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El hambre también golpea en Senegal

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Por José Naranjo

Al igual que en el resto del Sahel, el hambre ya golpea en el interior de Senegal. La sequía del año pasado unida a la inacción de un gobierno metido de lleno en un proceso electoral se han combinado para que al menos 800.000 personas hayan tenido ya que reducir a una sus comidas diarias y vender lo poco que poseen para poder comprar sus alimentos, sobre todo en la rivera del río Senegal, al norte, y en el sur del país, en la región de Casamance. Y todo apunta a que lo peor está aún por venir. Senegal, o de cómo una economía sólida y estable puede dejarse sorprender por el viejo fantasma del hambre debido a la nefasta gestión de sus gobernantes.

En el Sahel el hambre se extiende de este a oeste. Afectados por un pésimo año de lluvias, pero también por la pobreza estructural, el conflicto que ha estallado en el norte de Malí y la especulación de precios en los mercados, la población de países como Chad, Níger, Malí, Burkina Faso, Mauritania y el norte de Camerún está ya sufriendo las consecuencias en forma de inseguridad alimentaria severa o emergencia humanitaria, el paso previo a la hambruna.

En cifras, ya son unos 10 millones de personas que han tenido que reducir sus comidas, entre ellos un millón de niños con riesgo de malnutrición severa. Pero la cifra de personas vulnerables es aún mayor, 13,4 millones, y la población que se encuentra en peligro de verse afectada por la emergencia se eleva a nada menos que 23 millones, a menos que la comunidad internacional intervenga y lo haga rápido. Y es que lo peor está aún por venir. Pero, por primera vez, el hambre ha llegado a un país del Sahel poco acostumbrado a estos sobresaltos, como es Senegal, sin que hasta ahora se haya producido una acción coordinada para combatirla.

El hivernage o estación de lluvias en Senegal se extiende de junio a octubre. Es el momento en que los agricultores de este país eminentemente agrícola (el 70% de los senegaleses vive del campo) aprovechan para plantar sus cultivos. Sin embargo, el pasado año 2011 y pese a las buenas previsiones, las lluvias se retrasaron un mes y empezaron el 26 de julio, llovió durante 15 días y luego paró durante un mes, hasta mediados de septiembre. Finalmente volvieron las precipitaciones durante otros treinta días aproximadamente y se acabó.

Es decir, las lluvias no sólo empezaron tarde y acabaron antes de lo previsto, sino que en medio hubo un mes en el que apenas cayó una gota de agua. Agua mal repartida en el tiempo y en el espacio. Traducción para la cosecha: un desastre. Con respecto al año 2010, la producción de cereales en este país sufrió una caída del 36% y la del cacahuete, el principal cultivo, del 59%.

ESTUDIOS

Ya en noviembre de 2011 y en previsión de lo que se avecinaba después de la penosa estación de lluvias, la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PAM), en colaboración con el Gobierno senegalés, llevaron a cabo una investigación sobre inseguridad alimentaria, en la que se delimitaron 85 zonas de riesgo en todo el país, de las que 31 presentaban un riesgo muy elevado.

Paralelamente, entre noviembre y diciembre de 2011, el estudio SMART del Ministerio de Salud del Gobierno senegalés sobre malnutrición realizado en ocho regiones del país (Diourbel, Kédougou, Kolda, Louga, Matam, Saint Louis, Tambacounda y Thiès) empezaba a ofrecer datos nada halagüeños, con una prevalencia media de malnutrición aguda en niños de entre 6 y 59 meses de edad de entre un 6,1% en Tambacounda hasta un 14,1% en Matam, a menos de un punto porcentual por debajo del umbral de alerta del 15% fijado por la OMS.

En la misma época, finales de 2011, una investigación del Ministerio de Agricultura senegalés revelaba otro dato preocupante y ya entonces evidente para las poblaciones del interior: los precios de los productos básicos de alimentación se habían disparado fruto de la escasez de suministros y de la especulación. El Gobierno reconoce incrementos con respecto al precio de 2010 que van desde el 26-27% del mijo, maíz o sorgo (cereales básicos en la dieta) hasta el 57% del cacahuete. Pero el Gobierno se quedó incluso corto. En algunos lugares un kilo de cacahuetes que costaba hace unos meses 65 francos CFA cuesta hoy 650 (1 euro), es decir, su precio se ha multiplicado por diez.

Otro elemento que nos ayuda a entender la gravedad de la emergencia alimentaria que vive Senegal es lo que ha ocurrido este año con la soudure (el periodo comprendido entre el fin de los stocks de la cosecha anterior y la recogida de la cosecha siguiente). Normalmente, la soudure comienza en junio-julio y dura hasta septiembre, pero este año 2012 se ha adelantado al mes de enero. Es decir, ya se han agotado los stocks de la cosecha anterior para cientos de miles de senegaleses.

