COMENTARIOS SOBRE EL REINO DEL CONGO

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Este texto de gran importancia, explica sobre los distintos tipos de esclavitud existentes en África antes de la llegada de los primeros colonizadores, además de la relación existente entre los distintos actores que conformaban la sociedad africana de ese entonces.

Cuando Diogo Cão llegó a la desembocadura del río Zaire en Abril de 1483 y contactó por primera vez al mani Nsoyo, jefe de la localidad en la cual arribara, el Congo era un reino fuerte y estructurado, cuya jefatura máxima cabía al Mani Congo.

Formado por grupos de etnia bantú, especialmente los bakongo, abarcaba una gran extensión de África Centro-Occidental y se componía de seis estados, que los portugueses denominaban provincias y que lo eran.

Mpemba, donde quedaba enclavado el territorio del Congo propiamente dicho, con la capital en MBANZA Congo, y São Salvador cristã, donde residía el rey.

Mbamba, que quedaba al sur, limitando con los Ambundos;

Mbata, la más oriental

Nsundi, al nordeste, traspasando el margen derecho del Zaire

Mpangu, enclavada entre las de Mbata, Mpemba y Nsundi

NSoyo (Sonyo) o “Sonho” en la traducción portuguesa de la época, situada al norte de Mbamba, bañada por el oceano Atlántico  y por el Zaire.  En esta quedaba el puerto de Mpinda, donde desembarcaron los portugueses.

Todos los estados eran gobernados por parientes del rey del Congo, con excepción de la provincia de Mbata, que gozaba del privilegio de tener un descendiente de los antiguos señores de la tierra, imponiéndosele, por tanto, la obligación de casar a la hija mayor en la casa real del Congo.

El estado de Nsundi era, por tradición, gobernado por el herdero del rey del Congo.

El rey del Congo consideraba todavía vasallos, o, por lo menos, amigos, algunos reinos situados en el margen derecho del Zaire, como el de Ngoio o Angoy, en el de Cacongo, extendiéndose su influencia hasta al reino de Luango (actual Congo Brazaville )

Para el interior de estos, y confrontando con el estado de Nsundi, quedaba la Anzicana, poblada por pueblos antropófagos y que se comportaban ora como amigos, ora como enemigos del Congo. La frontera sur que confrontaba con los Ambundos, también sufría oscilaciones.

Algunas de ellas, como las de Nsoyo, Mbata, Wandu y Nkusu, eran administradas por miembros de una nobleza local que asumía los cargos de jefatura desde generaciones, siendo el control político mantenido por un mismo linaje, enraizada localmente.

Otras provincias eran administradas por jefes escogidos por el rey dentro de la nobleza que lo rodeaba en la capital.

La unidad del reino era mantenida a partir del control ejercido por el Mani Congo, cercado por linajes nobles que tejían alianzas principalmente por medio del casamiento, pero era también fortalecida por las relaciones comerciales y políticas entre las diversas regiones.

El centro de poder se localizaba en la capital, mbanza Kongo, de donde el rey administraba la confederación conjuntamente con un grupo de nobles que formaban el consejo real, compuesto probablemente por 12 miembros, divididos en grupos con diferentes atribuciones: secretarios reales, recolectores de impuestos, oficiales militares, jueces y empleados personales. La centralización político- administrativa, al mismo tiempo que confería estabilidad al sistema, proporcionaban intensas y frecuentes disputas por el poder.

La formación del reino data aproximadamente de fines del siglo XIV, a partir de la expansión de un núcleo localizado al noreste de mbanza Kongo.

Los mitos de origen registrados en el siglo XVII se refieren a la conquista del territorio por un grupo de extranjeros, comandados por Nimi a Lukeni, que habría subyugado las aldeas de la región del Congo e impuesto su soberanía por la supremacía guerrera.

En los siglos XVI y XVII, luego del contacto con los portugueses, el derecho del rey de recolectar impuestos y tributos estaría ideológicamente fundamentado en la conquista efectiva por los antepasados de los linajes gobernantes, lo que no siempre era aceptado pacíficamente.

La división fundamental en la sociedad congoleña era entre las ciudades – mbanza – y las comunidades de aldea – lubata. La tradición representaba esta división como entre pueblos que vinieron de fuera y los nativos, sometidos a ellos.

Los extranjeros serían los miembros de la nobleza, los habitantes de la capital, los gobernantes de las provincias indicados por el rey, esto es, los que ocupaban las posiciones superiores del reino. La lubata era dominada por la mbanza, que podía requerir parte del excedente aldeano.

Lor jefes de aldea – nkuluntu – hacían el contacto entre los sectores, recibiendo el excedente agrícola y repasando parte de este para los representantes de las ciudades  reconocidos como superiores políticos.

En las comunidades rurales, la apropiación del excedente era justificada por el poder de mediación con el sobrenatural del kitomi, o por el privilegio del más viejo, el nkuluntu.

Como en ellas al producción suplía apenas las necesidades básicas, no había una acumulación de bienes que permitiese señales exteriores de status para los jefes.

 Mientras en las aldeas los jefes no tenían control sobre la producción, basada en la estructura familiar y en la división sexual del trabajo, en las ciudades eran los nobles – los linajes gobernantes – que controlaban la producción, fruto del trabajo esclavo en el cultivo de tierras controladas por la nobleza.

Las diferencias básicas que distinguían a las ciudades de las aldeas eran la mayor concentración de población y la administración de la producción por parte de la nobleza, que se apropiaba de parte del trabajo esclavo.

De todos modos, las características de la esclavitud existente en el Congo confirman la tipología elaborada por João Reis en su artículo sobre la África pre colonial.

4. En el reino del Congo había, de un lado, la esclavitud doméstica o de linaje, en la que el cautiverio era resultante de sanciones sociales o de la captura en guerras, integrándose el esclavo al linaje del señor.

Cautiverio en que se destacaban las esclavas concubinas, que gestaban hijos para el clan masculino, al contrario de los casamientos entre linajes, en los cuales los hijos quedaban ligados a la familia de la madre (matriarcado).

Pero al lado de la esclavitud de linaje, más amena y mitigada, existía lo que João Reis llamó esclavitud ampliada o esclavismo propiamente dicho: un tipo de esclavitud comercial ligada a la producción agrícola o a la explotación de minas, la cual sería considerablemente estimulada y desviada para el atlántico posterior al contacto con los portugueses.

San Salvador, nombre atribuido a mbanza Kongo después de la conversión de los reyes congoleños al cristianismo en 1491, llegó a tener cerca de 60.000 habitantes en el siglo XVII, siendo que de 9 a 12.000 de ellos no estaban directamente involucrados en la producción.

Desde antes del contacto con los portugueses, hasta mediados del siglo XVII, la capital fue un imán que unía los diferentes linajes nobles, y la base de la solidez del Congo, pues igualmente cuando eran trabadas luchas sucesorias entre las jefaturas, todo se resolvía en función de la centralización política en San Salvador , antigua mbanza Congo…. seguir leyendo en portugués

Texto original en português  extraído de la página http://www.dightonrock.com/diogocaoiv.htm

Traducción: Bárbara Igor

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