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“Kwatsiru” un nuevo estilo de raíz musical africana

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La historia se remonta a la formación de la productora TCHOBARI Records y el grupo musical TCHOBARI , en el condominio de alta seguridad del Barrio Catambor, en Luanda, el año 2012.  Sus fundadores, Tchoboly Domingos y Sarissari Diniz, se unen con el propósito no menor, de renovar la escena musical angoleña, por ese entonces, sumergida en la oferta de la música Kuduro.

El «Kwatsiru», como sus creadores lo definen, es una mezcla entre el Semba, el Kwaito sudafricano, el House y el ya mencionado Kuduro.   Según el mismo  Sarissari Diniz contara a MISOSOAFRICA, ha sido de vital importancia la divulgación a través de las redes sociales, así como la labor de los vendedores ambulantes de discos “piratas”, en las calles de Luanda.

El vídeo que les dejamos a continuación, fue editado en Mozambique, por Anacleto Abreu para MG produções.

Sin más preámbulo, ¡que lo disfruten!

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El futuro de África y el futuro de la humanidad.

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Por Kalaf Epalanga* (Rede Angola)

de saltos¿Qué lugar es ese, que nosotros los negros ocupamos en la mente de la humanidad? Para muchos no pasamos de datos estadísticos, esto es, somos un número abstracto con el cual nadie sabe muy bien cómo lidiar, ni nosotros mismos. Somos millones, sin rostro, sin nombre, una masa de gente desesperada a la deriva en el mar mediterráneo de camino al infierno.  Unas decenas, unas centenas, en una villa remota, en una sala de clases, en cualquier ciudad de este vasto continente que aparentemente nadie ve, ni siquiera los que habitan en él.  Somos millares de cuerpos en una tierra bendecida, forzados a lidiar con su propia invisibilidad.  Incapaces de reconocer tanto el cuerpo que habitamos como el de aquellos que nos son próximos, a escasos metros inclusive, curvado en el suelo y a gritos, ojos salientes y a la espera del último golpe de catana que el brazo igual al suyo irá a despedir.   Aquel golpe fatal, no sólo mutila, mata, anula toda o cualquier resto de esperanza en la humanidad.

Si miramos de cerca, la diferencia entre víctima y victimario es tan ínfima, que si nos distrajésemos seríamos capaces de concluir que el número de tragedias e injusticias que hemos venido a catalogar, por lo menos, desde el fin de la colonización europea hasta el día de hoy, podrían ser entendidas como fruto de una serie de caprichos geográficos y religiosos. Pero no, el problema es que nadie sabe qué hacer con nosotros, ni los que nos guían espiritualmente ni los que nos gobiernan, ni muchos menos nosotros como grupo.  No sabemos o que se espera de nosotros.  África parece ser una de aquellas novelas con potencialidad pero inconsistente.  Todo porque el protagonista principal, por más bien intencionado que sea, no consigue traducir de forma clara sus motivaciones, mientras que todos los otros personajes secundarios, luego n las primeras páginas, nos revelan a lo que vienen.  Europeos, americanos, rusos, chinos y hasta los cubanos, siempre fueron claros en cuanto sus motivaciones, sólo nosotros, los africanos, tartamudeamos cuando nos preguntan que esperamos de este continente.

La historia de los negros, así como la historia de la humanidad, no es bonita.  Algunos de nuestros líderes pensadores más iluminados, valerosos, audaces o incluso alucinados, si lo prefieren, fueron incapaces de esclarecer lo que significa ser africano, ser negro y en algunos de los casos, para los más equivocados, lo que significa tener una tez más clara, o ser blanco en el continente cuna de la humanidad.  Si dejásemos de lucrar con la ceguera colectiva a la que nos sujetamos, aun en algunos casos de forma inconsciente, podríamos aprovechar el fuego que nos quema por dentrocuando nos vemos delante de más de una tragedia africana.  Y comenzar, quien sabe, a examinar los mitos que hemos venido perpetuando voluntaria o involuntariamente sobre África y su pueblo a la luz de los nuevos pilares ideológicos que servirán para sustentar el futuro de la humanidad.

Kalaf Epalanga.  BENGUELA, 1978.  Musico de Buraka Som Sistema.  Publicó “Estórias de Amor para Meninos de Cor” y crónicas en varios periódicos.

Traducción: Bárbara Igor (MisosoAfrica)

No disuelvan el Kuduro

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Por Custódio Fernando (Angola)

Después de leer este artículo, las personas podrán cuestionar quien soy y donde estuve.  Todo va a depender del punto de vista.  Si su ángulo de visión está dirigido hacia los famosos y las estrellas, ¡olvídalo! ¡Tú nunca vas a saber quien soy! Entre tanto si así como yo, es de aquellos que aun a lo lejos acompañan las actividades que nuestros ídolos andan por ahí haciendo, entonces tu sabes quién soy yo.  ¡Soy el pueblo! Soy tu, sólo que en otro cuerpo y con otra mente.  Pero como no podemos ser la misma persona dividida en dos cuerpos, entonces…. Digamos que somos dos personas en dos cuerpos, dos personas preocupadas con el estado de salud de nuestra sociedad.