Ante la gravedad de la situación, el Gobierno senegalés y el PAM llevaron a cabo un nuevo estudio en febrero de 2012, el mes pasado, en las zonas de riesgo. Dicho informe reveló que unas 740.000 personas se encuentran en situación de inseguridad alimentaria, de las que 282.000 la sufren de forma severa. Sin embargo, una vez más, las cifras podrían estar maquilladas. Algunos expertos aseguran que los senegaleses afectados por esta crisis alimentaria se elevan al menos a 2 millones de personas.

Ibrahima Laye Thiome, coordinador de gestión de catástrofes de la Cruz Roja Senegalesa, asegura que “nunca vi una situación tan grave. A mediados de los años noventa hubo también sequía, pero todo el mundo era consciente y la ayuda llegó rápidamente. Ahora mismo la gente está vendiendo sus bienes, se están descapitalizando para poder asegurarse el sustento mínimo, por lo que no podrán hacer frente a la próxima campaña. De esta espiral ya no podrán salir sin ayuda externa”.

Las estrategias de supervivencia ya han comenzado. Nathalie Bonvin, delegada regional de seguridad alimentaria para el Sahel de la Federación Internacional de la Cruz Roja, asegura que “decenas de miles de familias ya han reducido su número de comidas al día o le echan menos pescado o carne, algunos van al bosque a recolectar frutos salvajes, muchos venden sus útiles de labranza para poder comer o su ganado y los niños dejan de ir a la escuela porque sus padres no pueden pagarla. Además, hombres y mujeres jóvenes se ven obligados a emigrar a la ciudad, donde entran en la espiral de la miseria, muchas chicas acaban prostituyéndose por 1.000 francos CFA (1,6 euros) en las calles de Dakar”.

La situación no difiere mucho de la del resto de países afectados en la banda saheliana. Salvo por un detalle muy importante. Mientras otros estados, como Chad, Mauritania, Níger o Malí han declarado oficialmente la emergencia alimentaria y ya están recibiendo la ayuda internacional necesaria (Mauritania, 157 millones de dólares; Malí, 150 millones; Níger, 147 millones, etc), el Gobierno de Senegal, consciente de la situación merced a numerosos estudios e informes pero metido de lleno en periodo electoral, no ha querido ni oír hablar de una declaración de crisis, lo que ha impedido el trabajo de las agencias humanitarias y frenado la inyección de ayuda internacional.

Los campesinos ya lo habían dicho por activa y por pasiva. “La situación del mundo rural es la consecuencia de una mala política agrícola del Estado, una política que, simplemente, ha fracasado. Las razones de esta catastrófica campaña agrícola giran en torno al enorme retraso en la distribución de semillas, su mala calidad y la insuficiencia de dichas semillas, problemas que se suman a la política discriminatoria en el acceso a la maquinaria agrícola y a la inaccesibilidad de la propia tierra”, aseguraba recientemente uno de ellos. De igual forma, hace sólo un mes, Boubacar Cissé, portavoz del Consejo Nacional de Consulta Rural, aseguraba que “el Gobierno sólo está obnubilado por la relección del presidente Abdoulaye Wade y se ha olvidado de la población. Sin embargo, ya en octubre pasado el Consejo Nacional para la Seguridad Alimentaria advertía de la mala pluviometría de 2011 y de que la producción agrícola esperada podría ser inferior a la de la campaña agrícola precedente”.

El informe del PAM de febrero pasado detalla la gravedad del problema por regiones y concluye que las más afectadas son las de la Casamance, en el sur, eminentemente agrícolas, de Ziguinchor, Kolda y Sédhiou, seguidas de Kédougou, Fatick, Kaolack, Saint Louis, Matam, Kaffrine, Tambacounda, Louga y Dourbel.

El perfil de los hogares en situación de inseguridad alimentaria incluye cuatro tipos de familias: los de gran tamaño (más de diez personas) con al menos tres niños menores de 5 años, los hogares dirigidos por viudas, las familias que no poseen ganado, sobre todo los de Casamance y Senegal oriental y, finalmente, las familias que dependen exclusivamente de la agricultura.

Ante la inacción del Gobierno senegalés, la Cruz Roja nacional ya lanzó un aviso de urgencia para dos regiones en el norte del país, Matam y Saint Louis, en las que ha llevado a cabo distribución de cereales, material agrícola para que se pueda llevar a cabo una cosecha que no depende de la lluvia (la contreseason) a base de mandioca, cebollas y arroz y el reparto de dinero allí donde el mercado permita la compra de alimentos.

