Archivo de la etiqueta: vula magina

Menú linguístico angoleño

Estándar

Por Custódio Fernando (Angola)

Debo confesar: de todos los asuntos de los que me propuse escribir, este es el que más trabajo me dió, dada las variadas opciones del menú lingüístico angoleño.  Este término, cardapio*lingüístico,  que la primera vez que lo lei fue en el e-mail que recibí de un amigo, es el que voy a utilizar para justificar la existencia de varios idiomas que se hablan en Angola, además de la lengua portuguesa, que es la lengua oficial.

En efecto, sería mas fácil describir el asunto si sólo se tratase de un idioma, así como es más fácil escoger qué comer cuando no existen otros sabores en el menú, lo que ciertamente no sucede en este texto, pues, además de correr el riego de ser mal interpretado por algunos compatriotas con ideales regionalistas, corro también el riesgo de recibir varios tirones de orejas de estudiosos de los fenómenos etnolinguísticos de Angola.  Desde ya, debo adelantar que lo que me motiva a estar en este momento delante del computador es tan sólo compartir con otros amigos y hermanos luusófonos los míseros conocimientos que tengo, resultado de la poca información existente sobre este asunto que se consustancia en disertar  sobre los dialectos de mi y nuestra Angola.

Aprendí en historia que de la mayor parte de las lenguas que se hablan en Angola (entiéndanse idiomas o dialectos), siete de ellas promovidas al estatuto de lenguas nacionales en función tal vez de la cantidad de hablantes (Kimbundo, Umbundo, Kikongo, Kwanhama, Fiote, Kokwe e Ynhaneka Umbi), tienen como origen la lengua de los pueblos Bantú, nómades que durante varios años “zumbaran” por este inmenso territorio donde comparten, pacíficamente o no, con los Koisans y los Bosquimanos, también conocidos como Camussequeles.  Las lenguas nacionales se juntan a otras llamadas regionales, donde, para evitar que sean muchos mis errores, cabe apenas resaltar dos que efectivamente son habladas en mi tierra natal, Malanje, y también en el Kwanza Sur, Kwanza Norte y una por las Luandas que son el Mbangala y el Songo.

Recuerdo que a los doce años y porque la vida en Luanda en época de guerra era lo más cara posible, mis padres me enviaron a Namibe donde además de aprender a hablar inglés, encontré el incentivo de aprender una lengua nacional.  Por increible que parezca, el incentivo partió de una empleada que tuvimos, que cuando descubrió que era posible oir su idioma en la Televisión, me preguntó si yo sabia hablar tal idioma.   Claramente ella notó que yo no sabía hablar, finalmente vió que me levanté del sofá cuando el programa comenzó (para mi eran los treinta minutos más tediosos de la televisión) pero aun así esperó mi respuesta que era nada más y nada menos que NO, a lo que luego agregó: “entonces el mano no puede ser comisario.  ¿Cómo le va a hablar al pueblo?”.

Me chocó saber que el pueblo, aquel que tiene el poder de escoger a sus gobernantes, estima a los que pueden oir y resolver sus problemas usando el lenguaje que entendían, y que yo, aunque tuviese a penas poco más que una década de vida en aquel año, no estaba apto para ser líder de este pueblo del que formo parte.  Y como dice un proberbio en mi lengua materna, el Kimbundo: “Kala Wenda”(#)!  Sólo andando aprendí la lección de que necesitaba comenzar la búsqueda de los ingredientes para degustar uno de los platos del menú lingüístico angoleño.

Y ahora que creo que este texto no va a la carpeta de los borradores, permítanme hablar del miedo que siento cuando imagino que la cantidad de hablantes de las lenguas nacionales está disminuyendo.  Hoy nos admiramos más cuando vemos un niño de siete u ocho años hablando inglés que cuando oímos a un niño de cinco años hablando Umbundo por ejemplo.  La idea que se tiene es que el niño que habla inglés es “inteligente” porque ya habla una lengua extranjera, mientras el niño que habla Umbundo es “atrasado” porque habla la lengua del mato*.  El fenómeno se debe al bombardeo de otras culturas que comenzó con la llegada del navegante Diogo Cão en 1482, a la desembocadura del río Zaire, territorio en esa época perteneciente al Reino del Congo, cuya capital se encontraba exactamente en la provincia que hoy es conocida como Zaire.

Esta mañana oí de un sociólogo entrevistado en un programa de TV que las primeras relaciones entre los portugueses y angoleños eran pacíficas, pero que con el correr del tiempo el cuadro cambió, con el principio de la colonización.  A partir de ahí los angoleños eran obligados a dejar sus costumbres y a pasar a adoptar hábitos occidentales en caso de que quisiesen ser considerados civilizados.  Una vez más me arriesgo a ser reprendido y/o mal interpretado al decir que uno de los más conocidos ejemplos es el Bautismo de uno de los personajes más conocidos de la lucha contra el dominio portugués, la Reina Njinga Mbandi, que pasó a ser llamada D. Ana de Souza(*).

Después de más de quinientos años todavía se siente este impedimento si consideramos que los niños que hoy nacen en las ciudades no son incentivados a aprender a comunicarse en los idiomas maternos, por ser considerados lengua de los analfabetos.

Custódio Fernando, es angoleño, natural de Malanje. Es periodista, locutor de radio y escritor. Actualmente vive en São Paulo-Brasil, donde estudia audiovisual y es co-productor y animador del programa Zwela! África como nunca ouviu!

——————————————————————————————————————————————————-

(#) “Kala Wenda”! Según los más viejos, detentores de la sabiduría, sólo descubrimos las cosas si salimos en su búsqueda.  Kala Wenda literalmente significa: anda para ver, anda y sabrás.

