En Angola, la necesidad tiene cara de hereje.

Estándar

Por Bárbara Igor

Hemos recibido de primera fuente, lo que, de habernos llegado por segunda vía, nos habría resultado simplemente la más espantosa manifestación del morbo. Durante días me he cuestionado la necesidad de exhibirlas, y en vista de que las redes sociales ya han cumplido con la ingrata labor, explicaré un poco sobre el contexto en que estas imágenes se enmarcan.

(Accese el vídeo bajo su propia resposabilidad, sólo para mayores de edad)

Dos mujeres, según se especula, zungueiras, que es el apelativo que reciben las vendedoras ambulantes en la ciudad de Luanda y otras regiones de Angola, son sorprendidas hurtando una botella de espumante, lo que deriva en su detención y una posterior golpiza sistemática que poco tiene que ver con la justicia, más aun si se tiene en cuenta la probabilidad de que el robo haya tenido como única justificativa la necesidad.

olhares.sapo.ptTiempo atrás, con el artículo “Mi amiga Martucha Gerónimo” del angoleño Custódio Fernando, supimos que el comercio informal, está mayoritariamente conformado por mujeres, las que, dejando de lado su vergüenza, salen a las calles en busca del dinero y de la comida que, sus maridos, en su mayoría ex militares desempleados, no pueden proveer.

Impacta, además de los golpes y la denigración a la que estas mujeres son sometidas, el estoicismo con que enfrentan todo el castigo que sus verdugos les hacen padecer.

Si bien no quedan dudas de que la dignidad puede subjetivarse en relación a su contexto, en un contexto como el descrito por Custódio Fernando, y precipitándonos en nuestro juicio, nos encontraríamos frente a una sociedad cuyos hombres no tendrían el más mínimo respeto por sus mujeres, lo que a primera vista también, tendría como resultante mujeres cada vez más fuertes y capaces de tolerar y hacer parte de su designio, las peores brutalidades.

 Y cabe preguntarse, si realmente en algún momento, estos hombres, guardianes del mercado, en sus dos sentidos, realmente pensaron en aleccionar a estas mujeres.  La manera sexualizada con que se les golpea y hasta un beso totalmente fuera de contexto, nos hace dudar de los verdaderos propósitos de este castigo, y más bien especular acerca de si solamente se trata de demostrar las posibilidades del poder masculino.  La sistematización de la violencia a partir de quien ejerce el poder, aunque sólo sea en una situación determinada, vuelve casi imposible no pensar en una sociedad que, posterior a la guerra que padeció, continúa ejerciendo dudosos métodos de disciplina y convivencia.

Con el correr de los días, nuevas informaciones hacen que nuestra visión precipitada de los hechos, cambie. La golpiza, según informaciones posteriores, habría tenido lugar en un mercado local de nombre “Prelex”, en el mes de diciembre de 2012 y habría contado con la participación del dueño del establecimiento.

Según informaran los propios vecinos, lo sucedido no se trataría de un hecho aislado, sino que más bien de una situación de la que ya se tenían algunos antecedentes.  Sin embargo, y según las entrevistas exhibidas por la televisora local, el hecho es totalmente repudiado por la ciudadanía, la que mayoritariamente considera que la justicia debe quedar en manos de los aparatos gubernamentales y no ser ejercida directamente por los afectados, sea cual sea el evento.

El MPLA, partido en el poder por más de 32 años, y en vista de que las imágenes han dado la vuelta al mundo gracias al periódico de oposición Folha 8sirviéndose de plataformas como Youtube y Facebook-, ha manifestado públicamente su repudio ante el hecho y tomando las providencias necesarias para la detención de algunos de los implicados.  En la actualidad, habrían sido detenidas al menos once personas relacionadas con la golpiza.   Es de esperarse que en un futuro próximo, no sea sólo por la publicación de este tipo de videos que la justicia se pronuncie.

El gobierno angoleño deberá tomar las medidas pertinentes para que este tipo de hechos, en un país donde las carencias son pan de cada día,  no vuelvan a ocurrir.

Imagen: olhares.sapo.pt

Anuncios

Un comentario »

  1. Le he dado al “liked” (aunque me aterra el contenido sobre el sufrimiento ajeno que describís) porque valoro vuestro incansable trabajo de difusión de todo lo bueno (cultura, arte, música,…) y también de tanta injusticia y dolor como hay en el continente africano.

    Le he dado a la “estrellita” (aunque siento un odio creciente al seguir leyendo sobre abusos hacia la mujer por el simple hecho de serlo) porque esta entrada me afecta enormemente ya que si siempre me parece repudiable el uso de la violencia, ¡mucho más aún en este caso angoleño que narráis! porque, siendo mujer (privilegiada por no haberla padecido), aún me causa más repulsión.

    Os felicito por el esfuerzo que hacéis por tragaros la rabia y por ser capaces de escribir una entrada llena de objetividad y respeto a las víctimas, por transmitirnos todo eso sin incidir en el morbo y aumentar la barbarie. Gracias, en mi nombre y, sospecho, en el de la mayoría de mujeres (africanas o no).
    ¡Estamos en el siglo XXI, ¿no debería ser tiempo de erradicar ablaciones, ultrajes, violaciones, torturas, sumisiones, explotaciones sexuales, trabajos extenuantes, condiciones de vida atroces cercanas a la esclavitud, … en nombre de la supremacía del varón?.

    Por supuesto, no he podido ver las imágenes. Gracias por no incustrarlas directamente. Un acierto más.

¡Anímate! y déjanos tu comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s