Sin embargo, esto es sólo una pequeña parte del país. La Cruz Roja prevé lanzar un llamamiento de urgencia después de las elecciones para otras ocho regiones, Kolda, Sédhiou, Tambacounda, Kédougou, Kaffrine, Kaolack, Fatick y Louga (Ziguinchor queda fuera por la imposibilidad de llevar a cabo tareas de distribución por culpa del conflicto de Casamance). El presupuesto de este operativo es de uno tres millones de euros, pero la Cruz Roja sólo cuenta con 200.000 procedentes de los fondos de la Federación Internacional. El resto tendrían que ser aportados por gobiernos y donantes externos, pero para ello es necesario que el nuevo presidente salido de las urnas (la segunda vuelta electoral se celebra este domingo 25) admita oficialmente la situación de emergencia alimentaria.

Fuente: Guinguinbali

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Macky Sall, por el camino de la austeridad – Senegal – Elecciones Presidenciales

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Por José Naranjo

Ocho días después de la segunda vuelta de las elecciones, Macky Sall presta este lunes juramento como nuevo presidente de Senegal. Y ya desde el primer momento parece marcar un nuevo estilo: será una ceremonia sobria alejada de los fastos a los que nos tenía acostumbrados su predecesor. De hecho, Sall, como presidente de facto, ya ha impedido a algunos ministros y al hijo del ex presidente salir del país hasta que no haya una auditoría sobre el gasto público y anuncia un plan de ahorro de 100 millones de euros.

Nada que ver el uno con el otro. Si Wade ha dejado exhaustas las arcas del Estado con una campaña electoral por todo lo alto y se caracterizaba por grandes obras y eventos, Macky Sall ha iniciado su andadura yendo en una dirección opuesta y haciendo honor a su apodo: Niangang Sall, Sall el riguroso. Para empezar, la ceremonia de juramento prevista para hoy, en la que no habrá ni militantes ni público en general. Tan solo un centenar de invitados entre los que se encuentran 15 jefes de estado africanos, entre ellos los de Burkina Faso, Costa de Marfil, República del Congo, Nigeria y Guinea Ecuatorial.

La ceremonia tendrá lugar en el hotel King Fahd Palace del barrio de Almadies, en Dakar y el juramento, tal y como prevé la Constitución, tendrá lugar ante los cinco jueces del Consejo Constitucional, los mismos que validaron la candidatura de Abdoulaye Wade a las elecciones y estuvieron a punto de conducir a Senegal a una situación de violencia e inestabilidad. El propio Sall ha dicho que la ceremonia se celebrará “en el estricto marco de la solemnidad republicana y la sobriedad que requiere la situación del país”.

Tras el juramento, Macky Sall mantendrá una reunión con Abdoulaye Wade en el Palacio Presidencial durante la cual éste le traspasará los poderes.

En los últimos días, algunos ex ministros de Wade e incluso su propio hijo Karim se han encontrado con la desagradable sorpresa de que no podían salir del país al haber sido anulados los pasaportes diplomáticos que poseen. La medida, decidida por Sall, que actúa como presidente de facto, pretende evitar que abandone el país ninguno de los altos cargos que van a ser investigados por su gestión al frente de fondos públicos hasta que se lleve a cabo la auditoría anunciada por el nuevo presidente.

Así, Macky Sall comienza su andadura marcando el paso. Ha anunciado un plan de ahorro de 100 millones de euros anuales que incluye medidas como la supresión del Senado, la eliminación de una veintena de ministerios (en la actualidad existen más de cuarenta) y una estricta vigilancia ante posibles casos de corrupción. Asimismo, ha anunciado que los ministros serán personas expertas en la materia y tendrán un bajo perfil político. Otro ejemplo: Sall ha decidido poner a nombre del Estado la flota de vehículos de Presidencia, medio centenar, y que hasta ahora figuraban a nombre del presidente Abdoulaye Wade.

Aunque Macky Sall guarda un estricto secreto, en su entorno se barajan dos nombres para ocupar el cargo de primer ministro. El que suena con más fuerza es Jacques Diouf, ex secretario general de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Diouf se ha dejado ver en los últimos días en el entorno de Macky Sall, de hecho estaba en el hotel Radisson junto a él la noche de las elecciones.

La otra persona es una mujer, la médico Eva Marie Coll Seck, ex ministra de Salud en los primeros tiempos de Wade y que ha sostenido a Macky Sall durante su campaña. Coll Seck destaca, al igual que el nuevo presidente, por su carácter serio y su rigurosidad. En caso de que se produjera este nombramiento sería la segunda vez que una mujer ocupa el cargo de primer ministro en Senegal, pues ya lo fue Mame Madior Boye entre 2001 y 2002 con Wade como presidente.

