Archivo de la etiqueta: corrupción en africa

Si el MPLA va a barrer con la oposición en Angola, entonces en la colonia de Cabinda será mucho peor

Estándar

Por Orlando Castro

Porque la esperanza es legítima y es lo último que se pierde, muy buenas personas desean que el próximo día 31, los angoleños muestren una tarjeta roja al régimen que desgobierna Angola desde 1975.

Todo indica, como es típico en las dictaduras, que eso no va a suceder.  La máquina del MPLA, con la criminal venia de la comunidad internacional, va – como dijo hace días el ministro Kundi Paihama – a “barrer” la Oposición.

Y si en Angola es así, en su colonia de Cabinda va a pasar lo mismo.  Además, tal como sucede con los angoleños, también los cabindeses pasan hambre, viven en una pobreza generalizada y en cuanto a la salud, la situación es gravísima, no teniendo los hospitales siquiera las condiciones mínimas para realizar un parto.

Teniendo los cabindeses una elevada estatura moral, continúan serenamente sin dar al régimen colonial la oportunidad que espera para barrerlos de la región.

Siendo un pueblo pacífico que, con todo, no se arrodilla delante de los hombres, apuesta por la vía del voto a decir a los políticos angoleños que la represión, entre otras técnicas dictatoriales, tiene un plazo de validez que hace mucho que caducó.

Los cabindeses, y la comunidad no sabe eso sólo porque se vendió al régimen angoleño), saben bien que en materia de empleo, por ejemplo, sólo son admitidos los que tuvieran  Tarjeta del MPLA.  Tal como saben que por las reglas del régimen colonial angoleño, son siempre culpables hasta que se pruebe lo contrario.

Sin embargo, gran parte del Pueblo de Cabinda ni siquiera tiene libertad para cultivar sus campos, buscando de esta forma medios mínimos de subsistencia.  Los militares ocupantes, determinan hasta el acceso a los campos de cultivo.

Lamentable es que la Comunidad de Países de Lengua Portuguesa (CPLP) pase por el lado de la realidad y ni si quiera toma posición en relación al hecho de que en Cabinda, si una mujer embarazada en labores de parto, quiere ser atendida en el Hospital – en caso de que quiera tener alguna asistencia – el alcohol, el algodón, las ligaduras, las compresas y las jeringas.

Esa situación que si no fuese tan dramática seria ciertamente anecdótica, no impide que la Procuraduría General de la Republica en Cabinda, tenga dinero para poner en terreno campañas de lo que llama “educación cívico-jurídica electoral” pero que, en realidad, se puede traducir como “manifiesto de solicitud al voto por el MPLA”

De acuerdo con el Procurador de la Republica de Angola en la colonia de Cabinda, Antonio Nito, la campaña tiene como objetivo prestar apoyo institucional a los órganos que intervienen en la organización de las elecciones generales del 31 de este mes.

Las campañas, dice la propaganda del régimen, apuntan también a la elevación de la consciencia jurídica de los ciudadanos sobre la organización de las elecciones, teniendo en cuenta que los periódicos electorales son potenciadores de conductas contrarias a la ley, a las buenas costumbres, como a las reglas democráticas.

El magistrado destacó la urgencia de disciplinar la conducta de los partidos políticos o coaliciones de partidos, candidatos, militantes y simpatizantes de los partidos, órganos de comunicación social, fuerzas de orden público, electores, miembros de las asambleas de votos, observadores y delegados de listas en las asambleas de votos.

Están contenidos en los paquetes de estas campañas, temas como “las elecciones generales y la libertad de prensa a la luz de la constitución de la ley”, “La ley contra la violencia doméstica y las ofensas como consecuencia de la divergencia política en el seno de las familias”, “Las elecciones generales a la luz de los derechos, libertades y garantías fundamentales”.

Traducción: Bárbara Igor (MISOSOAFRICA)

Anuncios

El régimen angoleño suma un nuevo “éxito”

Estándar

Por Orlando Castro (Portugal)

Cerca de 28 millones de personas del CPLP son desnutridas, siendo Angola, Mozambique, Guinea-Bissau y Timor Oriental los países más problemáticos, con 44%, 37%, 31% y 23% de desnutrición respectivamente.

