueblo homogéneo, porque quienes lo hacen son árabes y bereberes del norte de África, eso sí, unidos por el islam.

Desde luego las dos partes en la que queda dividida la península, no serán homogéneas, estables y estáticas durante los ocho siglos de presencia musulmana. Lo mismo ocurre con la población y su religión. Los musulmanes no tomarán de una vez por todas la Península, sino que a lo largo de siglos y muchos vaivenes; habrá presencia de ejércitos pero no para combatir contra los cristianos, que desde luego lo hacen, sino también para luchar contra los propios musulmanes y deponer linajes u ocupar reinos. Así tenemos en el siglo X a los almorávides que provienen del Sáhara y Mauritania y fundan Marrakech y con ello el origen del reino de Marruecos. Los almorávides son muy piadosos, hombres del desierto, y se les llama morabitum o morabitos, santones ascéticos del islam sahariano y mauritano aunque llegan a los actuales Níger y Malí. Su hegemonía en lo que ya se llama Al-Ándalus durará un siglo, porque en el XI/XII serán reemplazados por los almohades.

Al-Ándalus ya es una realidad muy floreciente y un referente en la cultura u civilización islámica, pero también en la occidental. Con el Califato de Córdoba (el primer gran poder musulmán) tiene un papel predominante en aquella civilización. Es donde consigue trasplantarse los Omeyas de Damasco, aniquilados allí, hegemonía que ostentarán a partir de entonces los abasís de Bagdad.

Al- Ándalus irradiará saberes, cultura, arte, pensamiento, literatura y tecnologías agrícolas, mientras que la población no deja de fusionarse. Pero también hay una forma de vida muy hedonista, basada en los placeres, la sensibilidad y el arte. Averroes introduce el pensamiento griego en Occidente, precisamente por el otro extremo de Europa, y será en árabe. No será ni con mucho el único sabio, que viajará a El Cairo; la Meca o Bagdad. Como Ibn Hzam. Es el primer árabe que entiende la epistemología aristotélica contaminada hasta él, de neoplatonismo. En definitiva el mundo cristiano no posee nada que pueda compararse a la suntuosidad y grandeza arquitectónica de la Alhambra, la Mezquita de Córdoba o la Giralda de Sevilla. Sin contar la mítica y desaparecida Medina Sidonia.

Las lealtades políticas islámicas como ocurría con la b,aia saharaui con el sultán de Marruecos, son de índole personal, por lo que el islam andalusí no antepone la unidad religiosa. Una familia o un linaje pueden estar adscritos a religiones diferentes. Un monarca navarro cristiano pedirá ayuda militar a sus familiares sarracenos de Murcia, quienes se la prestarán. Cristianos y hebreos han de pagar el dhimmi, el impuesto dal andaluse protección del islam, las lenguas se mezclan, pero la lingua franca es el árabe y luego será el español. En el escalafón social y político, el elemento árabe está por encima del bereber, lo que supondrá una fuente de conflictos. Al-Ándalus dependerá no solo del Magreb, también de Túnez o de califas lejanos, pero también será autónoma e independiente. O más difícil y que se viene produciendo desde siglos atrás, habrá reinos musulmanes como los reinos de Taifas que serán vasallos de reyes cristianos, y al revés.

Los musulmanes llegaron alcanzar el norte de Francia siendo derrotados por Carlos Martel en Tours. La España cristiana no toma conciencia de que está embarcada en una Reconquista hasta el siglo XIII en el que se toman Córdoba y Sevilla. Dos siglos y medio tardará el reino nazarí de Granada en caer. El crisol de culturas que supone al- Álandalus, determina que se pueda identificar una cultura andalusí, con los elementos que definen una cultura material ( tecnológica, arquitectónica…) como una espiritual que comprende también una forma de vida, de poesía, de música, danzas o zambras moriscas.

Hay distintos elementos poblacionales: hispanos, visigodos, árabes, bereberes, orientales, hebreos. Los cristianos en territorio de Al—Ándalus serán mozárabes o mulaidines, los musulmanes de los reinos cristianos serán mudéjares, se llamarán como la arquitectura de estilo andalusí que seguirá inspirando muchos edificios especialmente en Andalucía.

El reino nazarí de Granada será finalmente vasallo del reino cristiano antes de que sea tomado con los Reyes Católicos en 1492. El mismo año en que Cristóbal Colón llega a América Por supuesto, se escribe en aljamiado, por eso los mozárabes que hablan español lo escribirán en árabe.

Se da desde la conquista cristiana de Toledo emigraciones a África de andalusíes, donde se asentarán, emigraciones que no se conforman con Marruecos y el Magreb pues llegan a Túnez sino que llegarán a la curva del Níger y en concreto en Tombuctú. En Mali estos musulmanes de origen español al mezclarse mudan del color pero seguirán considerándose de origen andalusí y godo.

Los Reyes Católicos ofrecen a los mudéjares andalusíes un estatuto muy favorecedor, porque en principio podrán conservar todo su modo de vida. Los judíos no tendrán esa suerte: o conversión o expulsión. Años después el cardenal Cisneros revocará ese decreto, y desencadenará la guerra contra los moriscos (como se llama ahora a los mudéjares) que finalizara en 1609 con la expulsión de todos. En el norte de África no serán bien aceptados estos musulmanes españoles. Son alógenos. Este es el último flujo.