Fuente: Guinguinbali

Tu destino secreto a África: Saint Louis, tranquilidad colonial en Senegal.

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Nos detenemos en la secreta perla colonial de Senegal, Saint Louis. La ciudad, ubicada en el Río Senegal y salpicada por las playas del Atlántico, conserva su estilo francés y pacífico, pero también realmente africano.

Saint Louis era una ciudad que, simplemente, tenía que crearse. Los comerciantes franceses vieron ya en 1659 la importancia estratégica y económica de establecer una base en la estrecha isla de Ndar, en la desembocadura del río Senegal. Con total naturalidad, se convirtió en la capital del Senegal francés desde 1673 hasta 1960.

Saint Louis es una ciudad que tiene que ser preservada. UNESCO reconoció los valores únicos de la ciudad y su historia en 2000, dándole la categoría de Patrimonio Mundial. El título de la UNESCO no sólo se deba a la bien conservada arquitectura colonial en el casco antiguo de Ndar, sino también a la interacción franco-africana y la importancia cultural e histórica de Saint Louis para “una gran parte de África Occidental”.

Yo mismo, he descubierto Saint Louis después de que un viejo compañero periodista, especializado en viajes, optó por celebrar la Navidad en esta ciudad de mayoría musulmana, que había conocido ya desde la época colonial. Así que decidí reservar unos días exclusivamente en Saint Louis en medio de un duro viaje de trabajo que me había llevado por la bulliciosa Dakar y la un poco aburrida Nouakchott.

Y de hecho, se convirtió en una relajante estancia. Creo que es el lugar más relajante que he visitado en África occidental. Combina todas las cosas que amo: lugares de interés, arquitectura armónica, agradables paseos al aire libre, la buena y genuina comida y cultura africana… pero todo ello sin las trampas para turistas y las falsas fachadas que dominan otros destinos más concurridos.

En especial, agradecí la posibilidad de vagar alrededor de las contrastantes y distintas partes de la ciudad. Saliendo de la ciudad colonial en Ndar por el fascinante puente de hierro de Faidherbe, se llega a la nueva ciudad de Saint Louis, Sor, en el continente. Aquí, la arquitectura es aburrida, pero los mercados repletos y las pequeñas tiendas que hay en cada esquina nos hacen regresar directamente al África contemporánea.

Cruzando el estrecho puente del este de la isla de Ndar, se camina hacia la estrecha y arenosa península de Langue de Barbarie, cuyas dunas protegen a Saint Louis del Océano Atlántico.

Una vez más, se llega a otro mundo. Tras pasar por un par de calles, la playa de Saint Louis de repente se convierte en un pueblo de pescadores, con cientos de pequeñas y coloridas embarcaciones y canoas, además de numerosas personas en la playa ofreciendo delicias frescas del mar.

Y si esto no fuera suficiente, si se continúa paseando por el sur Langue de Barbarie, no pasa mucho tiempo antes de que la playa se convierta en una zona interminable y casi despoblada. Si se opta por una larga caminata – o quizás más bien un taxi – incluso se puede llegar a Parque Nacional Langue de Barbarie, en el extremo sur de la península, donde se puede observar una gran densidad de aves acuáticas, como los flamencos rosados.

Pero la atracción principal sigue siendo el centro colonial de la ciudad. Aunque la arquitectura del centro es claramente francesa y la ciudad fue durante siglos una población y comuna francesa – donde incluso la mayoría de los habitantes africanos podían incluso votar en las elecciones para el parlamento de París – es en realidad uma ciudad muy africana. Ciudad muy africana. La vida de la calle, los festivales y la mayoría de los alimentos son senegaleses, tal y como se pueden encontrar en el resto del país.

Pero el distinguido toque con el que cuenta Saint Louis no se puede encontrar en otras partes de Senegal, con la excepción de algunos barrios de Dakar. Es el sentimiento arraigado de una historia urbana, mezclada con una agradable tranquilidad provincial.

De hecho, para los viajeros fue una decisión afortunada que Dakar se convirtiese en capital del país con la independencia en 1960, ya que ha provocado que el desarrollo de Saint Louis se haya “congelado” un poco durante décadas. Para la población local, la decisión fue dramática y la economía entró en una fuerte recesión. Pero la falta de inversiones ha mantenido el centro histórico lo suficientemente intacto para que la UNESCO llegase a su histórica decisión en el año 2000.

Al menos desde entonces, el turismo cultural individual a Saint Louis ha ido en aumento. El centro de la ciudad, Patrimonio de la Humanidad, está siendo lentamente restaurado, y la gama de alojamientos y restaurantes está mejorando.