Y como se sabe, con excepción de Angola, todos los otros países referidos son ricos, muy ricos.  ¿O será al revés?

“No basta aprobar leyes y estrategias.  Es necesario ir al origen del problema. Es necesario que produzcamos comida suficiente para alimentar a nuestros pueblos”, dijo la directora de la organización mozambiqueña Mujer Género y Desarrollo (MuGeDe), Saquina Mucavele, hablando en nombre de la Red de Organizaciones para la Soberanía Alimentaria (ROSA).

Tiene razón.  Pero está claro, es necesario dar tiempo al tiempo y comprender que en el caso de Angola, por ejemplo, el MPLA sólo está en el poder desde 1975, que el país sólo está en paz total hace diez años, y que el presidente de la República en el cargo – sin nunca haber sido electo – hace 33 años.

Ahora, para que dejen de existir cerca de un 70% de pobres en Angola, es necesario que el MPLA se mantenga en el poder ahí durante unos 30 años.

Mucavele dijo también que la seguridad alimentaria y nutricional depende, en gran medida, de inversión en agricultura, particularmente en los países pobres, donde la producción de alimentos  aun es muy baja, apelando a los gobiernos para que realicen más inversión para la producción de comida.

Esa recomendación, como es obvio, no tiene cabida en Angola.  Las preocupaciones del régimen están puestas en otras latitudes.  Entonces, el pueblo puede alimentarse muy bien de la mandioca que encuentre en las labranzas o de sus sobras.

A su vez, la Coordinadora de la Organización Mundial de la Agricultura y Alimentación (FAO) para el derecho a la Alimentación, Bárbara Ekwall, dijo que la pregunta que se instala es que la producción mundial de comida aumentó en los últimos años, pero que paradojamente, hay cada vez más personas padeciendo hambre.

Angola es uno de los países lusófonos con la mayor tasa de mortalidad infantil y materna y de embarazo adolescente, según las Naciones Unidas.

Pero eso qué importa? Importante es saber el hecho de que la hija del presidente, Isabel dos Santos, suma y sigue, incluso cuando se sabe que el régimen es uno de los más corruptos del mundo. ¿O será por eso mismo?

Sin embargo, muchos de los angoleños que raramente saben lo que es una refacción, podrán ciertamente alimentarse con el hecho de que la hija del presidente vitalicio es también dueña de los antiguos colonizadores.

La inversión pública y el aumento de la producción de petróleo (además robado de la colonia de Cabinda) va a permitir a los angoleños, o sea, al régimen, o sea al clan de José Eduardo dos Santos, crecer más de un 8% este año.

Los pobres también van a aumentar, pero ellos no cuentan en el análisis del Banco Mundial ni para las estadísticas de los países que tienen relaciones con Angola.  Lo que cuenta es, ahora y siempre, que Angola, el segundo mayor productor petrolífero de la África Subsahariana, va a crecer este año y a muy buen ritmo.

Todo, ciertamente, gracias al oro negro.  De hecho, el petróleo representa más del 50% del producto Interno Bruto de Angola, 80% de las recetas estatales y más del 90% de las exportaciones.

Es claro que, según los estándares generados por occidente, hay buenos y malos dictadores.  Muammar Gadhafi pasó a ser malo y Eduardo dos Santos continúa siendo bueno.  Mañana se verá.

Portugal continúa de rodillas delante del régimen de Luanda, tal como estaba en relación a Muammar Gadhafi que, citando a José Sócrates, era “un líder carismático”.  Tal vez un día llegue a la conclusión de que, finalmente, Eduardo dos Santos también es un dictador. No se, sin embargo, si alguna vez el lo va a decir.  Todo porque, diariamente el clan del presidente angoleño se vuelve dueño de las occidentales playas lusitanas.

¿Alguien todavía recuerda, por ejemplo, que en Marzo de 2009, en el Palacio de Belém, sólo dos periodistas de cada país tuvieron derecho a hacer preguntas a Cavaco Silva y a Eduardo dos Santos?