Granada y Fez están hermanadas, Fez es una de las ciudades imperiales de Marruecos, donde habitan los fasi, una casta de eficientes comerciantes y elite burguesa, que mantiene vivas sus particularidades y solidaridad de grupo o clase. Al igual que los árabes que despreciaban a los bereberes, los fasi asientan su particularidad elitista en sus orígenes andalusíes. La Curva del Niger, será invadido en el S XVI por un ejército marroquí de Al-Mansur compuestos por moriscos y renegados andalusíes conquistarán el imperio songhai de Malí.

Tombuctú, la ciudad de los 330 santones guarda una biblioteca de inestimable valor del legado andalusí. La cultura material andalusí pero también el mito andalusí han pervivido hasta hoy tanto en España como África.

*Sobre el autor:  

José María Lizundia (Bilbao, 1951)Ensayista, Escritor y Abogado. Vive en Santa Cruz de Tenerife. Columnista de El Día, periódico de esa Capital, Secretario del Círculo de Bellas Artes, Articulista de Diario de Avisos, Miembro de número de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife, Director de la Revista IUS del Colegio de Abogados de la Capital tinerfeña, Directivo de la Asociación Canaria de Escritores ACAE.

Especialista en el Sáhara, ha publicado dos libros sobre ese territorio y dado conferencias.

Ha publicado trece libros. Ensayo, narrativa y diarios. Parte de su obra ha sido referenciada y comentada en libros y prensa en inglés y francés. Libros  suyos figuran en  La Biblioteca del Congreso de EE.UU., en las universidades estadounidenses  de Stanford, Yale e Illinois, en muchas españolas, así como en el Tribunal Constitucional de España.

El Sáhara, perspectiva de revisión – Prólogo

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Prólogo al nuevo Libro de José María Lizundia Zamalloa

por MANUEL VIDAL

Josemarializundia José María Lizundia representa la provocación intelectual que todos necesitamos alguna vez, como aire fresco, cuando algunos asuntos de debate, como el del Sáhara, se muestran mortecinos a base de repetir los mismos prejuicios y los mismos argumentos caducos. Hasta ahora, una gran parte de la opinión pública española se movía cómoda en este espacio trillado del sentimiento anti marroquí, la supuesta culpa del abandono del Sáhara y la solidaridad con el Frente Polisario.

El autor no se va al otro bando, el pro marroquí, para establecer una nueva tesis del conflicto del Sáhara, sino que entra en el propio terreno que pisa a diario la sociedad española, más sensibilizada con la herencia de la antigua provincia española, para preguntarse por qué hemos llegado a esta situación en que repetimos los mismos argumentos sobre el Sáhara, con temor a repensar.

La rebeldía de Lizundia ante el adoctrinamiento y la pereza intelectual ya le llevó a concebir la cuestión del Sáhara como un metarrelato, que de forma clarividente plasmó en su anterior libro, El Sáhara como Metarrelato.

Lizundia no es un historiador, pero tiene la habilidad de leer entre líneas en los principales hechos que rodean a la historia del Sáhara, desde que España dejara el territorio en manos de Naciones Unidas con el Acuerdo Tripartido de Madrid entre Mauritania y Marruecos, en 1975.

Su línea de trabajo rompe con lo que hasta ahora se ha escrito sobre el Sáhara, que ya decía que se movía entre defender la tesis del Frente Polisario o la de Marruecos, más como propaganda política y de buenas intenciones. Incluso los más sesudos análisis que se han pretendido hacer sobre el conflicto del Sáhara tienden a caer en un compromiso mal entendido y peor explicado, salvo los estudios antropológicos, que no suelen caer en esa tentación.

Lizundia percibió enseguida, en sus primeros acercamientos, que había una nueva posibilidad de hablar del Sáhara sin entrar, precisamente, en la retórica del discurso único, sino en desarmarlo para ver con qué piezas se había construido este rompecabezas. Le resultó tan apasionante este reto intelectual que le ha llevado a escribir el libro que hoy tiene en sus manos: El Sáhara perspectiva de revisión.

 ¿Cuáles son las aportaciones de este nuevo ensayo acerca de la cuestión del Sahara, aparte de provocar el pensamiento crítico y la revisión de los viejos prejuicios sobre el Sáhara?

 “Sólo hay algo que no ha cambiado absolutamente nada en todas estas décadas, que es el discurso ético político de los amigos del Sáhara españoles yPEXC29 el discurso político del Frente Polisario, que no su praxis.

Los partidarios de la Causa han de estar plenamente convencidos de moverse en los fértiles valles de la ética, o de la conducta que promueve con intensidad: el eticismo”

Lizundia, como hombre de izquierda que ha luchado contra el Franquismo y contra otros ismos, tiene un gran bagaje empírico que le permite detectar las propuestas dogmáticas y el discurso dialéctico de la vieja izquierda.  Esa mirada crítica es de gran ayuda para entender qué ha hecho la sociedad española militante con la cuestión del Sáhara, desde los movimientos de solidaridad a los nacionalistas surgidos del colonialismo paternalista.