Encontrar alojamiento en Saint Louis se debe hacer con antelación si al visita coincide con uno de los muchos festivales que se celebran en la ciudad. Se pueden encontrar opciones de bajo coste en el casco antiguo, aunque ello conlleva algunas investigaciones. La mayoría de los hoteles intentan ofrecer un toque de lujo histórico, con precios de acuerdo con este estilo. Para el turista que prefiera la playa, hay algunos grandes complejos turísticos en Langue de Barbarie.

La oferta gastronómica ofrece una amplia gama de va desde la cocina francesa en la mayoría de los lugares orientados al turismo, así como comida italiana, libanesa, asiática y la económica, pero sabrosa, cocina senegalesa. Si no el viajero no está familiarizado con la cocina senegalesa, no debe tener miedo alguno. ¡Es sencillamente maravillosa! En muchos lugares, podrá incluso tomar una cerveza o un vino junto con la comida, algo que no siempre es habitual en Senegal.

Llegar a Saint Louis, que se encuentra en el norte de Senegal, cerca de la frontera con Mauritania, es bastante sencillo a través de Dakar. Dakar cuenta con el aeropuerto mejor conectado de la región, con vuelos directos a muchas capitales europeas, EEUU y Sudáfrica. Desde Dakar, se puede ir a Sant Louis en los económicos taxis compartidos o en un taxi normal, más caro.

Si se desea combinar el viaje con otros destinos, Dakar siempre merece la pena para una estancia, larga o corta. También la más verde y amigable provincia de Casamance, en el sur, con el encanto de Ziguinchor y los resorts franceses de lujo en la playa, son una buena opción. Bon voyage!

REF: afrol News.

Gentileza de nuestro amigo y colaborador Carlos Souza (Brasil/RJ)

Batalla campal en las calles de Dakar

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Dakar17/02/2012


Este viernes por la tarde se han vivido graves enfrentamientos entre manifestantes y policías en las calles del centro de Dakar cuando  grupos de jóvenes intentaron alcanzar la plaza de la Independencia para expresar su rechazo a la candidatura del presidente  Abdoulaye Wade a las elecciones del próximo 26 de febrero. Hay un número indeterminado de heridos leves por contusiones en la  refriega, entre ellos algún policía apedreado. La mezquita Zawiya de la cofradía Tidjiania ha recibido el impacto de granadas de gases  lacrimógenos y la indignación popular se ha disparado.

Rotonda del mercado de Sandaga, en pleno centro de Dakar a unos cientos de metros de la plaza de la Independencia. Una pick-up de  la unidad BIP de la Policía senegalesa con media docena de agentes hace guardia. Durante toda la tarde se han vivido enfrentamientos  en las calles aledañas. De repente, les cae una lluvia de piedras de gran tamaño. Los policías se ven obligados a saltar del coche y  protegerse; uno de ellos, recibe un impacto. Y comienzan a lanzar gases lacrimógenos a todas partes.

Esta escena y otras parecidas se vivieron ayer en el barrio de Plateau de la capital senegalesa, una ciudad en la que aumenta cada día la  indignación por la proximidad de unas elecciones presidenciales entre cuyos candidatos se encuentra el actual jefe de Estado,  Abdoulaye Wade, pese a que ha superado el límite de dos mandatos establecido por la Constitución. E indignación porque la policía se  está empleando sin contemplaciones y cada vez con más dureza contra los manifestantes.

Tras la jornada de ayer jueves en la que la policía impidió por la fuerza que un grupo de manifestantes de Y’en a marre tomara la plaza  del Obelisco, deteniendo a dos de sus principales líderes, Kilifeu y Simon, y a una decena de miembros de este movimiento, todo  parecía apuntar a que este viernes se volvería a liar en Dakar. Y así fue. En los últimos días, los jóvenes parecen haber perdido el miedo  a las pelotas de goma y los gases y se han enfrentado con la policía que custodiaba la plaza de la Independencia para evitar  cualquier tipo de protesta en ella.

Las calles de Plateau se convirtieron en el escenario de una especie de juego del gato y los ratones entre policías y manifestantes, pero  los momentos de mayor violencia se vivieron frente al mercado de Sandaga, donde la policía tuvo que emplearse a fondo para  dispersar a los jóvenes que les lanzaban piedras, y en la mezquita Zawiya, de la cofradía Tidjiania, que sufrió daños en sus ventanas a  consecuencia del lanzamiento de gases lacrimógenos por parte de la policía, además de que los fieles sufrieron las consecuencias de estos gases.

Por otra parte, al menos dos periodistas sufrieron heridas de diversa consideración durante el desempeño de su trabajo. Por la tarde noche, la tensión y los enfrentamientos continuaban en algunos puntos de la ciudad. Toda esta situación se vive a una semana de la  primera vuelta de unas elecciones presidenciales de máximo riesgo para la estabilidad del país.