¿Se acuerdan que uno de ellos, ciertamente en el cumplimento de su profesión, pero claramente, revelándose contra las reglas de los dueños de los periodistas y de los dueños de los dueños de los periodistas, cuestionó a Cavaco Silva sobre ese eufemismo al que se llama “democracia” en Angola?

¿Se acuerdan que Cavaco Silva se limitó a… no responder?

¿Se recuerdan que el día 3 de septiembre de 2008, cuando el mismo Cavaco Silva hablaba en Polonia a propósito de las elecciones en Angola, dijo lo obvio (una de sus especialidades): “Deseo que las elecciones ocurran con toda la paz, sin ninguna perturbación, justas y libres como acostumbran decir las Naciones Unidas en los procesos electorales”?

¿Se recuerdan que, en esa época, como siempre Cavaco Silva nada dijo sobre el hecho de que cuatro organismos de comunicación social portuguesa – SIC, Expresso, Público y Visão – hubieran sido impedidos de entrar en Angola a cubrir las elecciones que fueron todo, menos justas y libres?

Finalmente, hoy, Cavaco Silva, aunque más comedido, continúa pensando de la misma forma que José Sócrates, Passos Coelho o Paulo Portas, para quien Angola nunca estuvo tan bien, incluso teniendo a un 70% de los angoleños en la miseria.

De hecho, como hace ya algunos años decía Rafael Marques, los portugueses sólo están mal informados porque quieren, o porque tienen intereses eventualmente legítimos pero poco ortodoxos y mucho menos humanitarios.

Cuesta creer, pero es verdad, que los políticos, los empresarios y los (supuestos) periodistas portugueses (hay excepciones, por supuesto) hacen un esfuerzo tremendo (si se quiere, bien remunerado) para intentar legitimar lo más equivocado que sucede con las autoridades angolanas, las que están en el poder desde 1975.

¿Alguien, pregunto yo, escuchó a Cavaco Silva recordar que el 70% de la población angoleña está afectada por la pobreza, que la tasa de mortalidad infantil es la tercera más alta del mundo con 250 muertes por cada 1000 niños? No, nadie pregunta, incluso porque él no responde.

¿Alguien lo oyó recordar que apenas el 38% de la población tiene acceso al agua potable y solamente el 44% dispone de saneamiento básico?

¿Alguien lo oyó recordar que apenas un cuarto de la población angoleña tiene acceso a servicios de salud, que en la mayoría de los casos, son de mala calidad?

¿Alguien lo escuchó recordar que el 12% de los hospitales, 11% de los centros de salud y el 85% de los puestos de salud existentes en el país presentan problemas a nivel de sus instalaciones, de la falta de personal y de carencia de medicamentos?

¿Alguien lo escuchó recordar que la tasa de analfabetos es bastante elevada, especialmente entre las mujeres, una situación que es agravada por el gran número de niños y jóvenes que todos los años quedan fuera del sistema educativo?

¿Alguien alguna vez lo oirá decir que el 45% de los niños angoleños sufren de desnutrición crónica, siendo que uno de cada cuatro (25%) muere antes de cumplir los cinco años?

¿Alguien alguna vez lo oirá decir que la dependencia socio económica en base a favores, privilegios y bienes es el método utilizado por el MPLA para amordazar a los angoleños?

¿Alguien alguna vez lo escuchará decir que el 80% del Producto Interno Bruto angoleño es producido por extranjeros; que más del 90% de la riqueza nacional privada es sustraída de las arcas públicas y está concentrada en menos de un 0,5% de la población; que el 70% de las exportaciones angoleñas de petróleo tienen origen en su colonia de Cabinda?

¿Alguien alguna vez lo escuchará decir que el acceso a la buena educación, a los condominios, al capital accionista de los bancos y de las aseguradoras, a los grandes negocios, a las licitaciones de los bloques petrolíferos, está limitado a un grupo muy reducido de familias ligadas al régimen en el poder?

No.  El silencio (o cobardía) es de oro para todos aquellos que existen para servirse y no para servir.  Y ese silencio dará, obviamente, derecho a ser convidado a pasar las vacaciones en la casa flotante (de la foto) de Isabel dos Santos, la hija del presidente.