Porque Lizundia se declara hostil a los metarrelatos y a la hipocresía como forma de vida, muy característico de lo español.  Para él, la “deuda histórica” de España con el Sáhara es una construcción imaginaria sobre la que “se cimienta todo el edificio de la solidaridad española”, sin que haya contribuido esta a buscar una salida del conflicto. Entiende que se ha propiciado su dilatación desde la postura cómoda del que no tiene su vida en juego en la hamada de Tinduf o en las “provincias del Sur” de Marruecos.

Como abogado, Lizundia se atreve con los aspectos legales — las resoluciones y declaraciones de Naciones Unidas y del Tribunal de la Haya sobre el Sáhara– con una visión original y perspicaz. Lizundia nos provoca para que repensemos de forma crítica con la perspectiva que da el tiempo pasado.

También tiene ocasión de tocar algunos de los puntos menos atractivos del Frente Polisario y a los que el primer mundo solidario es muy sensible, como la esclavitud y el terrorismo. Pone en contradicción las ideas con los hechos y el silencio cómplice que acompaña la marcha fúnebre de los pescadores canarios.

Sin duda hay que destacar como un descubrimiento de su ensayo el acercamiento que hace a la bibliografía sobre el Sáhara e Ifni, que en su mayor parte se nutre de los libros escritos por militares españoles, “preparados para el sacrificio y el combate”, como José Ramón Diego Aguirre.  Este militar de la Inteligencia española, que vivió los últimos meses de la ocupación española del Sáhara y que luego se hizo historiador, es la muestra que escoge Lizundia para tratar de explicarnos cómo podía pensar ese núcleo castrense y el porqué de su nacionalismo saharaui.

Diego Aguirre fue una figura destacada de apoyo al Frente Polisario y algunos de sus miembros reconocen que ha hecho más por la Causa que muchos de los importantes dirigentes saharauis. Lizundia destaca en su medida la importancia de Diego Aguirre y descubre la mezcla que hace de historia con ideología nacionalista, con el mismo entusiasmo que podrían hacerlo Louis Aragon y Pablo Neruda de Stalin, los vietnamitas y los cubanos de Castro.

“No conocemos ningún otro ámbito o causa en que tantos militares, provenientes de un ejército colonial de una dictadura, hayan coincidido con bases izquierdistas como en la cuestión del Sáhara”, reflexiona Lizundia sobre unos militares que pensaron más en entrar en guerra que en la sociedad civil española de la época. Es decir, la deuda histórica del deber no cumplido parece ser de los militares, no de la sociedad civil.

El Frente Polisario escogió el enfrentamiento con el Gobierno colonial español, sin dar ninguna opción a la negociación, sino luchando en el terreno de las armas. Lizundía se pregunta cómo se puede traicionar a alguien que no es ni amigo ni aliado. Cómo se pide responsabilidad a España sobre el Sáhara cuando el Polisario no le reconocía ningún derecho, salvo el abandono del territorio y la pérdida de vidas españolas frente a la Marcha Verde marroquí.

Muy críticos son los capítulos dedicado a la solidaridad española y a lo que denomina “frente lúdico”, más lúdico que frente y más político que esencialmente solidario.

Lizundía nos incomoda con este libro porque nos saca de esa modorra que se había convertido el asunto del Sáhara. Con su ímpetu y originalidad nos hace un favor, pero no lo podremos apreciar hasta que nos despertemos del todo y nos atrevamos a pensar por si mismos. Yo ya se lo agradezco.

Una bibliografía española sobre África

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Por José María Lizundia Zamalloa

La relación que mantuvo España con África, en ningún caso es comparable a la de América. En gran parte de América se habla español, además de existir infinidad de toponimias donde no se habla que ilustran esa presencia. Con África, a pesar de los 14 kilómetros (Estrecho de Gibraltar) que la separan de España, no ocurre algo si quiera parecido. A pesar de que España sigue manteniendo dos enclaves en la costa mediterránea de Marruecos desde los siglos XVI y XVII, las ciudades de Ceuta y Melilla. Durante el siglo XX también administró la franja norte y sur de Marruecos, mientras Francia ocupaba todo el centro, como consecuencia del Protectorado sobre Marruecos que finalizó en 1956 con la independencia de aquel país. También mantuvo el enclave marroquí de Sidi Ifni hasta 1969, El Sáhara Occidental hasta 1976 y Guinea Ecuatorial hasta 1968.

En el siglo VIII, España fue conquistada por los árabes, aunque son fundamentalmente bereberes (islamizados) del Magreb, que permanecerán hasta 1492, en que se conquista su último bastión de Granada. Alguno de aquellos imperios que se extendieron a las dos orillas del Estrecho son de procedencia sahariana, como es el caso de los almorávides, que fundarán Marraquech y quedarán con ello vinculados a la creación de Marruecos, cuya dinastía dura un siglo y finaliza en el S. XII ante la fuerza irresistible de los almohades, también bereberes africanos.