JOSÉ NARANJO (TW: naranjo_p)
REF: guinguinbali

Gentileza de nuestro amigo y colaborador Carlos Souza (Brasil/RJ)

Día de disturbios en el centro de Dakar

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Mañana de disturbios en el centro de Dakar.  La policía se ha empleado a fondo para dispersar a un grupo de decenas de manifestantes  que logró llegar hasta la plaza de la Independencia, encabezados por dos de los candidatos de la oposición a las presidenciales, Cheikh  Bamba Deye e Ibrahima Fall, con la intención de protestar contra la candidatura del presidente Abdoulaye Wade a las elecciones del  próximo día 26. Tras la carga policial para dispersarlos se produjeron numerosas escaramuzas entre jóvenes y policías por varias  calles del barrio de Plateau de la capital senegalesa.La mañana se presentaba caliente.

El Movimiento 23 de junio había convocado a  una manifestación desde la sede de la Radio Televisión Senegalesa (RTS) hasta la plaza de la Independencia, un recorrido que no había  sido autorizado por el prefecto de Dakar.  Frente a la televisión pública senegalesa, sobre las doce del mediodía, se habían congregado  unos doscientos manifestantes y decenas de policías que intentaban impedir por todos los medios que la gente avanzara en dirección  al centro de la ciudad.Allí se produjeron los primeros lanzamientos de gases lacrimógenos y altercados entre manifestantes y policías.  Sin embargo, muy pronto la tensión se trasladó hasta la calle que circunda la plaza de la Independencia, en el corazón de Dakar, donde  había logrado llegar el candidato Cheikh Bamba Déye y su comitiva, que incluía una pick-up y un camión con cartelería electoral. En  torno a Deye se fueron congregando decenas de personas que aplaudían la voluntad del candidato de quedarse en esta plaza a modo de protesta. Entre los que iban llegando apareció otro de los candidatos de la oposición,  Ibrahima Fall, y, posteriormente, un tercero,  Cheik Tidiane Gadio.

La policía esperaba a una prudente distancia y observaba todo con atención, intentando convencer a los líderes  de la oposición de que se marcharan y no interrumpieran la circulación. Sobre la una de la tarde, un grupo de cinco o seis jóvenes  comenzó a organizar una sentada en la calle, momento en que la Policía comenzó a lanzar gases lacrimógenos y una granada de humo  para dispersarlos. La explosión de la granada fue el detonante. Todo el mundo empezó a correr por las calles aledañas a la plaza y la  policía les perseguía con todos sus medios disponibles, disparando al aire y arrojándoles agua desde una tanqueta. En ese instante la  confusión era enorme. Grupos de jóvenes comenzaron a improvisar barricadas con señales de tráfico y otros enseres y a hacer frente a  la policía lanzándoles piedras. A cada piedra, la policía respondía con pelotas de goma, fogueo y gases.

El centro de Dakar se  convirtió en una batalla campal. Con el paso de los minutos, la cosa parecía que se iba tranquilizando. Sin embargo, grupos de jóvenes  intentaban otra vez regresar a la plaza de la Independencia y se encontraban de nuevo con un fuerte dispositivo policial que les  impedía el paso. Sin embargo, en lugar de desistir en su intento, los jóvenes pretendían seguir avanzando contra los escudos policiales.  Y volvían de nuevo a volar los gases y las pelotas de goma y el agua a presión. Sobre las dos de la tarde, una aparición  estelar en la plaza de la Independencia. El cantante Youssou N’Dour hacía acto de presencia para dejar claro que él también está  contra la candidatura de Abdoulaye Wade. Y de nuevo, momentos de tensión que no pasaron a mayores. En este momento, el centro  de Dakar está tomado literalmente por la policía y circulan mensajes llamando a la población a regresar a la plaza para plantar cara a  un presidente que se quiere volver a presentar a las elecciones pese a haber superado ya el límite constitucional de dos mandatos.  Estos disturbios son los más graves desde los habidos hace quince días, cuando el Consejo Constitucional validó la candidatura de Abdoulaye Wade a las elecciones.

REF: JOSÉ NARANJO (TW: NARANJO_P) | Dakar jornal Guinguibali

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Gentileza de nuestro amigo y colaborador Carlos Souza (Brasil/RJ)

Youssou N’Dour – Música – Senegal

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Por Bárbara Igor (MISOSOAFRICA)

Estas últimas semanas, Youssou N’Dour ha hecho noticia con su decisión de postularse a la presidencia de su país, Senegal.