 Vea el Yate de Isabel dos Santos (Artículo)

Orlando Castro es Angoleño-portugués. Reside actualmente en Portugal donde desarrolla su trabajo como periodista independiente y Escritor.

Traducción: Bárbara Igor (MISOSOAFRICA)

¿Quién será el próximo en ser asesinado?

Estándar

Por Orlando Castro (Portugal)

Siguiendo su vieja tradición, Guinea Bissau volvió a resolver cuentas más o menos recientes imponiendo la razón de la fuerza. Militares asesinaron a tiros al coronel Samba Djaló.

Militares contra militares y cosas similares ya no constituyen noverdad en Guinea-Bissau. Tampoco la pasividad internacional, sobre todo de esa cosa aberrante que lleva el pomposo nombre de Comunidad de Países de Lengua Portuguesa, no es novedad.

Sea cual sea la crisis, la respuesta es siempre la misma. No se cura la enfermedad, apenas se alivia el dolor.  Esto hasta que el enfermo simplemente… muera.

La tesis es la de que los guineanos pueder ser alimentados con votos, que las crisis se resuelven con votos y que los votos son un milagroso remedio que cura todos los males.

Occidente, y en este caso particular de Guinea-Bissau, el CPLP y sobre todo Portugal, sabe que África tuvo, tiene y continuará teniendo una historia de autoritarismo que, además, es parte de su propia cultura y que en nada preocupa a los hacedores de la macro política que se pasean en los aereópagos de los lujosos hoteles del mundo.

A pesar de eso, se insiste en exportar la democracia “made in occidente”, sin ver que la realidad africana es bien diferente.  Es así, por la fuerza de los votos los dictadores llegan al poder, se quedan eternamente en el poder y en vez de servir al pueblo, se sirven de él.  Pero como supuestamente fueron electos…

¿Pero será eso democracia? ¿Por qué nadie recuerda que, por ejemplo, en Guinea-Bissau las elecciones no son hechas con el cerebro sino que con la barriga, más encima vacía y con una AK-47 apuntada en la espalda?

Fue en este contexto que Nino Vieira (tal como entre muchos otros, José Eduardo dos Santos y Robert Mugabe) llegó a presidente y, tal como su homólogo, mentor y amigo angoleño, por allá quería continuar con el beneplácito de la Comunidad de Países de Lengua Portuguesa.

La estrategia de “Nino” Vieira falló, pero otras están en el terreno con innegable pujanza y con la histórica cobertura de los dueños del poder en Portugal, en el CPLP y en el mundo.

Si los votos son comprados eso poco interesa.  Si los guineanos votan en función del estómago vacío y no de una consciente opción política, eso poco interesa.

Para quien vive bien, para quien tiene por lo menos tres comidas diarias, lo importate fue y será que los guineanos voten.  No importa lo que pasó antes, lo que está pasando ahora y que volverá a pasar un día de estos.

No será, por lo demás, difícil entrever que la sangre del pueblo guineano volverá a correr.  ¿Pero qué importa eso? Lo que importa es haber votado…

¿Será que Kumba Ialá tenía razón cuando, el 17 de junio de 2009, acusó al PAIGC de ser responsable por la muerte de Amílcar Cabral, “Nino” Vieira, Tagmé Na Waié, Hélder Proença y Baciro Dabó?

“Carlos Gomes Júnior tiene que responder en el Tribunal Penal Internacional por las atrocidades que están cometiendo”, en el país, defendió en ese día Ialá, agregando que “hay personas queriendo vender Guinea-Bissau”, pero aclarando que “serán responsables por las turbulencias que tendrán lugar en el futuro”.

Siendo cierto que nada se gana llorando sobre la leche derramada o que, como sucede en Guinea-Bissau, el pan de los pobres nunca cae con la mantequilla vuelta para abajo (si dos de cada tres viven en la pobreza absoluta, no tienen ni pan, ni mucho menos mantequilla), lo importante es que hayan elecciones.