Esta sociedad se forma con personas de los más variados estrados, con los más diversos gustos,  y las más raras manías.  Y fue en esta sociedad a la que pertenecemos, que un día surgió un estilo musical que más tarde vino a ser llamado Kuduro.  Quien creo, quien desarrolló, quien animaba o quien danzaba mejor, ¡eso no nos interesa discutirlo ahora! Interesa decir que hoy el Kuduro se tornó una auténtica fuente de recetas que va proporcionando bien estar a los que consiguen ejecutarlo en el más alto escalón, y algún desahogo a los que en la base van grabando esta o aquella música que cae en el gusto del pueblo y así consigue surgir, aunque de modo descartable.  Pero no siempre fue un mar de rosas, y eso es lo que me preocupa.  Ya fue duro hacer Kuduro.  Y nadie, además de los “animadores” (si, escribí ANIMADORES-sólo hoy es que nosotros los conocemos como Kuduristas) se atrevían a defender el estilo.  Todos escapaban!  Lanzaban piedras contra los artistas, agitaban para que las radios no los tocaran porque eran considerados bandidos y vagabundos.  Pero el Kuduro prosperó.  Ya fue mbrututo, ya fue azúcar, ya fue gato preto, ya metió dibengo, se volvió mamakudi, mamadi, y sus “creadores”  sobrevivieron agresiones después de los shows hasta que hoy ya todo está bien.

Hoy tenemos personas diciendo que se identifican con el Kuduro.  Si, ustedes aman el Kuduro y nosotros también.  Pero no vengan a usar el Kuduro como hándicap para la internacionalización de sus carreras. Queremos internacionalizar el verdadero, el original, el Kuduro Kazenga, del Rangel, del Sambila, de los Combatientes, de la Viana, el Kuduro que se sienta en la “bauca” y se reparte por los “candongueiros” por hasta llegar a las 18 provincias, ya que lo que nace allá, no tiene kumbu para llegar a la Nguimbe, la capital de esta, ¡nuestra Angola!  Porque el kuduro es de Angola y debe ser reconocido como tal.

Por eso, un recado para ti, que no te conozco, sin embargo ni tu a mi me conoces.  Si quisiéramos mostrar el Kuduro en la diáspora, traiga Los Lambas, traiga Nacobeta, traiga el Xru Bantu, traiga Puto Prata o al maestro Yara, Fofandó o Noite e Dia, traiga a quien tu creas que es kudurista, pero no venga a cantar semba dando “toques de Kuduro” y presentar ante los “pulas” como Kuduro.  ¡Eso no por favor!  ¡El Kuduro es otra cosa! El Kuduro es nuestra historia, es la contemporaneidad del angoleño cuyas letras o mensajes sólo sirven, reparten lo que vivimos hoy en los barrios de Luanda con una luz que oscila, y en el oscuro de la periferia de Angola donde la luz ni llega.  Por eso cantamos, por eso hacemos “el” Kuduro para seguir adelante y continuar felices.  Viva el Kuduro.

Bauca: en los “colectivos” o “van” de Luanda, el sector del motor (caliente y movedizo) donde generalmente va sentado quien no tiene dinero o más espacio para viajar.

Candongueiros: es el nombre dado a los taxistas informales.  Viene de la palabra Kimbundu Kandonga, que significa “negociante o explotador”

Pulas: En Angola, blancos extranjeros.

Custódio Fernando, es angoleño, natural de Malanje. Es periodista, locutor de radio y escritor.  Actualmente vive en São Paulo-Brasil, donde estudia audiovisual y es co-productor y animador del programa Zwela! África como nunca ouviu!

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IMAGEN GRACIAS A LA GENTILEZA DE LA GRAN PARADOJA

TRADUCCIÓN: BÁRBARA IGOR (MISOSOAFRICA)

Conociendo el Kuduro, la danza que Michael Jackson inspiró.

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POR MISOSOAFRICA

VAGABANDA: DO MANGANZA

Nos preguntamos si tenemos alguna capacidad motriz para esta danza  ¿¿no??

Sugerencia Musical: Custódio Fernando (Angola)

CABO SNOOP

Pero, ¿Y el Kuduro?

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Por Custódio Fernando

Al final, independiente de la provincia en que se creó o de donde ganó más notoriedad, seguidores y promotores, hoy es el estilo musical que hace que muchos quieran conocer Angola.