Vemos pues, que frente a la irreversibilidad cultural y lingüística ocurrida en América, los lazos de españoles y fundamentalmente norteafricanos serán plenamente reversibles. El legado es material, un legado de primer orden en el caso musulmán, por la Alambra de Granada, la Mezquita de Córdoba y la Giralda de Sevilla y tantas otras cosas, amén del vocabulario árabe (muchas palabras incrustadas en el español). Dos autores mexicanos al menos, Octavio Paz y Carlos Fuentes siempre defendieron ese legado como parte del patrimonio cultural hispanoamericano, por tratarse de uno de sus componentes fundamentales, tras su irradiación a América.

Tantos contactos entre las orillas y las dinámicas generadas, crearon grupos sociales y culturales poco conocidos. Los cristianos españoles trataron de imponer durante ocho siglos su hegemonía política y religiosa. Resiste hasta el final el Reino de Granada.

Pero las mezclas y excepciones no son pocas. Mozárabes son los cristianos que permanecen en territorios musulmanes. Mudéjares (nombre también de un estilo artístico hispano musulmán) son musulmanes que pasan a vivir bajo reyes cristianos, y moriscos son los últimos musulmanes que permanecerán en España, y que se ven obligados a convertirse al cristianismo y desprenderse de todas sus formas culturales y no solo religiosas. Esta situación insostenible les llevará a distintas rebeliones en Andalucía, por lo que su expulsión será definitiva e incondicional. Peregrinarán por Túnez, Argelia y Marruecos en donde tampoco serán aceptados plenamente como musulmanes, han devenido culturalmente híbridos y su religiosidad vuelve a ser dudosa también en tierras africanas.

La editorial Almuzara, radicada en Córdoba, se ha comprometido a recuperar el recuerdo de estos españoles trasterrados cuyo infortunio fue tan grande como su olvido: los moriscos o andalusíes, sin contar a los judíos. Andalusíes por Al Ándalus que es como se llamó la entidad hispano musulmana.

Almuzara edita sus libros de esta colección muy cuidada en tapa dura, en la que participa algún hispanista junto a una mayoría de profesores andaluces. Han rescatado cosas en verdad interesantes, por ejemplo el misticismo sufí (La historia del sufismo en Al Ándalus), y se han centrado en la actual Malí y en concreto en Tombuctú por varios motivos. Sin duda el más curioso de todos es el que emprende Yuder, un andalusí que junto a otros moriscos y renegados, por encargo del Sultán de Marraquech, conquistarán el Imperio Songhay de Malí: Djenné, Gao, Tombuctú, el arco del Níger…

Estamos en un área religiosa lindante con Mauritania y cuna de eruditos del islam como es Chinguettí, máximo referente islámico de África en el siglo XV. El otro punto será El Cairo.

Los moriscos, no sólo son los creadores del flamenco por medio del cual ocultan sus raíces y las preservan, sino de un legado cultural que aún permanece en el Magreb y en la legendaria ciudad de Tombuctú. De actualidad como todo el Azawad por su autoproclamación de independencia y segregación de Malí, así como por la imposición más rigorista de la sharia. La Comunidad Autónoma de Andalucía, había creado en esa ciudad una gran biblioteca con unos fondos fastuosos, que parece pueda correr la misma suerte que los budas de Bamiyán en Afganistán. Ocurriría, de ser tan funesto el desenlace, cuando la editorial Almuzara tiene en el mercado la obra cumbre de la historia del Imperio Songhay, por fin traducida al español: Crónica del País de los Negros, también conocida como Tarij as- Sudan de Ab al-Sadi. Se trata de la principal fuente histórica de África Occidental.

José María Lizundia Zamalloa, natural de Bilbao, España, es abogado y escritor. Reside actualmente en Santa Cruz de Tenerife, donde ejerce la abogacía y su labor como articulista en diversos medios. Con este artículo, inicia una serie de contribuciones relativas a África, con foco en el Sáhara.

Artesanía Tuareg

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La población conocida en occidente por el nombre genérico “tuareg”, se encuentra actualmente repartida en gran parte del Sahara y en Sahel, faja semi árida al sur del desierto. Viven en las actuales repúblicas de Argelia, Níger, Malí y Burkina Faso y en el reino de Marruecos. Los Tuareg son parte del gran grupo Amazigh (o Berebere) que vivía en el norte de África antes de la llegada de los árabes a esta región en el siglo VII. Convertidos al islam, hasta hoy los tuareg son los maestros del desierto, criadores de camellos y caravaneros. Su habilidad para cruzar el Sahara ha garantizado desde siglos la relación comercial y el tránsito cultural entre el Magreb y los grandes centros difusores al sur del desierto, como las ciudades históricas de Tombuctú, en Mali, o Agadez, en Níger. Divididos en subgrupos, los tuareg comparten la lengua tamasheq y la escritura tifinagh.

Su cultura material está marcada por los dibujos geométricos. La plata, considerada como “bendecida por el Profeta”, es el metal más preciado por los tuareg. Sus eximios artesanos, utilizando técnicas simples como el modelado por el método de cera perdida, crean objetos y adornos refinados. El acabado es hecho manualmente con cincelado y grabación. El cuero es también trabajado con maestría por los tuareg, siendo esta actividad ejercida por hombres y mujeres. El tallado en madera y los bordados presentan los mismos detalles geométricos utilizados en las demás técnicas artesanales.

