Un negro era siempre un “rapaz”, aunque tuviese 10 o 100 anos, siempre tratado de “tu” por los blancos; el hijo de un blanco era siempre el “menino”


Período de la Colonización

caravana de escravos a caminho da costa 300x177 Marcas da colonização portuguesa em Angola La colonización portuguesa de África fue el resultado de los descubrimientos que comenzaron a partir de la ocupación de las Islas Canarias a principios del siglo XIV. Pero la primera ocupación violenta de los portugueses en África fue la conquista de Ceuta en 1415, pese a que el verdadero “descubrimiento” de África se inició un poco más tarde, siendo aun el siglo XV. La verdadera expedición a África comenzó cuando Bartolomé Díaz atravesó el Cabo de Buena Esperanza, abriendo las puertas para la colonización de la costa oriental de África por los europeos.

Angola fue uno de los países de la África subsahariana que sufrió la brutal colonización. Los colonialistas portugueses llegaron por primera vez a la desembocadura del río Zaire en 1482. Tal como podemos observar en los escritos de Guía del Tercer Mundo (1984), los portugueses llegaron al por ese entonces reino de Ngola en 1488, donde encontraron grandes poderes y organizadas sociedades tribales, distribuidas en ocho grandes grupos étnicos

Descubierta por Diego Cão entre 1482 y 1486, Angola fue parte del territorio ultramarino portugués más extenso después de Brasil. En la primera fase, los portugueses usaban la parte litoral de Luanda, actual capital, como puerto de transito de los navíos en dirección a la India. Luego, exactamente en el siglo XVI, los portugueses cambian esta perspectiva: Luanda deja de ser puerto de transito para ser considerado como un punto permanente. Naturalmente, los intereses de ese cambio, estaban esencialmente en la evangelización y en la posibilidad de poder sacar partido comercial del territorio. Al comienzo, Diego Cão estableció buenas relaciones con el reino del Congo, por eso el mismo fue más tarde bautizado como el señor de la región de Zaire. El Congo se convirtió en un protectorado portugués, pero luego el comercio se mostró poco lucrativo, lo que hizo perder el interés a los portugueses. Comenzó así la brutal y sangrienta expedición militar de los colonizadores en busca de esclavos para el trabajo gratuito e inhumano emprendido a partir de entonces. El tráfico de esclavos era lo más rentable, sin embargo la población nativa iba disminuyendo, lo que provocó tentativas de explotación más al sur, en el territorio donde gobernaba Ngola, que después se vino a llamar Angola. Aquí como la densidad poblacional era mayor, los resultados prácticos se vuelven más visibles.

Seducidos por el comercio, los colonos se fueron estableciendo en el territorio, primero de una forma precaria, pero consecuentemente comenzaron a dotarlo de infraestructuras de apoyo, como fue el caso de la construcción de fortalezas. El negocio de esclavos se tornó de tal forma lucrativo que despertó la codicia de otros países, principalmente de los holandeses, los que según registra la historia, estuvieron muy cerca de conquistar el territorio angoleño.

El tráfico de negros permanecería así sustentando durante largos años la economía brasileña y la de otros países de América y colocó a Angola en una posición de proveedora, considerada la base de la red esclavista del imperio portugués. A pesar de las vicisitudes, nunca se cuestionó abandonar el territorio a otras naciones, pero antes explotar su interior con eso, debilitando la mano de obra y disminuyendo la población activa.

Con el pasar del tiempo, la idea de la abolición de la esclavitud fue ganando cuerpo y su concretización con la política liberal provocó una profunda alteración en el comercio angoleño. Sin embargo, la total abolición del comercio de esclavos fue un proceso lento y penoso debido a actos de tráfico continuados y encubiertos. Esta sólo vendría a desaparecer en 1842, si bien la esclavitud fuese una realidad hasta 1869.

Foto de 1886, ilustrando a inauguracao da estrada caminhos de ferro Ambaca AngolaFoto de 1886, ilustrando la inauguración de la avenida caminos de fierro Ambaca Angola

Marcas de la colonización.

Una de las grandes marcas que se resiste en todo el proceso de colonización, es por un lado la promoción de pueblos de nivel cultural y civilizacional “superiores” y por otro lado, la imposición del colonizador al colonizado de deberes inalienables, manifiestos, en los dominios de la educación, de la salud, del desarrollo material de los territorios, en las vivencias culturales y sobre todo en el dominio político que se establece en las relaciones humanas entre los elementos de una determinada realidad socio histórica.

Angola, una antigua colonia de Portugal, fue colonizada en el siglo XV y permaneció como su colonia hasta la independencia en 1975. Vivió y pasó por todas estas situaciones de modo general, las que dejaron grandes marcas que sin lugar a dudas jamás serán olvidadas, pues estas mismas cambiaron considerablemente la historia del pueblo angoleño, sus usos y costumbres, sus manifestaciones culturales y sobre todo su organización socio-política.