Sería regionalismo exagerado pedir que el Kuduro fuese considerado propriedad inmaterial de Malanje.  Entre los malanjinos apenas queda el reconocimento por el hecho de que el “creador” del estilo musical sea de allá, aunque el mismo haya asumido en entrevista con la TPA (televisión pública de Angola), que nació en Moxico y que solamente fue criado en las tierras de la palanca negra gigante.  Y eso nadie podría dudarlo: Tony Amado creció en Malanje y fue justo en la calle 15 de Agosto que todos lo vimos competir en torneos de MotoCross al volante de una Simpson manteniendo siempre la tradicional última posición y donde ganó el apodo de Tony Cabeza.  Todo  malanjino sabe de esta historia.  Y fue también en Malanje que lo vimos desarrollar sus técnicas de danza inicialmente imitando al glorioso Michael Jackson, asi como varios otros jóvenes y adolescentes de la época como es el caso de Kajihadi y Tony (éste último, murió por accidente de mina en los alrededores del aeropuerto de Malanje;  pero esta es otra historia y no tiene nada que ver con el Kuduro).

Lo que pocos se detienen a pensar es que tal vez el kuduro haya nacido con la simple intención de adaptar la música que venía de afuera (tecno o música electrónica) a un lenguaje  más angoleño. Lo que quiero decir amigos, es que Tony Amado cuando hace el primer Kuduro, no lo hace ya pensando en el impacto que tiene hoy.  Sin embargo, si bien me recuerdo, nació apenas como danza. Quien escuche hoy el hit “I like move, move”, parte de la banda sonora de la película animada Madagascar recordará que en los pasados años  noventa, cantábamos acompañados por el instrumental de la música adaptando una letra que decía “comi papa de fuba de milho”.  Una vez más recuerdo, habrá nacido así el Kuduro.

De ahí las cosas fueron siguiendo el curso de lo que se pretendía en aquel tiempo en que la situación del país estaba caótica y que todo lo que necesitábamos era cantar para olvidar el dolor, cantar para ignorar que minutos antes sólo se oían los silbidos de los morteros BM21 y las estridentes ráfagas de las PKM.  Así nació el Kuduro como danza, así como nació el mbrututo, gato preto, azúcar de entre otros estilos de danza “inventados” por jóvenes creadores como Angelo Boss, Caló Pascoal, Rei Weba y claro el Tony Amado que con ayuda de Sebém consiguieron hacer que el Kuduro sobreviviese a la guerra y dejase atrás los otros estilos de baile.  Así eran las cosas ya a finales  de los noventa, donde Sibém surge con el hit “la felicidad – todos nosotros queremos” sólo para citar uno.   Pero esta es la historia del Kuduro contada por quien oía  independiente de los autores.  Si, quien oía, oía de todo, de Tony Amado a Sibém, pasando por Queima Bilhas, Se Mal, Fofandó y Puto Prata, Noite e Dia y Mestre Yara. Oíamos todo y veíamos bailarines como Gato Vaiola bailando lo que era en aquel tiempo Spider (era así como conocíamos el Kuduro donde lo que hoy es letra o “rimas” era conocido como “nóias”).  Y en materia de nóias ciertamente nadie vencía al Sibém.   Imagino que hasta hoy nadie consigue (?).

De allá para acá muchos autores de músicas que quedaron en la boca del pueblo, pasaron por este camino tan duro respecto al kuduro.  Muchos pasaron y aunque no hayan ganado proyección nacional, tuvieron éxito entre los suyos.  Y yo conocí muchos de ellos. Los vi gastar dinero para grabar música que hasta hoy no se ha tocado en radios ni fueron en un show. Pero ellos grabaron y se asumen kuduristas.  Pregunten nombres de algunos a los Djs que ganaron y continúan ganándose la vida grabando instrumentales para kuduro.  En Malanje conocí varios, voy a citar al Dj Pita Bué, Dj Inglês, y el bien considerado DJ Surround.

Uno de los más aclamados debates entre Tony Amado y Sibem en el programa Tchilar del Canal 2 de la TPA.

Y es por esto que cuando la discusión es sobre quien es el rey del Kuduro, es para donde va el estilo musical que hoy crea envidia en muchos lugares, Tony Amado infla el pecho y dice que a través de su creación, generó empleo para muchos jóvenes.  ¿Alguien va a dudarlo? Luego, ya que sería regionalismo de más pedir que el Kuduro fuese considerado patrimonio inmaterial de Malanje, pido que sea considerado de Angola.  Al final, independiente de la provincia en que se creó o de donde ganó más notoriedad, seguidores y promotores, hoy es el estilo musical que hace que muchos quieran conocer Angola.

Custódio Fernando, es angoleño, natural de Malanje.  Es periodista, locutor de radio y escritor.