Ref: Casa das Africas

Traducción: Bárbara Igor

Gentileza de nuestro amigo y colaborador Carlos Souza (Brasil/RJ).

La situación de la mujer rural en Marruecos

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La condición de la mujer rural fue el centro de debate en ocasión del Día Internacional de la Mujer, que se celebra el 8 de marzo, ya que este año la ONU celebra un encuentro en Nueva York, bajo el lema ‘Apoyar a la mujer rural: acabar con el hambre y la pobreza’. Una realidad que en Marruecos deja mucho que desear poniendo en cuestión la estrategia establecida por los anteriores gobiernos marroquíes.

En números, la mujer rural representa más del 41,6% de la población o sea 16,4 millones de mujeres. Según una nota del Alto Comisariado al Plan (HCP), publicada el 7 de marzo, en ocasión del día de la mujer, las mujeres rurales son relativamente más jóvenes que las de su género en la ciudad (29% tienen menos de 15 años contra el 24% en zonas urbanas). La tasa de mortalidad registró en el periodo 2009-2010 casi es el doble en el campo que en la ciudad, en 2010 un total de 56,7% de las mujeres rurales tuvieron acceso a asistencia sanitaria durante el parto, frente a un 93% en las ciudades. Según HCP, la mujer del campo vive una media de 6,4 años menos que la urbana (73 años frente a 79,4). Un hecho que se explica por el alto índice de mortalidad en edad temprana, ya que de cada 1.000 bebés rurales, 32 fallecen antes de alcanzar el primer año de edad, mientras que en el medio urbano la tasa se sitúa en 22,7 muertes por cada 1.000. Por otro lado, 36,6% mujeres rurales de 15 años en adelante trabajaban en 2011, frente a 18,1% de las urbanas, y un 94% de las mujeres en el campo lo hacían en el sector de la agricultura, donde representan el 41,6% de la mano de obra.

El HCP señala que hay más jóvenes entre las mujeres rurales que en la ciudad, y así en el campo un 29% de campesinas tienen menos de 15 años de edad, frente al 24% en la ciudad. Según el organismo de estadísticas, este índice de juventud entre las mujeres rurales se explica por la elevada tasa de fecundidad en el campo, que en 2010 alcanzaba los 2,7 niños por mujer frente a los 1,8 en la ciudad.

Entre 2009 y 2010, las mujeres rurales se casaban con una media de edad de 25,6 años, lo que supone 1,8 años antes que en la ciudad, mientras el matrimonio precoz en la campo disminuyó, y en 2010 un 87,9% de mujeres con edades comprendidas entre 15 y 19 años estaban solteras, contra a un 84,4% en 1994. Por último, en materia de educación, un 58,2% de las mujeres rurales de 10 años de edad no tenían acceso a educación en 2011, contra al 29,8% de las urbanas.


Para varias asociaciones femeninas marroquíes este año se caracterizó por su retraso en materia de igualdad cuando se anunció que participará una sola mujer en el nuevo Gobierno de Benkirán. Esta decisión que fue atacada, rechazada por varias activistas que aseguran que es una ‘desilusión’ para todas ellas y que va en contra de la nueva constitución y que el propio jefe de Gobierno, Abdelilá Benkirán, tiene la entera responsabilidad.

La única mujer ministra, Bassima Hakaoui, reveló el 7 de marzo, durante una entrevista televisiva por el canal público marroquí que su ministerio está elaborando un plan para la igualdad y equidad en todos los ministerios. Hakaoui apuntó que “el desarrollo de este plan, que está en armonía con las disposiciones de la constitución relativas a la equidad y la igualdad de género, se llevará a cabo en coordinación con otros departamentos ministeriales”.  La propia ministra, reconoció que existe algunas “elites” políticas que continúan teniendo un espíritu machista, sobre todo cuando se trata de acceder a puestos de responsabilidad. Para ella, el desarrollo de condición de las mujeres en Marruecos no es problema de leyes, ya que el país está avanzado en esta materia, sino en “visión y concepción cultural” del papel de la mujer en la política. Refiriéndose a la situación de la mujer rural, la ministra indicó que su gobierno tomará una serie de medidas en este tema.

ref: diariocalledeagua.com

 Gentileza de nuestro amigo y colaborador Carlos Souza (Brasil/RJ)

El ciclo de ‘14,4 kms’ estará presente en el festival de cine mediterráneo de Tetuán

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05/03/2012

Jesús Cabaleiro- Tetuán

Tetuán abrirá del 24 al 31 de marzo el 18 festival internacional del cine mediterráneo que contará con la participación de 16 países y la proyección de películas y documentales. En el programa de esta edición figura la proyección de 12 largometrajes, 15 cortos y 12 documentales. Se hará un homenaje a grandes nombres del cine mediterráneo en el apartado de realizadores y actores.