Este país ubicado en África Occidental, actualmente enfrenta momentos críticos debido a las elecciones presidenciales que se  desarrollarán este año, en donde la  reelección de su mandatario  Abdoulaye Wad, ya por un tercer período, resulta inminente.

A la fecha, 13 son los postulantes que consiguieron inscribir sus candidaturas, siendo desafortunadamente la de Youssou N’Dour rechazada por no haberse podido identificar 4.000 de las 12.000  firmas de apoyo que recibió para legalizar su campaña.

Abdoulaye Wad, con dos períodos presidenciales a su haber, intentará un tercero, pasando por alto la ley votada en 2001, la que se estipula que un mandatario no puede exceder un límite de dos períodos consecutivos. Argumentando que esta ley sólo se promulgó durante su segundo período, Abdoulaye Wad se presentará nuevamente como candidato, pese a las críticas que le envuelven por su incapacidad en estos casi 12 años en el poder, de llevar a Senegal por el camino de la superación de la pobreza y la desigualdad social.

Youssou N’Dour, como sabemos, es un activista que ha luchado incansablemente por el desarrollo social y cultural de su país.  En homenaje a su labor, los invitamos a oír una vez más este clásico tema, en el que tampoco deja de lado los problemas de su África Natal.

¡Que lo disfruten!

Sugerencia Musical:  Daniel Bloch

Los estudiantes de la Universidad se suman al combate en Dakar

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JOSÉ NARANJO (Dakar)

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Los estudiantes de la Universidad Cheikh Anta Diop de Dakar se unieron este miércoles a las protestas contra la candidatura del presidente Abdoulaye Wade en Senegal y protagonizaron una jornada de graves enfrentamientos con la Policía. El epicentro de los enfrentamientos fue la Avenida Cheikh Anta Diop, donde quemaron un microbús. La policía usó gases lacrimógenos para dispersarlos y los estudiantes les lanzaron una lluvia de piedras. Parece que Senegal, y más en concreto Dakar, no va a tener ni un día de tregua de aquí hasta las elecciones. Al menos eso es lo que ocurrió este miércoles 1 de febrero cuando miles de estudiantes decidieron sumarse a las protestas contra la candidatura de Wade con el objetivo de “vengar” la muerte de Mamadou Diop, un joven de 30 años que la noche anterior fue arrollado por un camión de la Policía cuando yacía en el suelo durante la carga policial contra la manifestación anti Wade de la plaza del Obelisco.  Ya desde por la mañana, un numeroso grupo de estudiantes intentó entrar por la fuerza en el hospital donde se encontraba el cadáver del joven Diop, pero la Policía logró contener este primer movimiento. Posteriormente, los estudiantes se fueron reagrupando en la Avenida Cheikh Anta Diop, donde se encuentra la universidad del mismo nombre, y un grupo pegó fuego a un microbús.  Fue entonces, a primera hora de la tarde, cuando intervino la Policía para dispersar a los chicos que para entonces ya eran varios cientos. Y ahí comenzó el lanzamiento de piedras por parte de los estudiantes y de gases lacrimógenos por parte de la Policía. Muchos jóvenes se refugiaron en las residencias universitarias y las facultades de la zona. Los estudiantes han protagonizado varias protestas en las últimas semanas toda vez que la huelga de profesores, a quienes el Gobierno hace meses que no les paga su salario, está a punto de hacer, si no lo ha hecho ya, que todos ellos pierdan un año de carrera. En la enseñanza secundaria la situación es similar. Este caldo de cultivo, unido a la indignación por la muerte de Diop, “has cruzado una línea que no debías cruzar”, le dijeron por la mañana mediante un comunicado, hace que la situación en la Universidad sea explosiva y ha hecho que los estudiantes se sumen de manera clara a las protestas contra Wade.

REF: guinguinbali.

Gentileza de nuestro amigo y colaborador Carlos Souza (Brasil/RJ)

El cantante Youssou N’Dour, posible candidato a la presidencia de Senegal

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El artista, de 52 años, se presenta como alternativa a Abdoulaye Wade, presidente desde 2000, pero según informaciones de último minuto, su campaña no habría sido aceptada por no cumplir con el mínimo de firmas que la avalen.

El cantante senegalés Youssou N’Dour optará a la presidencia de su país de origen en las elecciones del próximo mes de febrero. El artista, de 52 años, ha anunciado este lunes su candidatura para los comicios presidenciales de Senegal como un “deber patriótico” en respuesta a la “petición” popular. Así lo ha asegurado en declaraciones a los canales de televisión de su propiedad RFM y TFM, según la agencia AFP.

