Arrancada de sus Reinos en la Madre África e introducida en Brasil por el proceso colonial esclavista, la población negra se componía de dos vertientes. La primera en ser traída, fue la de los Bantus, provenientes de Angola, para trabajar en las labranza del Café, Caña de azúcar y algodón. A segunda, llegada casi doscientos años después, ya hacia fines del siglo XVIII, época de la descubierta del oro y piedras preciosas en Minas Gerais, fue la de los Nagôs o Yorubás; para trabajar en la minería, ya que eran considerados buenos mineros, allá en la Tierra Madre . La población negra bantu-angoleña siempre desempeñó un papel determinante en todas las fases de producción de riquezas y del desarrollo del país. De la expansión tecnológica angoleña, usada largamente en la agricultura inclusive con el incremento da actividad textil hasta la construcción de los ferrocarriles y ciudades, hechos que llevaron a Brasil a ser reconocido como nación en el exterior. De la creación de la cultura representada por el acervo material e inmaterial a través de lo culinario al folclore afro-brasileño representado por los usos y costumbres en su mayoría venidos de Angola como el samba, capoeira, maracatu, jongo y sus derivados. De la atención con la salud por las comunidades religiosas representadas por los Inkices de los candomblés de origen Bantu-Angoleño, a través de las hiervas medicinales del poderoso Katendê (Ossanha), el dios de las hojas, hasta la formación de nuestra lengua, como nación madre, conjuntamente con el indio y el portugués. De todos modos, la Historia omite este gran capítulo, pues no explica la vertiente negra responsable por todo eso, quedando todo ese mérito para o pueblo de origen Nagô llegado casi dos siglos después y en gran evidencia ya hacia el fin de la esclavitud. Culminando aun, con la quema de todos los registros en archivos y libros de las haciendas referentes a posesión de esclavos, por orden del entonces Ministro da Hacienda, Rui Barbosa, a través de la circular nº 029 del 13 de mayo de 1891. Este acto , según el para borrar la vergüenza nacional que fue la esclavitud. Otros juzgan que tal actitud fue para no tener que indemnizar los homéricos prejuicios de los señores de esclavos. Pero lo peor fue para los negros que además de pasar por los rigores de la esclavitud quedaron sin saber sus orígenes.

Aquí en Brasil, la población negra se encuentra bajo las determinaciones restrictas del sistema capitalista sobreviviendo en el desempleo en actividades remuneradas, (trabajillos), sin acceso a los bienes urbanos y culturales en esos más de 120 años de Liberación sin Emancipación. “Ayer”, como ejemplo de lo que todavía sucede en Angola nación madre, negras que equilibraban en la cabeza parte de los productos que conseguían coger de sus parcas labranzas, intentando venderlos para garantizar el sustento de sus bebés amarrados a sus espaldas por no tener donde o con quien dejarlos. “Hoy”, en los atochamientos de las vías y en los semáforos, pobres y en su mayoría negros, vendiendo todo tipo de mercaderías en la lucha por la sobrevivencia de sus familias. De ahí la necesidad de la Promoción de la Igualdad Racial, no sólo para esta población que continua siendo blanco predilecto de toda la suerte de mazelas, discriminaciones, faltas a sus derechos y violencia material y simbólica, pero también para todas las razas que viven bajo régimen de discriminación, por ejemplo: Indígenas, Gitanos, Judios y otros. Tenemos las conquistas de la Ley de Cotas para la educación superior, del Programa de Apoyo a los Quilombolas ,de la aprobación del Estatuto de Igualdad Racial. Pero nos falta Educación, Salud, Trabajo, aprobación del FGTS para las trabajadoras domésticas en su mayoría negras, democratización del poder y de los medios de comunicación y en la distribución de renta, en el acceso a la propiedad de la tierra, la construcción de moradas, Inclusión Social. Y por fin, ampliar la aplicación de los dispositivos de la Ley 10.639, que torna obligatoria la enseñanza de Historia y Cultura africana y afro-brasileña, enseñando el verdadero papel de Angola como Nación Madre en la construcción del Brasil Hijo.

Texto original en português extraído de la página del Tata Ananguê.

Traducción: Bárbara Igor (MISOSOAFRICA)

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  1. A carta aberta a William Tonet, publicada no Alto Hama por Orlando Castro, deve merecer a Vossa atenção.

    Cumprimentos,

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