El Festival ’14,4 kms. Diálogo intercultural entre las dos orillas’ también participa en el festival de cine de Tetuán. Así, en el Cine Avenida (plaza Al Adala, 3) el domingo 25 de marzo a las 19.30 horas se proyectará ‘También la lluvia’ de Icíar Bollaín (España / Francia, 2010). También en el cine Avenida, el viernes 30 de marzo a las 19.30 horas, ‘Combien tu m’aimes?’ de Fatma Zohra Zamoum, (Argelia / Marruecos, 2011)

En el Teatro Cine Español (calle Mohamed Torres, 3 ) el martes 27 de marzo a las 17:00 horas, ‘Chaque jour est une fête’ de Dilma El-Horr, (Líbano / Francia / Alemania, 2009) y el jueves 29 de marzo a las 17:00 horas, ‘Planes para mañana’ de Juana Macías, (España, 2010)

14,4 kms’ es un proyecto subvencionado por el Ministerio de Cultura de España y organizado por la Asociación Cultural Cine en Ruta que apuesta por reforzar el diálogo cultural entre los pueblos de la ribera mediterránea por encima de posibles obstáculos o diferencias de índole geopolítica, religiosa, etc.

La actividad central de esta primera edición es la muestra de cine ‘Mujeres creadoras de las dos orillas’ cuyo propósito fundamental es difundir y reivindicar el trabajo de las directoras que desarrollan su actividad profesional en los márgenes del Mediterráneo.

El Instituto Cervantes de Tetuán participa en este festival en el que se hará un homenaje a la directora Iciar Bollain. Se proyectarán cuatro de sus películas (La citada También la lluvia, además de Mataharis, Te doy mis ojos y Flores de otro mundo). Además, se mostrará la trastienda del cine español en una exposición del fotógrafo José Haro y está prevista la presencia de Fernando Guillen Cuervo. El festival vendrá también marcado por la proyección de documentales y mesas redondas sobre cine y movimientos sociales dentro del mundo árabe. Al margen de la competición oficial también habrá mesas redondas organizadas para debatir sobre diferentes temáticas como ‘La élite intelectual y religiosa de Tetuán y el cine durante el siglo XX’ y ‘El cine y la hora numérica’. Creado en 1985, el Festival Internacional de Cine Mediterráneo tiene como objetivo la promoción y la puesta en valor de las cinematografías de los países del mediterráneo.

REF: diariocalledeagua.

Gentileza de nuestro amigo y colaborador Carlos Souza (Brasil/RJ)

Marruecos, de nuevo la historia de siempre

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POR YAMANI EDDOGMI (04/03/2012)


El día 9 de marzo de 2011, apenas transcurridos diecinueve días del comienzo de las movilizaciones organizadas por el movimiento 20F, el rey de Marruecos anunció una “profunda” reforma de la constitución vigente en el país desde 1996. Con ello Mohamed VI pretendía proveer al régimen un antídoto contra aquellos que reclamamos una verdadera reforma del sistema político del reino alauita. El propio monarca, tras presentar las líneas generales de lo que será la nueva Carta Magna y avanzar que él mismo participaría en la consulta votando a favor, juzgó que el momento era “histórico” en el camino hacia la “construcción del estado de derecho y de las instituciones democráticas” de Marruecos.


Esta reforma, para el monarca alauita, supuestamente, era un recorte en sus competencias: dejaba de ser persona sagrada aunque manteniendo su inviolabilidad, se reforzaba el papel del primer ministro elevado al rango de presidente del gobierno, se fortalecía el papel legislativo del parlamento, etc.

Sin embargo, mediante un somero análisis enseguida descubrimos que lo planteado tenía trampa.

En primer lugar, el procedimiento no ha sido, ni por asomo, el propio de un sistema democrático, parafraseando al propio monarca, la nueva constitución que pretendía ser “hecha por los marroquíes y para los marroquíes”, no lo fue, pues para que ello fuera así debería haber sido elaborada por una Asamblea Constituyente, que libremente elegida por el pueblo habría de organizar un referéndum supervisado por una autoridad independiente. Es de sobra conocido que no se respetó ni lo primero ni lo segundo, de modo que se pisoteó el principio básico de la democracia, que es la soberanía popular y la imparcialidad de las instituciones del estado de derecho. En segundo lugar, el propio texto no ha aportado nada que indique que el régimen pretende verdaderos cambios: el rey, aunque ahora no es persona sagrada, sigue siendo inviolable y a la vez el líder espiritual de la nación; seguirá siendo el jefe supremo del ejército; presidirá el consejo de seguridad; es él quien decide sobre la política exterior; y es el máximo dirigente en materia económica

Cualquier conocedor de la política marroquí podrá afirmar que permanecen las “viejas costumbres”, el rey, aunque de forma velada con la nueva constitución, todavía conserva los poderes atribuidos a los ministerios de soberanía es decir, los mas importantes (Interior, Asuntos Religiosos, Relaciones Exteriores y Economía). Además, debo enfatizar que en Marruecos hace décadas que no existe el ministerio de Defensa y todo indica que la situación no va a cambiar, de modo que el poder efectivo lo seguirá controlando “el palacio”.