La unidad territorial Angola, creada, según los registros históricos a partir del siglo XIX y mantenida hasta hoy, no disponía de ninguna lengua (oficial) suya, pero tenía sub-lenguas de una misma raíz, similar a las lenguas europeas neolatinas.

Las principales eran (y son): kikongo, kimbundu, umbundu, tchokue y cuanhama, considerados por los portugueses como dialectos. La lengua portuguesa se fue imponiendo como una lengua de la totalidad angoleña, una imposición de afuera. La ideología de la colonización era simple en este aspecto: sobrevalorizar la lengua del colonizador y despreciar, de acuerdo con los intereses estratégicos del ocupante, las sub-lenguas locales.

Esta actitud culminó con la exclusión de las lenguas locales de la enseñanza y con el proceso de “asimilación”. ¿Qué era la asimilación? Muy simple: los colonizados no eran ciudadanos portugueses. No tenían derecho a cédula de identidad. Lo que los volvía “legales” era: 1 – la tarjeta de trabajo firmada diariamente por el patrón; 2 – el impuesto indígena pagado. En caso contrario, eran apresados en las capturas diarias y dirigidos a: 1 – obras públicas (construcción de carreteras); 2 – servicios domésticos. Los angoleños del Sur del país eran muy obedientes por esto fueron llamados “negros fieles” y por esto eran muy solicitados para los trabajos domésticos.

Para convertirse en “ciudadanos portugueses” tenían que cumplir con pruebas: ser católico practicante (otra imposición significativa durante la colonización), dormir en una cama, tener el examen de la cuarta clase, hablar bien portugués, tener sólo una mujer, comer con tenedor y cuchillo, esto es, tener costumbres “europeas ejemplares”. Esto es: lo que para cualquier blanco era adquirido desde su nacimiento, para el colonizado era adquirido después de difíciles pruebas, en las que, muy probablemente, muchos europeos reprobarían.

Así se impuso la lengua portuguesa, a través de redes de pequeños colonizadores, en las ciudades y en los campos.

La lengua portuguesa nunca se mezcló con las lenguas locales, consideradas inferiores. La misma no se impuso por la convivencia, ni por la búsqueda de una lengua mezclada, pero si por la exclusión forzada de las lenguas locales. Son raras o casi inexistentes las expresiones de lenguas locales que la lengua portuguesa absorbió.

Durante la era colonial, el pueblo angoleño no había heredado amplios conocimientos científicos, por el hecho de que el régimen del gobierno portugués no permitía el desarrollo cultural, además de eso, los colonizadores eran en su mayoría analfabetos, y sólo unos pocos tenían un nivel de escolaridad, por lo demás muy bajo.

La relación entre colonizadores y colonizados era simplemente de explotación. Los esclavos eran cambiados y vendidos como si fuesen mercadería. Por otro lado, la educación no era una prioridad en los proyectos de los colonizadores. Por eso, durante el período de colonización, había muy pocas escuelas en el territorio que hoy es Angola. Las pocas que surgieron fueron con el propósito de atender los intereses de los colonizadores, así y todo los “negros” no tenían derecho a asistir.

Un negro era siempre un “rapaz” (1), aunque tuviese 10 o 100 anos, siempre tratado de “tu” por los blancos; el hijo de un blanco era siempre el “menino”(2) ; un blanco era siempre el patrón; la mujer del blanco era siempre la señora; la mujer negra era la “rapariga” (3); la mujer mestiza clara era la señora africana; los mestizos claros eran los “cabritos”; los negros oscuros eran los “pretos” (4), así eran caracterizadas las personas durante el duro y brutal período de la colonización portuguesa en Angola.

Con esto, sólo los pueblos de mucho valor moral consiguieron, a lo largo de los siglos, crear culturas y civilizaciones de relevancia indudable. Europa es la madre bendita de los mejores: Portugueses, Españoles, Ingleses, Franceses, Holandeses. De su acción colonizadora – que es igual que decir civilizadora-, nacieron todas las actuales naciones americanas, continentales e insulares, las pseudo-naciones africanas al Sur del Sahara, Australia, Nueva Zelandia, etc. Los europeos deben tener justo orgullo de esa actuación sin rival en la Historia de la Humanidade.

(1) rapaz: adolescente. En Brasil, un negro joven, sin embargo desconocemos sea o no esta la intención del autor al usar dicho término.

(2) menino: niño.

(3) rapariga: muchacha adolescente. En Brasil, es usado de manera despectiva en las jóvenes de dudoso actuar, sin embargo desconocemos sea o no esta la intención del autor al usarla.

(4) pretos: modo despectivo de llamar a una persona de color.

Francisco Macongo es angoleño, Master en Psicopedagogía por la UNIFIEO, en Osasco, ciudad de la región metropolitana de São Paulo, Brasil.

Traducción: Bárbara Igor (MISOSOAFRICA)

Texto cedido por Michel Nero, publicado originalmente en portugués en la revista O Patifundio! Observatorio Multicultural del mundo Lusófono.

»

¡Anímate! y déjanos tu comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s