¿Qué conclusiones habrá sacado el CPLP y Portugal cuando Carlos Gomes Júnior dijo que “era imposible cohabitar con “Nino” Vieira, que no pasaba de ser un bandido y un mercenario que traicionó al pueblo?

¿Qué conclusiones habrá sacado el CPLP y Portugal al saber que, tal como pasó en las elecciones angoleñas, también “Nino” consiguió en algunos círculos tener más votos que electores registrados?

Por lo visto, al CPLP y a Portugal apenas les interesa que se vote, ni aunque para eso se llame a los muertos, como sucedió y sucederá en Angola.

Si los votos fueran comprados, eso poco interesa.  Si los pueblos votaran en función del estómago vacío y no de la consciente opción política, eso poco interesa.

Por lo demás, basta ver que la Unión Europea, tal como el CPLP, hincha el pecho contra los débiles (Bissau), y se pone de rodillas delante de los fuertes (Luanda).

Me dan ganas de reir cuando leo que la UE “insta” a Guinea-Bissau a proceder a la investigación judicial de los acontecimientos ocurridos el 1º de abril de 2010, por ejemplo, y a “duplicar los esfuerzos para resolver el problema de la impunidad”

Esto porque la UE todavía no ha visto (ya no hablo de la CPLP porque es ciega) que no hay mayor estado impune que Angola, aun no sabe que el régimen de Eduardo dos Santos es dueño y señor del país y del pueblo, aun no fue informada de que Angola es uno de los países más corruptos del mundo.

Todo esto que tiene como palco a Guinea-Bissau es, al final, la reedición de una película ya gastada de tanto ser usada.  Van cambiando los protagonistas principales, pero el argumento es siempre el mismo.  Y si el argumento es el mismo, el fin es idéntico: unos tiros más, unos dirigentes muertos más.

¿Exagero? Tal vez.  Dios quiera que si.  Pero la verdad es que en Guinea-Bissau ningún candidato, ningún presidente terminó su mandato y en 17 años el país ya tuvo siete presidentes.

Por alguna razón, el ex-jefe de gobierno guineano, Francisco Fadul, consideraba que, de cara al estado en que se encontraba Gunea-Bissau, las Naciones Unidas deberían asegurar la gobernación del país, instituyendo un protectorado por el período mínimo de 10 años, “para que no haya recaídas, no haya retrocesos”.

¿Se recuerdan que el coronel Antero João Correia, antiguo comandante general de la Policía, habría sido detenido por ordenes del entonces Jefe Interino del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas, Zamora Induta, después de recusarse a firmar el comunicado del SIE (Servicios de Información del Estado) que anunciaba la neutralización de la alegada tentativa de golpe de Estado?

¿Se recuerdan que esta recusa habría obligado a los mentores del plan a confiar la firma del documento al director general adjunto de los SIE, coronel Samba Djaló, que fue apuntado como una persona “muy próxima” (¡pudiera!) de Zamora Induta y su representante a nivel del Ministerio del Interior que tutela los SIE?

Según parece, tanto los políticos guineanos como los dueños del poder en la comunidad internacional, continuan poco o nada preocupados con el hecho de que los pobres guineanos (la aplastante mayoría) sólo conocen una forma de dejar de serlo.  Y esa forma (discúlpenme por estar hace años diciendo siempre lo mismo) es usar, no un azadón, una pala de constructor o un computador, pero antes un AK-47.  Y mientras así fuera…

¿Será que los dirigentes de Guinea-Bissau, del CPLP (con o sin Obiang) y sus similares, recuerdan que mientras saborean varias comidas al día, allí al lado hay gente que fue gestada con hambre, que nació con hambre y muere con hambre?  Y, aun siendo hambrientos, les sobra fuerza a los guineanos para, ayer como hoy y ciertamente mañana, hacer lo que ya comenzó a ser un hábito: jalar del gatillo.

Y así se va escribiendo la historia del principio de aquello que puede ser el fin de Guine-Bissau.  Realidad que no preocupa a todos aquellos que van a continuar cantando y riendo, llevados, llevados si por intereses poco claros, sean del narcotráfico propiamente dicho o no.

Traducción:  Bárbara Igor (misosoáfrica)