NUEVA CONSTITUCIÓN, NINGÚN CAMBIO

Como ya he indicado más arriba, la nueva Constitución el día 1 de julio de 2011 fue sometida a referéndum y aprobada, según las autoridades con el 98 por ciento del total de los votos emitidos, mientras que la oposición reduce tal cifra a solo un 46 por ciento ya que según ésta, el régimen ha utilizado el censo electoral del año 2003, dejando a casi doce millones de marroquíes en edad de votar fuera de las listas, a lo que habría que sumar las múltiples irregularidades denunciadas; la propia cifra 98 por ciento recuerda a pasadas décadas en las que el pucherazo electoral era lo habitual.

Los indicios de fraude son más que indicios para las fuerzas políticas opositoras al régimen, como es el caso de Vía Democrática, partido considerado de la nueva izquierda y que ha boicoteado todas las elecciones desde su creación en 1996 y el movimiento islamista Justicia y Caridad, ilegal pero tolerado, incluso ahora ya se han sumado otras organizaciones que fueron entusiastas defensoras de la nueva Carta Magna.

Y a partir de aquí y tras el referéndum, ¿cuál es el panorama político que se le presenta a Marruecos? Desde su llegada al poder, Mohamed VI ha tenido dos inmejorables oportunidades para emprender las reformas necesarias, la primera fue en su primer año en el trono, entonces gozaba de una gran popularidad, el pueblo marroquí, en su gran mayoría, estaba a su lado, ello le podía haber servido de palanca para vencer la resistencia a las reformas por parte de la vieja elite anclada en el poder; podía haber encaminado el país hacia un proceso democratizador de un modo suave y no traumático. La segunda se la brinda el movimiento 20F, esta vez es el pueblo en las calles quien exige dichas reformas y, además, en esta ocasión tenía la mejor de las razones para hacerlo, la situación no es para menos, todo el Magreb arde: en menos de ocho meses tres regímenes han sido borrados de la faz de la tierra, ahora ni siquiera la vieja elite, recalcitrante y aislada de la realidad, podría negar la evidencia; sin embargo todo indica que las reformas no van a llegar.

PAPEL DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS

Los otros actores que podrían haber jugado un importante papel son los grandes partidos políticos, en especial dos, el Partido Socialista para las Fuerzas Populares (PSFP) y el partido islamista moderado Justicia y Desarrollo (PJD), el primero, aunque ya debilitado, sigue teniendo un gran peso histórico y simbólico; el segundo, por su capacidad de movilización. Estas dos formaciones podían haber dado un gran empuje a todo el proceso, pero, desgraciadamente, han decidido seguir de espaldas al pueblo y, de este modo, no solo han contribuido a la ralentización del movimiento popular, sino que, además, se han puesto ellos mismos en una delicada situación. Las propias juventudes del PSFP se revelaron contra sus líderes durante el referéndum del día 1 de julio, y el malestar aún no ha terminado.

Todo nos lleva a pensar que el próximo parlamento estará dominado por formaciones políticas tradicionalmente afines a las tesis del régimen, de esta forma la nueva Constitución no habrá hecho más que perpetuar lo de siempre. En conclusión, estos dos partidos a los que hay que añadir los otros actores menores, con su actitud poco consecuente, han contribuido a hipotecar el futuro del pueblo marroquí sediento de democracia.

Democracia que, por cierto, no se alcanzará ni siquiera en su dimensión más minimalista. Durante la campaña de las pasadas elecciones legislativas del 25N no se ha respetado el principio básico de libertad de expresión. El 17 de noviembre de 2011 en la estación de los autobuses de la ciudad de Larache, la policía confiscó una considerable cantidad de carteles del partido Vía Democrática, cuyos militantes pretendían distribuir a favor del boicot, militantes de la misma organización política y del movimiento social 20F han sido detenidos bajo el mismo pretexto.

Además de esto, el régimen ha movilizado todos sus medios a favor de aquellos que siguen sus tesis, mientras los detractores están siendo perseguidos, lo que ellos llaman democracia y no lo es, ha nacido lisiado, por el hecho de que no soporta la opinión contraria. ¿Realmente se le puede llamar democrática a una constitución otorgada e impuesta que para defenderla el régimen se ve obligado a entonar el eslogan o conmigo o contra mí?

En el plano económico, la situación es dramática, el régimen parece que se siente muy a gusto en su papel de distribuidor de beneficios entre las elites que son sus verdaderas bases. La elevada corrupción ha generado una enorme economía sumergida, amplios sectores de la sociedad sobreviven en ella y de las migajas de algunos productos básicos subvencionados, mientras los crímenes económicos quedan impunes.

Todas estas, que son las primordiales demandas de la calle, han caído en una especie de saco roto, aunque otros muchos factores siguen lastrando la economía nacional: hace solo unos meses Wikileaks publicó un informe detallando el alcance de la corrupción. La monarquía marroquí lleva años lastrada por ésta y no parece que quiera salir de ella, pues Mohamed VI y su familia son los máximos beneficiados, el propio rey es un gran inversor, el conglomerado empresarial- monárquico controla el 20% del total de la economía privada del país; para que un inversor extranjero invierta en Marruecos debe contar previamente con el beneplácito del estado, que ante todo atiende y protege los intereses de la familia real.