Presentarse a las elecciones “es un deber patriótico supremo”, ha subrayado N’Dour, un personaje relevante para la opinión pública africana. “He escuchado, he oído, y respondo favorablemente a vuestra petición. Soy candidato”, ha añadido el cantante, calificado por algunos como el músico más famoso de África y líder del movimiento ciudadano Fekke ma ci bollé (“Estoy aquí, participo”, en lengua wolof), creado en 2010.

“Soy una alternativa”, ha proclamado N’Dour, en referencia al mandato del presidente Abdoulaye Wade, un liberal que llegó al poder en el año 2000 después de 40 años de poder socialista. Como alternativa a Wade, N’Dour promete iniciativas por la paz en la problemática región de Casamance (al sur de Senegal), el desarrollo de la agricultura y más atención a la sanidad y la educación públicas.

“Es verdad, no tengo estudios superiores, pero la presidencia es una función y no un oficio”, ha señalado. “He probado competitividad, compromiso, rigor y eficiencia (…). En la escuela del mundo he aprendido mucho. El viaje instruye tanto como los libros”, ha señalado el artista, nacido en un barrio popular de Dakar en 1959, incluido por la revista Time entre las 100 personas más influyentes. N’Dour Llegó a pedir públicamente al jefe del Estado que retomara el diálogo con la oposición que boicoteó las elecciones legislativas. En Senegal posee un periódico, L’Observateur (el más vendido, con 60.000 ejemplares diarios), para “dar voz a los que no tienen”, una radio, una red de acceso a Internet para personas con pocos recursos, un estudio de grabación, una compañía de discos…

Las irregularidades ante las presidenciales en Senegal provocan violentos disturbios.

Senegal vive momentos de crisis ante las próximas elecciones, previstas para el 26 de febrero y en las que el presidente, Abdulaye Wade, de 85 años y en el poder desde 2000, podría extender su mandato siete años más. Policías y manifestantes se enfrentaron durante el fin de semana en las calles de la capital, Dakar, y otras ciudades del país, tras el anuncio del Tribunal Constitucional de que Wade podrá presentarse a las elecciones presidenciales por tercera vez.

La Constitución senegalesa fue modificada en 2001 para limitar los mandatos presidenciales a dos, pero Wade, que había sido elegido presidente el año anterior, argumenta que este cambio no afecta a su primera legislatura. “Abdulaye Wade ha declarado la guerra al pueblo, pero la decisión que acabamos de tomar le mostrará que este es un país de personas libres”, señaló a los periodistas Amath Dansakho, líder del partido PIT y miembro del colectivo opositor M23. “Convertiremos el país en ingobernable”.

La oposición dice que Wade no debería poder presentarse a un tercer mandato y critica que en sus 12 años como presidente no ha hecho nada para combatir la pobreza en Senegal.

“Es un golpe de Estado constitucional y un preludio de lo que acabará siendo un golpe de Estado electoral”, ha dicho M23 en un comunicado sobre la decisión del tribunal. “Invitamos a la población a que se organice y movilice para enfrentarse a Wade. El combate ha empezado”.

El tribunal aprobó otras 13 candidaturas para las presidenciales pero denegó la del conocido cantante Youssou N’Dour. La corte alegó que N’Dour no había conseguido las 10.000 firmas necesarias en apoyo a su candidatura.

“Ante las elecciones, existe la preocupación, dada la tendencia reciente a la falta de transparencia, de que Wade podría usar recursos del Estado de forma irregular para favorecer su propia campaña”, dijo a EL PAÍS Corinne Dufka, jefe de Human Rights Watch en África.

Tras el anuncio del tribunal, Dakar vivió horas de “sangre y fuego”, según los medios locales, que también denunciaron agresiones contra periodistas. Grupos de manifestantes se congregaron en las calles de Dakar e intentaron marchar hacia el palacio presidencial. Por el camino se enfrentaron a la policía con piedras, quemaron neumáticos y volcaron coches. Las fuerzas de seguridad respondieron con gas lacrimógeno y al menos un agente murió después de que un ladrillo le golpeara en la cabeza, según el Ministerio del Interior.

La policía arrestó a decenas de manifestantes, incluido Alioune Tine, un conocido activista y opositor y uno de los líderes del M23, al que acusan de ser uno de los organizadores de las protestas. “Senegal se está convirtiendo cada vez más en un Estado policial, ahora incluso están pinchando teléfonos”, dijo el cantante N’Dour en una rueda de prensa después de que la policía impidiera a él y a otros miembros de la oposición visitar a Tine. “Mi respuesta será política incluso aunque las amenazas sean atacarme físicamente”, insistió

La hermandad Mouride, la comunidad islámica más importante y poderosa en un país de mayoría musulmana, ha hecho un llamamiento a la calma en un comunicado: “El Marabout pide a todas las partes que hagan lo necesario para preservar la paz en el país”.

Fuentes: Diario El País