(*) Todavía son controversiales las razones del bautismo de la reina Njinga Mbandi (soberana del reino del Ndongo y de la Matamba).  Muchos creen que se trató de una estrategia usada por ella con la intención de establecer relaciones diplomáticas con los portugueses para poner fin al yugo colonial mediante el diálogo, mientras otros (inclusive su hermano el Rey Ngola Kiluanji) lo consideran una traición al reino.

Cardápio lingüístico*  Original en Português.  Cardápio: menú, lista de platos.

Publicado en Portugués por la Revista O Patifundio! quien nos cedió gentilmente, junto a Custódio Fernando, los permisos para su traducción y publicación en español.

Traducción: Bárbara Igor (MISOSOAFRICA)

Pero, ¿Y el Kuduro?

Estándar

Por Custódio Fernando

Al final, independiente de la provincia en que se creó o de donde ganó más notoriedad, seguidores y promotores, hoy es el estilo musical que hace que muchos quieran conocer Angola.

Sería regionalismo exagerado pedir que el Kuduro fuese considerado propriedad inmaterial de Malanje.  Entre los malanjinos apenas queda el reconocimento por el hecho de que el “creador” del estilo musical sea de allá, aunque el mismo haya asumido en entrevista con la TPA (televisión pública de Angola), que nació en Moxico y que solamente fue criado en las tierras de la palanca negra gigante.  Y eso nadie podría dudarlo: Tony Amado creció en Malanje y fue justo en la calle 15 de Agosto que todos lo vimos competir en torneos de MotoCross al volante de una Simpson manteniendo siempre la tradicional última posición y donde ganó el apodo de Tony Cabeza.  Todo  malanjino sabe de esta historia.  Y fue también en Malanje que lo vimos desarrollar sus técnicas de danza inicialmente imitando al glorioso Michael Jackson, asi como varios otros jóvenes y adolescentes de la época como es el caso de Kajihadi y Tony (éste último, murió por accidente de mina en los alrededores del aeropuerto de Malanje;  pero esta es otra historia y no tiene nada que ver con el Kuduro).

Lo que pocos se detienen a pensar es que tal vez el kuduro haya nacido con la simple intención de adaptar la música que venía de afuera (tecno o música electrónica) a un lenguaje  más angoleño. Lo que quiero decir amigos, es que Tony Amado cuando hace el primer Kuduro, no lo hace ya pensando en el impacto que tiene hoy.  Sin embargo, si bien me recuerdo, nació apenas como danza. Quien escuche hoy el hit “I like move, move”, parte de la banda sonora de la película animada Madagascar recordará que en los pasados años  noventa, cantábamos acompañados por el instrumental de la música adaptando una letra que decía “comi papa de fuba de milho”.  Una vez más recuerdo, habrá nacido así el Kuduro.

De ahí las cosas fueron siguiendo el curso de lo que se pretendía en aquel tiempo en que la situación del país estaba caótica y que todo lo que necesitábamos era cantar para olvidar el dolor, cantar para ignorar que minutos antes sólo se oían los silbidos de los morteros BM21 y las estridentes ráfagas de las PKM.  Así nació el Kuduro como danza, así como nació el mbrututo, gato preto, azúcar de entre otros estilos de danza “inventados” por jóvenes creadores como Angelo Boss, Caló Pascoal, Rei Weba y claro el Tony Amado que con ayuda de Sebém consiguieron hacer que el Kuduro sobreviviese a la guerra y dejase atrás los otros estilos de baile.  Así eran las cosas ya a finales  de los noventa, donde Sibém surge con el hit “la felicidad – todos nosotros queremos” sólo para citar uno.   Pero esta es la historia del Kuduro contada por quien oía  independiente de los autores.  Si, quien oía, oía de todo, de Tony Amado a Sibém, pasando por Queima Bilhas, Se Mal, Fofandó y Puto Prata, Noite e Dia y Mestre Yara. Oíamos todo y veíamos bailarines como Gato Vaiola bailando lo que era en aquel tiempo Spider (era así como conocíamos el Kuduro donde lo que hoy es letra o “rimas” era conocido como “nóias”).  Y en materia de nóias ciertamente nadie vencía al Sibém.   Imagino que hasta hoy nadie consigue (?).

De allá para acá muchos autores de músicas que quedaron en la boca del pueblo, pasaron por este camino tan duro respecto al kuduro.  Muchos pasaron y aunque no hayan ganado proyección nacional, tuvieron éxito entre los suyos.  Y yo conocí muchos de ellos. Los vi gastar dinero para grabar música que hasta hoy no se ha tocado en radios ni fueron en un show. Pero ellos grabaron y se asumen kuduristas.  Pregunten nombres de algunos a los Djs que ganaron y continúan ganándose la vida grabando instrumentales para kuduro.  En Malanje conocí varios, voy a citar al Dj Pita Bué, Dj Inglês, y el bien considerado DJ Surround.

Uno de los más aclamados debates entre Tony Amado y Sibem en el programa Tchilar del Canal 2 de la TPA.

Y es por esto que cuando la discusión es sobre quien es el rey del Kuduro, es para donde va el estilo musical que hoy crea envidia en muchos lugares, Tony Amado infla el pecho y dice que a través de su creación, generó empleo para muchos jóvenes.  ¿Alguien va a dudarlo? Luego, ya que sería regionalismo de más pedir que el Kuduro fuese considerado patrimonio inmaterial de Malanje, pido que sea considerado de Angola.  Al final, independiente de la provincia en que se creó o de donde ganó más notoriedad, seguidores y promotores, hoy es el estilo musical que hace que muchos quieran conocer Angola.

Custódio Fernando, es angoleño, natural de Malanje.  Es periodista, locutor de radio y escritor.