Hay que señalar que no solo el rey tiene privilegios, las familias y sectores sociales y económicos ligados al Majzén hacen lo mismo y, sin ir más lejos, los propios oficiales del ejército se han convertido en grandes empresarios.

En contrapartida, la situación de la población no ha hecho más que empeorar, en relación con los precios de los bienes básicos, los salarios no han cesado de bajar. En sectores como la agricultura, la fabricación textil, la hostelería y la construcción, la situación de los trabajadores es inhumana por las condiciones de trabajo cada vez más regresivas, impuestas para poder mantener la competitividad económica del país, a falta de inversiones productivas, investigación, educación, etc.

DEMOCRACIA DE TERCIOPELO

La elite gobernante en Marruecos, con Mohamed VI a la cabeza, se comporta como una mafia, igual que todas las demás elites de la región árabe, atienden a sus propios intereses antes que a los de la nación, y por esto, se comprende que el rey alauita se aferre intensamente a la presidencia del Consejo Económico.

El sistema socio-político y económico de Marruecos tiene problemas estructurales serios, para solucionarlos se necesita un programa transversal, a corto, medio y largo plazo, sin embargo, lo que vemos hoy es lo de siempre, una democracia de fachada o bien se le podía llamar de terciopelo dirigida a tranquilizar a los socios extranjeros mas que otra cosa, a Marruecos se le puede aplicar y sin riesgo ninguno de equivocarse aquel antiguo proverbio que dice: “El sabio mira la luna mientras el idiota mira el dedo que la señala”. La elite gobernante en el país lejos de estar atenta a los latidos de la calle en ebullición está mirando hacia fuera y preguntando ¿lo estamos haciendo bien?

Puesto que este es el escenario, podemos vaticinar que a Marruecos le espera un 2012 muy “caliente” y agitado, hasta estos momentos el sistema político del país ha logrado esquivar los problemas que ha ido encontrando, ello es debido a que el régimen ha movilizado grandes medios para minimizar los efectos de las movilizaciones. El régimen no ha renunciado a nada, lo ha probado todo, desde la manipulación, la persuasión y finalmente la represión, pero la gran mayoría de la población está a la expectativa, está esperando los resultados y beneficios que se supone obtendrá de las reformas anunciadas.

Es bien sabido que los procesos democráticos generan grandes expectativas en la población, expectativas que todo indica que en Marruecos no se van a cumplir. ¿Qué se puede pensar que harán los ciudadanos marroquíes cuando constaten que las mismas caras ocupan los puestos de siempre? ¿Qué creen que harán, cuando, dentro de poco, vean que su vida cotidiana no ha cambiado en nada?

** Yamani Eddoghmi es miembro de la Asociación Marroquí Pro-Derechos Humanos-AMDH. El artículo ha sido publicado en la Revista Pueblos.

Gentileza de nuestro amigo y colaborador Carlos Souza (Brasil/RJ)

La IX edición del festival ‘Cine y Migración’ de Agadir se inicia con 30 películas

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“Tahar Benjelloun es un escritor de renombre que ha tratado en su obra, temas complejos ligados a la condición humana de los inmigrantes, a su identidad, a las dificultades de integración o los problemas de racismo y de exclusión “

El festival ‘Cine y Migración’ en su novena edición que se celebrará del 8 al 11 de febrero en Agadir contará con un total de 30 películas marroquíes y extranjeras. Entre ellas el largometraje de Brahim Chkiri ‘La ruta hacia Kabul’ premiada por una mención especial del jurado en el festival de Tánger y ‘Andalucía mi amor!’ de Mohamed Nadif.

La comedia y la sátira son este año las protagonistas de un certamen que acoge a actores, críticos de cine y universitarios. El tema de la inmigración es el hilo conductor de los debates durante los cuatro días del festival.

El escritor marroquí Tahar Benjelloun presidirá la novena edición del festival ‘Cine y Migración’.“Tahar Benjelloun es un escritor de renombre que ha tratado en su obra, temas complejos ligados a la condición humana de los inmigrantes, a su identidad, a las dificultades de integración o los problemas de racismo y de exclusión “, destacó el director del festival, Aziz El Omari.

El festival ‘Cine y Migración’ está organizado por la asociación ‘Iniciativa cultural’ en colaboración con el Centro Cinematográfico Marroquí (CCM). La nueva edición ofrecerá a los cinéfilos y al público, la oportunidad de hacer un seguimiento y ver los cortometrajes, largometrajes y documentales que tratan el fenómeno de la inmigración.

Además, varias mesas redondas están previstas al respecto y se homenajeará a dos personas del ámbito artístico como el cantante-compositor y actor marroquí, Younes Megri, en reconocimiento a su larga trayectoria artística y el egipcio Hassan Hosni, considerado una de las figuras emblemáticas del cine de Egipto. Asimismo, en colaboración con la Universidad Ibn  Zohr (Agadir) se impartirán algunos talleres acerca de la imagen cinematográfica, escritura y cine e interpretación  dramática, a los alumnos y estudiantes.

Ref:  diariocalledeagua

Gentileza de nuestro amigo y colaborador Carlos Souza (Brasil/RJ)